Depresión Después de un Aborto Provocado: Causas, Síntomas y Tratamiento

24.10.2025

La literatura médica se refiere al «síndrome postaborto» (también denominado con el acrónimo PAS) como un cuadro patológico que comprende un complejo de síntomas fisiológicos, psicológicos y espirituales, desencadenados tras la realización de un aborto voluntario. Por lo tanto, afecta sobre todo a las mujeres que han abortado, pero también se han descrito, en distintos grados, en todas las demás personas que intervienen en el proceso.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo hay un tipo de depresión, aquella entidad con más de seis meses de duración caracterizada por síntomas como el sufrimiento, la tristeza o la baja autoestima. Sin embargo, se confunde porque es reactiva, es decir, se activa a consecuencia de algún suceso, como la pérdida de una pareja, del trabajo y, en este caso, después de un aborto.

Marc Planella, psiquiatra adjunto de la Unidad de Agudos del Parc Sanitari Sant Joan de Déu, de Sant Boi (Barcelona), aclara que no es que no exista la depresión postaborto o posparto, «lo que sucede es que no se clasifican como un tipo de entidades ‘especiales’. Se incluyen dentro de los trastornos depresivos mayores dado que, más allá del factor desencadenante, los síntomas clínicos (elementos que permiten clasificar cualquier tipo de enfermedad) son los mismos en todos ellos».

Causas y Factores de Riesgo

Sus síntomas están en relación directa con las razones por las cuales se aborta, el tiempo de gestación, la relación entre los progenitores, los pasos que se han dado para tomar la decisión y las influencias que se hayan tenido a lo largo del período que ha precedido a la toma de la decisión. Los factores de riesgo incluyen:

  • El factor genético hace que haya mujeres más susceptibles que otras a manifestar este cuadro ante la misma pérdida.
  • La personalidad de cada uno, de la que deriva la manera y la capacidad de enfrentarse a estas situaciones.
  • La duración de la gestación.
  • Antecedentes de trastorno depresivo.
  • El soporte del entorno más próximo.

Los datos disponibles señalan que las mujeres que han sufrido un aborto tienen el doble de riesgo de caer en una depresión, respecto a quienes no lo han sufrido. En general, los cuadros de depresión se dan en el primer mes postaborto y afectan más a aquellas que no tienen hijos.

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El Proceso de Duelo

En todo tipo de pérdidas de seres queridos, hay un grupo de pensamientos que se comparten, sea un aborto o el fallecimiento de un allegado. Es el duelo, consecuencia de los apegos afectivos, un acontecimiento vital estresante que, tarde o temprano, deben afrontar todos los individuos. A pesar de que no está considerado como una enfermedad, comparte algunos pensamientos con la depresión.

Las personas afectadas por la muerte de un ser querido muestran síntomas característicos y siguen una serie de etapas: negación, ira, depresión y aceptación. Una correcta elaboración del duelo permitirá al afectado volver a su vida diaria con la energía necesaria.

El psiquiatra explica que «después de la pérdida de un ser querido, incluidos los fetos, es ‘normal’ manifestar cierto grado de malestar anímico durante algún tiempo». Ya sea un aborto espontáneo o programado, su estado de ánimo es vulnerable a la opinión de los más allegados. Es fundamental, pues, impedir cualquier tipo de reacción punitiva.

Los datos estiman que un 5% de personas que sufren una pérdida de un ser querido manifiestan síntomas graves que se asocian a un trastorno denominado «duelo patológico». Cuando la tristeza persiste más allá de los doce meses, puede que la persona sufra un cuadro depresivo grave y, entonces, sí que se hace necesario una intervención.

Después de un aborto, es fácil que surja un sentimiento de culpabilidad derivado de la reacción del entorno de la mujer antes, durante y después de la interrupción del embarazo. Es fundamental, pues, impedir cualquier tipo de reacción punitiva.

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Síntomas del Síndrome Postaborto

A continuación, se describen los cambios emocionales y conductuales que experimenta la mujer en el síndrome post-aborto:

  • Sentimientos de culpa (vergüenza, autorrechazo, pérdida de autoestima) e incapacidad para perdonarse por el aborto realizado (con posibles ideación suicidio).
  • Pensamientos recurrentes e intrusivos relacionados con el aborto o la criatura abortada, fantasía reiterada sobre cómo habría sido su vida en caso de no haber abortado.
  • Pesadillas recurrentes sobre niños perdidos, despedazados o muertos.
  • Ilusiones o pseudoalucinaciones auditivas (p. ej.
  • Evitación y/o rechazo de estímulos (p. ej. de personas que le aconsejaron que abortara o que conocen lo ocurrido) o situaciones que recuerdan el aborto (p. ej.
  • Trastornos sexuales, siendo el más frecuente el deterioro en el deseo y el placer sexual.

Problemas de concentración, ansiedad, irritación, cambios en el patrón del sueño, alteraciones de los hábitos alimentarios, cansancio extremo, pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, tristeza, ganas de llorar, son algunos de los síntomas más característicos de estos trastornos.

Las mujeres que sufren un aborto pueden desarrollar un trastorno de estrés postraumático, según revela un estudio británico. Esta enfermedad hace que la persona afectada se sienta angustiada y estresada aunque haya pasado ya el peligro o la situación traumática. Puede provocar “flashbacks” o la sensación de que todo está sucediendo de nuevo, dificultad para dormir o pesadillas, sentimientos de soledad, explosiones de ira y preocupación, culpa o tristeza. Incluso puede causar síntomas estomacales, dolores de cabeza y llegar a la depresión. Los síntomas de este trastorno pueden comenzar inmediatamente, pero también pueden darse semanas o incluso meses después.

Tratamiento y Apoyo

En los casos en que existan efectos psicológicos, ¿es posible la recuperación? Recuperar significa “recibir algo que fue quitado”, por lo que difícilmente habrá sensación de recuperación. Es más adecuado hablar de reconciliación. Puede tardar meses o años, pero, aunque parezca imposible, llega. Algunas de las cosas que ayudan en el proceso de reconciliación son:

  • El apoyo externo, sentir el arrope del entorno, sobre todo de la pareja.
  • Poder hablar de la pérdida e integrarla progresivamente dentro de la propia experiencia vital.
  • No evitar las emociones negativas ni apresurarse por “pasar página”. Es un proceso.
  • Crear un conjunto de recuerdos, un espacio con significado para el no-nacido.
  • Recibir información adecuada (si es necesario, psicoterapia) o participar en grupos de ayuda mutua.

Es importante destacar que, según las investigaciones científicas actuales, no existen pruebas fehacientes que aseguren que tras un aborto haya efectos psicológicos seguros. Dependerá de muchos otros factores: el momento vital de la persona y sus prioridades, la valoración del hipotético futuro padre, creencias religiosas, factores situacionales, económicos, profesionales, y un largo etcétera.

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Hallazgo Descripción
Riesgo de Depresión Las mujeres que han sufrido un aborto tienen el doble de riesgo de caer en depresión.
Trastorno de Estrés Postraumático Puede desarrollarse después de un aborto, causando angustia y estrés.
Apoyo Emocional El apoyo del entorno, la pareja y la psicoterapia son cruciales para la reconciliación.

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