Beneficios y Riesgos de Usar Faja Durante el Embarazo

30.10.2025

Existen fajas específicas para embarazadas que pueden proporcionar muchos beneficios. Sin embargo, algunas gestantes o familiares cercanos expresan su temor a utilizarlas, pensando que podrían comprimir al bebé o dificultar su desarrollo. Este miedo está lejos de la realidad, siempre que se elija una faja especial para embarazadas que sea adecuada a la talla y al momento de la gestación.

Si tu ginecólogo te ha recomendado en algún momento emplear una faja, puedes estar tranquila y utilizarla sin temor.

¿Cuándo Empezar a Usar la Faja para Embarazadas?

La faja para embarazadas suele emplearse a partir del segundo trimestre, habitualmente a partir de la semana 25 de gestación, cuando los cambios anatómicos son mayores, el abdomen comienza a distenderse de forma notoria y aumenta la curvatura lumbar de la espalda.

En esos momentos pueden producirse molestias o dolor lumbar, pinchazos o tirones en el bajo vientre, presión o dolor en el pubis, e incluso impedir caminar de forma normal. Este tipo de fajas para embarazadas pueden ayudar a sobrellevar esas molestias.

¿Cómo Actúan las Fajas Premamá?

Su forma de actuar es funcionando a modo de sostén o andamio, auxiliando a nuestros músculos abdominales. De este modo, además de nuestro tono muscular, la faja permite mantener posturas adecuadas y disminuye la tensión de los ligamentos.

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Su uso debe estar limitado a unas horas en el día, no se recomienda mantenerla puesta las 24 horas.

Tipos de Fajas para Embarazadas

Existen dos tipos de faja principales: las que cubren el abdomen completo, como clásicas o tradicionales, y las que son solo un cinturón de embarazada que se colocan por debajo del pliegue de la barriga, con la intención de ascenderla.

Ambas han demostrado que mejoran las molestias en el bajo vientre, mejoran la postura al caminar, ayudan a la postura de la espalda, y disminuyen las molestias o el peso sobre el pubis y la pelvis.

La Importancia de Elegir la Talla Correcta

Para evitar que las fajas generen efectos secundarios o incomodidad, lo principal es dar con la talla adecuada para cada gestante. Al igual que escoges un pantalón de tu talla cuando vas a una tienda de ropa, has de encontrar la faja que mejor te va. De este modo se consigue una presión y sujección óptimas, sin llegar a generar molestias o una compresión excesiva.

¿Es Segura la Faja para el Bebé?

Si hacemos esta elección correcta, el uso de faja no va a producir ninguna compresión sobre el bebé que vaya a poner en peligro su desarrollo, su crecimiento, o generar alguna deformidad. Si aun así eliges una faja que te genera mucha presión o incomodidad, debes saber que es prácticamente imposible que afecte al bebé.

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Los fetos en desarrollo se encuentran protegidos por una bolsa de líquido, la bolsa amniótica entre cuyas funciones se encuentra la de amortiguar los traumatismos o las presiones del exterior. Por ello, aunque una faja de embarazo genere una compresión excesiva durante un tiempo, este líquido será capaz de absorber esta compresión. No obstante, no se recomienda prolongar su uso si genera muchas molestias o dolor.

Cinturón Pélvico Durante el Embarazo

El cinturón pélvico es una banda elástica que se ajusta en la zona de las caderas, proporcionando alivio y soporte durante el embarazo, especialmente en casos de dolor pélvico y lumbar. Pero, ¿cuándo exactamente deberías considerar usar uno?

¿Cuándo Usar Cinturón Pélvico?

  • Dolor pélvico: Si experimentas molestias o dolor en la región pélvica, especialmente en la parte baja de la espalda y/o en la zona púbica, el cinturón pélvico puede ser una opción para ayudar a aliviar esa incomodidad.
  • Inestabilidad pélvica: Algunas mujeres embarazadas pueden experimentar una sensación de inestabilidad en la pelvis, lo que puede dificultar la realización de actividades cotidianas. El cinturón pélvico puede proporcionar un soporte adicional que ayuda a estabilizar la pelvis y mejorar la movilidad.
  • Actividades físicas: El uso de cinturón pélvico está recomendado especialmente durante la ejecución de las actividades físicas del día a día, al caminar, hacer ejercicio o en los periodos prolongados de pie.
  • Trabajo de parto prematuro: En casos de trabajo de parto prematuro o riesgo de parto prematuro, tu médico puede recomendarte el uso de un cinturón pélvico para ayudar a aliviar la presión en la región pélvica y reducir las contracciones.
  • Prevención de incontinencias, diástasis abdominal y prolapso genital: El cinturón pélvico puede ser utilizado a modo preventivo con la intención de reducir las posibilidades de sufrir una diástasis abdominal excesiva, una incontinencia urinaria o un prolapso de órganos pélvicos.

