Formas de Nacer: Tipos de Parto y sus Características
A medida que el nacimiento del bebé se acerca, a la madre cada vez le inquieta más pensar cómo será el parto. El parto es el proceso por el que se produce el nacimiento del bebé y, por tanto, supone el fin del embarazo. Aunque la forma natural es el parto vaginal o eutócico (sin intervención médica), también hay muchos partos distócicos. Entre los partos que requieren ayuda médica, el parto por cesárea es el más común. El parto vaginal se puede realizar con o sin la anestesia epidural, por lo que no siempre es correcto denominarlo parto natural.
Tipos de Parto
Aunque generalmente hablamos de dos tipos básicos de parto, el natural/vaginal y el parto por cesárea, existen también otras formas de producirse el nacimiento del bebé, relacionadas generalmente con complicaciones. A continuación explicamos las características principales de cada tipo:
Parto Vaginal
El bebé nace a través de la vagina gracias a los empujones que realiza la madre. La posición habitual en este parto se denomina litotomía. Esta postura consiste en estar la mujer recostada sobre la espalda y con los pies en alto a la altura del glúteo. No obstante, existe cierta polémica con la postura, pues muchos dicen que en el parto natural es mejor que la mujer esté en posición vertical en lugar de horizontal, siendo así ayudada por la gravedad.
Parto con Fórceps o Ventosa
En los partos vaginales difíciles, cuando la madre no puede empujar más y el bebé no sale, se utilizan unas pinzas. Estas pinzas, llamadas fórceps, se colocan en la cabeza del niño y ayudan a sacarlo. No obstante, su uso no es habitual.
Por otra parte, la ventosa obstétrica es un instrumento que al igual que el fórceps, ayuda a extraer el feto por el canal vaginal. La ventosa obstétrica se emplea en situaciones problemática, para evitar la cesárea. Además, hay que tener en cuenta que el bebé debe haber avanzado lo suficiente antes de proceder a usar la ventosa. De lo contrario, si la cabeza del bebé no ha bajado aún, no sería seguro este método de parto.
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Cesárea
El parto por cesárea, también denominado parto abdominal, consiste en extraer al niño a través de una abertura a la altura del abdomen. Se trata, por tanto, de una intervención quirúrgica. Este tipo de parto es el más habitual en partos de riesgo o embarazos múltiples.
Parto Prematuro
Cuando el bebé nace antes de la semana 37 de gestación es lo que se conoce como parto prematuro o parto pretérmino. El parto puede darse de cualquiera de las tres formas anteriores. Estos bebés pueden tener problemas de salud por el hecho de nacer antes de tiempo. La gravedad dependerá de cuánto tiempo se haya adelantado el nacimiento.
Preparación al Parto
No existe nada específico que nos ayude a predecir el momento exacto en que se va a producir el parto. De hecho, a lo largo del último mes de embarazo, el cuerpo se va preparando para este momento de forma gradual.
Entre los principales cambios que evidencian que el cuerpo de la embarazada empieza a prepararse para el parto destacamos los siguientes:
- Disminución de la presión en la caja torácica, pues el bebé empieza a descender y encajarse en la pelvis.
- El aumento de las contracciones uterinas.
- El cuello uterino empieza a dilatarse y ablandarse.
- La rotura del tapón mucoso.
- La llamada "rotura de aguas".
Debido a la dilatación vaginal, se expulsa el tapón mucoso que ha mantenido cerrado el cuello uterino durante el embarazo. Se trata de una pequeña cantidad de flujo espeso que en algunas ocasiones aparece teñido de sangre. Se puede expulsar de una sola vez o a lo largo de varios días.
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Aunque la expulsión del tapón mucoso marca el inicio de la dilatación uterina, el parto puede producirse inmediatamente después o pasados incluso unos días.
La rotura de aguas hace referencia a la expulsión por la vagina del líquido amniótico que recubre al bebé durante los 9 meses de embarazo. Hay mujeres que rompen aguas antes de empezar a sentir las contracciones y otras en las que la rotura del saco amniótico se produce cuando llevan ya un tiempo con las contracciones fuertes y regulares.
Duración del Parto
La duración del parto depende de cada nacimiento, pero suele durar entre 6 y 15 horas. El parto se inicia con las primeras contracciones hasta que se produce la dilatación del cuello uterino y con ello su longitud se acorta.
A partir de los 4 centímetros de dilatación empieza una etapa más activa y las contracciones son más fuertes y frecuentes. Cuando se llega a los 10 cm dilatados ya puede empezar a salir el bebé.
La duración de la llegada del bebé puede tardar entre 2 y 8 horas, es necesario que la madre empuje para que el niño pueda salir. El tiempo de este periodo varía mucho entre madres primerizas y las que ya han dado a luz anteriormente.
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Parto con o sin Epidural
La epidural es una anestesia local colocada en el espacio epidural que bloquea las terminaciones nerviosas a nivel de la médula ósea. Aunque es una anestesia utilizada es muchas otras intervenciones quirúrgicas, es conocida como la anestesia del parto.
Aunque se trata de una forma de anestesia muy segura y con pocos efectos secundarios, no todas las embarazadas quieren ponérsela, pues algunas prefieren sentir el parto de forma completa.
Entre las principales ventajas de la inyección epidural destacamos la eliminación completa del dolor, tanto en el parto vaginal como en la cesárea, sin que por ello la mujer deje de ser consciente del alumbramiento de su hijo.
Sin embargo, también presenta desventajas como la prolongación del tiempo de parto o el aumento de los casos en los que se necesita hacer episiotomía o emplear fórceps.
En el caso del parto por cesárea, al tratarse de una cirugía, siempre se aplicará anestesia. En la mayoría de los casos se aplica la epidural, aunque hay algunas situaciones en las que se recomienda la anestesia general.
Fases del Parto
Aunque cada alumbramiento es diferente, desde un punto de vista médico, todos pasan por tres fases: dilatación, expulsivo y alumbramiento.
- La dilatación.
- El expulsivo.
- El alumbramiento.
Seguro que has oído acerca de partos que “han durado días”. En realidad, existe una fase previa al proceso de parto, técnicamente conocida como “fase latente” o “pródromos de parto”, en la que algunas mujeres empiezan a sentir contracciones y molestias, pero en la que estrictamente el parto no se ha iniciado.
1. La Dilatación
La primera fase del parto va desde su inicio hasta la dilatación completa del cuello uterino. Los médicos o comadronas utilizan una definición para hacer un “diagnóstico de inicio de parto”. Los criterios que se utilizan no son exactamente iguales entre países o sociedades científicas.
La dilatación es la fase más larga del parto. En un primer parto puede durar de 8 hasta 12 horas, o incluso más. No es verdaderamente importante mientras el bebé y la mamá estén bien. A lo largo de la fase de dilatación, las contracciones del útero son cada vez más frecuentes y duran más tiempo. Durante esta fase, y como indica su nombre, se produce poco a poco la dilatación del cuello uterino.
Al mismo tiempo, la cabeza del feto “entra” en la pelvis (o “se encaja” en términos técnicos) y empieza a descender hacia la vulva, lo cual se define técnicamente como “descenso”. El feto debe atravesar la pelvis de la madre, que forma un canal algo irregular, de pocos centímetros de largo. Este descenso es lento, y por ello tarda unas horas en atravesar. El canal es estrecho y la cabeza pasa, pero de forma justa, por ese canal.
Los profesionales que controlan el parto utilizan para entenderse unos planos imaginarios para saber “a qué altura” está el feto en la pelvis materna. Reciben el nombre de planos de Hodge, y son 4 planos. En el primer plano, el feto está entrando en la parte superior de la pelvis. En el cuarto plano, su cabeza está ya saliendo de la pelvis, entre el pubis y el coxis, preparada para salir. Normalmente en la fase de dilatación el feto pasa del primer al tercer plano, y en la siguiente fase ya pasa al cuarto plano.
2. El Expulsivo
La fase de expulsivo empieza cuando se alcanza la dilatación completa y acaba en el momento en que el feto sale completamente al exterior. Se llama dilatación completa porque en ese momento el cuello del útero se ha dilatado tanto que forma un solo conducto con la vagina. Durante esta fase, es normal que la mujer empiece a notar una necesidad de apretar, muy parecida a la de hacer de vientre.
Los pujos de la madre son una ayuda importantísima para ayudar el feto a salir. En un parto normal, el bebé sale mirando hacia la espalda de su madre. Esto es debido a la forma ovalada de la última parte estrecha que tiene que atravesar en la pelvis, entre el pubis y el coxis. Casi todos los partos ocurren así, porque es la forma más eficiente para salir. Esta fase expulsiva puede durar desde una a dos horas habitualmente, pero si se ha administrado anestesia epidural puede ser más larga.
Dentro de la fase del expulsivo, evidentemente el momento más importante para los padres es la salida de la cabeza. También es el momento más importante para el profesional, que deberá poner la máxima atención para que todo transcurra de la forma más natural posible y, a la vez, de forma controlada.
Es importante que la cabeza del bebé salga lentamente para evitar una descompresión brusca y que se proteja el periné (espacio entre el ano y la vagina materna). Es normal que la mujer sienta la necesidad de empujar muy fuerte en el momento en que sale la cabeza, pero es importante controlar esta fuerza para asegurar que la salida sea lo más suave posible.
En ese momento, la ayuda de un profesional experimentado es fundamental, porque ayuda a la salida lenta de la cabeza y, a continuación, de los hombros, protegiendo en todo momento el periné de la madre. La protección del periné es muy importante antes de que salga la cabeza fetal por él. Si se considera que el periné no se distiende bien, especialmente en las mujeres para las que es el primer parto (primíparas), en ocasiones se realiza una episiotomía (un pequeño corte) para reducir el riesgo de que se produzca un desgarro.
La necesidad de episiotomía es mucho menor si se ha preparado el periné, si el parto y el expulsivo han podido transcurrir con un tiempo adecuado para que el periné se adapte poco a poco.
3. El Alumbramiento
Aunque es habitual utilizar este término como sinónimo de parto, en medicina esta tercera fase hace alusión, en realidad, a la salida de la placenta. El parto no ha acabado técnicamente hasta que sale la placenta y las membranas ovulares. Una vez vaciado el útero, se ponen en marcha unas señales que hacen que la placenta se desprenda y se expulse. Es un proceso muy delicado porque la placenta recibe muchísima sangre.
Por ello, inmediatamente después de desprenderse la placenta, la madre tiene una gran contracción uterina continua. En ocasiones a la placenta le cuesta salir y se considera que es mejor actuar, porque es una de las causas de hemorragia postparto. Es una de las complicaciones más frecuentes en entornos en los que no hay profesionales.
En la historia ha sido una de las causas más frecuentes de muerte materna en el parto, y por desgracia todavía lo es en algunas partes del mundo. En medios con recursos, es una complicación muy importante y que requiere atención muy urgente y especializada.
Parto Humanizado o Respetado
Cada vez es más frecuente que las futuras madres se interesen por el modelo de parto humanizado que defiende la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata, de manera explícita, de respetar las opiniones, necesidades y valoraciones emocionales de la embarazada y de su familia en toda la gestión y, por supuesto, en el momento del parto.
Persigue un ambiente amable y respetuoso. El respeto que prima en este tipo de partos humanizados tiene que ver con el nivel de intervención de los profesionales y con la capacidad de los profesionales de ofrecer una mirada empática en cada punto del recorrido.
Características:
- Se adaptan los protocolos a las personas y no las personas a los protocolos.
- Se mantiene el intervencionismo al mínimo imprescindible porque defienden que es la mejor estrategia para disminuir las complicaciones para la madre y el bebé.
