Estudio de Fertilidad en Parejas: Pruebas y Procedimientos

05.11.2025

El 17% de las parejas experimentan alguna forma de infertilidad al menos una vez en la vida.

Cuando una pareja no consigue un embarazo de forma natural, debe analizarse la causa, que puede tener su origen en la mujer, el hombre o en ambos miembros de la pareja.

Los estudios de fertilidad son imprescindibles para alcanzar el éxito con cualquier tratamiento de reproducción asistida, ya que con ellos podemos detectar y adoptar medidas terapéuticas personalizadas para cada paciente y recomendar el mejor tratamiento para lograr un embarazo.

¿Cuándo hacer las pruebas de fertilidad?

Las pruebas de fertilidad deberíamos iniciarlos tras un año de esterilidad en parejas sin patología conocida.

Se recomienda iniciar con el estudio si el embarazo no se ha logrado tras un año de relaciones sexuales sin utilización de método anticonceptivo alguno y no existe ningún antecedente médico de riesgo de infertilidad.

Lea también: Servicios ofrecidos por el Instituto para el Estudio de la Fertilidad en Getafe

En cambio, en las parejas de más de 35 años deberíamos iniciar este estudio tras 6 meses de búsqueda sin éxito.

De modo general, la recomendación es que la pareja acuda a un centro de fertilidad después de 12 meses manteniendo relaciones sexuales frecuentes sin protección anticonceptiva si no ha logrado la gestación en este periodo.

No obstante, en el caso de que la mujer sea mayor de 35 años, se recomienda que la pareja acuda al especialista cuando hayan pasado 6 meses buscando la gestación.

El motivo es que la edad va en contra, especialmente, de la fertilidad femenina, ya que va disminuyendo el número y la calidad de los óvulos.

Así, el especialista podrá indicar qué tratamiento es el más adecuado.

Lea también: Diagnóstico actualizado de DMG

De esta manera, se podrá realizar a la pareja un estudio de fertilidad y, en función de los resultados, se evaluará el tratamiento más indicado para ayudarles a conseguir el embarazo.

Por otro lado, es importante mencionar que las mujeres que deciden afrontar la maternidad en solitario y las parejas de mujeres también deben realizarse un estudio de fertilidad antes de hacer un tratamiento de reproducción asistida.

¿En qué consiste el estudio de fertilidad?

Inicialmente, se abrirá una historia clínica que el especialista comenzará a completar con preguntas orientadas a conocer el estado de salud general de los pacientes, sus antecedentes (personales y familiares), así como sus hábitos.

De igual modo, también se interesará por cuestiones como el tiempo de infertilidad de la pareja.

Adicionalmente, el especialista también pedirá una serie de pruebas y análisis.

Lea también: Tipos de Análisis Genéticos

Sin embargo, este estudio de fertilidad es distinto para la mujer y para el hombre.

Con estos estudios podemos realizar una valoración y orientar qué tipo de tratamiento de reproducción asistida es el adecuado y de elección para la pareja.

La finalidad del estudio de fertilidad de una pareja o mujer con deseo reproductivo es poder decidir el tipo de tratamiento que requiere para solucionar su problema, así como la mejor forma de hacerlo.

No se pueden aplicar los mismos métodos diagnósticos a todos los pacientes.

En medicina reproductiva es muy importante individualizar a cada paciente, ya que cada uno puede tener una causa diferente de infertilidad.

Estudio de la fertilidad femenina

El estudio integral de la fertilidad femenina empieza con la visita médica con uno de nuestros especialistas, quién valorará tu historial médico, antecedentes familiares y personales, hábitos tóxicos y te realizará un examen físico y ginecológico completo.

