Herpes Genital y Fertilidad: Lo que Necesitas Saber

25.10.2025

El herpes genital es una infección de transmisión sexual (ITS) que puede ser causada por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) o por el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2). Mientras que el VHS-2 es el virus que causa más comúnmente el herpes genital, el VHS-1 se relaciona con más frecuencia con el herpes oral o labial.

¿Qué es el herpes genital y cómo se transmite?

El herpes genital es una infección de transmisión sexual (ITS) que puede ser causada por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) o por el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2). Mientras que el VHS-2 es el virus que causa más comúnmente el herpes genital, el VHS-1 se relaciona con más frecuencia con el herpes oral o labial. Sin embargo, el VHS-1 puede transmitirse a la zona genital cuando se practica sexo oral, pudiendo así llegar a causar el VHS-1 las lesiones herpéticas en los genitales.

Por ello, el herpes genital puede transmitirse al mantener relaciones sexuales vaginales o anales u orales. El virus entra al organismo por las mucosas (como la que recubre los genitales o la boca), pero también puede hacerlo por la piel si esta tiene pequeñas heridas o arañazos.

Es importante mencionar que el virus puede transmitirse a otra persona aunque, en el momento de la relación sexual, la persona con herpes no presente síntomas. Además, el virus también puede transmitirse en el momento del parto de una madre con la infección a su recién nacido (antes del nacimiento es menos frecuente), lo que puede ocasionar problemas graves al bebé.

Por otro lado, la transmisión del herpes genital por objetos (como el inodoro) que ha usado una persona con la infección es bastante improbable, ya que el virus no sobrevive por mucho tiempo fuera del cuerpo.

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Síntomas del Herpes Genital

Es posible que tras la infección por el VHS no se presenten síntomas o que estos sean muy leves, lo que lleva a que pasen desapercibidos o a que se atribuyan a otras causas. Por ello, es bastante común que una persona con herpes genital tenga esta ITS sin saberlo.

En el caso de presentar síntomas, estos pueden ser:

  • Dolor, picor, ardor genital.
  • Ampollas pequeñas de color claro en la zona genital o anal (también pueden aparecer en glúteos y zona interna de los muslos) que dan lugar a llagas o úlceras dolorosas cuando se rompen y, posteriormente, a costras en el proceso de curación.
  • Ganglios de la ingle inflamados, dolor de cabeza, dolor muscular, malestar y fiebre, siendo estos síntomas más comunes en el brote inicial.

Lo habitual es que los síntomas se manifiesten entre 2-12 días tras la infección. Sin embargo, el virus puede estar inactivo durante años sin que la persona presente síntomas, lo que hace difícil determinar cuándo ocurrió la infección.

Recurrencias o brotes

Una vez que la persona se infecta con el virus del herpes simple, pese a haber superado ya los síntomas, el virus queda inactivo (latente) dentro de su cuerpo y puede reactivarse de vez en cuando (especialmente en el primer año tras la infección).

En este punto, es importante mencionar que estas recurrencias son más habituales cuando el herpes genital está causado por el VHS-2. La persona puede notar cierta picazón y dolor antes de que aparezcan las llagas. Algunos de los factores que se han relacionado con la aparición de un nuevo brote serían la menstruación, la fatiga o cansancio y el estrés.

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Estos nuevos brotes pueden ser poco o muy frecuentes (incluso varios por año), pero suelen ser menos intensos y más cortos que el brote inicial. Además, estas recurrencias pueden ser cada vez menos frecuentes con el paso de los años.

¿Qué hacer para aliviar los síntomas?

Para tratar de aliviar el dolor producido por las llagas del herpes genital y que estas se curen cuanto antes, será importante:

  • Lavar las llagas cuidadosamente con agua y jabón.
  • Secar bien las llagas dando suaves toquecitos.
  • Usar ropa holgada y, preferiblemente, evitar tejidos sintéticos y optar por ropa interior de algodón.
  • Poner frío en la zona de las llagas.
  • Tomar el tratamiento antiviral tal y como paute el especialista y consultar si se pueden tomar analgésicos para tratar de calmar el dolor.