- Adaptación de seguimiento del embarazo a las necesidades de cada paciente, desde el parto de bajo riesgo, de mínima intervención, hasta la asistencia a la embarazada de alto riesgo medico.
- La personalización permite ajustar médicamente la asistencia al parto, aunando los deseos de los padres y de su plan de parto con la realidad médica de cada paciente.
Parto Musicalizado
Durante el trabajo de parto, el autocontrol y la relajación materna son esenciales para sobrellevar de la mejor manera posible la fase de dilatación y expulsivo, que suelen ser a veces prolongadas. Ante esto existen técnicas donde la música forma parte fundamental del proceso de parto.
Beneficios:
- Promueve la relajación
- Es motivadora
- Ayuda a atenuar el stress
- Reduce la ansiedad
- Promueve sentimientos de bienestar
“La música durante el periodo expulsivo actúa a nivel físico aumentando la producción de endorfinas que disminuyen el dolor, y a nivel psicológico y emocional ayudando a la mamá a relajarse y favorecer el momento final del parto. Es considerada uno de los elementos que más placer causan al actuar en el sistema límbico estimulando la liberación de neurotransmisores como la dopamina relacionada con el apego mamá-bebé y responsable de la oleada de sensaciones positivas nada más nacer el bebé". Dr sandra Ortega, ginecóloga de Vithas Castellón
Elección de la música:
La elección musical es de suma importancia, ya que no todos los ritmos son adecuados para este momento. En mi selección predominan los sonidos suaves, melodía dulce, ritmo lento, alternando música instrumental con vocalistas en distintos idiomas para no distraer la atención y solo disfrutar de la melodía.
Salas con tecnología:
En algunos de los hospitales Vithas como Vithas Castellón contamos con una tecnología Bluethooth en las salas de expulsión, con un sonido envolvente que sumado a una luz tenue, crea un ambiente íntimo, relajado con la música elegida y los latidos del bebé de fondo.
“Mi experiencia personal es excelente, todas las pacientes recuerdan ese momento como mágico, guardando para siempre en su memoria la música con la que su bebé llegó al mundo”, comenta la ginecóloga del centro.
No hay que olvidar a las mujeres que dan a luz por cesárea, ya que también disfrutan de los beneficios musicales en la etapa de preparación, durante la cesárea acompañada por su pareja y durante la etapa de piel con piel.
Parto en el Agua
El parto en el agua está indicado en embarazos de mujeres sanas y de bajo riesgo obstétrico por sus múltiples beneficios. Este tipo de partos está considerado como una alternativa a las técnicas tradicionales, así como un método eficaz para disminuir el dolor, acortar el tiempo de dilatación y aumentar la probabilidad de parto eutócico por la Federación de Asociaciones de Matronas de España.
El principal uso de la hidroterapia en el momento del parto es contribuir a la relajación y el alivio del dolor de la gestante. Una vez en la bañera, aprovechando los beneficios de la inmersión en agua caliente, la madre realiza una serie posiciones que ayudan al descenso fetal. De manera que se reducen las intervenciones innecesarias; contribuyendo a que el parto no sea solo un proceso más en la vida de las embarazas, sino que se convierta en una experiencia única e inmemorable.
Por eso, muchos centros hospitalarios ofrecen alternativas de cuidado y métodos de alivio del dolor en el momento de dar a luz como ocurre en la nueva unidad Trabajo de Parto y Recuperación (UTPR) de Vithas Las Palmas, que dispone de una bañera de dilatación-parto, pensada para el uso de hidroterapia antes y durante el parto de baja intervención.
Parto Natural sin y con Epidural
El parto natural es un parto de comienzo espontáneo , bajo riesgo desde su inicio hasta alumbramiento. El bebé nace espontáneamente en posición cefálica entre las 37 y 41 semanas. Después de dar a luz la madre como el niño se encuentran en buenas condiciones .
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