Cambios en el Cuello Uterino Durante el Embarazo

04.11.2025

Tanto durante el ciclo menstrual como en el embarazo, el cuello uterino sufre algunos cambios anatómicos y fisiológicos. Estas modificaciones hacen referencia a la posición, consistencia y dilatación del cérvix. El cuello uterino, también llamado cérvix, es la porción fibromuscular inferior del útero. Esta estructura conecta el útero con la vagina.

Las funciones principales del cuello uterino se relacionan con la fertilidad de la mujer:

  • Es el orificio por donde sale la sangre del útero durante la menstruación.
  • Permite la entrada de los espermatozoides durante el coito.
  • Es el canal de salida del bebé durante el parto.

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre multitud de cambios para adaptarse a esta nueva situación, entre ellos, los que afectan al cuello uterino.

Evaluación del Cuello Uterino

Durante el ciclo menstrual de la mujer, es posible que el cérvix experimente pequeñas modificaciones como consecuencia de los niveles hormonales. Estos cambios hacen referencia a los siguientes parámetros:

  • Medida del orificio: cérvix abierto o cérvix cerrado en función del grado de dilatación.
  • Consistencia: cérvix duro o cérvix blando.
  • Posición: cérvix alto (posterior o retirado de la vagina) o cérvix bajo (más introducido en la vagina).

Normalmente, en el momento de la ovulación, el cuello uterino está más alto que en el resto de días del ciclo menstrual. Su textura también es más suave y su orificio está más abierto para permitir el paso de los espermatozoides en una eyaculación. En cambio, cuando la mujer no se encuentra en sus días fértiles, el cuello uterino está más bajo, duro y cerrado. Durante la menstruación, el cérvix también se encuentra blando y abierto para permitir la salida de la sangre.

Lea también: Tercer trimestre y sangrado uterino

Por ejemplo, durante la menstruación y la ovulación, el cuello uterino se encuentra más abierto para permitir la salida de la sangre y la entrada de los espermatozoides, respectivamente. El resto de días del ciclo menstrual, el cuello uterino se encontrará cerrado. Del mismo modo, al inicio de la gestación, el cuello uterino también puede sufrir algunos cambios que variarán de una mujer a otra. Por esta razón, la posición del cuello del útero no es un indicador fiable de embarazo.

Cambios del Cérvix al Inicio del Embarazo

Los cambios del cuello uterino durante las primeras semanas de embarazo deben ser evaluados por el ginecólogo en la consulta. La mayoría de estos cambios tienen que ver con la posición y la textura del cuello uterino. Los comentamos a continuación:

  • Reblandecimiento del cuello uterino debido al aumento de estrógenos.
  • El cuello uterino se vuelve cianótico (azul) y aumenta su volumen debido a la vascularización, hinchazón e hiperplasia de las glándulas cervicales.
  • El cérvix sube ligeramente hacia el útero en las primeras semanas de embarazo.
  • Los orificios interno y externo del cuello uterino se encuentran cerrados en las mujeres que experimentan su primer embarazo (primigestas) y ligeramente entreabiertos en aquellas que ya han dado a luz (multíparas).
  • El canal cervical se vuelve fusiforme y se llena de una secreción espesa proveniente de las glándulas de la mucosa endocervical hipertrofiadas: el tapón mucoso.

Todas estas modificaciones del cuello uterino se van acentuando a medida que avanza la gestación y hasta el tercer trimestre, momento en el cual el cérvix empezará a prepararse para el parto. El tapón mucoso que se forma después de la concepción tiene una función protectora, pues sirve para sellar el conducto cervical y prevenir la entrada de microorganismos y más espermatozoides a la cavidad uterina durante el embarazo.

Posición del Cérvix Durante el Parto

La primera fase del parto antes del alumbramiento es lo que se conoce como dilatación del cuello uterino. Esta etapa puede durar varias horas y va desde el inicio de las contracciones hasta la dilatación completa del cérvix, que suele ser de unos 10 cm. A continuación, vamos a comentar las modificaciones del cuello uterino durante el trabajo de parto:

Borramiento del Cuello Uterino

El borrado del cérvix corresponde con la fase de dilatación precoz o latente. Esta etapa significa que el cuello uterino se va acortando de forma progresiva como consecuencia de las contracciones de parto. También es posible referirse al borrado del cérvix con el término maduración.

Lea también: Causas del dolor de cuello en embarazadas

En general, el borramiento del cuello del útero no se produce hasta el día del parto y tiene una duración muy variable, de 2 a 8 horas. No obstante, este acortamiento puede empezar a producirse días antes debido a contracciones irregulares que son indoloras e imperceptibles por la mujer. En las madres primerizas, el cuello del útero suele tardar más en borrarse por completo, ya que es la primera vez que el organismo se enfrenta a este proceso.

Además de las contracciones, otro síntoma de borrado uterino es la expulsión del tapón mucoso en forma de flujo muy espeso y viscoso.

Dilatación Activa

El cérvix ya se ha borrado por completo, tiene forma de un anillo y ahora empieza a aumentar su diámetro. Las contracciones son cada vez más seguidas y más fuertes, lo cual hace que el cuello uterino se abra. Las fibras colágenas que lo forman se reordenan, de manera que su resistencia disminuye drásticamente y esto facilita la dilatación hasta los 10 cm.

Cabe destacar que, en las mujeres multíparas, el borrado del cérvix y su dilatación tienen lugar de manera simultánea. En cambio, en las embarazadas primerizas son dos fases diferentes: primero tiene lugar el borrado y, a continuación, la dilatación. En este momento, el cérvix también cambia de posición: pasa de encontrarse en una posición posterior a centrarse, de manera que facilite la salida del bebé.

Una vez la dilatación es completa y el cérvix se ha borrado, la vagina y el útero forman un solo conducto y tendrá lugar el alumbramiento.

Lea también: Tratamiento para el dolor de cuello en niños

Otros Cambios Durante el Embarazo

El embarazo es una situación especial en la que todos los sistemas orgánicos se alteran para garantizar el desarrollo del feto sin comprometer la salud materna. Los genitales pueden tener un aspecto edematoso con coloración cianótica, así como una consistencia más blanda por el aumento de la vascularización. Pueden aparecer varices vulvares, principalmente en multíparas y edema conforme avanza la gestación.

Se produce un aumento de la secreción vaginal y cervical dando lugar a la leucorrea fisiológica del embarazo, de color blanco y ligeramente espesa, más evidente hacia el final de la gestación. El útero, que inicialmente pesa alrededor de 30 a 50 gramos y una longitud de 7 a 8 cm, al final del embarazo llegará a pesar alrededor de 1.000 gramos y medirá entre 30-35 cm. Todo esto se produce por la hipertrofia, hiperplasia y distensión pasiva del miometrio fundamentalmente gracias a la acción de los estrógenos y a la capacidad plástica que permite la distensión del contenido uterino por efecto de la progesterona.

El cuerpo lúteo gravídico persiste hasta las 7 semanas encargado de producir estrógenos y progesterona hasta que la placenta adquiere esta función. Los cambios mamarios son principalmente una mayor sensibilidad desde las primeras semanas, el aumento del tamaño por incremento del tejido glandular y una mayor vascularización, pudiéndose observar bajo la piel la red venosa de Haller. Los pezones se vuelven más eréctiles, sensibles y agrandados con aumento de la pigmentación areolar. Por la acción del lactógeno placentario, estrógenos y progesterona se va a producir un gran desarrollo mamario y la glándula queda preparada para la secreción láctea, tras la expulsión de la placenta y la caída de los niveles hormonales.

El corazón aumenta su tamaño y volumen. La frecuencia cardiaca aumenta en unos 15-20 latidos/ minuto. Desde el principio de la gestación se produce un incremento del volumen plasmático de alrededor de un 30% y, aunque el volumen globular también aumenta, lo hace en menor proporción, con lo que el valor del hematocrito, eritrocitos y hemoglobina disminuye. La concentración de Hb desciende desde 14 hasta 11-12 gr y los hematíes pasan de 4,5 a 3,7 millones por mm3.

Los factores de coagulación están elevados, produciendo un estado de hipercoagulabilidad que garantiza una hemostasia postparto rápida, pero que, por el contrario, junto al éstasis venoso de los miembros inferiores puede aumentar el riesgo de tromboflebitis especialmente en el tercer trimestre. La tensión arterial sistólica desciende en la primera mitad del embarazo entre 5-10 mm Hg y la diastólica alrededor de 15 mm Hg, para ascender de nuevo a valores pre gravídicos al término de la gestación. A nivel de las fosas nasales puede aparecer rinitis y congestión nasal que vuelven a la normalidad tras el parto.

El diafragma se eleva hasta 4 cm, pero existe un ensanchamiento compensatorio de las costillas por la relajación de los ligamentos intercostales. Debido a estos cambios la respiración pasa a ser abdominal a torácica. Desde el inicio se producen diversos cambios que irán incrementando al avanzar la gestación por el crecimiento uterino. En general, se produce cambios en el apetito tanto por disminución como por aumento de este, puede modificarse la percepción del gusto, náuseas y vómitos debido a los cambios hormonales y neurovegetativos, siendo la hiperémesis gravídica el másximo exponente de esta manifestación.

La vesícula biliar se encuentra átona y distendia a causa de la progesterona lo que puede producir sensación de hinchazón. De los cambios generales que experimenta la mujer durante la gestación, el más llamativo es el aumento de peso que se produce ya desde los primeros meses. El metabolismo hidrocarbonado debe sufrir una adaptación durante el embarazo. Se produce un aumento de necesidades, ya que el feto consume glucosa materna de forma constante, tanto para sus necesidades de crecimiento, como para almacenarla en forma de grasa y atender a las necesidades iniciales de la vida extrauterina.

El efecto hipoglucemiante de la insulina está disminuido durante la gestación, lo que implica que el páncreas debe segregar mayor cantidad de ella para compensar. Si no es capaz, puede aparecer una situación de diabetes a lo largo de la gestación. Se produce un aumento de la pigmentación, por la elevación de la hormona estimulante de los melanocitos. Es frecuente la aparición de estrías en la piel, por causa mecánica y hormonal. Las articulaciones de la pelvis están más laxas a causa de la relaxina y la progesterona, incrementándose su movilidad para facilitar el paso del feto en el parto.

tags: #cuello #uterino #embarazo #cambios

Publicaciones populares: