Eva Arderius: Una Mirada a la Intimidad y el Periodismo Digital
No hay nada más íntimo que una bolsa de basura. Si alguien la abre y decide hacer mi retrato, sabría que soy una mujer sin hijos, que cocina poco, que come poca carne y que intenta tranquilizar su mala conciencia con platos precocinados bio.
Analizando todos los datos personales que esconden mis residuos, la curiosidad me invita a pensar: ¿de quién me gustaría ver la basura?, ¿de quién me gustaría saber si sigue una dieta tan sana como dice, las medicinas que toma y los problemas de salud que tiene, si esa persona vive sola, en pareja o con hijos, si fuma y si tiene vicios inconfesables?
La basura lo dice todo de nosotros. Es anónima y privada. Tiramos con total impunidad. Nadie sabe qué reciclamos. Si lo hacemos bien o mal. Pero el resultado de lo que pasa en nuestra cocina tiene efectos globales, y eso es lo que da derecho a los ayuntamientos a hurgar en nuestros residuos. No me gusta nada que metan la nariz en mi intimidad. Pero el control es inevitable.
Las bolsas de basura dejarán de ser herméticas, como ya no lo son nuestras tarjetas de crédito, nuestras llamadas y la manera como nos movemos por la ciudad.
Barcelona quiere cambiar las cosas y que la empresa que se encargue de la limpieza a partir del 2019 instale contenedores inteligentes que se abran con tarjetas personales o que obligue a utilizar bolsas con nuestro nombre y apellido que, si es necesario, puedan ser analizadas. Así, la Administración sabrá qué, dónde y cómo tiramos la basura. No es un escenario de ciencia ficción.
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Buscando en Google encuentro sitios donde ya se vigilan los contenedores, y no hablo de Silicon Valley. Me refiero a Lazkao, en Guipúzcoa; Alcossebre, en Castellón, o Groningen, en Holanda. En estas ciudades, quien contamina paga.
Solo así los ciudadanos podrán escoger: o no reciclar y enfrentarse a tasas más altas (e incluso multas) o hacer las cosas bien y tener bonificaciones. El gran hermano del contenedor será más justo. Pero eso implicará que el control y exigencia al que se someterán los ciudadanos se aplique, de igual forma, al servicio de recogida.
Siempre he destacado las ventajas que me han ofrecido las redes sociales en mi vida profesional. Pero sin duda, si hay algo que destaco es que me han ayudado a conocer a grandes profesionales. Una de esas personas a la que conocí a través de las redes sociales es Ana I.
Herramientas Digitales para Periodistas
Publicaste el libro Herramientas Digitales para Periodistas, una exhaustiva recopilación de recursos prácticos, por la que hace ya algún tiempo te entrevisté. En este libro incidías en el “periodismo móvil”. ¿podrías hablarnos de este concepto?
Incluí ese capítulo porque, en resumen, el móvil me cambió la vida como profesional. Con él pude desarrollar un nuevo periodismo, con él tenía centralizadas todas mis tareas, con él pude dibujar y crear una tienda online con productos de mis ilustraciones. Y también fue el punto de partida de mi proyecto 1000historias.es. El periodismo móvil aporta inmediatez, agilidad, una autonomía de ejecución tremenda y a una inversión muy barata.
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Ayer estaba con Rosa María Calaf y me comentaba que cuando ella quiere explicar esto, reflexiona sobre el cuchillo. Un cuchillo puede matar o puede cortar el pan para dárselo a un niño hambriento. Todas y cada una de las cosas que tenemos dependen de su uso. Y sí, hay una tendencia a los influencers, a destacar en redes sociales, a selfies continuos… para eso no me interesa el móvil. Me interesa como herramienta social y transformadora.
Me gusta el periodismo móvil cuando, precisamente por su tamaño y discreción al grabar, permita entrar en comunidades de mujeres oprimidas de Uzbekistan y obtener sus declaraciones sobre la esterilización que sufren. Esa es la maravilla que el periodismo móvil puede fundar, como una herramienta para hacer un periodismo más social, comprometido y de denuncia.
Y también es importante incidir en que no podemos permitir esta revolución tecnológica sin evolución social. Hablamos de un móvil cuyos minerales han sido extraídos de la explotación laboral infantil, de las violaciones de mujeres… y eso no lo podemos tolerar. Es algo que debemos combatir de forma frontal, algo que debemos exigir cambiar.
En el HANGOUT que participaste adelantaste que tenéis previstas unas jornadas. ¿Puedes contarnos algo más acerca de estas jornadas?
Sí, desde ya os podéis inscribir en esta jornada totalmente gratuita, desde este enlace. Esperamos tener aceptación para que podamos repetir esta experiencia cada año. Queremos que sea un punto de encuentro entre investigadores y profesionales. La cita es el 24 de mayo.
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Ya por la tarde tendremos un foro de investigadores, donde queremos que participen académicos y profesionales con sus estudios y análisis, para detectar cómo está la situación de la investigación del periodismo móvil en nuestro país. Dar a conocer proyectos, líneas de estudio e iniciativas.
Y terminaremos con una sesión de experiencias móviles muy concretas, de coberturas específicas. Por ejemplo, para los amantes de la aventura deportiva, el presentador de TVE Quico Taronjí nos explicará cómo usó su móvil para hacer un recorrido en solitario por el río Duero.
Ética y Periodismo
El próximo 27 de abril participas en Sevilla en un acto con Carne Cruda y el Colegio de Periodistas para hablar sobre ética y periodismo. ¿Todo vale en redes sociales?
No. No todo vale. Pero no porque valga en las redes sociales o no, sino porque no todo vale en el periodismo. Es que se devalúa de forma constante un concepto como el periodismo y se pervierte. Y es muy peligroso, de ahí la importancia de la ética.
Si no cuentas la verdad, si aplicas malas doctrinas en las coberturas, si vicias la información, si mientes, si te basas en rumores, si no contrastas, si inventas situaciones… Está dando información falsa que para ti, para tu mente, para tu información es como si te alimentaras de comida contaminada.
Una democracia no se sostiene libre y con sus garantías y sus derechos por echar solo un papel en una urna cada cuatro años. Exige por parte del ciudadano que deba asumir que tiene una responsabilidad de informarse correctamente, y puede demandarlo.
Si le bombardean con propaganda encubierta e información interesada esa persona pasa a ser una simple marioneta manejada por el pensamiento único. Esa persona y su capacidad crítica queda anulada en favor de un sistema que no quiere ni que cuestiones ni que preguntes, solo que aceptes.
¿Qué implicaciones y consecuencias tiene un mal uso de las redes sociales en la práctica del periodismo?
Lo que te comentaba más arriba. Es cierto que en las redes existe el inconveniente de que la mentira se propaga como si prendieras una mecha, pero eso no implica que en las redes se mienta. Da igual el medio, lo malo son las fuentes interesadas y contaminadas. No tiene más credibilidad un periodismo de declaraciones y de notas de prensa.
Yo de las redes, desde un punto de vista profesional, solo puedo hablar bien. Porque sin las redes no hubiese nunca dado mi opinión. Yo fui despedida tras el cierre de Canal Málaga con otros compañeros y créeme que cuando estás en la cola del paro y más desde Málaga, fuera del circuito de los grandes medios, ya puedes tener el mejor de los curriculums que no cuentan contigo.
Cada vez que publico algo, cuando le doy al clic final me digo… ¡a ver qué pasa!. Porque o te pueden reconocer el trabajo o te lo pueden machacar. Sí es cierto que, en los últimos meses, he tendido a responder menos porque no quiero polémicas, no quiero responder a gente que insulta o manipula, porque nunca van a cambiar de opinión, solo buscan un minuto de gloria.
Yo he tenido que ir apartándome también porque me restaba horas para mi vida propia, los míos o incluso querer leer o más cosas. Tomar conciencia de que es un mundo totalmente virtual y que la gente con buenas intenciones es poquita y se cuenta con los dedos de la mano. Yo tengo la suerte de tener unos seguidores que, en su inmensa mayoría, me respetan.
Sí, porque los seguidores te leen todos los días, y te toman cariño. Y yo a ellos, y yo también soy parte de ellos, soy lectora, admiro a otros y me hace ilusión. Es que ser periodista o estar en las redes no es que te creas una estrella, otra de las tendencias. Es que tú eres un ciudadano más, como tus seguidores.
Mujer y Periodismo
Últimos análisis sobre el papel de la mujer en redes sociales, indican que existe una brecha digital de género que afecta no solamente al acceso por parte de las mujeres, sino también al uso y aprovechamiento que hacen de ellas. ¿Qué opinas?
Que es una consecuencia directa que refleja que el conocimiento siempre ha sido limitado a las mujeres. Y, por otro lado, si la situación económica de la mujer siempre es desigual, si tiene menos capacidad económica… también tiene menos acceso tecnológico, porque eso demanda un coste.
Es que cuando hablamos de mujeres, nos han vendido tanto el tema de la super-woman en la prensa que pensamos que llega a todo. Y no. Hay clases sociales. Hay machismo. Hay desigualdad. Hay mujeres ricas y conectadas, pero también mujeres pobres, mujeres que no llegan a fin de mes, trabajadoras, otras que trabajan en la casa aunque no se lo reconozcan, otras que son madres solteras…
Y respecto al periodismo: ¿crees que existe desigualdad de la mujer en el periodismo?
Claro que existe, como todo. Claro que existe, como me ocurrió, cuando tu opinión no es válida pero justo después la dice un hombre y sí lo es, o cuando tu compañero por el mismo trabajo cobra casi el doble. Claro que existe cuando las corresponsales de guerra no son protegidas de forma oficial.
¿Cuántas mujeres dirigen periódicos? Casi todas están en digitales. ¿Cuántas mujeres son empresarias de los medios de comunicación más importantes? ¿Cuántas mujeres dirigen periódicos en papel?
Desde la UOC, el 21 de septiembre, haremos un encuentro con mujeres directoras de diarios digitales. Estarán Montserrat Domínguez, de HuffPost; Ana Pardo de Vera, de publico.es, Cristina Fallarás, que fue directora de diario 16 y Magda Bandera, de La Marea.
Y falta una alarmante educación informativa, en ciudadanos y periodistas, sobre los excluídos y sobre todo, de la violencia de género. No podemos tolerar machismos a diario en la prensa, anuncios de prostitución, titulares que justifiquen los asesinatos. Todo eso crea un caldo de cultivo.
Marca Personal y Redes Sociales
Cada vez escuchamos más el concepto de MARCA PERSONAL. Es indispensable cuidar nuestra presencia digital en redes. Un uso adecuado de estas redes sociales nos pueden aportar mucho.
Antes he contado cómo llegué a las redes. Por lo tanto, claro que es importante. Hay muchos perfiles que creo que relacionan marca personal con tener un perfil impoluto. Pero cada uno se trabaja la imagen digital que quiera.
Recuerdo que nada más entrar me dijo un compañero: “Dejo de seguirte porque estás todo el día con la política y das mucha tralla”. Muy bien, que me deje de seguir, esto es voluntario. Pero, ¿perdona? Soy periodista. El periodismo no es la equidistancia, es mojarse y meterse en el fango en muchas ocasiones.
Yo he aprendido de Maruja Torres, de Rosa María Calaf, de Rosa María Artal, de Olga Rodríguez, de Javier Gallego… y no, no puedo decir que por mi “imagen” me voy a callar. Es que, precisamente, mi imagen es ser esa. Que mi profesión sea coherente con mi persona y mis principios.
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