Luis Miguel: Biografía de un Ícono Marcado por el Desamor y la Tragedia
Divo, mito, icono, estrella. Luis Miguel es casi un dios en México, un artista alabado y deseado pero a la vez es un hombre con una vida marcada por el desamor y las tragedias. 'El Sol de México', como se le conoce, no deja de brillar y ahora además por partida doble: llega la segunda temporada de Luis Miguel, la serie y en las librerías se vende 'Oro de Rey', una biografía escrita por Javier León Herrera y Juan Manuel Navarro.
'Oro de Rey' es además una celebración a las 'bodas de oro' del cantante con la vida, quien cumplió 50 años el pasado mes de abril del 2020, y que, debido a la pandemia, el libro tuvo que esperar hasta el 2021 para ser lanzado, cuya venta comenzará el 20 de abril bajo el sello Aguilar de la editorial Penguin Random House. El prólogo fue escrito por Emilio Estefan y además cuenta con un capítulo dedicado a las fanáticas del cantante, pues los escritores reconocen su importante papel en la carrera del artista.
El germen del libro nació 25 años atrás, con la investigación que hizo León Herrera para el primer libro, 'Luis, mi Rey', en el que se basaron, por autorización del propio cantante, los escritores de la serie de televisión Luis Miguel, de Netflix. Este primer libro contaba la impactante historia del artista nacido en San Juan, Puerto Rico, 1970, centrándose en su familia llena de conflictos, la imponente personalidad de su padre y sus malos tratos hacia él, sus primeros pasos en la música, su ascenso a la fama y uno de sus más grandes dolores: la desaparición de su madre.
La figura paterna: Luisito Rey
Si el guionista de una serie mexicana de las de los viejos tiempos hubiera inventado un personaje llamado don Luisito, alcohólico, cocainómano, proxeneta, narcisista, estafador, manipulador, evasor de impuestos, hortera, tiránico, con delirios de grandeza, maltratador, peinado al secador, malhablado y, al final, probablemente asesino... ¿Nos hubiéramos reído de tanta exageración? Claro, güey, no mames.
Por si alguien no se ha enterado, don Luisito ya está en la pantalla, aunque tiene la particularidad de que no es el invento de ningún guionista sino un personaje basado en hechos reales. Luisito Rey, nacido Luis Gallego Sánchez (1947-1992), es el increíble villano de Luis Miguel, la serie, así como el malo de Luis Miguel, la vida. La vida de su hijo, el Sinatra mexicano.
Lea también: Crónica Social según Rosa Villacastín
¿Qué pasaba con Luis? ¿Era un problema de falta de educación o fueron las adicciones? ¿Era una predisposición natural a la maldad? «Es difícil encontrar un origen concreto a la tendencia que tenía el personaje para realizar las cosas dentro de un modus operandi que siempre generaba damnificados, incluyendo a su hijo y la que fue su pareja durante tantos años. Aparentemente no hay en su infancia ni en su entorno unas circunstancias que pudieran haber marcado esa personalidad egocéntrica. Las adicciones fueron creciendo con el paso de los años; no las veo como causa de su conducta sino como un factor que empeoró la misma».
El entrecomillado pertenece a Javier León Herrera, periodista alicantino, autor de Luis Miguel, mi rey, el libro en la que se basa la serie de Netflix, que ahora aparece reeditado y ampliado con el título de Luis Miguel: la historia (editado en México por Aguilar). Su texto se presenta como una biografía del cantante pero, en realidad, dedica sus mejores páginas al padre y a contestar la pregunta que cualquier espectador de la serie se hace. ¿De dónde pudo salir este hombre?
Salió de Cádiz, de los años más duros de la posguerra. El padre de Luisito, el abuelo de Luis Miguel, era farolero, pero un accidente lo retiró y la familia pasó de la pobreza a la mucha pobreza. Había un hermano mayor, José, que era el más inteligente de la familia, y otro pequeño, Vicente, con menos talento para el engaño pero con la misma disposición. Los tres crecieron marcados por una madre temible.
Lo que distinguió a Luis de sus hermanos fue el talento para la música. El flamenco estaba en el paisaje para todos, pero sólo el segundo de los Gallego tenía la gracia y el instinto. De crío ya echó a cantar, a tocar la guitarra y a ganarse unas pesetas. Primer hito importante en la vida de Luisito: cuando le llamaron a hacer la mili, huyó. Se fue a Francia y de Francia saltó a Argentina.
En Argentina se ganó la vida con la guitarra y tuvo una intuición: apuntarse a la canción melódica que triunfaba en América Latina (un poco abolerada, un poco italiana) y darle un aire flamenco. No estaba mal pensado. Luisito cambió de nombre por Luis Miguel Gallegos (con s) en homenaje a Luis Miguel Dominguín y, después, por Luisito Rey. Probablemente, ya estaba intentando esquivar con sus nuevas identidades algún pufo del que había salido a la carrera.
