Pubalgia en el Embarazo: Causas, Síntomas, Ejercicios y Tratamientos
¡Hola, mami! Si estás leyendo este artículo, es probable que estés buscando alivio para ese molesto dolor de pubalgia en el embarazo. ¡No te preocupes! Estás en el lugar correcto. En este artículo, te vamos a guiar a través de algunos ejercicios totalmente seguros durante el embarazo y sobretodo efectivos que pueden ayudarte a aliviar ese dolor mientras esperas a tu pequeño milagro.
¿Qué es la Pubalgia en el Embarazo?
La pubalgia en el embarazo es una condición que afecta a muchas mujeres, causando molestias en la zona pélvica y dificultando el desarrollo de actividades cotidianas. La pubalgia se refiere al dolor en la región de la sínfisis púbica, la articulación que une los huesos púbicos en la parte frontal de la pelvis. La pubalgia es el dolor selectivo en la zona del pubis, que se puede experimentar en distintos contextos, pero el embarazo es uno de los más frecuentes. El dolor de la pubalgia en el embarazo, puede empezar en diferentes etapas del embarazo, pero es más común sentirlo en el segundo y tercer trimestre.
¿Qué es el Pubis?
El pubis es una articulación fija, sin movimiento, que une en la parte anterior los dos huesos iliacos que, junto al hueso sacro en la parte posterior conforman el anillo de la pelvis. Esta articulación en condiciones normales es estable y no permite apenas movilidad, es cuando sufre alguna sobrecarga cuando presenta movimiento, lo cual es muy doloroso. Cualquier articulación es tanto más estable cuanto más reforzados están los músculos que se insertan en ella.
Causas de la Pubalgia en el Embarazo
La pubalgia en el embarazo puede tener varias causas, y es importante comprenderlas para poder abordar el dolor de manera efectiva. Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios significativos, incluyendo la relajación de los ligamentos pélvicos para permitir el parto. Durante el embarazo, tu cuerpo produce la hormona relaxina en mayores cantidades. Esta hormona ayuda a relajar los ligamentos pélvicos para preparar tu cuerpo para el parto.
Posibles causas de movimiento en el pubis
Durante el embarazo se dan una serie de factores que favorecen que haya movimiento en la articulación y se origine el dolor:
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- Incremento de presión en esa zona, por el aumento de peso que soporta, por lo que será más frecuente en casos de obesidad, en gestantes con un importante aumento de peso durante el embarazo, con fetos muy grandes o gestaciones múltiples, y más intenso cuanto más avanzado el embarazo.
- Durante el embarazo, sobre todo en el tercer trimestre, se segregan unas hormonas, la relaxina y la progesterona, que justamente tienen la finalidad de dar un punto más de flexibilidad a las articulaciones con la finalidad de permitir un cierto “juego” extra entre los huesos pélvicos, para favorecer el paso del feto a su través durante el parto.
- El aumento de volumen abdominal provoca cambios en el centro de gravedad del cuerpo de la gestante por lo que para mantener la postura nos apoyamos en musculatura que no está tan ejercitada, por tanto, más débil e incapaz de mantener la estabilidad de la articulación.
Todos estos factores hacen que haya un desplazamiento en la unión púbica que origina un dolor punzante, agudo en el pubis que se puede irradiar hacia la espalda, ingles o hacia los muslos, que afecta a un gran número de embarazadas de forma leve, pero en un pequeño porcentaje puede ser grave y muy limitante. El dolor se incrementa con el movimiento, al caminar, subir escaleras, o al cambiar de postura en la cama y al presionar sobre la zona de la articulación púbica. Existe un factor genético predisponente que tiene que ver con la flexibilidad propia de cada individuo, y es más frecuente en segundos y posteriores embarazos por el efecto acumulativo que tiene cada embarazo en debilitar las fibras de la articulación, así que fácilmente se repite en embarazos siguientes. Y también hay una variabilidad individual en el efecto que dicha hormona, relaxina, puede ocasionar en cada persona.
Síntomas de la Pubalgia en el Embarazo
Identificar la pubalgia en el embarazo puede ser un desafío, ya que los síntomas pueden variar de una mujer a otra. Los síntomas pueden confundirse con otras molestias comunes del embarazo.
- Dolor en la Zona Púbica y la Ingle: El síntoma más común de la pubalgia en el embarazo es el dolor en la zona púbica y la ingle. Este dolor puede ser leve al principio y aumentar en intensidad con el tiempo.
- Dolor al Caminar o Realizar Actividades: El dolor de pubalgia en el embarazo tiende a empeorar al realizar actividades que estamos acostumbradas a hacer diariamente como puede ser caminar, subir escaleras, girar en la cama o realizar actividades que involucran movimientos de la pelvis.
- Dolor al Cambiar de Posición: Puedes experimentar dolor al cambiar de posición, como levantarte de una silla o girar de un lado a otro mientras estás tumbada.
- Sensibilidad al Tacto: Puedes sentir sensibilidad al tacto en la zona púbica y la ingle.
Si experimentas alguno de estos síntomas, especialmente si el dolor es persistente o afecta tu calidad de vida, es importante que hagas una visita a tu ostaópata o fisioterapeuta de suelo pélvico de referencia. Recuerda que el tratamiento temprano, puede ayudar a aliviar el malestar y prevenir complicaciones a largo plazo.
Ejercicios para Aliviar la Pubalgia en el Embarazo
Realizar ejercicios específicos durante el embarazo puede ayudar a fortalecer los músculos que rodean la zona púbica, lo que ayudará a aliviar el dolor y, por tanto, mejorar tu comodidad general. Además, ya sabes que mantenerse activa durante el embarazo puede tener beneficios adicionales, como mejorar la circulación y reducir el estrés, entre muchos otros beneficios. Ahora, pasemos a los ejercicios que te ayudarán a aliviar esa pubalgia en el embarazo y a mantenerte activa durante tu embarazo.
- Estiramiento de la Pelvis Sentada:
- ¿Cómo hacerlo?: Para ello, siéntate en el suelo con las piernas cruzadas y lentamente inclínate hacia adelante (una inclinación desde la cadera), manteniendo la espalda recta, y luego hacia atrás. No busques mucha intensidad. Mantén cada posición durante 10-15 segundos y luego regresa a la posición inicial. Repite este estiramiento varias veces (idealmente 15).
- Elevaciones de Pelvis:
- ¿Cómo hacerlo?: Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo a la altura de tus caderas.
- Círculos con Fitball:
- ¿Cómo hacerlo?: Siéntate sobre tu fitball, relaja la zona abdominal y empieza a realizar círculos, lentamente, mientras sostienes tu abdomen. Coge aire y al soltarlo, tira de tu tripa hacia dentro y hacia arriba, como si quisieras abrazar tu barriga.
- Apertura de Piernas con Fitball:
- ¿Cómo hacerlo?: Vuelve a sentarte sobre el fitball y abre mucho las piernas (de forma progresiva, sobretodo si tienes un dolor agudo).
- Natación:
- Objetivo: La natación es un ejercicio de bajo impacto que puede proporcionar un alivio suave pero efectivo para el dolor de la pubalgia.
- Relajación:
- ¿Cómo hacerlo?: Acuéstate boca arriba con las piernas ligeramente separadas y los brazos a los lados. Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración.
Y como siempre decimos: recuerda escuchar siempre a tu cuerpo y ajustar la intensidad de los ejercicios según tus necesidades y comodidad. ¡Ánimo, mamá!
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Otros Consejos para Aliviar la Pubalgia
- Descanso adecuado: Asegúrate de tomarte el tiempo para descansar y relajarte siempre que sea necesario. El descanso adecuado puede ayudar a reducir la tensión en los músculos y aliviar el dolor.
- Terapia de calor: Aplicar calor en la zona afectada puede ayudar a aliviar el dolor y relajar los músculos.
- Apoyo adecuado: Usa calzado cómodo y de apoyo para reducir la presión sobre la zona púbica y mejorar tu postura.
- Fisioterapia: Consulta a una fisioterapeuta especializada en embarazo.
