Mi Madre Me Obliga a Usar Pañales: Razones y Reflexiones

19.11.2025

Todas las amigas que tengo y que son madres lo fueron mucho antes que yo. Gracias a esa circunstancia tengo muy fácil preguntarles las miles de dudas que a una madre le surgen cada día. Casi todas (diría que el 90%) lo fueron antes de los 35 años y muchas a esa edad ya habían finalizado su procreación. Yo me quedé embarazada por primera vez con 35, fui madre con 36, me quedé embarazada la segunda con 37 y seré madre por segunda vez con 38. ¿Vieja? Pues francamente, para embarazarme y parir, sí.

Me encontraría más cómoda si tuviera ya los hijos en edad de no usar ya pañales, por ejemplo. Estas disertaciones se me ocurren después de leer esto: las ventajas y los inconvenientes de ser madre después de los 40. Yo no sé si seré madre de nuevo una tercera vez (me gustaría pero nunca se sabe) pero si lo soy ya no será la primera y esto es importante. Pero una cosa tengo clara, si hubiese podido elegir hubiese escogido ser madre sobre los treinta. ¿Por qué? Por infinidad de razónes.

La primera porque en esa edad estaba infinitamente más ágil (y más delgada) que ahora. La segunda porque me enfrentaba a la vida con más vitalidad, entonces un planazo era o salir de fiesta o ir a una barbacoa con amigos y el planazo ahora es estar toda la tarde en casa medio tumbada medio zombie en el sofá. Y si nadie me habla, incluso mejor. No tuve hijos a esa edad porque no tenía pareja y soñaba que llegase el príncipe azul (que llegó pero no se cayó de la burra hasta hace bien poco). Fuera broma, estaba a por uvas.

Ahora lo reconozco pero tampoco me sirve de mucho llevarme las manos a la cabeza por lo que pudo haber sido y no fue. Cuando leo en los comentarios que con más edad hay más experiencia no me convencen. La experiencia para ser madre se adquiere teniendo hijos. Da igual que tengas 30 que 40. Lo que sí pasa con con 30 es que tienes más paciencia y, sobre todo, te agachas con más facilidad.

Tampoco me convence lo de la estabilidad profesional. Tampoco me atrevería a decir que es una irresponsabilidad ser madre más allá de los cuarenta pero sí admito con tristeza que cuando mis hijas ronden la edad que yo tengo ahora probablemente yo ya estaré muerta o a punto de hacerlo. Mientras que ahora mismo yo puedo disfrutar de unos padres que todavía ni están jubilados. Supongo que es el estúpido precio que estamos pagando las mujeres por habernos dejado engañar por una sociedad que nos estaba prometiendo el oro y el moro retrasando la maternidad y nos alejaba de lo que muchas (no todas, tranquilas las ultrafeministas) llevamos de serie: estar preparadas para ser madres.

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Claro que a todas estas conclusiones llegas cuando ya no puedes cambiar el pasado. Pero tampoco pasa nada. Francamente, de cambiar algo en mi vida (del tema madre) cambiaría sólo eso. La edad en la que lo fui por primera vez a los 30 que es cuando el cuerpo me lo empezó a pedir a gritos. Y, si eso hubiera sido posible, a lo mejor ahora tendría cuatro o cinco hijos que es lo que siempre he querido y, mucho me temo, me voy a quedar con las ganas.

Puede que estés superdecidida a usar pañales de tela, que ni hayas considerado usarlos o que no lo tengas nada claro. Antes de empezar, si no te has informado mucho sobre este tema, debes saber que los pañales de tela modernos son muy muy guays: chulos, cómodos y de materiales de excelente calidad. Hay un montón de tipos distintos. No tienen nada que ver con los pañales de tela de antaño. Se lavan fácilmente a máquina.

No tendrás que pelearte con las cacas ya que hay unos forros (como papel) que se colocan entre el absorvente y el culito del bebé para que cuando haga caca solo tengas que retirarlo y tirarlo al WC. Medioambiental: gastamos un montón de pañales desechables que no son biodegradables. Están hechos con plásticos y un montón de químicos. Cada pañal, contamina. Es cierto que los hay biodegradables pero son caros y no en todas partes se pueden conseguir.

Economía doméstica: los pañales de tela parecen caros pero te duran meses y meses. Además los puedes usar con los siguientes hermanitos que lleguen. La amortización está asegurada. Salud: los pañales desechables tienen un montón de químicos . Tampoco hace falta que me extienda con esto. Es como es. Por eso son tan süper absorbentes y delgados. A muchos niños los pañales desechables les producen dermatitis bastante feas. Conozco madres que usan pañales de tela por recomendación del pediatra.

