Estreptococo en la Garganta Durante el Embarazo: Tratamiento y Prevención

28.10.2025

El picor de garganta es muy común durante el otoño y el invierno. En la mayoría de los casos, este cuadro está causado por una infección vírica (Rhinovirus, Influenzavirus y más) y se resuelve por sí solo con el paso del tiempo. De todas formas, en algunas ocasiones sí se requiere un abordaje clínico.

La faringitis estreptocócica, más conocida como GAS por su traducción al inglés, es uno de los motivos más generales de dolor de garganta en niños y adolescentes, sobre todo entre los 5 y 15 años de edad.

¿Qué causa la faringitis estreptocócica?

El término faringitis se emplea para describir la irritación, inflamación o infección de la faringe, sobre todo en su tejido linfoide. Puede ser aguda, de corta duración y producida por virus o bacterias, o crónica.

En específico, la faringitis estreptocócica, conocida como strep throat o GAS en inglés, es la causada a partir de la infección por Streptococcus pyogenes o estreptococo beta-hemolítico del grupo A. Esta es una bacteria Gram-positiva formada por cocos (células redondas) inmóviles y sin esporas que tienden a enlazarse en cadenas.

El strep throat es la causa principal de faringitis en niños y adolescentes, con un pico claro de incidencia durante el invierno y la primavera. Además, es mucho más común en el entorno escolar debido a la aglomeración de posibles reservorios. En adultos, este tipo de infección es poco frecuente y reduce drásticamente su prevalencia a partir de los 40 años.

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Con la evidencia disponible, hasta 3 de cada 10 niños y 1 de cada 10 adultos con dolor al tragar tienen infección de garganta por estreptococos, también llamada faringitis aguda estreptocócica. Una enfermedad que se contrae con muuucha facilidad si no sabes cómo prevenirla.

Transmisión y contagio

El agente causal de la faringitis estreptocócica se transmite a través del contacto directo con una persona infectada. En este punto, también cabe destacar que los estreptococos de grupo A pueden causar infecciones de la piel conocidas como impétigo. Si se entra en contacto directo con las lesiones de este cuadro clínico o los líquidos que supuran y luego se toca la boca sin querer, también se puede producir la infección.

Las personas con faringitis estreptocócica que no están tomando antibióticos son contagiosas por hasta 2-3 semanas. Por otro lado, aquellas que sí reciben la atención médica adecuada dejan de ser un foco de riesgo en 24-48 horas después del inicio del tratamiento.

Por ello, es importantísimo acudir al centro médico en cuanto se note un dolor de garanta intenso que no mejora con los días.

La infección de garganta por estreptococos es común entre los 5 y los 15 años, aunque cualquiera la puede contraer. Si eres padre, madre o familiar de un peque en esta edad, ¡estate pendiente! En general presta atención si sospechas que alguien en casa se ha contagiado. Cuidado también si sueles estar en espacios públicos con mucha gente.

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Síntomas de la faringitis estreptocócica

Los síntomas de la faringitis estreptocócica son bastante característicos de la condición. Los niños pequeños con faringitis estreptocócica pueden llegar a experimentar otros síntomas a partir de los 3 días de la infección. Algunos de ellos son problema para tragar, dolor de estómago, malestar general que impide las acciones normales, pérdida de apetito, náuseas y sarpullidos.

Cualquier dolor de garganta considerable que se mantenga por más de 48 horas debe ser atendido, sobre todo en la población infantil.

Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Amigdalitis. Se inflaman y enrojecen las amígdalas.
  • Petequias en el paladar.
  • Tiene una erupción en la piel roja y rugosa, llamada escarlatina

Es importante distinguir, porque el tratamiento cambia. La faringitis vírica suele ser más leve y gradual, no repentina como la bacteriana. Es raro que pase de febrícula o décimas (37-38ºC) y el dolor de garganta es menor.

No siempre es fácil determinar el patógeno. Si llevas más de 2 días con dolor al tragar, fiebre y los ganglios del cuello inflamados, tal vez tengan que recetarte antibiótico.

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La escarlatina es una enfermedad infecciosa que no tiene por qué ser peligrosa. La escarlatina tiene lugar cuando la bacteria del estreptococo produce toxinas que viajan a través del torrente sanguíneo y producen un una erupción en la piel además de síntomas parecidos a una faringitis. Esta afección se adquiere al entrar en contacto con una persona infectada, sobre todo mediante secreciones bucales o nasales. La fiebre alta supone un riesgo cuando ocurre durante los primeros días del embarazo, ya que la alta temperatura se ha asociado con defectos algunos defectos congénitos.

Con la escarlatina, la fiebre supera los treinta y ocho grados. Una vez que estamos infectados, la erupción aparecerá en el primer o segundo día. Se trata de una erupción roja que comienza por la frente, el cuello y el pecho y se extiende a la espalda y los brazos.

El síntoma característico de la faringitis estreptocócica es el dolor repentino de garganta y la incomodidad al tragar.