Además de un examen ginecológico completo y citología, las principales pruebas de fertilidad que el especialista puede solicitar a la mujer son:

  • Análisis sanguíneo hormonal: Medimos las hormonas que regulan la función ovárica (FSH, LH, Estradiol, Progesterona) en primera fase del ciclo; y por otro lado, la medimos la hormona antimulleriana (AMH) que determina la reserva ovárica. Este análisis se realiza en los primeros días del ciclo menstrual, salvo la determinación de la progesterona que se realiza en torno al día 21 del ciclo. Además, se realizará también una analítica general y serología para ciertas enfermedades infecciosas (hepatitis B y C, VIH, sífilis...)
  • Ecografía transvaginal: nos permite un estudio detallado del útero, ovarios y pelvis. Es esencial para conocer anomalías y malformaciones uterinas, presencia de tumores y quistes tanto en el útero, como en trompas y ovarios. Para evaluar el estado de ovarios, trompas y útero y para realizar un recuento de folículos antrales (RFA). El RFA permite estimar la reserva ovárica de la mujer, junto con la determinación de la hormona AMH. El recuento de folículos antrales se realiza de manera sencilla, mediante una ecografía ginecológica vaginal que se incluye habitualmente en la primera consulta.
  • Histerosonografía: para descartar si las trompas están obstruidas, dado que puede ser una causa de esterilidad femenina. Esta exploración evita la realización de pruebas radiológicas con uso de contraste suprimiendo tanto la necesidad de ser irradiada como los riesgos del uso de contraste.
  • Cariotipo: para ver si existen alteraciones en el número o la estructura de los cromosomas que puedan causar los problemas de fertilidad. Se realiza a partir de un análisis sanguíneo.
  • Histerosalpingografía o histerosonosalpingografía: que permiten comprobar la permeabilidad de las trompas de Falopio por rayos X o ecografía, respectivamente.
  • Histeroscopia: lo que permite observar directamente si existen alteraciones en el útero como, por ejemplo, miomas.
  • Biopsia endometrial: a partir de la cual se podrán realizar varios test para estudiar el factor endometrial (como el test de receptividad endometrial o pruebas para estudiar los microorganismos presentes en el útero).

No obstante, el estudio de fertilidad de la mujer, generalmente, no requiere de todas estas pruebas.

Lo más habitual es que el estudio vaya completándose con las pruebas indicadas por el especialista en función de la historia clínica y los resultados de las pruebas anteriores.

A medida que avanza la edad de la mujer, su capacidad reproductiva disminuye considerablemente y se convierte en una de las principales causas de infertilidad femenina.

Escasa cantidad y calidad de óvulos, endometriosis, endometritis crónica, síndrome de ovario poliquístico, trompas obstruidas, etc. Afectan también a la capacidad reproductiva de la mujer.

Es importante tener en cuenta que en el caso de la fertilidad de la mujer, resulta fundamental la valoración de la reserva ovárica.

Este estudio, a día de hoy, se realiza con dos pruebas que son complementarias y sencillas y que nos dan una información muy valiosa para conocer sus probabilidades reproductivas: el recuento de los folículos antrales (RFA) mediante ecografía, y la medición de los valores de hormona antimülleriana (AMH) mediante un análisis de sangre.

A través de las trompas de Falopio van a viajar los gametos tanto femeninos como masculinos para su fecundación.

Estudio de la fertilidad masculina

El seminograma: es la prueba básica para evaluar la fertilidad masculina.

Cuando los problemas de fertilidad proceden del hombre, hábitos como el tabaquismo o el sedentarismo suelen ser los causantes de una baja cantidad y calidad de espermatozoides.

Muchas parejas tienen problemas de fertilidad debido a la baja cantidad y calidad de los espermatozoides encontrados en el semen.

En el caso del varón, además de una exploración física (que puede incluir una ecografía del aparato genital, para descartar posibles anomalías), las pruebas que pueden realizarse en el estudio de fertilidad son:

