¿Es Normal Que Mi Recién Nacido Ronque? Causas y Soluciones

01.11.2025

Los ronquidos en bebés, aunque no tan comunes como en adultos, pueden ser un motivo de preocupación para los padres. Los ronquidos se producen por la vibración de los tejidos de las vías respiratorias superiores debido a una obstrucción del flujo de aire durante el sueño. Aunque la prevalencia exacta es difícil de determinar, hay estudios que sugieren que alrededor del 5-10% de los bebés roncan habitualmente.

En muchos casos es normal que los bebés ronquen ocasionalmente debido a congestiones leves o la posición al dormir. Sin embargo, es importante diferenciar los ronquidos normales de la denominada apnea nocturna infantil o apnea del sueño pediátrica.

Causas Comunes de Ronquidos en Bebés

Hay una serie de razones por las que tu bebé puede estar roncando. Estos son los motivos más comunes para explicar por qué nuestro bebé ronca:

  • Infecciones respiratorias: Como consecuencia de los resfriados, las vías aéreas superiores se pueden estrechar produciendo el ronquido.
  • Rinitis alérgicas: Otro motivo por el que tu bebé puede tener dificultades a la hora de respirar mientras duerme puede ser que sufra alguna alergia o que tenga asma.
  • Reflujo gastroesofágico: Se producen cuando los alimentos, en este caso la leche, ascienden del estómago hacia el esófago, la boca e incluso hasta la nariz sin esfuerzo.
  • Fumadores pasivos: Esto afecta a los bebés que se ven expuestos al humo del tabaco. Cuanta mayor sea la exposición, más probabilidades hay de que el bebé ronque, ya que el tabaco afecta a las vías respiratorias.
  • Problemas anatómicos: Una forma inadecuada de la cavidad bucal, de la nariz o de la mandíbula son también factores que pueden acabar desembocando en ronquidos.
  • Adenoides ("Vegetaciones"): Detrás de la nariz, en la parte superior de la garganta, se encuentras unas glándulas llamadas adenoides, comúnmente conocidas como vegetaciones. Estas glándulas se encargan de parte de las defensas del organismo cuando somos pequeños y tienen un papel fundamental en prevenir infecciones. El problema es que, conforme aumentan de tamaño, producen más mucosidad. Si a esto le añades que sus amígdalas podrían estar inflamadas o sean naturalmente un poco más grandes de lo normal, tienes la receta perfecta para que ronque.

¿Qué es la Apnea Obstructiva del Sueño en Niños?

La apnea del sueño consiste en el cese de flujo de aire de manera parcial o total por las vías respiratorias durante el sueño. Por tanto, la respiración se bloquea en los niños que sufren apnea del sueño y esto puede ocurrir en varias ocasiones a lo largo de la noche.

La principal diferencia entre la apnea del sueño infantil y adulta es que los niños suelen tener problemas de conducta; mientras que los adultos, normalmente, presentan somnolencia.

Lea también: Causas de los cólicos en las primeras semanas de embarazo

La causa más habitual del síndrome de apnea del sueño pediátrico suele ser un elevado tamaño de las amígdalas. No obstante, la obesidad también puede influir en este bloqueo de la respiración durante el sueño en algunos niños y niñas, al igual que los defectos congénitos en la cara o la cabeza o los trastornos neuromusculares.

Otros factores de riesgo para la apnea del sueño pediátrica son los siguientes:

  • Niños con síndrome de Down.
  • Parálisis cerebral.
  • Antecedentes de bajo peso al nacer.
  • Casos familiares de apnea obstructiva del sueño.
  • Congestión nasal o rinitis alérgica.

La prevalencia de la apnea obstructiva del sueño en niños ronda el 2% de la población infantil, aunque no se conocen estudios epidemiológicos concluyentes.

Síntomas de Apnea del Sueño en Bebés

El principal signo que detectan los padres de niños y niñas con apnea del sueño es la presencia de ronquidos mientras duermen. Pese a ello, los ronquidos no significan necesariamente que exista este trastorno del sueño.

Otros de los síntomas que pueden hacer sospechar de la presencia de apnea nocturna infantil son los siguientes:

Lea también: Qué hacer ante Sangrado en el Embarazo

  • Sudoración nocturna.
  • Tos.
  • Sueño agitado.
  • Hipopnea (obstrucción parcial).
  • Hipoventilación.

Además, los niños y niñas con apnea del sueño suelen ser sonámbulos y tienen tendencia a mojar la cama, así como a despertarse con mucha frecuencia.

Consecuencias de la Apnea del Sueño en los Niños

La apnea obstructiva del sueño infantil puede desembocar en un buen número de problemas durante el crecimiento del pequeño. A continuación, se enumeran algunos de ellos:

  • Hiperactividad: el pequeño se mostrará más inquieto de lo normal.
  • Irritabilidad: causada en parte por la falta de descanso.
  • Falta de atención: ya en edad escolar la apnea nocturna puede dificultar el aprendizaje del niño y bajar su rendimiento escolar.
  • Somnolencia diurna: algunos estudios indican que no suele ser un síntoma muy frecuente, aunque puede ocurrir.
  • Fragmentación del sueño: el pequeño puede padecer los llamados despertares en mitad del sueño.
  • Hipoxia (falta de oxígeno) intermitente.
  • Hipercapnia episódica: consiste en el incremento de la cantidad de dióxido de carbono en sangre como consecuencia de la disminución de la ventilación pulmonar.
  • Voz nasal: algunos niños y niñas pueden presentar también alteraciones en el habla como nasalización de la voz o voz gangosa.

Otro posible riesgo en los niños con apnea del sueño sin tratar es la posibilidad de desarrollar problemas de colesterol y diabetes.

