El Panal: Conservación, Manejo y Retiro Seguro de Colmenas

06.11.2025

Encontrarse con un panal o un enjambre de abejas puede ser una situación alarmante, especialmente si se ubican cerca de viviendas o áreas de trabajo. Sin embargo, es crucial abordar esta situación con calma y conocimiento para proteger tanto a las personas como a las abejas. Este artículo proporciona información valiosa sobre cómo identificar, manejar y remover panales y enjambres de abejas de manera segura.

Identificación y Comportamiento de Enjambres

Es fundamental distinguir entre un enjambre y un panal. Un enjambre se presenta como abejas amontonadas, generalmente en forma redondeada, sin una construcción evidente. En cambio, un panal es una estructura construida por las abejas para almacenar miel y criar larvas.

Hay que saber que cuando nos encontramos a un enjambre de abejas es porque aproximadamente en un km tendremos una colmena, pero eso no quiere decir que pertenezca a esa colmena sino más bien que al tratarse de un enjambre es una escisión de dicha colmena de origen, y que esas abejas buscan con su nueva reina un lugar con más espacio donde establecerse y abandonar su nomadismo, ya que las abejas buscan siempre hacer colmena, y la capacidad que tienen para asentarse es muy alta y con grandísima capacidad de adaptación a todo tipo de lugares, eligiendo siempre donde se para la reina, que es donde el enjambre construye su colmena nueva.

Normalmente en espacios con arboledas, pero también dentro de los hogares, en huecos de chimeneas, ventanas, tejados, etc… incluso en mobiliario urbano de la propia ciudad.

La abeja puede ser beligerante cuando está establecida porque tienen instinto de protección de su hábitat, pero el enjambre como usualmente esta sin zona de asentamiento sería peligroso cuando reaccionan por instinto de defensa ante lo que ellas puedan entender como un ataque, por ejemplo si ven que se les espanta o que se les rocía con sprays o agua, por lo que sin duda ninguna la mejor solución es no acercarse ni alterar su camino, pues están en tránsito, en fase nómada.

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Si acaso hacer perímetro de zona para evitar que nadie de forma accidental pueda hacer algún gesto que se interprete como hostil por parte del enjambre.

¿Qué Hacer al Encontrar un Enjambre?

La mejor solución, recuerdan desde el Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante es «no acercarse ni alterar su camino, pues están en tránsito, en fase nómada». Ante la duda o preocupación por el enjambre, la mejor forma de quedarse tranquilo es llamar a un apicultor.

Si por algún casual o por desconocimiento se recurre a una empresa de control de plagas, esta deberá a su vez proceder a la llamada del apicultor si no dispone de uno propio, ya que bajo ningún concepto se debe proceder a su exterminio. Recuerda que las abejas son una especie protegida, por lo que no se pueden matar.

Desde el Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante son conscientes de que un enjambre puede generar cierta alarma social e imponer ver una nube de abejas cerca de una vivienda, una zona de trabajo o recreo.

Ante la duda o preocupación por el enjambre, ¡qué mejor forma de quedarse tranquilo que llamando a un apicultor ¡¡.

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Cuándo Llamar a los Servicios de Emergencia

La retirada de enjambres de abejas necesita la intervención de los servicios de emergencia, sobre todo si se trata, como es lo habitual, de zonas de gran altura, espacios confinados o lugares de difícil acceso.

Mientras unos hacen la labor completa de la apicultura, desde el cuidado y mimo de mantener las colmenas y ayudar a la que las abejas tengan de forma natural su ciclo vital en armonía, los bomberos solo acuden cuando hay emergencias como la formación de enjambres, panales o colmenas. No obstante, en muchos casos se trata de un trabajo en equipo con los propios apicultores, tal y como destacan desde el propio servicio de emergencias.

El Proceso de Retirada

La duración de este trabajo de retirada depende de la hora del día, ya que por la noche las abejas y avispas están más calmadas y tranquilas y facilita la labor de los apicultores. Si es de día, se vuelve más difícil a medida que avanza las horas centrales de sol, y hay que usar la estrategia y el conocimiento tradicional de la apicultura.

Primero, se acordona la zona para evitar daños a personas y mascotas, y se retira el enjambre, con su panal o colmena en el caso que existiera, con las debidas medidas de seguridad y equipos de protección especializados. En el caso de tratarse de un árbol, a ser posible, siempre se retira con la parte de la rama donde se hubieran posado y se deposita en una caja especializada para que las exploradoras vuelvan y ellas solas se reúnan con las demás.

Comportamiento de las Abejas en Enjambre

Una de las cosas más conocidas de las abejas y que resulta cierta es que las únicas que pican son las obreras, ya que estas son guardianas de su hábitat y así lo protegen. El enjambre está en fase nómada y eso hace que sus abejas no sean muy peligrosas ya que su obsesión no es el ataque sino la defensa de la reina.