  • Seminograma o espermiograma: es el análisis del semen. En él estudiamos en primer lugar las características del plasma seminal y la cantidad de espermatozoides, su movilidad, vitalidad y la forma de estos. Esta prueba puede completarse con un recuento de espermatozoides móviles (REM) tras procesar (capacitar) la muestra de semen en el laboratorio, para obtener más información. Se realiza a partir de una muestra seminal recogida en un recipiente estéril y obtenida por masturbación.
  • Análisis sanguíneo hormonal: donde adquiere relevancia la determinación de la testosterona, entre otras hormonas. Además, también se realizará al varón una analítica general y serología.
  • Cariotipo: que permitirá observar si existe alguna anomalía en el número y estructura de los cromosomas causante de la infertilidad. De igual modo que para la mujer, su realización únicamente requiere de un análisis sanguíneo.
  • Estudio de fragmentación del ADN de los espermatozoides: para valorar la integridad de su ADN a partir de una muestra de semen.
  • FISH de espermatozoides: para evaluar si los espermatozoides tienen un contenido cromosómico normal. Para su realización se requiere también de una muestra seminal.
  • Microdeleciones cromosoma Y: lo que permitirá estudiar si existen estas deleciones, especialmente, en varones con oligospermia grave o azoospermia. Se determina a partir de un análisis sanguíneo.
  • Cultivo seminal: para detectar la presencia de microorganismos en el semen.
  • Biopsia testicular: que consiste en una intervención quirúrgica que permitirá comprobar si existe producción espermática en varones con azoospermia.

De igual modo que en el caso femenino, todas estas pruebas no son necesarias siempre.

Lo habitual es que el estudio de fertilidad del varón se vaya complementando según la historia clínica y los resultados obtenidos en las pruebas previas.

Empezaremos con una visita médica con uno de nuestros especialistas quién valorará tu historial médico, antecedentes familiares y personales, hábitos tóxicos y te realizará un examen físico completo.

Completaremos el estudio con un seminograma, un test de capacitación espermática REM (Recuento Espermatozoides Móviles), un hemograma, una serología y un cariotipo.

Con la técnica Fish (Fluorescence in situ Hybridization) analizamos entre 5 y 9 cromosomas, de los 23 que contiene el ADN del espermatozoide, para detectar o confirmar anomalías genéticas.

Con el test de fragmentación espermática de doble cadena analizamos la integridad del ADN espermático.

Un correcto estudio de la fertilidad del varón, con la realización de una detallada historia clínica para poder reconocer todos los problemas congénitos, enfermedades en la infancia y pubertad, tratamientos, accidentes, cirugías, hábitos, infecciones, etc., es de vital importancia, pues todos estos factores podrían estar relacionados con la dificultad para conseguir gestación.

Estudio genético de compatibilidad

Cuando una pareja decide que es un buen momento para ampliar la familia lo más importante es que el bebé nazca sano y sin mutaciones genéticas que podrían haberse evitado con un estudio genético previo de compatibilidad.

Aunque los futuros padres estén sanos, casi todas las personas somos portadoras de alguna mutación genética que puede desencadenar en enfermedades genéticas graves en el bebé.

Cuando madre y padre tienen mutaciones en un mismo gen, la probabilidad que nazca un bebé enfermo es del 25 %.

Autotests de fertilidad

En las farmacias se pueden adquirir test para conocer algunos parámetros implicados en la fertilidad, son los denominados autotests.

  • Test de ovulación: este autotest determina una hormona llamada LH y se realiza en orina (al igual que el test de embarazo). Está hormona se eleva de manera muy importante las 24 horas previas a la ovulación. Y cuando el test sale positivo indica que al día siguiente más o menos vamos a tener un óvulo preparado para salir y por lo tanto apto para fertilizar.
  • Test de fertilidad masculina: este autotest va enfocado a determinar la concentración espermática. Se realiza mediante eyaculados y con una abstinencia previa de 2-3 días.

Causas de esterilidad desconocida

A veces, los resultados de las pruebas son completamente normales.

De hecho, esto ocurre entre el 20% y el 30% de las parejas estudiadas.

En estos casos hablamos de esterilidad de causa desconocida.

Beneficios de realizar el estudio en la misma clínica de tratamiento

Entre los beneficios de hacer el estudio de fertilidad en la clínica donde vas a realizar el tratamiento de reproducción asistida, se encuentran la facilidad de horarios para la realización de extracciones o la entrega de muestras de semen, así como el acortamiento de plazos para conocer los resultados.

Planes de estudio de fertilidad

Todos los conocidos como “packs de estudio” o pruebas de fertilidad no son iguales.

Cada clínica de fertilidad elige qué pruebas de estudio incluye su pack.

Algunos centros de reproducción asistida incluyen en el pack la primera consulta con el médico especialista en reproducción asistida, o la exploración ginecológica.

tags: #estudio #fertilidad #pareja #pruebas

Publicaciones populares: