¿Dónde se Originó la Sandía? Un Viaje a Través de la Historia de esta Fruta Veraniega
La sandía, esa fruta tan característica del verano que tantas veces nos ha refrescado en los días más calurosos, encierra más curiosidades de las que imaginas.
Si crees que lo sabes todo sobre esta fruta, quizás no estés en lo cierto. ¿Cuál es la historia de esta fruta? ¿De dónde proviene?
Muchos de los alimentos naturales que hoy consumimos son en realidad fruto de procesos de domesticación a lo largo de los siglos. La sandía es uno de ellos.
El Origen Africano de la Sandía
La sandía es originaria de África, específicamente de las regiones desérticas del sur del continente.
Los científicos situaban el origen de la sandía en el desierto sudafricano de Kalahari, donde sus habitantes la utilizaban como una preciada fuente de agua transportable.
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El explorador David Livingston situó el origen de la sandía en el desierto de Kalahari, en África meridional, donde esta fruta crecía de forma silvestre. Él descubrió este hecho en su primer viaje al norte de Sudáfrica.
Al ser una planta originaria de zonas desérticas está dotada de un potente sistema radicular para explorar a fondo el suelo.
Posee una raíz principal profunda, que le permite llegar al agua y los nutrientes que se acumulan en capas más profundas. Las raíces secundarias superficiales forman una red que capta las lluvias ocasionales.
Mientras las raíces secundarias se expanden por las capas superiores de suelo, los tallos rastreros herbáceos “marcan” su territorio en la superficie.
La Sandía en el Antiguo Egipto
Conocida desde tiempos antiguos, los egipcios la valoraban por su alto contenido de agua, un recurso vital en su clima árido.
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No obstante, si bien esta fruta es originaria del desierto de Kalahari, las primeras evidencias de su cultivo se encuentran en Egipto y datan del 3.000 a.C.
Ya se conocía que el antiguo rey egipcio Tutankamón fue enterrado con semillas de esta fruta hace 3.300 años, por lo que su origen se había ubicado (con todo lo que ello implica) en dicha época y región.
De echo, hay restos de sandía en tumbas de faraones con más de 5.000 años de antigüedad.
El cultivo de la sandía en esta zona fue muy fructífero debido a la fertilidad que ofrecían los márgenes del río Nilo, donde el agua era abundante y el clima cálido.
Pero un detalle hallado en una pintura en la tumba de Khnumhotep, un funcionario que sirvió al faraón de la quinta dinastía Nyuserra, ha hecho constatar que todos estábamos equivocados. En el recuadro, una pintura muestra las distintivas rayas de una fruta parecida a una sandía.
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En la tumba, situada en la ciudad de Saqqara y sobre la que se cree que tiene más de 4.300 años, aparece una sandía ovalada, perfectamente definida con rayas verdes.
Pero existe otra pista en otra tumba cercana, en la que puede apreciarse la misma fruta “cortada en una bandeja junto con otras frutas dulces como uvas”, apunta Renner.
La imagen de esta última se publicó originalmente en 1912, “pero nadie la había interpretado antes como una sandía", sostiene la investigadora.
Esto sugiere que la sandía que hoy tomamos fue probablemente adaptada a nuestro paladar en aquella época en Egipto o, al menos, dentro del perímetro comercial del antiguo imperio.
Es probable que los agricultores antiguos de la zona probaran a cultivar variantes no amargas de la sandía silvestre que conocían y, generación a generación, aumentaron su dulzura.
El color rojo también se debería a dicho proceso por el cual, a través de la selección artificial, los agricultores favorecieron y obtuvieron frutos rojos de forma selectiva.
La Evolución de la Sandía: Del Melón Amargo a la Fruta Dulce
¿Sabias que la pulpa de las sandía de hace 6.000 años era amarga y blanca?
¿Sabías que la sandía no siempre fue una fruta caracterizada por su agradable sabor dulce?
Las sandías que crecían de forma silvestre en el desierto de Kalahari eran de un tamaño menor a las cultivadas y de un sabor muy amargo, por lo tanto, su consumo no era nada agradable para los habitantes de estas regiones.
Lo que lo cambia todo, o casi todo, lo que sabíamos sobre ella: ¿Roja? La sandía alguna vez fue mucho más parecida a un melón que a la sandía en la que ahora estás pensando.
Pero sí es cierto que desde sus primeros orígenes esta fruta fue valorada por su alto contenido en agua. El motivo de que la sandía sea tan rica en agua se lo debemos a sus raíces, pues posee unas raíces que crecen de forma poco profunda hacia la tierra pero se distribuyen ampliamente de forma horizontal.
En cambio, la nueva investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences encontró que una forma sudanesa con pulpa blanquecina no amarga, conocida como melón Kordofan (C. "Basándonos en el ADN, encontramos que las sandías como las conocemos hoy, con pulpa dulce, a menudo roja que se puede comer cruda, eran genéticamente más cercanas a las formas silvestres de África occidental y noreste de África", dijo en un comunicado Susanne S.
Según este estudio, publicado el pasado mes de junio en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, la similitud genética que los investigadores han hallado entre las dos especies les ha hecho concluir que la fruta sudanesa es probablemente un precursor de la sandía domesticada roja y dulce, y no el llamado melón egusi, como si creía.
Lo que llaman sandía sudanesa es en realidad el melón de Kordofán, una fruta que crece en Darfur, una región al sur de Sudán. Grande, redondo y de un verde pálido, al verlo nadie diría que es el origen de la sandía.
"Descubrimos que los genomas modernos de la sandía domesticada están más estrechamente relacionados con el tipo de sandía salvaje sudanesa que con cualquier otro de las que analizamos", apuntó Renner al portal científico WordsSideKick.com.
La sandía salvaje sudanesa es, a priori, muy distinta de su versión domesticada. Su pulpa es blanca y menos dulce, según apuntan los científicos, pero esto, lejos de no ser motivo suficiente para rerstarle parentesco, es precisamente lo que marca la historia de la sandía más comercializada y cómo nos ha acompañado (o cómo hemos querido que nos acompañe) hasta hoy.
La nueva ubicación geográfica de su pariente salvaje cercano de Sudán no parece ser una coincidencia: “Se suele pasar por alto a los antiguos nubios (hoy un grupo indígena que habita la actual Sudán y el sur de Egipto y que están considerados como una de las primeras cunas de la civilización)”, asegura Renner al respecto, para hablar únicamente de los egipcios.
Sin embargo, aquellos "podrían haber sido quienes domesticaron la sandía y comerciaron con los antiguos egipcios”. Aunque también podrían haber sido los egipcios, pero lo que sugiere esta investigación es que “fue en algún lugar de esta región donde la sandía fue domesticada por primera vez", aclara.
La Expansión Global de la Sandía
Si bien la sandía empezó a cultivarse en África posteriormente se extendió a Europa, Próximo Oriente, India, China y América, llegando a ser muy popular e importante en la alimentación de todo el continente asiático.
Se considera que su expansión fue en el sentido ascendente del río Nilo, llegando hasta el Mar Mediterráneo y comercializándose en Italia, Grecia y España.
En este sentido, Harry Paris, horticultor de la Organización de Investigación Agrícola de Israel, sostiene que la expansión territorial de la fruta se habría debido no solo al comercio y el trueque, sino gracias a su forma que la convirtió entonces en un recipiente natural de agua fresca para los largos viajes.
Más tarde, en la Antigua Grecia le dieron el nombre de 'pepon' y médicos como Hipócrates y Dioscórides reiteraron su aprecio a ella por sus numerosas propiedades curativas. Según recoge National Geographic, la prescribían como diurético, también se empleaba para tratar golpes de calor en niños colocando la cáscara en la frente de estos.
En Europa, según las investigaciones de París, las sandías dulces con pulpa roja ya existían en la Edad Media. Los primeros bocetos de esta fruta aparecen en un manuscrito medieval llamado 'Tacuinum Sanitatis', basado en un manuscrito árabe del siglo XI, que la nobleza italiana del siglo XIV quiso recopilar con ilustraciones.
Lo cierto es que se extendió a través de todo el contienen Africano en la época de colonización y fueron los colonizadores los que transportaron los frutos y semillas facilitando la expansión de la sandía hacia Europa, Asia y América.
La sandía se introdujo en China en el siglo X adquiriendo una gran popularidad que aún se conserva en los tiempos actuales, ya que sigue siendo habitual regalar una sandía como presente en los actos sociales.
La introducción de la sandía en España fue llevada a cabo por los árabes durante el período de dominancia musulmana en la península ibérica, entre los siglos VIII y XV. A pesar de la antigüedad del origen de la sandía en España, la especie que consumimos en la actualidad, híbrido de las especies Citrullus maxima y Citrullus moschata no fue introducida hasta el año 1980, donde se empezó a cultivar en Almería.
La sandía llegó al continente americano con la conquista del Nuevo Mundo. Se disponen de pocos registros de la sandía hasta el siglo XVI, pero se estima que a partir de este momento empezó a alcanzar gran popularidad de forma generalizada.
El Cultivo Moderno de la Sandía
Hoy en día, se cultiva en regiones de todo el mundo que cuentan con climas cálidos y estaciones de crecimiento largas.
Actualmente, el cultivo de sandía está lejos de sus orígenes. Según las estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas, el mayor productor y exportador de sandías es China, con 61 millones de toneladas anuales. Por detrás quedan Turquía (3,8 millones), India (2,5) y Brasil (2,3 millones).
¿Sabías que en la actualidad se producen cada año más de 63 millones de toneladas de sandías? Esta producción se lleva a cabo en todos los continentes, no obstante es el continente asiático el que lidera la producción de sandías, representando un 80% de toda la producción anual con una cifra aproximada de 52 toneladas de sandías.
Dentro de la Unión Europea, España es el país líder en la producción de sandías y el 20 % de esta producción se destina a la exportación de la fruta. El segundo lugar lo ocupa Grecia y el tercero Rumanía, según datos recogidos en el año 2013.
El 20 % de la producción total de sandías en España se dedica a la exportación. Las zonas importantes de cultivo se encuentran en Almería para cultivo en invernadero y en Valencia para cultivo al aire libre.
Por su parte, la provincia de Almería destaca por la producción de sandía en invernadero. Allí, gracias al microclima que generan estas estructuras, se llevan a cabo cultivos tempranos que se siembran de enero a mayo y se recogen de mayo a julio.
Si hablamos de cultivo al aire libre, en muchas provincias tradicionalmente se siembra en primavera (abril y mayo) y se recoge ya avanzado el verano (agosto y septiembre).
El cultivo en invernadero permite avanzar la entrada en producción y alargarla.
La sandía es una planta que marca su momento de trasplante en la época libre de heladas. Según sea nuestra zona de cultivo y dependiendo del momento en que estemos (en época libre de heladas o de menor riesgo) podremos hacer el trasplante.
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