Como te decía antes, hay varias cosas que debes valorar antes de lanzarte a comprar pañales de tela a lo loco. Las veces que tu bebé hace caca al día. Mi niña recién nacida hacía entre 10 y 14 al día, una caca por cada toma. Aunque uses forros para la caca manchará muchos absorbentes. A no ser que puedas lavar a diario y tengas un buen lugar de secado, no lo intentes. Al cabo de unos meses, hace muchas menos cacas así que todo está en esperar. Nadie te obliga a usar desde el primer día solo pañales de tela. Combinar desechables y tela al principio es una opción muy buena para ir viendo que modelo os va mejor en casa.

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El tamaño del bebé. Mi niña era pequeñita y delgadita. Aquí la mejor opción son los desechables talla cero. Pero puedes ir mirando modelos para cuando crezca. Además la primera semana casi mejor desechables porque dicen que el meconio deja unas manchas imposibles de sacar.

Disponibilidad de lavadora y secadora o buena zona de secado. Esto realmente es definitivo. Fue el motivo por el que nosotros no usamos pañales de tela. En Suiza, normalmente, no hay lavadoras en los pisos. Cada edificio cuenta con una lavandería con lavadora, secadora y tendedero. En algunos edificios dispones de la lavadora un día fijo (en el primero en el que vivimos nos tocaba un viernes cada tres, terrible). En otros edificios, tienes una agenda en la que puedes reservar unas horas y en otros la puedes usar cuando esté libre. Esto significa que no sabes cuando puedes lavar y los pañales de tela es conveniente lavar cada dos días o tres.

Desembolso inicial. Es grande, sobre todo si pretendes comprar todo de una vez, . Puedes ir comprando poco a poco y probando modelos de pañales. A la larga se ahorra mucho con respecto a los desechables pero no te precipites comprando. Cuando sepas que modelo le va mejor a tu bebé se lo puedes comentar a aquellos que le quieran hacer regalos.

Cómo conseguir los pañales desechables. Investiga precios, calidad y modelos. No descartes comprar online. Investiga los tipos que hay y decide cual crees que os puede ir mejor. A mí los que me parecen más cómodos son los todo en uno o los todo en dos. Colocarlos es tan fácil como los desechables. Aprende que son forros, absorventes, cobertores o cubrepañales… Compra uno o dos para empezar. No compres un montón y que luego no os guste. Puede que el modelo o la marca no se adapte a tu bebé.

Combina con desechables para ir viendo que os va mejor. Te dejo una pequeña selección de los pañales de tela y complementos a los que yo había echado el ojo. Me baso mucho en los comentarios que otros padres dejan en la página de compra o que he visto en otros lados. Es todo de Amazon que es lo más cómodo para buscar cuando no sabes que buscas, como era mi caso, jajajaja.

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Estos son el 10 pañales, absorbentes de noche y forros de Pop In de Close Parent que tienen muy buena fama a pesar de no ser baratos. De estos hablan maravillas. Son doce pañales con dos insertos para cada uno. Todas las familias que conozco que los usan están encantadas. Si lo que buscas es un bañador pañal para ir a la playa o a la piscina este post resolverá todas tus dudas.

Para mi nena uso bañador pañal lavable y estoy requeteencantada. Vamos mucho a la piscina y en verano al lago y a la playa cuando estamos en España. He llegado a ESE momento de mi vida en el que TODAS las mujeres de mi entorno están embarazadas o ya han tenido algún que otro hijo. Yo era de las que decía que el hecho de no tener descendencia no iba a suponer un trauma para mí. He cumplido 35, estoy casada desde hace un año y no tengo ninguna gana de procrear, pero me empiezo a plantear ¿y si cuando quiera ya no puedo? ¿y si no soy fértil y aún no lo sé? ¿y si “se me pasa el arroz”? ¿y si…?

Cuando te empiezas a obsesionar con un tema en concreto parece que el Universo se confabula para que TODO se relacione con tu objeto de obsesión: de repente los anuncios de la tele se llenan de bebés, embarazadas, aparatitos para saber si estás en estado (o si puedes hacer el amor… DING, DING, DING!), leche preparada para complementar la alimentación de tu hijo, pañales súper absorbentes (y súper caros!)… En las películas y series, los personajes que no tienen hijos o no pueden tenerlos parecen los seres más desdichados de este mundo y los que los tienen dan gracias al Cielo por el júbilo que sienten (Amén!)

La cosa se agrava cuando es tu hermana menor la que se ha quedado embarazada, pues entonces todos los ojos de la familia se posan sobre ti y empiezas a oír frases del tipo: “¿y tú a qué esperas?”, “¿por qué no te animas?” o “¿no quieres darle un primito a tu sobrino?”… - Pues oye, igual NO. Después de pensar largo y tendido sobre este asunto he decidido que si tengo hijos seré muy feliz, pero si no los tengo me aferraré a estas razones que os expongo a continuación para sobrevivir a ello con dignidad.

Razones para No Tener Hijos

  1. Diversión: Exprimiré al máximo mis años de juventud ¡Viva la fiesta!
  2. Dinero: Economía doméstica ¡controlada!
  3. Tranquilidad: Me ahorraré el sufrimiento constante que refieren las madres por el bienestar y la seguridad de sus hijos.
  4. Estética y Salud: Mi cuerpo NO se resentirá de embarazos, partos, cesáreas y lactancia. ¡Viva la talla 38 y los pechos firmes!
  5. Tiempo Libre: Dispondré de todos los fines de semana y vacaciones para hacer lo que nos plazca a mi pareja y a mí (aunque sea estar tirados en el sofá sin otra obligación que cambiar de pañal, digo… de canal)
  6. Familia: No aguantaré a nueras, yernos, consuegros… Con mi familia y la de mi marido ¡tengo de sobra!
  7. Niños: Disfrutaré de lo mejor de mis sobrinos y de los hijos de mis amigos hasta que se pongan insoportables… entonces ¡que los aguanten sus padres!
  8. Roles: Seré la tía divertida pero nunca la madre pesada.
  9. Trabajo y Hobbies: Me podré dedicar de lleno a mi carrera profesional, formación y aficiones ¡Viva la filatelia! las de la vida real también.

Si te encuentras en una situación similar a la mía, quizás te puedan servir. Pero como esto es muy personal, te recomiendo que confecciones una «lista mental» con motivos por los que estar bien con la decisión que hayas tomado o las circunstancias que te han tocado vivir. No te centres en los tópicos, pues suelen llevarte a los extremos de TODO-NADA, BUENO-MALO, FELICIDAD-INFELICIDAD. En la vida es aconsejable aceptar “lo que viene” con la mejor de las sonrisas, y si encima te lo crees, eso que te llevas.

El Problema de los Pañales en la Escuela

Desde hace veinticinco años, Eva es maestra de guardería en Barcelona. Durante este tiempo ha sido testigo de muchos cambios en la crianza, pero hay una cosa hoy que le sorprende: “Hasta hace unos cinco años, de dieciocho criaturas, dos o tres aún usaban pañal… ¡Hoy es al revés! Son tres las que no lo llevan. Eva es educadora de niños de entre dos y tres años, una edad en la que, si no hay alguna dificultad específica, ya pueden empezar a controlar los esfínteres (por lo menos, de día). “Sin embargo, cuando les pregunto a los padres por qué no se lo han quitado aún, me responden que ‘no lo ven preparado’”.

Alicia es también maestra de educación infantil, pero de Parvulario. Trabaja en una escuela pública cerca de Barcelona y, más que niños sin pañal, lo que detecta son “más familias que preguntan si sus hijos pueden empezar la escuela llevándolo”. La respuesta es que, a no ser que hay alguna dificultad concreta, deberían venir sin. “En P3 ya estamos hablando de una maestra sola y no podemos estar cambiando pañales. Además, en la mayoría de los colegios no hay cambiadores… Por eso les decimos a los padres que se encarguen. No podemos obligarles, claro, pero sí pedírselo”.

Hace unos meses, una comentada noticia en el diario ABC revelaba que en Suiza la cuestión de los pañales se estaba convirtiendo en un problema en las escuelas. La presidenta de la Asociación Suiza de Docentes explicaba que cada vez es más frecuente que los niños se escolaricen, con cuatro años, usándolos. El tema ha abierto un debate nacional sobre las responsabilidades de familias y centros educativos: para los maestros, el que aún lleven pañal se debe a la comodidad de los padres.

El argumento del “respeto” -base de un estilo de crianza con el mismo nombre-, es difícil de contrarrestar: ¿Qué padre o madre no quiere respetar a sus hijos? Sin embargo, se plantean dudas: ¿Respetar a un hijo es dejar que se siga haciendo pipí o caca a unas edades en las que, en niños sin patologías, esto es algo controlable? Como se apuntaba en la citada nota, cuando hay niños de hasta once años que van a la escuela en pañales, tenemos un problema.

“Te podría decir que cada vez hay más niños que dejan de usar pañal más tarde, pero es importante analizar el por qué y ver que este tiene que ver con el hecho de que los niños han sido tenidos en cuenta”, explica Eva Sargatal, secretaria de l’Associació de Mestres Rosa Sensat. Para esta docente, dejar el pañal es un hecho fisiológico, que forma parte de un proceso madurativo: “E, históricamente, en nuestra cultura lo que se ha hecho es ‘adiestrar’ a los niños y las niñas para que hagan los aprendizajes: el momento de aprender a hacer un pipí también era así”.

Sargatal recuerda esa imagen del niño “sentado en un orinal o en el váter, que no se podía levantar”. Los estudios, “sobretodo los relacionados con la neurociencia”, dice Sargatal, indican que el proceso de sacar el pañal a un niño implica que se respeten sus tiempos. “Y cualquier proceso madurativo que no respete los ritmos puede tener un impacto negativo. Con los pañales, dice, es un poco lo mismo: “A un niño que ha sido forzado a ir sin pañal, por ejemplo, le cuesta mucho el control de la caca. O no puede hacer pipí si hay más personas… Esto nos está llegando desde el campo de la psicología”.

Pero el proceso evolutivo que indica la neurociencia no son ni los cuatro ni, por supuesto, los once años. La edad adecuada para dejar el pañal, explica Sargatal: “Oscila entre los dos y los tres años, que es una normalidad amplia: hay niños que llegan a infantil con dos años, y eso lo hemos de tener en cuenta”. Sin embargo, hace tiempo que la imagen de esa criatura sentada en el orinal, durante horas, ya no se da.

El término tampoco es del agrado del pediatra Josep Serrano Marchuet, secretario de la Societat Catalana de Pediatria: “Es verdad, ‘adiestramiento’ se usaba antes. Ahora decimos ‘acompañamiento’, pero el proceso es un poco el mismo: primero, detectar que el niño esté capacitado, después, ponérselo fácil y premiarlo cuando lo haga bien. Para dejar el pañal, continúa este experto: “El niño tiene que tener un desarrollo cognitivo capaz de entender lo que le estás explicando y una capacidad motriz suficiente”. Si cuenta con ambas cosas, se consigue en tres o cuatro días. “Pero si no es así, eso significa que no está preparado o que hay algo que los padres no están haciendo bien”.

Para Serrano Marchuet, la idea de crianza “respetuosa” está muy bien: “Siempre y cuando tenga unas normas de base y un conocimiento para llevarla a buen término: así que tan mal está como que forcemos quitar el pañal porque tiene que ir a la guardería -y no está preparado- como que hagamos al revés. Ni un extremo ni lo otro”, sintetiza.

¿Puede “dañar” a la criatura sacarle el pañal antes de tiempo? “No, en absoluto”, responde. “Lo que sí puede hacer es que el niño tenga un rechazo a la situación y el proceso tarde más. Para Marchuet, el corte de edad que se establece normalmente para sacar el pañal es a partir de los 18 meses: “¿Qué quiere decir? Que por debajo de esta edad, a no ser que veas un interés sumamente elevado, no hace falta ni que lo pruebes… Pero si a los dos años y medio no ha aprendido aún, pues quizás hay que plantearse qué pasa: a partir de esa edad tendría todas esas capacidades desarrolladas de sobras”.

Los niños, explica, dan señales de querer quitarse el pañal y “los padres tenemos que saber potenciarlas”. ¿Qué señales? Gestos de quitárselo ellos mismos o que el pañal esté seco a menudo. El pediatra achaca a temas socioculturales esta tendencia a retrasar el fin del pañal. “No se me ocurriría achacarlo a algo más profundo, como una regresión de la especie humana ni que los niños, ahora, adquieran el desarrollo neurocognitivo más tarde”, ironiza. “Se trata, básicamente, de que hoy hay un estilo de crianza más tolerante y menos hijos.

Ante los cambios, la escuela se adapta. Como recuerda Eva Sargatal: “No hay ninguna normativa que marque que el niño ha de llegar sin pañal. La escuela se ha de adecuar, así que habrá que reservar momentos para limpiar a ese niño, etc.” ¿No implica eso una sobrecarga de un trabajo que no les corresponde? Para esta maestra, “hay familias que necesitan acompañamiento, porque hay tanta información que están más perdidas”. Y a menudo, señala, el profesional más cercano es la maestra, que le puede dar las herramientas.

Pañales ecológicos, respetuosos y orgánicos. Pañales de tela y lavables. De bambú o hechos en casa. Para bebés prematuros y para niños “entre ocho y quince años”… En tiempos hipercapitalistas, la oferta de este producto es gigantesca y variada. También existe un abanico de métodos para dejar el pañal (“Jugando”, “Montessori”, “En 5 semanas”…) que incluyen charlas y asesorías personalizadas.

Otra novedad es el método llamado “Elimination Communication” o “higiene natural”, que consiste en no ponerles pañal… nunca. Los bebés van sin pañal desde el primer día y la madre o el cuidador han de estar pendientes de las “señales” que dan cuando quieren “eliminar”.

El Cuidado de Ancianos y el Chantaje Emocional

En muchas ocasiones, con la edad, las personas mayores pueden adquirir malos hábitos de conducta, con contestaciones o gestos que quedan fuera de lugar. ¿Qué hacer con ancianos insoportables? Saber qué hacer con ancianos insoportables, con tintes egoístas y manipuladores no siempre es tarea fácil. Para aquellos familiares o cuidadores a los que la situación de una discusión con una persona mayor les supera, incluso llegando a provocar problemas de salud mental y física graves, existen una serie de consejos iniciales para la convivencia.

Conviene trabajar mucho la inteligencia emocional de la persona cuidadora de la persona mayor, por lo que la paciencia es un factor clave en el proceso de mediación y negociación. El razonamiento, siempre es la vía para llegar a acuerdos. Si la situación tensa se debe a una enfermedad conviene saber discernirlo.

Estrategias para Manejar Ancianos Manipuladores

  • Reconocer las tácticas manipuladoras: Es crucial identificar comportamientos manipuladores como el victimismo, la culpa y el control excesivo.
  • Establecer límites claros: Definir límites firmes y claros para las interacciones y asegurarse de comunicarlos de manera respetuosa pero firme.
  • Mantener la calma y la composición: Los manipuladores a menudo buscan provocar una reacción emocional. Mantener la calma y no responder impulsivamente es esencial para no darles el control.
  • Fomentar la comunicación abierta: Estimular una comunicación abierta y honesta. Animar al anciano a expresar sus sentimientos y necesidades sin recurrir a tácticas manipuladoras.
  • Buscar apoyo profesional: Apoyarse en un servicio de psicología para personas mayores puede ser beneficioso.
  • Reforzar su autonomía y autoestima: Ayudar al anciano a sentirse más en control de su vida fomentando actividades que refuercen su autonomía y autoestima.
  • Practicar la empatía sin permitir la manipulación: Ser empático no significa permitir comportamientos inadecuados.

Como cuidadores, en muchas ocasiones habrá que hacer frente a situaciones de manipulación por parte de la persona que se cuida. Es más, en muchos casos los cuidadores tienen que hacer frente a la situación cuando un anciano no quiere tomar la medicación.

Leo por aquí mucho sentimiento de culpa en las víctimas. Es terrible que cuando los maltratadores son ancianos nadie te dice: “si eres víctima de maltrato, huye, sal de esa situación como sea”. Ser anciano y dependiente no es ningún seguro de buena persona. Y yo os digo, distanciaos y, en la medida de lo posible, ponedlos en manos de cuidadores profesionales o en una residencia (ojalá hubiese plazas en las públicas porque no todo el mundo puede pagar el disparate que cuestan).

Es tan terrible esta situación que a veces quiere uno morirse y ya descansar. No tengo vida propia, mi libertad de movimiento ya no existe; y mi mamá cada vez está más manipuladora e insoportable. Tanto que a veces me hace sentir que en realidad soy un mal hijo. Dios sabe que hago todo por complacerla y si no fuera por el ángel de mi esposa ayudándome y estando siempre a mi lado no sé qué hubiera pasado ya. Gracias por este espacio y por hacerme saber que no estoy solo. Es un tema lidiar con un anciano cero empatico, manipulador y ultra negativo.

Definitivamente si deberíamos prepararnos, cuidarnos, para nuestra vejez, *por ley,* no amargar la vida a nuestra familia, la sociedad en general tiene en la cabeza que si los hijos piden ayuda de un lugar experto, es por qué somos malos hijos, será que aguantar insultos, caprichos, maltrato de nuestros padres, con demencia es honrarlos?

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