Estimulación para la Lactancia Materna: Técnicas y Consejos

22.11.2025

La lactancia materna es un proceso natural y beneficioso tanto para la madre como para el bebé. Todas las hembras de los mamíferos tienen glándulas mamarias para alimentar a las crías durante el primer periodo de sus vidas, también las mujeres, que tenemos dos situadas a ambos lados del tórax a derecha e izquierda del esternón a nivel de la tercera a la séptima costilla.

Después del parto y por acción de una serie de hormonas, entre ellas la prolactina, se pone en marcha la secreción de leche en el interior de los alveolos, a modo de detonante, pero el mantenimiento de la lactancia básicamente es debido al estímulo mecánico de la succión del recién nacido. Esto es muy importante y la base de una buena lactancia materna.

¿Cómo Estimular la Lactancia?

Según esto, la base para una buena lactancia materna es estimular, estimular y estimular. El lactante es la parte más importante y, en su defecto, serán los extractores de leche o estimulación mecánica.

  • Lactancia a demanda: El bebé tiene que mamar siempre que quiera.
  • Ingerir suficiente cantidad de líquidos: Así que beber poco puede provocar tener poca leche, aunque si se bebe suficiente no se incrementará el volumen bebiendo más.
  • Buena alimentación: Al tener la leche aparte de agua, gran cantidad de proteínas, grasas, azúcares y minerales se aconsejaba clásicamente tomar abundante aporte de lácteos, por ser una materia prima con parecida composición a la que vamos a fabricar, pero cualquier líquido sería adecuado con una buena alimentación.

Técnicas de Amamantamiento

El mejor consejo para una buena lactancia es una buena alimentación con suficiente aporte de nutrientes que podamos convertir en leche, buen aporte de líquidos y sobre todo una buena técnica de amamantamiento con adecuado estímulo tanto en cantidad como en calidad, es decir, que el recién nacido succione de la areola y el pezón de la manera idónea y con suficiente frecuencia. En la inmensa mayoría de casos el concepto “querer es poder” se adapta a la lactancia, con una buena confianza y buen asesoramiento.

Agarre al Pecho

Si el bebé se coge bien al pecho la lactancia no duele. Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona.

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Posiciones de Lactancia

No hay posturas mejores. No existe una postura mejor para aumentar la producción de leche materna. La postura más adecuada es aquella en la que tanto la madre como el bebé estén cómodos.

  • Posición sentada (o posición de cuna): Se coloca al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre lo sujeta con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo, pero no muy cerca del codo para que el cuello no se flexione, lo que dificultaría el agarre.
  • Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también de lado, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. Cuando el bebé abra la boca, la madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, para facilitar el agarre.
  • Posición crianza biológica: La madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda. La madre le ayuda a llegar al pecho ofreciendo límites con sus brazos.
  • Posición en balón de rugby (o posición invertida): Se sitúa al bebé por debajo de la axila de la madre con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, con el pezón a la altura de la nariz. Es importante dar sujeción al cuello y a los hombros del bebé pero no a la cabeza, que necesita estar con el cuello un poco estirado para atrás (deflexionado), para facilitar el agarre.
  • Posición de caballito: El bebé se sitúa sentado sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el materno. Esta postura es útil en casos de grietas, reflujo gastroesofágico importante, labio leporino o fisura palatina, prematuros, mandíbula pequeña (retromicrognatia) o problemas de hipotonía.

¿Cómo Saber si el Bebé Está Bien Alimentado?

En muchas ocasiones, saber si el bebé se está alimentando bien es motivo de preocupación, especialmente para las madres que se preguntan si su producción de leche es la adecuada.

No obstante, hay ciertas cosas en las que los padres pueden fijarse para saber si su recién nacido está mamando lo suficiente y está bien alimentado:

  • Ganancia de peso constante: Es normal que el bebé, en los primeros días de vida, pierda hasta un 10% del peso que tenía al nacer por la pérdida de fluidos. Sin embargo, el bebé debe recuperar pronto el peso que ha perdido y debe volver a pesar lo mismo que al nacimiento a los 10-15 días.
  • Cambio frecuente de pañal: Un recién nacido bien alimentado moja 6 o más pañales diarios (será alguno menos en los primeros días de vida) y hace caca al menos 3 veces al día. La orina debe tener un color claro y la caca será negruzca en los primeros días e irá cambiando a más amarillenta.
  • Tomas frecuentes: A modo orientativo, un bebé puede mamar unas 8-12 veces al día o más. Sin embargo, esto es solo una orientación, ya que la lactancia debe ser a demanda, es decir, siempre que el bebé muestre señales de querer mamar y durante el tiempo que desee.
  • Estado feliz y contento entre las tomas.

Además, siempre se debe acudir a los controles médicos pautados para el recién nacido. Así, el pediatra podrá comprobar que el bebé está suficientemente alimentado y podrá resolver cualquier duda.

¿Cómo Hacer que las Mamas Produzcan Más Leche?

En primer lugar, es importante decir que cuanto más mama el bebé y vacía el pecho, la madre producirá una mayor cantidad de leche para poder cubrir sus necesidades. Por ello, será importante estimular esta producción de leche poniendo al pecho al bebé a mamar a demanda (o si esto no es posible, con la ayuda de un sacaleches o mediante extracción manual).

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Algunos consejos útiles para aumentar de manera natural la producción de leche de las mamas pueden ser:

  • Iniciar la lactancia materna cuanto antes tras el nacimiento del bebé.
  • Seguir una lactancia a demanda (el bebé decide cuándo quiere mamar y durante cuánto tiempo) y hacer tomas durante la noche. De modo general, el bebé hará unas 8-12 tomas diarias.
  • Alternar la mama que se ofrece al bebé, para conseguir la estimulación de ambos pechos. El bebé debe mamar de un pecho hasta que desee, lo que le permitirá vaciar el pecho y tomar la leche del final que contiene más grasas y calorías y, por tanto, hará que se encuentre más saciado. Una vez vaciado un pecho, se le puede ofrecer el otro por si desea seguir mamando.
  • Beber suficiente agua para mantenerse hidratada y llevar una alimentación variada, equilibrada y saludable.
  • Evitar cualquier posible situación de estrés y estar descansada y relajada.
  • Extraer leche con un sacaleches tras la toma si el bebé no ha vaciado alguno de los pechos o, incluso, entre tomas. También es importante realizar extracciones regulares en la vuelta al trabajo, cuando el bebé no está con la madre, para que el pecho continúe la producción de leche.

En cualquier caso, siempre se puede solicitar la ayuda del pediatra y de un especialista en lactancia. Ellos podrán ayudar a la mujer a saber si su producción de leche es la adecuada, si la técnica de lactancia es la correcta y si su bebé se está alimentando bien.

Extracción de Leche Materna

La extracción de la leche materna es necesaria cuando la madre y el niño no pueden estar juntos por enfermedad de uno de los dos y cuando se desea establecer, aumentar o mantener la producción. La mayoría de los recién nacidos necesitan mamar cada 2 o 3 horas. Por tanto, esta sería la frecuencia recomendable si hay una separación madre-hijo. En otras situaciones la frecuencia se ajustará al motivo de extracción.

Técnicas de Extracción

  1. Realizar ejercicios de relajación y respiraciones profundas y tranquilas.
  2. Masajear firmemente el pecho oprimiéndolo hacia las costillas, usando un movimiento circular con los dedos en un mismo punto sin deslizarlos sobre la piel.
  3. Frotar el pecho cuidadosamente desde la parte superior hacia el pezón.
  4. La leche puede extraerse de forma manual o con sacaleches. Los resultados van mejorando a medida que la madre coge práctica y confianza.

Extracción Manual

La extracción manual es más laboriosa pero muchas madres la prefieren. Empujar los dedos hacia atrás (hacia las costillas), sin separarlos. Rotar la posición de los dedos para vaciar otras partes del pecho. Repetir todo el proceso (bajada -> extracción) una o dos veces más. Delicadeza.

Extracción con Sacaleches

Si se va a usar durante tiempo es preferible el eléctrico. Es más cómodo y eficaz, aunque también más caro. Usar 5 -7 minutos en cada lado (previo masaje) o hasta que el chorro o las gotas sean más lentas. Igual que con la extracción manual puede que en las primeras extracciones sólo se obtengan unas cuantas gotas.

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  1. Colocar la copa de tamaño adecuado sobre el pecho.
  2. Encender el extractor.
  3. Cuando aparezca algo de leche, aumentar poco a poco el nivel de aspiración, hasta alcanzar el máximo vacío que no produzca dolor.
  4. Realizar la extracción alternando ambos pechos. Extraer durante 5 a 7 minutos o hasta que empiece a gotear mas lentamente, cambiar de pecho, masajear, sacudir y volver a extraer. Con los sacaleches bilaterales se realiza el mismo proceso pero en ambos pechos a la vez.

En la inmensa mayoría de casos el concepto “querer es poder” se adapta a la lactancia, con una buena confianza y buen asesoramiento.

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