En caso de tratarse de un lactante, los riesgos asociados a la apnea obstructiva del sueño son mayores, ya que se relaciona esta patología con la muerte súbita y la cianosis (tono azulado en la piel).

¿Qué Debe Hacer el Pediatra Si Tu Hijo Ronca?

Primero una detallada historia clínica:

Lea también: Alivio para el Dolor de Senos

  • ¿Ronca todas las noches aunque no esté acatarrado?
  • ¿Has escuchado pausas en la respiración (apneas)?
  • ¿Ronca fuerte?
  • ¿Tiene un sueño muy agitado?
  • ¿Se hace pipí por las noches?
  • ¿Respira por la boca?
  • ¿Es difícil despertarlo por las mañanas?
  • ¿Tiene problemas con la concentración?
  • ¿Actúa como si tuviera un motor dentro y no para quieto?
  • ¿Ha dejado de crecer o de ganar peso últimamente?

Segundo: una buena exploración:

  • Le tomaremos la tensión. Una tensión arterial alta nos pondrá en “alerta”.
  • Además le subiremos a la báscula: el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para tener apneas durante el sueño.
  • Y lo más importante, le diremos que abra la boca. Las amígdalas (anginas) las vemos fácilmente cuando abren la boca y podemos valorar si son muy grandes y obstruyen o si son normales.

Las adenoides (“vegetaciones”) no se ven a simple vista. Únicamente con una cámara pequeñita que utilizan los otorrinos a través de un tubito que le meten por la nariz (Rinoscopio). Es una técnica sencilla y rápida que nos aporta muchísima información porque visualiza claramente el tamaño y el grado de obstrucción de las adenoides.

Y tercero: Lo ideal es realizar un Estudio del Sueño (polisomnografía). A través de este registro los neurofisiólogos/neumólogos nos darán todos los datos que necesitamos (fases de sueño profundo, de sueño superficial, sueño REM, no REM, pausas de apnea, segundos en los que no respira, concentración de oxígeno en sangre…). Con este informe podremos diagnosticar a los niños de Síndrome de Apnea Hipopnea del sueño. Si además tiene las amígdalas/adenoides muy grandes, lo tendremos claro.

Diagnóstico de la Apnea del Sueño

El primer paso para diagnosticar un posible trastorno del sueño pediátrico, como lo es la apnea, es analizar los síntomas y los antecedentes familiares.

Además, el especialista le realizará un examen físico para observar las amígdalas. También llevará a cabo una serie de pruebas relacionadas con el control del sueño del pequeño como:

  • El registro de vídeo y audio mientras duerme.
  • La pulsometría para detectar la frecuencia cardíaca.
  • Un estudio polisomnográfico (también conocida como prueba del sueño) que permite obtener información del sueño mientras duerme mediante la electroencefalografía, electrodos que recogen los movimientos oculares, la medición del flujo nasobucal, etc.

Todos estos estudios no son dolorosos y no suponen ningún riesgo para los niños y niñas que se someten a ellos. Únicamente deberán permanecer una noche en el hospital o en un centro para llevar a cabo el estudio del sueño.

Tratamiento para el Síndrome de Apnea Pediátrica

Como hemos comentado anteriormente, la causa más habitual de la apnea del sueño infantil es el tamaño de las amígdalas. Por ello, el tratamiento se lleva a cabo mediante cirugía que reduce el excesivo volumen de la amígdala y la adenoidectomía que consiste en la extracción de las glándulas adenoides (vegetaciones). Al extirpar las amígdalas, así como las vegetaciones, la apnea del sueño del pequeño mejora.

Si la intervención quirúrgica no es la solución frente a la apnea del sueño, otra alternativa es recurrir al uso de dispositivos de presión positiva continua en la vía respiratoria (CPAP). Esto consiste en colocar una máscara al niño o la niña mientras duerme. Esta máscara está conectada a una máquina que bombea aire, ayudando a que las vías respiratorias permanezcan abiertas.

Otras posibles opciones terapéuticas para la apnea obstructiva del sueño infantil son la pérdida de peso, los dispositivos dentales o los esteroides nasales inhalados.

En cualquier caso, es importante tratar correctamente la apnea obstructiva del sueño, ya que si no puede empeorar con el paso de los años. Sin embargo, con el tratamiento, lo más habitual es que este trastorno del sueño desaparezca.

Recomendaciones Adicionales

  • Además de elegir un colchón adecuado, es importante mantener un ambiente de sueño seguro y saludable.
  • Si este es el caso, puedes seguir nuestras recomendaciones para aliviar el catarro. Y, para ayudarle a respirar mientras duerme, puedes hacer uso de los lavados nasales.

¿Cuándo Ir al Otorrino?

Si cumple los 4-5 años y sigue roncando, o incluso ronca más, tiene una voz nasal, mal aliento y respira con la boca abierta… ¡ojo! Acudid a vuestro pediatra.

Cada invierno coge 3 ó 4 amigdalitis con fiebre alta y muchas veces también le va al oído.

Las indicaciones actuales para derivar y operar son:

  1. Amigdalitis de repetición:
    • 7 o más episodios de amigdalitis aguda al año
    • 5 episodios al año en los últimos 2 años.
    • 3 episodios al año en los últimos 3 años.
  2. Problemas obstructivos: Niños roncadores que al hacerles un estudio del sueño (Polisomnografía) se objetivan APNEAS (Pausas en la respiración).

No obstante, cada caso debe ser evaluado en particular valorando si los procesos trastocan la vida diaria del niño con importante absentismo escolar, si hay problemas de crecimiento no justificables por otros motivos, si los procesos están correctamente tratados con antibióticos y si están bien documentados por parte de su pediatra.

tags: #es #normal #que #mi #recien #nacido

Publicaciones populares: