Trastorno de Evitación/Restricción de la Ingestión de Alimentos (TERIA): ¿Qué es y cómo abordarlo?

25.10.2025

Cuando hablamos o leemos sobre trastornos alimentarios generalmente nos referimos a los cuadros más emblemáticos, a saber, la anorexia y la bulimia nerviosa. Sin embargo, en lo relativo a los desórdenes alimentarios hay otros cuadros que, aunque puedan darse en porcentajes menores de la población están ahí, provocan problemas de salud y sufrimiento y por tanto, requieren un tratamiento.

¿Qué es el TERIA?

Hablamos de la terapia acerca de el Teria, para referirnos al Trastorno de Restricción y Evitación de la Ingesta de Alimentos. Este se considera una trastorno alimentario infantil que difiere de aquellos denominados como anorexia y bulimia.

El Arfid (por sus siglas en inglés) o el Teria (acrónimo de trastorno de evitación y restricción de ingestión de alimentos) es un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) incluido en el manual de trastornos mentales DSM-5 que afecta a niños y adultos. Se trata de una conducta alimentaria restrictiva que, a diferencia de otras más conocidas como la anorexia nerviosa o la bulimia, no está motivada por ninguna alteración de la imagen corporal ni por el deseo de adelgazar.

Este nuevo Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) se caracteriza por alimentarse con un restringido tipo o número de alimentos. Quienes lo padecen (generalmente niños varones de 12 años en adelante) eliminan de su dieta alimentos por su olor, textura, o sabor. Esta restricción ocasiona desnutrición y también dificultades para relacionarse, produciendo aislamiento social.

Las personas que padecen el Teria, no están preocupados por el peso, aunque sí pierden mucho. Estas personas no comen debido a la textura de los alimentos, sabor o color, incluso muchos tienen miedo de poder llegar a vomitar o atragantarse con ellos, dando lugar a déficits alimentarios y nutricionales que les diferencia de aquellos que solo son “escrupulosos” con la comida.

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Características del TERIA

  • Desmotivación por la comida: Las personas que lo padecen han perdido el interés por la comida, temen que comer conlleve consecuencias negativas y evitan ciertos alimentos debido a sus características sensoriales (p. ej., color, consistencia, olor).
  • La restricción de alimentos no se debe a la falta de disponibilidad, a una enfermedad física, a un tratamiento médico, a una práctica cultural/religiosa (Ej: ayuno) o a otro TCA.
  • Necesidad tratamiento: El desarrollo de esta alteración no es una manía alimentaria, es un trastorno que tiene consecuencias nutricionales y problemas psicosociales, por lo que necesita ser tratado por los profesionales que tratan los TCA, psiquiatra, psicólogo, endocrino y nutricionista.
  • Consecuencias para la salud: La restricción de alimentos lleva a una significativa pérdida de peso. En los niños puede provocar un retraso en el crecimiento y un déficit nutricional importante, lo que genera la necesidad de una alimentación con soportes nutricionales. Esta dependencia nutricional puede ser desde suplementos alimentarios hasta el uso métodos alternativos de ingesta como la sonda nasogástrica.
  • Alteraciones de su funcionamiento social: Las relaciones se limitan al no poder comer en casas de amigos, en restaurantes, u otra en situaciones sociales ante el temor de que no estarán disponibles los alimentos que comen.
  • Descenso del rendimiento escolar.

Según la Dra. Verónica Gaete existen tres tipos dentro de este trastorno:

  1. No comen lo suficiente y no tienen interés por alimentarse.
  2. Practican una dieta de alimentos muy limitada en relación a sus características sensoriales.
  3. Rechazan alimentos por haber sufrido experiencias negativas al haberlos comido, tales como atragantarse o vomitar.

Signos del TERIA y diagnóstico

Normalmente, el Teria suele aparecer en edades comprendidas entre los 6 y 7 años, aunque puede darse hasta la edad adulta. Los síntomas suelen observarse cuando el niño muestra una exigencia extrema con todo lo relacionado con la comida. Incluso, suele evitar los entornos sociales o lugares en los que predomine la misma.

Los niños que presentan Teria suelen manifestar los primeros síntomas en forma de evitación, miedo intenso a poder atragantarse, vomitar o enfermar, comen muy lentamente, falta de apetito y muestras de ansiedad. Todo esto se suele manifestar ligado a una desnutrición severa.

Igualmente, este trastorno puede ocasionar otro tipo de síntomas como por ejemplo falta del periodo menstrual, mareos, náuseas, debilitamiento, falta de memoria y concentración, sensación de frío, etc.

Referente a su diagnóstico y terapia, este se basa en la observación y visualización de la evitación y restricción de alimentos. Este es el primer síntoma de alarma. Otro de los síntomas para diagnosticarlo serían la pérdida de peso y dependencia de la alimentación enteral o de suplementos.

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TERIA y otros trastornos

El Teria suele crear comorbilidad con trastornos como la ansiedad, el trastorno obsesivo compulsivo, o problemas del desarrollo neurológico como el TEA, TDH y TDAH.

Otros de los trastornos que conllevan la evitación y restricción de alimentación serían: alergias alimentarias, anorexia nerviosa, bulimia, ortorexia nerviosa, trastorno por atracón o el trastorno de pica. Cada uno de ellos lleva asociado unos síntomas específicos, pero a veces coinciden.

Es común que el Teria coexista con otros trastornos, especialmente los relacionados con la ansiedad y el espectro autista (TEA). Los niños con Teria pueden sentir una ansiedad intensa hacia la comida que consideran aversiva, lo que puede reflejar un patrón más amplio de ansiedad hacia nuevas experiencias o cambios.

Además, el Teria a menudo aparece en niños que están en el espectro autista, quienes pueden tener sensibilidades sensoriales específicas que hacen que ciertas texturas o sabores de alimentos sean especialmente difíciles de manejar.

Para abordar el Teria es necesario un enfoque multidisciplinar que puede incluir terapia nutricional, intervenciones psicológicas con la familia para manejar la ansiedad asociada a la alimentación y, en algunos casos, terapia ocupacional para abordar las sensibilidades sensoriales. Este tratamiento integral ayuda a los niños a expandir gradualmente su variedad de alimentos aceptables y a mejorar su nutrición general.

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Diferencias con otros TCA como son la anorexia, la bulimia y el trastorno por atracón

  • Alimentación: La motivación para no comer de los TCA más conocidos (anorexia, bulimia o trastorno por atracón) es para controlar el peso. Quienes sufren TERIA seleccionan alimentos por razones como no gustarles el sabor, textura o tener miedo a atragantarse o vomitar.
  • Imagen corporal: Las personas que sufren de TCA tienen afectada la percepción de su imagen corporal y se valoran por su peso y figura. Los afectados por TERIA, no padecen esta distorsión, suelen reconocerse delgados y no se valoran por su físico.
  • Calorías: Las personas que padecen trastornos como anorexia o bulimia eligen los alimentos basándose en los que suponen tienen bajo aporte calórico y suelen preferir frutas o verduras. Sin embargo, las personas que padecen TERIA no tienen en cuenta las calorías de los alimentos. De hecho, según explica la Dra. Verónica Gaete, las personas que sufren este trastorno suelen seleccionar alimentos procesados o grasos e incluso pueden evitar frutas o verduras.
  • Edad de inicio: La anorexia nerviosa tiene como edad media de comienzo los 15,6 años, y la bulimia, los 16,5 años, según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Sin embargo, el TERIA tendría una edad media de comienzo a los 12,9 años.
  • Sexo: El TERIA afecta en mayor porcentaje a los varones que el resto de los TCA, donde de cada 10 casos, 1 sería de un varón.

Cómo tratar el trastorno por evitación restricción en la ingesta de alimentos

Normalmente se suele tratar este tipo de trastornos mediante terapia cognitivo conductual individual y terapia familiar, para así poder entablar de nuevo una relación equilibrada con la comida y eliminar los miedos que pueda llevar asociados.

Se aconseja visitar a un psicólogo, nutricionista para que informe acerca de nutrición y distribución de comidas, un médico, por si necesitase cierto tipo de medicación o aporte nutricional, pero sobre todo, el apoyo incondicional de la familia. Sería idóneo que todos los profesionales que tratan al paciente, junto con los familiares, llevasen las mismas pautas, seguimiento y se comunicasen acerca del progreso.

En cuanto a la terapia psicológica, este es el componente más importante para abordar el trastorno. La terapia suele durar entre unos meses a años y en ella se haría hincapié en normalizar patrones de conducta alimentaria, reemplazar hábitos que no son saludables por aquellos que sí lo son, aprender a comprender lo que se come, mejorar las relaciones y trabajar los miedos ante la comida.

Tabla comparativa de prevalencia del TERIA en diferentes poblaciones

Población Prevalencia de TERIA
Niños escolarizados de 8 a 13 años 3,2%
Pacientes con trastornos de conducta alimentaria (TCA) 12-14% (algunos centros reportan hasta 41%)
Programa de Hospital de Día para TCA 22,5%

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