Cyril Kamer: Biografía de un Ídolo Urbano Emergente
Barcelona está viviendo un momento efervescente, convirtiéndose en cuna de artistas emergentes que triunfan en plataformas de streaming. Primero fueron Bad Gyal, Rojuu, Beny Jr o Morad, y ahora Cyril Kamer se corona, acumulando más de ochenta millones de escuchas.
En un panorama donde lo auténtico y lo performático se diluyen, Kamer emerge como algo real. Hijo de familia migrante en Besós Mar, ha construido una carrera basada en sencillos que acumulan millones de escuchas en plataformas como “Cinderella” o “Angelina”.
Inicios e Influencias
Si se habla con el autodenominado "50 Cent europeo negro", lo primero es preguntarle por este bautizo. “Es el primer artista que recuerdo a mis padres poner en casa. Desde pequeño siempre ha sido mi rapero favorito. Me identifico mucho con su esencia, con su historia, con los problemas que tuvo. No he tenido una realidad a ese nivel, con problemas tan fuertes, pero hay muchas vivencias compartidas”. Y es que al igual que su ídolo, sus letras se estructuran a partir de su vida.
“Tengo la sensación de que la música es algo que me ha tocado, que me ha elegido. En mi entorno, mi colega Moha The B ya cantaba antes y yo solamente estaba por ahí viendo cómo iba el proceso, cómo se hacían los temas, hasta que un día me invitó a probar. Hicimos un featuring y me di cuenta de que a la gente le gustaba, que pensaban que esto era lo mío, así que me puse con ello al cien por cien”. Esos inicios coincidieron justo con-lo-que-ya-sabemos-todos de 2020, pero para él fue todo lo contrario a un contratiempo.
“Para mí, esos primeros temas, mis inicios, fueron algo muy bonito. Nunca he tenido críticas fuertes y desde que empecé todo el mundo me decía que valía para esto. Era bonito recibir todo ese reconocimiento y hacerme grande en la calle. Creo que la pandemia también ayudó porque todo el mundo estaba muy pendiente de lo que salía en las redes. Y durante el Covid hubo una ola bastante fuerte de música drill y me subí”.
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Su Música: Un Reflejo de la Realidad
"Soy una persona muy reservada, muy cerrada, y no me gusta contar mi vida en general, pero tengo la sensación que si no lo contara no tendría letras. Salen fácil. Si no pudiera contar lo que cuento, no sé si cantaría”. En ellas encontramos sus momentos más personales de los últimos diez años, ya sean historias de amor, problemas en las calles o el juicio que se le vino encima el pasado 9 de marzo.
Y aunque, a veces, la sobreexposición le moleste, sabe que él ha venido para esto. “El público, y los artistas, saben cuando algo es real y cuando es mentira. Y la gracia de la música urbana, por lo que se creó el rap, es para que la gente pueda contar los problemas sociales que vive, sus vivencias reales. Yo no puedo escuchar a un rapero del que no me crea lo que dice y a mí, personalmente, no me saldría cantar sobre cosas que no me han pasado, o exagerarlas o hacer clickbait para llamar la atención. No soy de los que, cuando va al estudio, escribe cualquier tontería. Yo soy más de escribir de madrugada en la cama y ahí es cuando va saliendo. Me gusta tener mi tiempo para currármelo. No me gusta decir solo tonterías que rimen”.
Pero el estilo de Cyril Kamer va más allá del drill. Es íntimo y personal y logra mezclar con facilidad pautas afrobeat con matices electrónicos. “Primero siempre tengo la historia, el concepto, aquello que me ha pasado y quiero contar. Con esa idea voy al productor y de ahí vamos sacando la instrumental. Por lo general no llevo una idea preconcebida de cómo tiene que sonar. Pero sí que es verdad que, dependiendo de la temática, por ejemplo si es una historia de amor, busco algo más melódico, menos drill, más movido y afrobeat. Pero nunca puedo saber al cien por cien cómo sonará hasta que me pongo”.
Un Referente para los Jóvenes
Poco a poco, con un trabajo constante y dedicado a contar su verdad, Cyril Kamer se ha convertido en referente de muchos chavales que lo miran con los mismos ojos con los que él miraba a sus referentes. Sin ir más lejos, este pasado año participó en una campaña de Snipes para empoderar a los jóvenes a rapear sobre un beat y salir a las calles. “Me siento bien porque, con mi carrera, los niños pueden ver que saliendo de la mierda se pueden hacer cosas buenas. Venir de un sitio que no es tan bonito y poder transformarlo en algo distinto. Ahora mi familia puede pagar el alquiler. En casa hay comida, ropa, de todo. Pero tampoco me gustaría que los chavales escucharan un drill y quisieran vivir lo mismo. No quiero transmitir un mensaje que lleve a la gente a ser delincuentes, ¿sabes? Yo relato mi camino, pero he tenido suerte, sino quién sabe. Aunque ahora los focos están sobre él, Cyril Kamer confiesa que nunca creyó que lo que le ha ocurrido fuera posible. Ni tan siquiera soñaba con ello. Al preguntarle me comenta que su sueño era el fútbol, pero que el destino le tenía reservados otros planes.