Lea también: El nacimiento de Einstein en Ulm
Daba igual: su canción Frente a una copa de vino tuvo cierto éxito en Argentina y se convirtió en el presagio de una carrera que estaba a punto de despegar. Además, en esa época conoció a una chica italiana-bonaerense llamada Marcella con la que habría de casarse. ¿Se casaron? En realidad, no. Luisito falseó la boda, igual que se inventó embustes increíbles y, a simple vista, innecesarios a cada paso que dio.
Dijo que Marcella era la sobrina de la actriz italiana Rossana Podestà; alteró partidas de nacimiento; contó que había cantado con FrankSinatra y con Sammy Davis Jr., dijo que Picasso era su amigo y que tenía un dibujo suyo que puso en la portada de su primer LP... Todo era mentira.
Rey había llegado a Estados Unidos gracias a un empresario puertorriqueño, Alfred D. Herger, que lo apostó todo por él y terminó arruinado, víctima del método Luisito: el cantante era encantador y divertido, atrapaba a un socio capitalista, se daba a la gran vida y salía pitando en cuanto se acabara el dinero. En México repitió la jugada con el empresario catalán Juan Pasqual. ¿El de la primera escena de Luis Miguel, la serie? ¿El del mechero de oro? Ése mismo. La anécdota del encendedor aparece en el libro de Javier León Herrera.
«Luisito tenía el talento propio de los truhanes y los pícaros, aunaba su gracejo gaditano con el gran talento de virtuoso que tenía con la guitarra y con sus dotes compositoras», cuenta el biógrafo de Luis Miguel. «Desafortunadamente, estos talentos quedaban puestos a disposición de sus fines, de su complicada personalidad. De ahí el tremendo nomadismo de la familia por toda América Latina».
Entonces, el cantante dio el salto mortal definitivo: renunció a un éxito que cada vez era más improbable y lo apostó todo por la carrera de su hijo, Luis Miguel. Más o menos, ése es el punto en el que arranca Luis Miguel, la serie. El libro de León Herrera añade algunos matices. El primero: el invento del Luis Miguel cantante no fue una audacia, ni una casualidad, ni una genialidad de Luisito Rey. El lanzamiento de Luis Miguel era una opción obvia, porque el niño tenía una voz formidable y un talento natural para el escenario. Además, América Latina vivía la edad de oro de los grupos de pop infantiles como Menudo o Timbiriche (que apareció en 1982, un año después del debut de Luis Miguel).
Lea también: Descubre el lugar de nacimiento de El Puma
Segunda idea: el éxito de Gallego Jr. fue, paradójicamente, el factor que llevó a Luisito Rey a la autodestrucción. Durante siete años, Luisito Rey dirigió la carrera de su hijo, que era menor de edad. Se llevó el dinero a Suiza, habituó a su hijo a la cocaína para aumentar su rendimiento, compadreó con los jefes del PRI, estableció el derecho de pernada sobre las admiradoras de su hijo y saboteó los noviazgos en los que no pudo meter su baza.
El ascenso a la fama y las decisiones difíciles
Pero Luis Miguel fue dejando de ser un niño. A cada año que pasaba, tomaba más conciencia del daño que le hacía su padre/patrón. Cuando cumplió 18, pudo despedirle y empezar una nueva carrera. El dinero que había ganado en ese primer tramo de su carrera ya no estaba y la Hacienda mexicana le pedía responsabilidades por las decisiones de don Luisito.
Un cantante de récords. Contrató los servicios de Hugo López y comenzó a dar rienda suelta a sus más íntimos anhelos musicales. Se atrevió con el trepidante ritmo de los Jackson Five y viajó por los países más lejanos con una clara tarjeta de presentación: Luis Miguel ya era el artista latino más vendido de todos los tiempos. En junio de 1992 batió todo un récord: vendió en una tarde más de 10.000 entradas para su concierto en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México. Y así durante diez noches consecutivas.
El éxito culminó cuando interpretó un dueto con Frank Sinatra, Come Fly with Me. Antes y después de este mano a mano con 'La Voz', Luis Miguel ya había sido merecedor de premios Grammy, contaba con numerosos discos de oro en países de América latina y España y se le tenía en cuenta en el mismísimo Hollywood para añadir sus temas a bandas sonoras de películas muy comerciales.
La vida personal: Amor, familia e hijos
Se convirtió en padre por primera vez a los 19 años cuando su exnovia Stephanie Salas dio a luz a su hija Michelle Salas el 13 de junio de 1989, una niña al que el cantante acabó reconociendo como suya en 2007. En uno de los momentos más álgidos de su carrera, el conocido como 'el Sol de México' mantuvo un noviazgo con la cantante estadounidense Mariah Carey, que fue desde 1998 hasta 2001, año en el que decidieron tomar caminos separados. Después, en 2005, llegó a su vida la actriz y cantante mexicana Aracely Arámbula y juntos se convirtieron en padres de dos hijos, Miguel que nació el 1 de enero de 2007 y Daniel, quien vino al mundo un año después, el 18 de diciembre de 2008. Desafortunadamente la relación terminó en 2009, aunque nunca dieron a conocer los motivos de su ruptura.
Con una sólida fama de conquistador, el intérprete de éxitos como Por debajo de la mesa, La incondicional, Suave o La Bikina mantuvo desde 2018 hasta primavera de 2021 un romance con la bailarina y modelo estadounidense Mollie Gould, que ejerció como corista durante la gira ¡México por siempre! y con la que estuvo de vacaciones en España. Formaban una de las parejas más atractivas, discretas y seguidas del panorama artístico, pero decidieron emprender caminos separados.
Fue a mediados de 2022 cuando durante una visita a España se reencontró con la empresaria y diseñadora Paloma Cuevas, a quien conoce desde que eran dos niños, y la química entre ambos fue tal que decidieron volver a verse.
Luis Miguel y Cádiz: Recuerdos de la infancia
Este próximo 24 de julio el cantante, de 54 años, debutará en directo en la tierra que lo vio crecer entre finales de los 70 y principios de los 80, sobre el escenario de Concert Music Festival, en Sancti Petri (Chiclana). Según el libro Oro de rey: Luis Miguel. La biografía, de Javier León Herrera y Juan Manuel Navarro (Ed. Aguilar, 2021), el cantante “vivió en España casi cinco años, en Madrid, Barcelona y Cádiz, antes de que el destino lo llevara a México, a los 10 años”.
Vivían junto a la plaza del Carmen, aunque ya tampoco queda nadie de la familia allí. La primera comunión la hizo Micky en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de La Isla el 25 de mayo de 1980, con una cazadora tres cuartos por encima de un cuello vuelto blanco llamativo para esas fechas y en la que destacaba una gran cruz colgando del cuello.
Doce meses más tarde aproximadamente del relato que configura Loli Vaz, Micky se marchó, efectivamente, a San Fernando y estuvo escolarizado en el colegio Liceo del Sagrado Corazón. Lo confirma el director del centro, Serafín Galindo, “aunque ya no queda nadie aquí de aquella época, así que poco puedo contar”. Luis Miguel se defendía de los niños chulos del barrio. Su hermano menor Álex sí estuvo más tiempo escolarizado con los docentes isleños, como mencionan desde el centro.
Comparte Loli Vaz, en este sentido, que “Micky no podía jugar a los tapones ni a las canicas porque no tenía. “El padre de Luis Miguel le decía a Gregorio y a él: subid a casa, que os voy a poner cuentas. Os doy 25 pesetas por cada acierto”, concreta Loli. Y, de esta forma, Luisito Rey “les ponía a hacer divisiones de dos cifras. Mi hermano a veces bajaba a casa con 500 pesetas que, seguramente, mi madre le quitaría.
En particular, Loli Vaz rescata las sensaciones causadas por todo lo que rodeaba a Matilde. “Tenía pelucas y botas, también un taquillón con sus pinturas, perfumes… Recuerdo la casa en blanco y negro -añade-. Los muebles eran buenos, de caoba, y estaba todo lleno de alfombras, algo que en Cádiz no se estilaba. No sé si era gente de dinero, pero no era lo normal ver eso en Cádiz. Se notaba que eran personas de mundo -especifica-, diferentes a lo que estábamos acostumbrados a ver”.
El lado oscuro de la fama: Aislamiento y rencor
Malos recuerdos que Mickey, una vez emancipado, logró controlar manteniéndose lejos de España. Aunque eso lo obligara también a evitar a su familia paterna. Incluso a sus abuelos, a quienes les quitó la custodia de su hermano Sergio, después del fallecimiento de su padre.
Aun así, Luis Miguel nunca volvió a pisar España, salvo en sus giras. Algo que podría haber hecho después de concluir, según Netflix, que Las Matas (Madrid) es ese lugar maldito donde oficialmente se vio a su madre por última vez.
Tal vez esa sea la razón por la que el divo se haya negado rotundamente a conceder entrevistas a su paso por España. Sobre todo, porque su tour lo ha llevado de vuelta a tierras andaluzas. Y aunque su show ha sido todo un éxito, el sol aún no ha logrado salir para ese Luis Miguel, a quien aún le duele recordar que España también ha sido su casa.
tags: #Luis #Miguel #padre #biografia