Por otro lado, es muy importante lavarse bien las manos después de haber tocado las llagas, ya que, de lo contrario, el virus podría diseminarse a otras zonas corporales o a otras personas.

Diagnóstico del Herpes Genital

En ocasiones, el especialista puede llegar al diagnóstico del herpes genital teniendo en cuenta los síntomas y realizando una exploración de la zona genital, pero es habitual que se tome una muestra de las llagas para que el laboratorio confirme el diagnóstico.

Sin embargo, si no se presentan llagas en ese momento (personas asintomáticas o entre brotes), se podrá realizar un análisis sanguíneo. Esta muestra de sangre sirve para determinar si hay presencia de anticuerpos para el VHS, lo que confirmaría la infección.

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Tratamiento del Herpes Genital

Actualmente, no existe cura para el herpes genital. Sin embargo, tomar fármacos antivirales (como aciclovir, valaciclovir o famciclovir) cuando hay un brote de herpes genital puede disminuir los síntomas y hacer que estos duren menos días.

Ante un nuevo brote, tras identificar los primeros síntomas, lo ideal es que se comience con el tratamiento antiviral lo antes posible. Si los brotes ocurren de manera frecuente, los antivirales se pueden tomar diariamente para tratar de evitarlo y reducir así la aparición de nuevos brotes. Además, los antivirales diarios podrían reducir el riesgo de contagio a parejas sexuales.

Por ello, se deberá consultar con el especialista, quien prescribirá la forma más adecuada de tomar los antivirales según la situación particular.

Herpes genital durante el embarazo: riesgos y tratamiento por trimestre

La presencia de herpes genital en la gestación requiere un seguimiento médico especializado, ya que el momento en que aparece la infección puede influir en el pronóstico de la madre y del bebé.

Primer trimestre

La primoinfección en esta etapa puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo o de alteraciones en el crecimiento fetal. El especialista valorará el inicio de tratamiento antiviral - habitualmente con aciclovir - siempre ponderando el beneficio frente a los posibles riesgos. El control médico y las ecografías de seguimiento resultan esenciales.

Segundo trimestre

Aunque el riesgo de malformaciones es reducido, la infección puede favorecer complicaciones como la inflamación de las membranas o el parto prematuro. El tratamiento antiviral y el seguimiento ecográfico ayudan a minimizar riesgos y a garantizar el correcto desarrollo fetal.

Tercer trimestre

La infección adquirida en las últimas semanas de embarazo supone el mayor riesgo de transmisión neonatal durante el parto, ya que la madre no dispone de tiempo suficiente para generar anticuerpos protectores. En estos casos, además del tratamiento antiviral, se recomienda la cesárea programada si hay lesiones activas o síntomas próximos al momento del parto, con el objetivo de reducir la posibilidad de contagio al recién nacido.

En cualquier trimestre, el diagnóstico precoz, la supervisión por parte de un equipo médico especializado y el cumplimiento del tratamiento son clave para proteger la salud de la madre y del bebé.

Prevención del Herpes Genital

Para prevenir el herpes genital, al tratarse de una ITS, la medida más efectiva sería la abstinencia sexual. Pueden contraerse tanto por contacto oral, anal o vaginal por lo que se recomienda el uso del preservativo en toda práctica sexual.

El Herpes Genital y la Fertilidad

Parece que la infección por herpes genital no tiene mucha trascendencia sobre la fertilidad.

Es importante destacar que muchas ETS pueden ser asintomáticas, lo que significa que una persona puede estar infectada sin saberlo. Esto puede llevar a complicaciones graves si no se tratan a tiempo, especialmente en términos de fertilidad.

Aunque el herpes no causa infertilidad, puede complicar el embarazo y el parto. Las mujeres embarazadas con herpes genital corren el riesgo de transmitir el virus al bebé durante el parto, lo que puede ser peligroso para el recién nacido.

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