¿A partir de qué semana de gestación es recomendable el uso del cinturón pélvico?

El momento ideal para comenzar a usar un cinturón pélvico durante el embarazo puede variar según las necesidades individuales de cada mujer y la recomendación de su profesional de la salud. Sin embargo, en general, muchas mujeres encuentran útil comenzar a usar el cinturón pélvico a partir del segundo trimestre.

Durante el primer trimestre, las molestias pélvicas y lumbares no son tan manifiestas como en etapas posteriores del embarazo. Por lo tanto, el uso del cinturón pélvico puede no ser necesario durante este tiempo, a menos que haya una razón médica específica para hacerlo, como un historial de inestabilidad pélvica o dolor crónico.

A medida que avanza el embarazo y el útero continúa creciendo, generalmente alrededor del segundo trimestre, muchas mujeres comienzan a notar la necesidad de un soporte adicional para aliviar estas molestias. El cinturón pélvico puede proporcionar ese apoyo necesario al estabilizar la pelvis y reducir la presión sobre los músculos y ligamentos.

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Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada mujer es diferente y puede experimentar molestias en momentos diferentes durante el embarazo. Algunas mujeres pueden encontrar útil el cinturón pélvico desde el primer trimestre, mientras que otras pueden no necesitarlo hasta más tarde en el embarazo.

Por esta razón, es importante consultar con un profesional de la salud, como tu fisioterapeuta especializada en suelo pélvico o tu obstetra, para determinar cuándo es el momento adecuado para comenzar a usar el cinturón pélvico según tus necesidades individuales y circunstancias médicas.

Beneficios del Cinturón Pélvico en el Embarazo

  • Alivio del dolor: Al proporcionar soporte adicional a los músculos y ligamentos, el cinturón puede ayudar a reducir la presión sobre estas áreas y disminuir el malestar.
  • Estabilización de la pelvis: El cinturón pélvico puede ayudar a estabilizar la pelvis, especialmente en casos de inestabilidad pélvica o debilidad muscular. Esto puede mejorar la postura y la movilidad, lo que hace que sea más fácil realizar actividades diarias.
  • Apoyo durante la actividad física: Si planeas mantener o comenzar una rutina de ejercicio durante el embarazo, el cinturón pélvico puede proporcionar un soporte adicional que te permita participar en actividades físicas de forma más cómoda y segura.
  • Reducción de la presión sobre el suelo pélvico: Al proporcionar soporte y estabilidad a la pelvis y la columna lumbar, el cinturón pélvico propicia una mejor postura corporal y facilita la activación de la musculatura profunda del abdomen.
  • Mejora del bienestar general: Al aliviar el dolor, mejorar la estabilidad y promover una mejor postura corporal, el cinturón pélvico puede contribuir al bienestar general durante el embarazo, lo que puede hacer que sea una experiencia más placentera y llevadera.

Es importante tener en cuenta que el uso del cinturón pélvico ha de ser supervisado por un profesional de la salud, como una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico o por tu obstetra. Ellos podrán evaluar tu situación individual y proporcionarte recomendaciones personalizadas sobre si el cinturón pélvico es adecuado para ti y cómo usarlo de manera segura y efectiva.

Fajas Abdominales vs. Fajas Pélvicas

Las fajas abdominales no se recomiendan durante el embarazo, ya que el músculo transverso del abdomen, que actúa como faja natural, deja de trabajar y se debilita al ser suplido por la faja. Sin embargo, las fajas pélvicas se indican en casos de molestias fuertes en la zona del pubis que impidan llevar a cabo una vida normal.

Durante el embarazo, el transverso del abdomen se puede tonificar mediante ejercicios específicos de contracción del mismo en diferentes posturas. En el posparto, además de contracciones aisladas del transverso, también se puede fortalecer mediante ejercicios abdominales hipopresivos.

Uso de Fajas Premamá

Las fajas premamá sirven de sostén a los músculos de la espalda y del abdomen a medida que la tripa de la embarazada crece y va ganando peso y volumen. No hay una regla fija a la hora de recomendar el uso de las fajas premamá.

Además, una mujer con poca barriga pero con problemas de espalda, malas posturas o cirugías abdominales puede padecer molestias que hagan necesario el uso de una faja. Como complemento al uso de la faja hay ejercicios recomendados durante el embarazo para reforzar los músculos de la espalda y el abdomen. Es fundamental escoger la faja de maternidad que más convenga en cada caso.

Dentro del vientre, el feto se encuentra completamente protegido por la musculatura abdominal, el útero y la bolsa amniótica. Entre la semana 25 y la semana 30 de embarazo es habitual que muchas gestantes empiecen a sentir molestias en la espalda o en la pelvis. Si las molestias pasan a ser intensas, el uso de una faja premamá puede ayudar a sujetar el peso del abdomen y a mejorar la postura corporal.

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