En la factoría de los talentos indetectables hay, a veces, fugas. Cyril Kamer es uno de esos artistas que escapan de los grandes radares, excepto del primordial, el del público. Este barcelonés de 21 años es uno de los nombres florecientes de la escena urbana y de aquellos que agrietan la industria musical para mostrarse como verdaderos ídolos de la calle. Desde la nada, en sus poco más de dos años de carrera, Cyril Kamer tiene casi los mismos oyentes mensuales (1,3 millones) en Spotify que, por ejemplo, Taburete (grupo seguramente en el polo opuesto en todo del barcelonés).
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El rapero del barrio del Besòs i el Maresme mostraba en su primera canción (Somos), con Moha The B -el amigo y rapero que le animó a cantar-, unos versos que sirven aún de carta de presentación."La poli picaba a casa; mama pregunta 'qué pasa'; mama, ¿sabes lo que en verdad pasa?; que Santa Claus nunca pasaba por casa".
La vida de Cyril Kamer antes de empezar en la música era -dice- "muy sencilla". "El barrio, con mis amigos, fútbol...", cuenta el barcelonés, que concede por primera vez una entrevista. "Nunca me ha faltado un plato, aunque sí que me sentía diferente a los demás niños cuando era Navidad, con la asistente social en casa siempre, las ayudas del gobierno... Te sientes menos. Pero, al final, gracias a eso mira lo que ha salido. Lo que decía 50 Cent: de lo malo hemos sacado lo bueno".
Como pueden leer, tiene muy claro su referente y, de hecho, en sus canciones hay una intro que le presenta como "el 50 Cent europeo". "Me identifico con lo que ha vivido él. Ha pasado por problemas y esos problemas los ha convertido en música", confiesa, antes de explicar que Michael Jackson ha sido otra inspiración. "Y cuando llegué al instituto mis compañeros latinos me enseñaron reggaeton, Daddy Yankee.... En el instituto vi todo el tipo de música que había", añade el joven, de ascendencia camerunesa, que se define como una persona introvertida y un artista ambicioso y perfeccionista.
Cyril Kamer ha publicado casi una treintena de singles como artista independiente hasta el día de hoy. "Tenía claro que tenía que ser real. Yo no tengo que inventar, solo pensar qué pasó el día tal y sale casi solo", afirma. Rap de calle, historias personales, también más sentimentales (Cinderella es su mayor éxito), y mucho drill, un subgénero oscuro, crudo y más violento cultivado en los barrios de la periferia. "La música influencia, pero no tiene el poder de hacer que un niño salga a la calle y haga una locura, eso viene de la educación de los padres", opina.
Sin embargo, Cyril Kamer apunta que ahora mismo está "evitando problemas", y hace mención al juicio por robo del que salió absuelto hace un par de meses. "No estoy en la onda del drill oscuro, me gusta que vengan padres a decirme que sus hijos escuchan mi música, y ellos también. Me llena más eso que un problemilla con otro", afirma el artista, compositor de temas transparentes y sin cartón que atraen, sobre todo, a jóvenes (en el vestuario del Barça suena a través de Alejandro Balde).
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"Vengo del bajo mundo; de menor haciendo misiones", canta en 9 de marzo. Y responde: "He hecho cosas mal y que no debería haber hecho, pero no lo puedo cambiar. He nacido como he nacido y en el lugar que he nacido. No puedo arrepentirme de algo que ahora son mis letras y me está dando todo esto".
Éxito y Futuro
Su vida ha dado un vuelco impensable. Su madre, cuenta, ha dejado de trabajar. "Todo lo hago por mi familia. Mi objetivo es una casa y darle una buena vida a mi familia". Cyril Kamer se sabe uno de los artistas negros que están sobresaliendo en España crecidos sin apenas referentes en el país. "Era obvio que íbamos [los hijos de inmigrantes] a llegar al mundo de la música como ha pasado en Estados Unidos, Francia, Londres... No teníamos referentes, pero hemos tenido a los americanos. Me alegra ser ahora uno de ellos y pensar que los que vienen detrás mío sí que tienen uno", comenta el artista, al que ya se ha podido ver en Madrid y que el 19 de mayo actúa en Palma de Mallorca y el 27 por primera vez en Barcelona.
El artista comparte un último pensamiento: "Me he dado cuenta de que la gente de arriba de la industria, la que controla de verdad, gente más mayor que no entiende todo esto, sigue haciéndose la ciega. Prefieren seguir hinchando a artistas que son productos. Tú preguntas en los barrios qué se escucha y verás las respuestas. Es una realidad que no puede tapar nadie.
Cada vez son más los jóvenes artistas que dan a conocer sus talentos desde la escena de la música urbana de Barcelona y acaban conquistando las listas de éxitos. Este es el caso de Cyril Kamer, un joven del barrio de Besós Mar (Barcelona) que ya se ha ganado el cariño de miles de personas.
Cyril se mueve entre el drill y el afrobeat y sus proyectos, tal y como comentan en redes sociales, son "0% machistas, con 0% mujeres desnudas y 0% dinero y coches", cuyo resultado es "100% talento". Cuenta con más de 1,2 millones de oyentes en las plataformas y gracias a su música ha conseguido colarse entre las mayores promesas de la escena de la música urbana de nuestro país.
El amor, las situaciones del barrio, las ganas de dejar huella con su trabajo y su pasión por la música son los temas protagonistas de todos y cada uno de sus proyectos.
A lo largo de su trayectoria ha presentado temas como Bandido y Cinderella, alcanzando disco de oro. Además, este último consiguió disco de platino y ha acumulado más de 50 millones de reproducciones. Ahora llega con Fantasy, un beat más ligero que los demás que invita al que lo escuche a dejarse llevar por sus melodías.
La música de Cyril no solo tiene una labor de entretenimiento. También inspira a los más jóvenes a perseguir sus sueños y empoderarse para confiar en sí mismos. Hay que tener en cuenta que como hijo de migrantes, no ha tenido un camino fácil, por lo que espera que su historia sea ejemplo de superación y éxito. Esto ocurre también con artistas como Morad y Beny Jr.
Hablando de causas sociales, asegura que destinará el 40% de lo que saque con su marca de ropa a la lucha contra el suicidio. "Es un tema que me llama mucho la atención. Me parece una barbaridad que, por ejemplo, un adolescente se suicide porque le están haciendo bullying sin haber contado nada a sus padres. Es muy preocupante y se debería dar más voz a esto. Encima estás mal, vas a pedir cita para el psicólogo y te la dan para dentro de tres meses", sostiene.
Por ahora, su propósito será llenar todas las fechas de la gira por España que comienza el próximo diciembre. Aunque hay más: "Uno de los objetivos que tenía era estar en el top 5 de raperos de España y ya lo he conseguido. Otro, era salir en Netflix. Y ya lo he conseguido. Y, otro, es ganar un Goya. El artista de Barcelona defiende valores como el amor o la lealtad en sus canciones.
| Logro | Detalles |
|---|---|
| Oyentes Mensuales en Spotify | Aproximadamente 1.3 millones |
| Sencillos Exitosos | "Cinderella" (Disco de Platino, +50 millones de reproducciones) |
| Influencia | Referente para jóvenes en barrios marginales |
| Valores en su Música | Amor, lealtad, superación personal |
El rapero Cyril Kamer ha sido detenido en el aeropuerto de Málaga por un robo con violencia. El artista de 21 años, quien presume orgulloso de ser de "barrio", ha conseguido en dos años hacerse un nombre en la música y alcanzar 1,3 millones de espectadores mensuales en Spotify.
Kamer, quien nació y creció en el barrio del Besòs, ya solía plasmar en sus letras su humilde origen y su constante batalla con las autoridades. "La poli picaba a casa; mama pregunta 'qué pasa'; mama, ¿sabes lo que en verdad pasa?; que Santa Claus nunca pasaba por casa", reconoce en una entrevista para El Periódico. La música le ha permitido vivir escalar a una nueva posición social. Él mismo reconoce que nunca le ha faltado nada, pero que su vida sí era muy distinta a la del resto de sus compañeros. "Todo lo hago por mi familia. Mi objetivo es una casa y darle una buena vida a mi familia", asegura.
El espíritu de superación de este artista del Maresme también luce en sus canciones: "He hecho cosas mal y que no debería haber hecho, pero no lo puedo cambiar. He nacido como he nacido y en el lugar que he nacido. No puedo arrepentirme de algo que ahora son mis letras y me está dando todo esto".
Cyril Kamer, en los últimos meses, había logrado consagrarse como un ídolo, como él mismo dice, en los barrios: "Me alegra ser ahora un referente y pensar que los que vienen detrás mío sí que tienen uno. Me he dado cuenta que la gente de arriba de la industria sigue haciéndose la ciega.
Con casi 2'5 millones de oyentes mensuales, Cyril Kamer (Barcelona, 2001) -de ascendencia camerunesa y criado en el barrio del Besòs i el Maresme- es uno de los mayores referentes del drill en España. Un género heredero del trap con letras violentas que hablan del bajo mundo sobre ritmos frenéticos. Pero no se queda ahí. Su gusto por el sonido afrotrap le ha llevado a triunfar también con canciones románticas como Cinderella o la más reciente Thalía, que ahora suena en todas partes. "Desde que salí de prisión siento presión porque sé que si fallo va a haber una avalancha", dice en la entrevista.
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