Como los síntomas surgen con bastante rapidez, cuanto antes se realice un diagnóstico preciso, antes se podrá iniciar el tratamiento. La faringitis estreptocócica se reconoce mediante una exploración física y la evaluación de los síntomas.

Diagnóstico de la faringitis estreptocócica

La exploración física es el primer paso para diagnosticar una faringitis estreptocócica. Los Criterios de Centor modificados se utilizan en la medicina primaria para diferenciar una faringitis estreptocócica de una viral. Además de estas reglas, se añade un punto al score general a las personas de 15 años o menos y se le sustrae un punto a aquellas con más de 44 años.

La interpretación de los resultados es muy variable: con una puntuación de 0 a 1 se sospecha más de una infección vírica que bacteriana y no se requiere más investigación.

La forma más fiable para diagnosticar la faringitis estreptocócica es hacer un cultivo bacteriano en el laboratorio a partir de una muestra extraída de la boca. De todas formas, la confirmación de la infección se puede demorar por hasta 48 horas.

En la práctica habitual, el diagnóstico se realiza en base a criterios clínicos (fiebre, exudado amigdalar, adenopatía cervical anterior y ausencia de tos), que tienen una baja sensibilidad para predecir infección por EBHGA (49-74%), por lo que la indicación de la prescripción antibiótica aumenta al haber un gran número de falsos positivos8.

Para el diagnóstico de la FAA la prueba de referencia es el cultivo de exudado amigdalar, cuya sensibilidad y especificidad son muy elevadas (90-95% y >95%, respectivamente)9. El periodo de tiempo necesario para realizar la lectura del cultivo constituye la principal limitación para su uso diagnóstico habitual. Es por ello que se han desarrollado técnicas inmunológicas rápidas de sencilla utilización y de bajo coste, que permiten en unos minutos poder detectar antígeno estreptocócico10.

La mayoría de estos tests tienen actualmente una alta especificidad (>95%), pero su sensibilidad es de aproximadamente el 80%, con un rango que oscila entre el 60 y el 98%, aunque varía según las marcas comerciales y según los síntomas y signos del paciente11.

Como regla general, el médico diagnostica una infección estreptocócica según su apariencia y el curso de la enfermedad. La escarlatina, por ejemplo, aparece como una erupción cutánea típica.

Si existe la sospecha de una infección estreptocócica, el médico toma un hisopo del sitio sospechoso. Esto es, por ejemplo, la garganta, una herida en la piel o la mucosa vaginal. Para ello, utiliza un hisopo de algodón estéril para tomar una muestra de la piel o la membrana mucosa y luego crea un cultivo bacteriano. Para ello, las bacterias se multiplican en una superficie especial.

Tratamiento de la faringitis estreptocócica

El tratamiento de la faringitis estreptocócica siempre pasa por el uso de antibióticos. Los primeros fármacos de elección son la amoxicilina y la penicilina, pues su costo es bajo y las reacciones adversas reducidas.

La penicilina se suele recetar en dosis de 250 miligramos 2-3 veces al día en niños y 4 veces al día en adultos. También se puede recurrir a una dosis intramuscular, aunque esto es mucho menos común.

Si el paciente es alérgico o presenta una reacción adversa a los fármacos citados, la clindamicina, la claritromicina y la azitromicina son opciones válidas.

No se suele recomendar una prueba para confirmar la cura a menos que exista una clara recurrencia de faringitis estreptocócica.

En cuanto al tratamiento, el EBHGA continúa siendo 100% sensible a la penicilina, y este debe seguir siendo el tratamiento de elección12.

Los macrólidos y las lincosamidas (clindamicina) son considerados el tratamiento de elección en pacientes alérgicos o con sospecha de alergia a β-lactámicos. En los últimos años la resistencia a esos grupos ha aumentado en distintas partes del mundo, incluyendo España.

Es fácil tratar la escarlatina con antibióticos, normalmente a base de amoxicilina y penicilina, que también son seguros durante el embarazo. Una vez administrado el tratamiento por el médico, la erupción empezará a remitir.

En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen al cabo de entre 1 y 3 días. Es muy importante completar todo el tratamiento prescrito, aunque haya una mejoría significativa para evitar que la bacteria se reactive. Además, el mal uso de estos medicamentos contribuye a la resistencia a los antibióticos.

El fármaco de elección para tratar una infección estreptocócica es la penicilina, un antibiótico. Una infección bacteriana no se puede controlar sin antibióticos o con "métodos de curación naturales". Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, el paciente recibe el antibiótico en forma de tabletas o como infusión. Si el paciente no responde suficientemente a la penicilina, por ejemplo porque es resistente al principio activo, el médico puede prescribir un antibiótico diferente. Lo mismo se aplica si el paciente es alérgico a la penicilina.

En las faringitis estreptocócicas el tratamiento de elección es la penicilina o amoxicilina oral cada 8-12 horas durante 10 días. La amoxicilina tiene mayor variedad de presentaciones farmacéuticas, mejor sabor y tolerancia. Ambas reducen la contagiosidad a las 24 horas del inicio del tratamiento y disminuyen el dolor y la fiebre. También previenen la fiebre reumática así como las complicaciones supurativas locales.

En caso de alergia a la penicilina, se recomienda sobre todo el uso de macrólidos (josamicina, midecamicina, eritromicina, azitromicina, claritromicina) o clindamicina.

Si decide tomar antibióticos, asegúrese de tomarlos durante todo el tiempo y en los intervalos determinados por su médico.

Si la causa es una bacteria, se deberá realizar tratamiento con antibiótico durante 10 días. Debemos consultar de nuevo con el pediatra si nos han pautado tratamiento con antibiótico y sigue con fiebre a los 3 días de haber iniciado el tratamiento, si tiene tortícolis, afectación del estado general o los síntomas no mejoran tras varios días con el tratamiento pautado.

Tratamiento durante el embarazo

La infección por estreptococos durante el embarazo no suele causar problemas en mujeres sanas. La mayoría de las mujeres embarazadas no notan la colonización bacteriana de su vagina. Las complicaciones solo surgen cuando el bebé se infecta con los patógenos durante el parto.

Si se descubre que la mujer embarazada está infectada con la bacteria como parte de la prueba de detección de estreptococos al final del embarazo, también se le administra penicilina desde el comienzo del trabajo de parto o después de que se haya roto el saco amniótico.

En alrededor del diez al 35 por ciento de todas las mujeres embarazadas, la vagina está infectada con estreptococos B, pero solo alrededor del uno por ciento de las mujeres muestran síntomas (secreción). Aproximadamente la mitad de todos los hijos de mujeres que son portadoras se infectan con el patógeno durante el parto. Los ginecólogos recomiendan entre la semana 35 y 37 de embarazo (SE) un frotis para determinar si la mujer embarazada está infectada con estreptococos.

Desafortunadamente, la amigdalitis durante el embarazo es muy común, aunque no existe una conexión directa entre el embarazo y la infección estreptocócica. Hasta que se conozcan los resultados, recomendamos evitar el esfuerzo físico, beber mucho, ingerir vitaminas naturales y aplicar STREPTOkill. Pero haga que su médico apruebe su uso, porque Streptokill también contiene algunos ingredientes que no se recomiendan para usar durante el embarazo o con precaución.

Si el resultado de la prueba no muestra bacterias, es probable que el motivo del dolor de garganta sea una infección viral. De lo contrario, su médico probablemente le recetará antibióticos. Hay varios tipos de antibióticos que se prescriben durante el embarazo, por lo que no tiene que preocuparse de que los antibióticos le hagan daño a usted o al bebé más que si no estuviera embarazada.

Complicaciones de la faringitis estreptocócica

La faringitis estreptocócica es una condición clínica común en niños pequeños. Aunque pueda ser muy desagradable para el paciente, con el consumo de antibióticos a tiempo suele ser más que suficiente para mejorar.

Las infecciones estreptocócicas suelen ser inofensivas y se curan por completo con terapia con antibióticos. En algunos casos, sin embargo, la infección bacteriana causa serios problemas. Los síntomas que se presentan dependen de la enfermedad respectiva. Los síntomas van desde un dolor de garganta inofensivo hasta un envenenamiento de la sangre potencialmente mortal.

Si no se trata, existe el riesgo de efectos tardíos graves al cabo de unas semanas, especialmente en el caso de infecciones por estreptococos del grupo A (Streptococcus pyogenes). Estos incluyen fiebre reumática aguda con inflamación de las válvulas cardíacas y el músculo cardíaco. La razón de esto no son las bacterias en sí, sino los cuerpos de defensa (anticuerpos) que el sistema inmunitario ha formado contra los patógenos. Se parecen a ciertas células que se encuentran en el músculo, el tejido conectivo y el riñón. Por lo tanto, los anticuerpos no solo se dirigen contra los estreptococos, sino también contra tejido endógeno inofensivo.

La mayoría de los recién nacidos que se recuperan de la sepsis generalmente no tienen consecuencias a largo plazo. El pronóstico es menos favorable para enfermedades más graves como la fascitis necrosante.

En el caso de las faringitis estreptocócicas las complicaciones son muy raras. Pueden ser de dos tipos:

  • Complicaciones supurativas locales: otitis media, sinusitis aguda, absceso periamigdalino, mastoiditis y, excepcionalmente, absceso retrofaríngeo, síndrome de shock tóxico...
  • Complicaciones no supurativas, que son raras en países desarrollados, como la fiebre reumática, glomerulonefritis y artritis reactiva.

Prevención de la faringitis estreptocócica

Como todo en lo referente a la salud, lo ideal es prevenir la infección por estreptococo para evitar la propagación y reducir el riesgo de padecerla. Aquí hay algunas medidas simples que puedes tomar para protegerte a ti mismo y a los demás:

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