El VPH y la Infertilidad: Lo que Debes Saber

01.11.2025

El virus del papiloma humano o VPH es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente en personas sexualmente activas. Detrás de las siglas VPH se esconde el virus del papiloma humano, un virus ADN que causa la infección de transmisión sexual más frecuente en el ser humano.

Se estima que una gran parte de las mujeres y hombres sexualmente activos se infectará en algún momento, y en muchos casos ni siquiera lo sabrán. El 75% de mujeres y el 85% de hombres van a infectarse en algún momento de su vida.

Usualmente, el papiloma humano es inofensivo y desaparece por sí solo. En torno al 90% de estas infecciones son transitorias y se resuelven gracias al sistema inmunitario. En un 90% de los casos, el virus del papiloma humano suele desaparecer por sí solo.

Sin embargo, en ocasiones aparecen factores que van a favorecer la persistencia de la infección y que por ello se produzcan lesiones premalignas o malignas asociadas al virus. Al tratarse de virus oncogénicos, algunos pueden llegar a desarrollar lesiones como el cáncer de cuello uterino.

El HPV (virus del papiloma humano por sus siglas en inglés) es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente, responsable en un 95 % de los casos del cuarto tipo de cáncer más común en las mujeres, el cáncer de cuello uterino. Recordemos que el virus del papiloma humano afecta tanto a hombres como a mujeres, siendo más peligrosa para estas últimas ya que les aumenta el riesgo de padecer cáncer de cérvix y otro tipo de lesiones.

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Existen más de 100 tipos y según su riesgo de producir cáncer de cuello uterino se clasifican en VPH de alto riesgo y bajo riesgo. El HPV comprende virus de alto riesgo (HPV-AR) y de bajo riesgo (HPV-LR). Los primeros presentan un alto riesgo de desarrollar neoplasias malignas, mientras que los segundos, principalmente, verrugas benignas.

Detección del VPH

La detección del virus del papiloma humano se puede realizar de varias maneras:

  • Prueba de VPH: Esta prueba se realiza para detectar la presencia del virus en muestras de células del cuello uterino.
  • Prueba de Papanicolaou (PAP): Esta es una prueba de detección de cáncer cervical que puede identificar cambios en las células del cuello uterino causados por el VPH.
  • Pruebas moleculares: Estas pruebas identifican el material genético del VPH en muestras de células del cuello uterino.

Es importante señalar que muchas personas infectadas con VPH no presentan síntomas y pueden transmitir el virus sin saberlo.

VPH y Fertilidad

Cuando una pareja que busca el embarazo se enfrenta a una prueba positiva para VPH la primera pregunta que se hace es si esta infección puede afectar a la fertilidad o al embarazo. ¿Hay relación entre el VPH y la fertilidad?

El VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo. Aunque muchas personas lo contraen sin desarrollar síntomas graves, sus cepas de alto riesgo pueden tener efectos significativos a largo plazo. En las mujeres, el VPH está vinculado al cáncer de cuello uterino, mientras que en los hombres, la atención tradicionalmente se ha centrado en el riesgo de desarrollar cáncer de pene, garganta o ano.

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En mujeres, el test de VPH se suele realizar junto con la citología a partir de los 30 años. El virus puede penetrar en las células del epitelio cervical y provocar lesiones que, con el tiempo, pueden convertirse en cáncer. La infección por chlamydia puede producir alteraciones en el funcionamiento y estructura de las trompas y de esta forma afectar la fertilidad.

En el caso de los varones el impacto del VPH en la fertilidad es controvertido, los últimos estudios observan una disminución en la calidad del semen pero otros estudios no han podido encontrar resultados similares. Se ha encontrado una infección por VPH en el semen en aproximadamente el 10 % de los hombres de la población general y en aproximadamente el 16 % de los hombres con infertilidad inexplicada, aunque estos datos parecen estar ampliamente subestimados según la experiencia clínica.

Los estudios han revelado que el virus está presente en las muestras seminales, detectándose en aproximadamente el 16% de los hombres infértiles y en el 10% en la población general. Se cree que la positividad al virus podría ser un factor de riesgo para infertilidad, pero no una causa independiente. No está claro el impacto que podría tener la infección en los resultados de tratamientos de reproducción asistida. Algunos autores sí que han encontrado mayor riesgo de fallo de tratamiento, pero otros no.

Para analizar la relación del VPH con la fertilidad masculina los expertos han realizado una revisión de los artículos e investigaciones realizadas con anterioridad. Finalmente, la investigación publicada en International Journal of Molecular Sciences ha determinado que el virus del Papiloma Humano podría contribuir al fracaso, tanto de la reproducción espontánea como en la asistida. Esto se debe a que actúa en diferentes fases de la concesión y más concretamente en las fases tempranas.

Estudio de Rivero y Colaboradores

Rivera y sus colaboradores han publicado un interesante estudio que tuvo como objetivo investigar si la infección urogenital masculina con HPV-AR o LR se asocia con una calidad deficiente de los espermatozoides, estrés oxidativo e inflamación. Estudiaron los efectos del virus en una muestra representativa de la población masculina en Argentina: 205 voluntarios varones adultos que asistieron a una sola clínica de urología y andrología para una evaluación inicial de fertilidad o problemas del tracto urinario entre 2018 y 2021. Ninguno había sido vacunado contra el HPV.

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De los 205 individuos analizados, el 19 % dio positivo en la prueba del HPV. En concreto, 20 hombres fueron clasificados como positivos para HPV-AR, mientras que siete fueron identificados como positivos para HPV-LR. Estos individuos HPV positivos fueron comparados con 43 hombres sin infecciones detectadas.

En primer lugar, los investigadores estudiaron las muestras de semen siguiendo los criterios de análisis de la OMS. Siguiendo estos criterios, no encontraron evidencia de una diferencia en la calidad del semen entre los tres grupos. Sin embargo, cuando Rivero y sus colegas examinaron las muestras con métodos más específicos y de alta resolución, descubrieron que los hombres HPV-AR positivos tenían recuentos significativamente más bajos de glóbulos blancos CD45+ (leucocitos) en su semen.

Si bien los niveles bajos de ROS son un producto de la función normal de los espermatozoides, los niveles elevados pueden provocar la ruptura de la membrana celular, roturas en el ADN y muerte celular descontrolada y no programada. “Llegamos a la conclusión de que los hombres infectados con HPV-AR, pero no los hombres infectados con HPV-LR, muestran una mayor muerte de espermatozoides debido al estrés oxidativo y a una respuesta inmune local debilitada en el tracto urogenital”, dijo Rivero. “Estos resultados sugieren que los hombres con HPV-AR positivos podrían tener una fertilidad deteriorada”.

Rivero y cols. explicaron el menor recuento observado de células inmunes en el semen de los hombres con VPH-AR positivos debido a la capacidad conocida del HPV de evadir una respuesta inmune. “Nuestro estudio plantea preguntas importantes sobre cómo el HPV-AR afecta la calidad del ADN del esperma y qué implicaciones tiene para la reproducción y la salud de la descendencia. Es importante comprender los mecanismos biológicos subyacentes a estos efectos.

Aunque la mayoría de los trabajos publicados sobre la influencia del HPV en la fertilidad masculina demuestran que la infección puede afectar la calidad de semen, no se conoce cómo es el mecanismo de actuación del virus. La importancia del trabajo de Rivero radica en la diferenciación del HPV en virus de alto riesgo o de bajo riesgo. En el primer caso, existe un deterioro en la calidad de semen y, lo que es más importante, una mayor probabilidad de patologías graves. Esta falta de separación entre los tipos de HPV puede ser la causa de los resultados contradictorios aparecidos en otras publicaciones.

Desde el punto de vista de la fertilidad, además, es importante tener en cuenta no solo cómo el virus puede afectar a los espermatozoides, sino cómo estos pueden transportarlo al tracto reproductivo femenino durante las relaciones sexuales, y ocasionar así también patologías femeninas y esterilidad.

Aunque el trabajo de Rivero es prometedor en cuanto al conocimiento de los mecanismos biológicos del virus del papiloma humano, presenta alguna limitación, como es el bajo número de casos incluidos en el estudio.

Prevención

Tanto para prevenir posibles efectos negativos en la fertilidad como sobre todo para evitar el cáncer, lo ideal es la prevención del contagio. La prevención sigue siendo la mejor estrategia para proteger tanto la salud general como la fertilidad.

Lo primero que debemos hacer es usar preservativo en toda relación sexual, ello evitará en gran medida que nos contagiemos. Aunque el preservativo reduce el riesgo de transmisión, no ofrece una protección total, ya que no cubre toda el área genital.

Vacunación

Por otro lado, existen vacunas contra el VPH eficaces y recomendadas en una edad comprendida entre los 9 y 12 años tanto para niños como niñas siendo necesarias 2 dosis. Las autoridades de salud pública de 37 países actualmente vacunan a las niñas de entre nueve y 14 años, antes de que comiencen la actividad sexual.

Vacuna contra el VPH: La vacuna es una herramienta clave para prevenir la infección por las cepas más peligrosas del VPH, aquellas que están vinculadas tanto con el cáncer como con la reducción de la fertilidad.

Revisiones Anuales

Principalmente hay que tener claro la importancia de las revisiones anuales donde es importante la toma de la citología la cual nos sacará de dudas respecto a si hay cambios celulares sospechosos. En el 90% de las pacientes la infección por el VPH desaparece espontáneamente en 2 años, en el resto puede persistir por más tiempo.

De ser así y con el resultado del anatomopatólogo, debemos de realizar una toma del exudado cervical para saber si realmente nos encontramos frente a la infección y, en su caso, de qué grado es el genotipo. Si nos encontramos con un alto grado seguramente no habremos presentado síntomas ya que hasta un estadio avanzado no suele notarse, por ello será necesario realizar pruebas complementarias tales como la colposcopia y seguramente una biopsia para ver el alcance de la lesión.

Una vez detectado y clasificado podremos aplicar el tratamiento correspondiente. En el caso de bajo grado y con presencia de verrugas, el especialista determinará el tratamiento pertinente como por ejemplo la aplicación de manera tópica de diferentes cremas.

Genotipos del VPH

A continuación se muestra una tabla con los diferentes genotipos del VPH:

Riesgo Subtipos de Virus
Medio-Alto Riesgo 16, 18, 26, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 53, 56, 58, 59, 66, 68, 69, 73 y 82.
Bajo Riesgo 6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 61, 62, 67, 70, 71, 72, 74, 81, 83, 84 y 91.

Riesgo oncológico potencial: Los virus de medio-alto riesgo están asociados, generalmente, a lesiones precancerosas de alto grado y a cáncer invasivo.

Bajo potencial oncogénico: Los virus de bajo riesgo tienen bajo potencial oncogénico.

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