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Además, al estar en tránsito, no entienden que haya que defender ningún asentamiento. Normalmente, el enjambre que ha abandonado una colmena para formar otra lo ha hecho habiendo comido todo lo que ha podido, lo que hace que tengan el abdomen lleno de miel y tengan dificultad para encogerlo, que es lo que hacen cuando van a picar.

Primavera: Época de Enjambres

La época en la que se suelen formar los enjambres es la primavera ya que, con la floración, el polen está más presente en el ambiente. Los expertos recuerdan que en la mayoría de ocasiones, cuando nos encontramos a un enjambre de abejas, aproximadamente en un kilómetros se puede localizar una colmena. El enjambre suele ser una escisión de la colmena de origen, abejas que buscan con una nueva reina un lugar con más espacio donde establecerse y abandonar su nomadismo. Para ello, usan espacios con arboledas pero también dentro de los hogares, en huecos de chimeneas, ventanas, tejados, etcétera, e incluso en mobiliario urbano.

Higiene y Mantenimiento del Colmenar

La limpieza y desinfección de las cajas en las que se haya producido muerte o abandono de la colonia es indispensable para el mantenimiento higiénico del colmenar. La desinfección se realizará combinando el uso del rascado y soplete, con el empleo de desinfectantes autorizados y/ o parafinado de la colmena. Además de las paredes interiores de la colmena, es muy importante el flameado y rascado de los fondo de la colmena.

Por otro lado, para la conservación higiénica de todo el material apícola (espátulas, sacacuadros, etc) que va a estar en contacto con las colmenas y que sea de uso habitual conviene desinfectarlo adecuadamente después de su uso. Existen muchos productos comerciales desinfectantes específicos para apicultura. No obstante, una buena opción es llevar al colmenar un cubo con agua y un 2% de lejía para enjuagar el cepillo y rasqueta tras la manipulación de cada colmena. Este punto está especialmente indicado en el caso de la inspección de colmenas enfermas.

Queremos volver a destacar la importancia de la cera en la calidad de los productos apícolas, teniendo en cuenta que las celdillas son recipientes que sirven para acumular la miel o el polen y para proteger las distintas fases del desarrollo. Es sabido que en la cera se acumulan numerosas formas de resistencia de las principales patologías apícolas y posibles residuos de tratamientos que pueden dar lugar a numerosos problemas. Conviene favorecer el recambio de manera asidua de los panales oscuros y viejos por cera estampada nueva, aprovechando para ello, los períodos en que la colonia esté preparada para estirar la lámina.

Aconsejamos no dejar panales en el exterior de las colmenas porque con esta acción incitamos al pillaje en el colmenar. Los cuadros procedentes de colmenas muertas o abandonadas deberán ser revisados a fondo antes de introducirlos en otras colmenas, hay que asegurarse de que la muerte de la colonia no ha sido producida por algún proceso infeccioso que pueda transmitirse a través de la miel o polen que pueda quedar en la cera. Si sospechamos de que la muerte de la colonia se ha producido por causa infecciosa (nosema, pollo escayolado, etc..) no utilizaremos esta cera para otras cajas.

No elaborar pienso apícola con miel y polen de otras colmenas, ya que ambos pueden ser transmisores de enfermedades. Al revisar un colmenar, si sospechamos de alguna posible patología, comenzaremos a abrir las cajas aparentemente sanas dejando para el final las más afectadas, marcando estas para inspeccionarlas más tarde. Debemos limpiar bien el material de manejo de las colmenas, como anteriormente se ha indicado, para no provocar contagios innecesarios.

En el momento en que descubramos una colmena muerta en el colmenar, es conveniente cerrar la piquera hasta que nos la podamos llevar a desinfectar, para disminuir en lo posible el asalto de dicha colmena.

Consideraciones Adicionales para el Apicultor

  • Comprobar la presencia de otros colmenares vecinos e investigar sobre su situación (cuidados, abandonados, si son apiarios de trashumancia, de polinización).
  • Si se adquieren colmenas a terceros, revisar en profundidad antes su estado sanitario.
  • Conocer los cultivos de alrededor, entablar buena relación con el agricultor y conocer los tratamientos fitosanitarios, momentos de aplicación y los riesgos que entrañan.
  • Mantener las colmenas fuertes, bien pobladas.
  • Respecto a la colocación de las colmenas se aconseja elevarlas del suelo. También debemos evitar el exceso de humedad y exposiciones umbrías con nieblas persistentes.

¿Cuándo Matar una Colmena?

Abeja muerta. A ningún apicultor le gusta, pero, a veces, la situación sanitaria de una colmena obliga a matar una colmena. En esa circunstancia, es importante actuar con decisión y un manejo preciso. Te contamos cómo y cuándo matar una colmena correctamente.

Los apicultores están acostumbrados a que sus colmenas presenten problemas de salud y saben cómo enfrentarse a la mayoría de ellos. Sin embargo, hay situaciones insalvables, enfermedades extremadamente graves o colmenas que no logran salir adelante. En esas circunstancias, muchas veces no queda más remedio que tomar una decisión firme: matar una colmena. A nadie le hace gracia eliminar una colonia y matar sus abejas. Sin embargo, en no pocas ocasiones hay que hacer frente a esta situación. Y, para hacerlo correctamente, es necesario saber cómo y cuándo se debe matar una colmena.

Siempre es ingrato matar una colmena. Sobre todo, cuando esas abejas han tenido momentos de gran comportamiento y han correspondido al apicultor con buenas cosechas de miel, núcleos u otros beneficios. Por fortuna, no son muchos los casos en lo que no queda más remedio que tomar la decisión drástica de matar la colmena. Estas situaciones tienen que ver casi siempre con problemas de salud, así que lo primero es hacer un buen diagnóstico y saber qué le pasa a la colonia.

Las primeras pistas de que algo no va bien son síntomas de debilidad.

Enfermedades que pueden llevar a la eliminación de una colmena:

  • Loque americana. Sin duda, es la enfermedad más grave de cuantas afectan a la cría. La transmite el bacilo Paenibacillus larvae y su cura es realmente difícil.
  • Micosis (pollo escayolado). Esta enfermedad de origen fúngico afecta a la cría, que muere convertida en una especie de momia reseca.
  • Parálisis aguda. Se trata de un virus que produce parálisis en las abejas y que suele infiltrarse en las colmenas asociado a la infección por varroa. Es altamente contagioso y su tratamiento es realmente difícil.
  • Virus de las alas deformes. Otro patógeno de acción combinada con la varroa. En este caso, produce un daño en las alas de las abejas, que aparecen deformadas y arrugadas.
  • Otro motivo para eliminar una colmena es una agresividad extrema.

La muerte de las abejas es algo siempre doloroso para un apicultor. Por eso, debe hacerse de forma que los insectos sufran lo menos posible. Es necesario utilizar un método rápido e indoloro, como si de una eutanasia se tratase.

Muchos apicultores utilizan la asfixia simple: se tapan minuciosamente todos los orificios de entrada y ventilación de la colmena y se espera a que la falta de oxígeno acabe con las abejas. Para evitar este problema, se puede utilizar algún insecticida potente.

Proceso para eliminar una colmena:

  1. Cerrar la colmena. Se debe esperar a que todas las abejas estén recogidas en el interior de la colmena. Por eso, habrá que hacerlo prácticamente de noche o en un día frío, cuando las abejas no salen a pecorear.
  2. Aplicar el tóxico. La gasolina o el insecticida se vierten dentro de la colmena por el agujero de ventilación de la entretapa. Después, se cierra la colmena.
  3. Eliminar restos. En función de la gravedad de la enfermedad, se decidirá si el material se puede reutilizar o no. En todo caso, las abejas muertas y la cría infestadas deben ser destruidas siempre para evitar contagios. Lo mejor es incinerar los cadáveres y los panales de cría. Se debe hace tomando siempre precauciones para evitar que el fuego genere situaciones de peligro.

Otras Consideraciones:

  • Diagnóstico y tratamiento. Una vez hecho el diagnóstico, hay que determinar si conviene hacer un tratamiento veterinario o si la colmena no tiene solución.
  • ¿Salvar pecoreadoras? En algunos casos, aunque la cría y las nodrizas estén sentenciadas, se pueden aprovechar las abejas pecoreadoras.
  • ¿La reina se puede salvar? Salvo en enfermedades muy graves como la loque americana, que se transmite por esporas, sería raro que la reina fuera vector de ninguna patología.
  • No reciclar la miel. Si la colmena enferma tenía miel, no se debe utilizar para alimentar a otras colonias o enjambres.
  • Profilaxis del material. Todo el material utilizado en la operación de matar las colmenas, especialmente rasquetas y guantes, debe ser desinfectado.

Desinfección de colmenas y panales:

En el caso de la loque, lo más recomendables es quemar cajas y panales, para evitar dispersión de esporas. En otras enfermedades, el material se puede desinfectar. Los panales se funden y, después, se sumergen en agua con lejía o sosa cáustica. Así, quedarán totalmente desinfectados. Las cajas, pies y tapas de las colmenas, por su parte, deben ser limpiados a fondo. Primero se rascan con energía y, después, se les pasa la llama de un soplete o lamparilla para matar cualquier posible espora o virus que pudiera quedar en el material.

Con estas prevenciones, la tarea siempre ingrata de matar una colmena será más eficaz y, aunque dolorosa, resultará útil.

ISNI 0000 0005 1801 1100 | Joshua Ivars es gerente de LA TIENDA DEL APICULTOR y autor del blog, donde comparte contenido técnico y práctico para apicultores. Con amplia experiencia en el sector apícola, se dedica a ofrecer consejos y soluciones basadas en las necesidades reales del apicultor, aportando su conocimiento en productos y prácticas esenciales para la apicultura.

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