Tratamientos de Fisioterapia para la Pubalgia en el Embarazo
La fisioterapia emerge como una herramienta valiosa en el tratamiento de la pubalgia durante el embarazo, ofreciendo enfoques personalizados que se centran en el bienestar de la madre y el bebé. Al trabajar en estrecha colaboración con un fisioterapeuta especializado en obstetricia, las futuras mamás pueden experimentar un alivio significativo y disfrutar de una gestación más cómoda.
- Evaluación personalizada: la fisioterapia comienza con una evaluación personalizada porm parte del fisioterapeuta para comprender la gravedad de la pubalgia, sus posibles causar y poder así diseñar un plan de tratamiento adaptado a las necesidades específicas de la paciente.
- Técnicas de tratamiento manual: con técnicas manuales de movilización, estiramientos, masaje… se puede ayudar al cuerpo a encontrar el equilibrio, aumentando la estabilización de la pelvis y aliviando la sintomatología.
- Ejercicios terapéuticos: según las necesidades de cada caso particular, se hacen recomendaciones de ejercicios guiados y personalizados que ayuden a restaurar y mantener la buena salud pélvica y del cuerpo en general, ayudándolo a prepararse para el parto. Estos ejercicios suelen ser suaves y adaptados al estado de gestación.
- Uso de dispositivos de apoyo: en algunos casos, se pueden recomendar dispositivos de apoyo, como cinturones pélvicos, para mejorar la estabilidad y reducir la presión sobre la sínfisis púbica.
- Educación Postural: es imprescindible la orientación sobre la postura adecuada y técnicas de movimiento para prevenir la exacerbación de los síntomas.
Medidas de Prevención
Como medidas de prevención, cuanto más en forma esté la gestante y más robusta mantenga su musculatura mejor, y evitar durante el embarazo la sobrecarga de la zona: incremento de peso moderado durante el embarazo, no cargar pesos… y cuando se manifiesta lo podemos abordar con distintas estrategias:
- Medidas posturales: evitar estar mucho tiempo en la misma postura: de pie o sentada, dormir con un cojín tipo lactancia para distribuir el peso del abdomen y separar los muslos. Usar calzado cómodo, evitando sandalias planas o tacones
- Medidas locales: calor local en la zona o masaje para relajar la musculatura. La intervención de un fisioterapeuta es de gran ayuda. Un cinturón pélvico a modo de faja, que sujeta la pelvis y soporta parte del peso abdominal para que no se apoye sobre el pubis
- Ejercicio: Hay ejercicios concretos que pueden ser dirigidos por un fisioterapeuta destinados a reforzar la musculatura involucrada y aliviar los síntomas, que convendrá poner en práctica los días buenos, y hacer reposo los días malos
- Terapia antiálgica: el uso de analgésicos durante el embarazo es posible, bajo supervisión del obstetra, también se han descrito buenos resultados con estimulación nerviosa transcutánea (TENS) y con acupuntura. En casos graves se pueden realizar infiltraciones.
¿Qué hacer después del parto?
Después de dar a luz, muchas mujeres experimentan un alivio inmediato del dolor pubálgico ( o en su defecto, alivio a medida que el cuerpo se recupera). Esto se debe a que los músculos y ligamentos que se estiraron durante el embarazo empiezan a volver a su posición original. Es importante hablar con tu fisioterapeuta/osteópata si continúas experimentando dolor después del parto. Y durante el postparto es vital seguir cuidando tu cuerpo. Continuar con ejercicios suaves puede ayudar a acelerar la recuperación y fortalecer los músculos abdominales y pélvicos.
Testimonios
Las historias de éxito nos respaldan:
- María, 32 años: Empezó a experimentar dolores en el pubis durante su segundo trimestre de embarazo.
- Laura, 28 años: Sentía molestias constantes en la pelvis.
- Andrea, 36 años: Llegó a nuestras clínicas con un dolor púbico gestacional significativo.
Recuerda que cada cuerpo es único, y lo que funciona para una persona puede no ser adecuado para otra. Consulta siempre a un profesional de salud si el dolor de pelvis en embarazo persiste o empeora.
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