¿Cuánto tiempo dura el dolor de pechos durante la lactancia?

29.10.2025

Cuando empiezas a dar el pecho, es normal sentir un poco de sensibilidad o dolor en los pechos, así que, ¿cuáles son los síntomas de la mastitis? A continuación, se detallan cada una de ellas:

Signos y síntomas de la mastitis

Estos son algunos de los signos y los síntomas de la mastitis:

  • Dolor o sensación de ardor en el pecho cuando mama el bebé (esta infección de pecho suele afectar solo a un pecho)
  • Sensibilidad o dolor en el pecho
  • Hinchazón del pecho
  • Sensación de calor en el pecho
  • Enrojecimiento del pecho (suele ser cuneiforme)
  • Cansancio
  • Fiebre y escalofríos

¿Qué es la mastitis?

La mastitis es una infección de pecho que suele provocar dolor o sensibilidad en un pecho. La mastitis se produce cuando el tejido mamario se inflama debido a una infección. Suele afectar a las madres lactantes (en ese caso se llama mastitis de lactancia) en las primeras 6 - 12 semanas, pero a veces puede aparecer más tarde. Las madres suelen padecerla durante las primeras semanas de lactancia, pero algunas pueden sufrirla más tarde.

La mastitis puede ser dolorosa y puede hacerte pensar en dejar de dar el pecho, pero cuando remita la infección, podrás continuar con la lactancia sin dolor. Entonces podrás disfrutar plenamente de este tiempo compartido sabiendo que os beneficia tanto a ti como al bebé. Tratar esta infección de pecho pronto es fundamental para impedir complicaciones.

¿Cuáles son las causas de la mastitis?

Entre las causas de la mastitis se incluyen las siguientes:

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  • Retención de la leche materna. Si no se amamanta correctamente, el pecho puede no vaciarse por completo. Esta retención de la leche materna puede provocar dolor en el pecho y acabar en infección.
  • Obstrucción de los conductos lácteos. Si un conducto se obstruye, puede acumularse leche. Si no se trata la obstrucción, puede producirse una infección de pecho.
  • Bacterias. Las bacterias de tu piel y de la boca del bebé pueden introducirse en los conductos lácteos a través de una fractura o una grieta de la piel del pezón o a través de la abertura de un conducto lácteo. La leche materna es un caldo de cultivo para bacterias que pueden provocar mastitis.

Algunas madres son más propensas a sufrir esta enfermedad que otras, y entre los factores de riesgo se encuentran los siguientes:

  • Pezones agrietados
  • Permanecer en una única posición mientras amamantas, lo que hace que el pecho no se vacíe por completo
  • Usar sujetadores ajustados o ejercer presión sobre el pecho, lo que puede limitar el flujo de la leche
  • Estar demasiado cansada o estresada
  • Haber sufrido mastitis antes, lo que puede aumentar el riesgo de mastitis de lactancia recurrente
  • Mala nutrición

¿Cómo prevenir el dolor en los senos?

Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.

En el caso de que el bebé tenga dientes, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar.

Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.

Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada, se realizarán controles de peso de manera regular.

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Lo ideal es que la madre permanezca sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que el bebé se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos. Además, antes de interrumpir la succión, se debe colocar la punta del dedo en la comisura de su boquita del bebé y poco a poco alejarla del pezón.

En caso de que el dolor en los senos dure más de 15 segundos, lo aconsejable sería romper la succión y volver a colocar al bebé. Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.

Cómo prevenir la mastitis

Puedes hacer lo siguiente para intentar prevenir la mastitis:

  • Asegúrate de que tu bebé se agarra correctamente cuando mame
  • Cambia de posición mientras amamantas para vaciar por completo los dos pechos
  • Asegúrate de que tu bebé vacíe por completo un pecho antes de darle el otro
  • Da el pecho siempre que puedas y mientras tu bebé tenga hambre: no dejes pasar demasiado tiempo entre una toma y otra
  • Para contribuir a vaciarte los pechos, aplícate una compresa templada (una toallita mojada y templada) en los pechos o date una ducha templada antes de la lactancia

Lee más información sobre la lactancia materna y pide ayuda a un consultor de lactancia o a un profesional sanitario para aprender las técnicas adecuadas para que los dos pechos se vacíen por completo durante las tomas.

Más adelante, cuando quieras destetar a tu bebé, puede que te preguntes cómo dejar de producir leche sin sufrir mastitis. La clave es destetar a tu hijo de forma gradual. Habla con un consultor de lactancia o con un profesional sanitario para obtener más información.

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Lactancia y mastitis

Puedes dar el pecho con mastitis. Al principio puede ser un poco incómodo, pero dar el pecho puede contribuir a resolver el problema más rápidamente. Además, es seguro para tu bebé. Las propiedades antibacterianas de tu leche contribuyen a proteger a tu bebé de la infección. Habla con tu médico sobre la lactancia si tomas antibióticos para la mastitis.

Tratamiento de la mastitis

Es importante tratar la mastitis en cuanto la notes. Al principio, puedes tener síntomas similares a los de la gripe, seguidos de dolor en un pecho. Es importante que en ese momento hables con un profesional sanitario sobre cómo tratar la mastitis, porque, si no la tratas, puede acumularse pus, que puede formar un absceso que quizá haya que drenar. Para tratar la mastitis suelen prescribirse antibióticos. Si esto no hace que desaparezca o si se vuelve recurrente, vuelve a hablar con un profesional sanitario sobre cómo eliminar la mastitis para siempre, posiblemente con otro tipo de antibiótico, por ejemplo.

Estos consejos también contribuirán a aliviar un poco la mastitis:

  • Sigue los consejos de prevención anteriores, pues también pueden contribuir a resolver el problema (por ejemplo, dar el pecho con frecuencia puede contribuir a reducir la inflamación y abrir la zona obstruida)
  • Inclínate sobre una bañera llena de agua templada y mantén los pechos sumergidos 10 minutos varias veces al día.

¿Cómo aliviar el dolor de senos en la lactancia?

Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:

  • Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
  • Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre.
  • Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
  • Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen.
  • Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche.

Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.

Remedios caseros para el dolor de los pechos durante la lactancia

Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes:

  • Repartir una pequeña cantidad de leche materna sobre el pezón después de cada toma.
  • Lavar el pecho con agua caliente tras cada toma y secar bien.
  • Aplicar aceite de oliva sobre el pezón mediante masajes circulares.
  • Usar una infusión de manzanilla o aloe vera sobre el pezón.

Si el motivo de las molestias durante la lactancia es un mal agarre del bebé, lo recomendable sería cambiar la postura para amamantar.

Las hojas de repollo también pueden ser útiles para aliviar los síntomas durante la lactancia, ya que reduce el dolor y la inflamación de los senos.

¿Es habitual tener dolor en los senos al mantener relaciones durante la lactancia?

Sí. A lo largo del periodo de lactancia materna, la sensibilidad de los pechos aumenta. Por ello, es normal sentir molestias en los senos si se mantienen relaciones sexuales y se ejerce presión sobre los mismos.

Sin embargo, no hay ningún inconveniente para mantener relaciones sexuales durante la lactancia si se evita que los pechos sean comprimidos.

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