Jesús Marcos e Hijos: Un Análisis Histórico y Familiar

30.10.2025

Si nos preguntamos si los Evangelios nos dan a conocer la "historia" de Jesús, es decir, lo que "históricamente" dijo e hizo, lo que fue en la realidad histórica de su tiempo, la respuesta es que los Evangelios no son una "vida de Jesús" en el sentido que atribuimos a esa expresión.

La Investigación Histórico-Crítica de Jesús

Sin duda, la investigación histórico-crítica llevada a cabo sobre los Evangelios durante unos tres siglos ha conducido a algunas conclusiones comúnmente aceptadas sobre la figura histórica de Jesús:

  1. Jesús era originario de Galilea y de la ciudad de Nazaret.
  2. Hacia los 30 años, fue bautizado por Juan el Bautista.
  3. Tras su bautismo, se dedicó a predicar la inminente llegada del «reino» de Dios.
  4. Reunió a su alrededor a discípulos, entre los que formó un grupo particular (los «Doce»).
  5. Junto a la predicación del reino de Dios, desarrolló una actividad taumatúrgica, realizando curaciones y exorcismos.
  6. Se atribuyó autoridad absoluta sobre la Ley, lo que le llevó a un radical desacuerdo con las autoridades religiosas judías y a su muerte violenta en la cruz, infligida por el prefecto romano Poncio Pilato.
  7. Tras su muerte, sus discípulos afirmaron haberle visto vivo y predicaron que era el Mesías, el Hijo de Dios y el Salvador de la humanidad.

Estos hechos históricamente seguros sobre la "historia" de Jesús son ciertamente de gran importancia, pero nos dicen muy poco sobre su persona, su predicación, las obras que realizó, y ciertamente no satisfacen nuestra necesidad de un conocimiento más profundo y seguro de un personaje como Jesús de Nazaret, que tuvo un peso tan grande en la historia de la humanidad.

El único camino que tenemos para conocer a Jesús de Nazaret en su realidad histórica es remitirnos a los cuatro Evangelios.

El "evangelio" designa originalmente la proclamación "oral" del mensaje de salvación, predicado por Jesús. Así, Marcos informa del «Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios», es decir, de la predicación del reino de Dios, por Jesús (Evangelio de Jesús: genitivo subjetivo).

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Más tarde, "evangelio" indicaba un género literario particular, es decir, la puesta por escrito de tradiciones orales y escritas relativas a Jesús de Nazaret, que se hizo necesaria para la catequesis y la actividad misionera de la Iglesia primitiva.

Así, entre los años 65/70 y 80/85, nacieron los Evangelios según Marcos, según Mateo y según Lucas y, hacia el 90, el Evangelio según Juan. Por tanto, para comprender plenamente a Jesús, hay que tener en cuenta los cuatro Evangelios, porque cada uno de ellos tiene algo esencial que decir a la Iglesia sobre Jesús.

En otras palabras, no se puede prescindir de ninguno de los Evangelios, pero, al mismo tiempo, hay que ser consciente de que sólo hay cuatro Evangelios, ni más ni menos.

El Valor Histórico de los Evangelios

Para responder a la pregunta sobre el valor histórico de los cuatro Evangelios, hay que tener en cuenta que no son biografías de Jesús, ni pretenden recoger "memorias" y "recuerdos" sobre él; tampoco pretenden presentar su personalidad: de hecho, no dicen nada sobre su aspecto exterior, su forma de vestir, y sólo mencionan ocasionalmente su vida afectiva (piedad, compasión, ira, admiración, sentido de la amistad); es más, ni siquiera dicen con precisión cuánto duró su predicación, dónde tuvo lugar, cuándo nació y cuándo murió.

En otras palabras, los evangelistas parten, como creyentes, de un hecho de fe: Jesús de Nazaret - predicador del reino de Dios y «poderoso en obras y palabras», como proclamador del mensaje de Dios con autoridad absoluta y hacedor de prodigios en favor de las personas que sufren en cuerpo y espíritu - fue asesinado por hombres malvados con la infame tortura de la crucifixión; pero al cabo de tres días Dios lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha, como único Salvador de la humanidad, Señor de la historia humana y Juez de toda la humanidad al final de los tiempos.

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Pero esto no significa que no tuvieran un interés histórico: es decir, que no tuvieran la preocupación de presentar a sus lectores a Jesús en su existencia concreta.

Lucas afirma que «muchos han tratado de relatar ordenadamente los acontecimientos que se cumplieron entre nosotros»; a estos «muchos», y sirviéndose de lo que han escrito, se une también él, Lucas, cuando decide escribir «un relato ordenado», luego de haberse informado «cuidadosamente de todo desde los orígenes».

Queda clara, pues, la intención del evangelista Lucas de escribir una obra con fundamento histórico. Es decir, Lucas quiere dar una imagen históricamente fiel de Jesús, aunque el punto de vista desde el que contempla la figura de Jesús es el de la significación salvífica.

Estos acontecimientos, dichos y hechos sucedieron en la vida de Jesús y, por tanto, tienen una base histórica, pero sirven al evangelista para dar una imagen de la obra salvífica de Jesús y de su destino como Salvador de la humanidad.

En conclusión, la base histórica de lo que se dice en los Evangelios es segura; pero esta es sobrepasada por la visión de fe de los evangelistas en Jesús, el Crucificado Resucitado.

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Fue por esto que cada evangelista, según su propia cultura y sensibilidad, a partir de las tradiciones orales y escritas que poseía, y según las necesidades de su propia comunidad, elaboró una imagen - podríamos decir, un «retrato» - de Jesús de Nazaret, a la vez fundamentada en la historia, pero elevada a un plano suprahistórico, es decir, al plano del misterio de Dios.

Se puede afirmar entonces que los Evangelios son la historia «más verdadera» de Jesús, porque sólo ellos permiten penetrar profundamente en el «misterio» que la figura de Jesús representa en la historia humana.

El Evangelio de Marcos

Partamos de la presentación que hace el Evangelio más antiguo - el de Marcos -, destinado a una o varias comunidades formadas esencialmente por paganos-cristianos, y escrito antes del año 70 (año de la destrucción del Templo de Jerusalén por las legiones romanas al mando de Tito) probablemente en Roma.

Para componer su Evangelio, Marcos se sirvió de «agrupaciones de datos tradicionales ya puestos por escrito en interés de las comunidades cristianas» y de «tradiciones que se transmitían, en su mayor parte oralmente en la comunidad.

En el Evangelio de Marcos, el Jesús histórico está tan presente que S. Marcos comienza su Evangelio presentando a Jesús como el heraldo del reino de Dios: «El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia» (Mc 1,15).

En estas palabras se resume la predicación de Jesús. Este anuncio es su primera y más importante tarea, y en él está presente el poder salvador de Dios. Así, para Marcos, Jesús es el iniciador de una misión de salvación, que debe llegar primero a todo Israel y después a todo el mundo, ya que el Evangelio debe ser «proclamado a todas las naciones» (Mc 13,10).

La imagen de Jesús anunciando el reino de Dios se asocia, en Marcos, a la de «maestro» (rabbí). Enseña en la sinagoga, en el Templo y también al aire libre, a orillas del lago de Tiberíades o en los alrededores de las aldeas.

Marcos señala que Jesús «vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato» (Mc 6,34). Al relatar la enseñanza de Jesús, Marcos tiene presentes los problemas que surgen en su propia comunidad cristiana: es decir, la enseñanza del Jesús histórico se hace actual y se prolonga en la vida de la comunidad.

Así, el capítulo diez toca temas actuales para la vida de la comunidad: la permisibilidad del divorcio (vv. 2-12), la posición de los niños en la comunidad, a los que hay que acoger y no rechazar (13-16), el problema de la riqueza y la pobreza (17-31), la pretensión de los hijos de Zebedeo de ocupar los primeros puestos en el reino de Dios, que plantea el problema de mandar y servir (35-45).

Son cuestiones que afectan a la vida de la comunidad cristiana y que se resuelven con las palabras y el ejemplo de Jesús. Pero lo más importante es que, para Marcos, Jesús habla con una autoridad absoluta detrás de la cual está Dios; por tanto, con la misma autoridad absoluta puede instruir a su comunidad sobre las cuestiones que afectan a sus vidas.

Junto a las enseñanzas que proclama, Marcos subraya con fuerza la actividad de Jesús como sanador y exorcista.

Así, desde el principio hasta el final de su ministerio - desde la casa de Pedro en Cafarnaúm hasta Jerusalén -, las curaciones de enfermos acompañan la actividad docente de Jesús. Con sus curaciones, Jesús restablece la bendición de la creación de Dios y abre el camino al tiempo mesiánico del que habla Isaías (35,5-10).

De hecho, para Marcos, las curaciones y los exorcismos son el signo del tiempo de la salvación, en el que Dios, por medio de Jesús, quiere curar las debilidades y dolencias humanas. El Jesús que anuncia el reino de Dios es también el que lo realiza, curando las heridas de la humanidad.

Pero lo más importante para Marcos es que las curaciones, los exorcismos y las «obras de poder (dynameis)» que Jesús realiza, como el rescate de la tempestad, la multiplicación de los panes, revelan el futuro esplendor de la resurrección, de la que la transfiguración en el monte es la anticipación y que, por tanto, sólo puede comprenderse después de la resurrección: por eso los discípulos, testigos de la transfiguración, no deben hablar de ella hasta después de que Jesús haya resucitado (Mc 9,2-9).

Así pues, el «retrato» que Marcos dibuja de Jesús es, por una parte, el del anunciador del reino de Dios, el «maestro» y el terapeuta, pero, por otra, es el del «incomprendido» por sus discípulos.

Esta incomprensión se ve agravada por el conflicto cada vez más áspero y amargo con los dirigentes religiosos - supremos sacerdotes de tendencia saducea - y los guías espirituales (escribas y fariseos) de su pueblo, que en su enfrentamiento con Jesús sobre el sábado, sobre las normas de pureza legal, sobre su actividad como exorcista, se muestran obtusos y malintencionados, considerándole un violador de la Ley - en particular, del sábado -, un falso exorcista que actúa con el poder de Satanás.

En el Evangelio de Marcos, Jesús aparece «continuamente en camino»; pero es un camino que le conduce hacia la muerte. Es consciente de su destino y tres veces dice a sus discípulos que va a Jerusalén para que lo maten.

Pero Jesús no va pasivamente a la muerte: se enfrenta a sus adversarios, discute con ellos, denuncia su incapacidad para comprender la finalidad de la Ley de Dios, que es el bien y la salvación de los hombres, desvela sus complots para eliminarle sin que el pueblo se levante, recurriendo al «engaño» (Mc 14,1), y finalmente subraya su esterilidad religiosa con el símbolo de la higuera estéril (Mc 11,12-14).

Historias Familiares y Legados

Aprovechando el Día del Padre, es valioso conocer la historia de José Maria Díaz, un padre ejemplar que lucha para sacar adelante a su familia, especialmente a sus hijos Jesús y Marcos, quienes padecen Distrofia Muscular de Duchenne.

La Familia Díaz

  • José María Díaz: Padre de 39 años, vive en Sevilla con su familia.
  • María Angeles: Esposa de José María, el motor de la familia.
  • Marcos: Hijo mayor, extrovertido e inteligente, interesado en ciencia y música.
  • Jesús: Hijo menor, alegre y juguetón, también aficionado a la música.

Ambos hijos padecen Distrofia Muscular de Duchenne, una enfermedad sin cura que causa pérdida de fuerza muscular y reduce la esperanza de vida.

El Reto Personal de José María

José María corrió la XXXIII Zurich Maratón de Sevilla con sus hijos en un carro, buscando vencer a Duchenne y apoyar la investigación para encontrar una cura.

Nombre Edad Condición
Marcos 10 Distrofia Muscular de Duchenne
Jesús 7 Distrofia Muscular de Duchenne

Embutidos Jesús Marcos: Un Legado Empresarial

El nombre ‘Embutidos Jesús Marcos’ representa la calidad cárnica de una firma en la provincia de Salamanca, España. Fundada en 1930 por José Marcos Corredera, la empresa ha celebrado 90 años de trabajo bien hecho.

Tras regresar de Argentina, José Marcos comenzó a trabajar en una harinera y a la par inició su negocio de cárnicos de porcino. Con el tiempo, la calidad de sus productos y su visión comercial llevaron a la expansión de la empresa, que hoy es un icono industrial del Campo Charro.

Fallecido el señor Pepe en 1985, la responsabilidad de la firma quedó en manos de su hijo Jesús en el escenario de una época brillante, con el nombre herrado por el sello de la distinción y presente prácticamente en todo el país.

La Represión Franquista y la Familia Pérez Marcos

Alfonso Martínez Foronda y Pedro Sánchez Rodrigo reconstruyen la historia de una familia castigada por el franquismo, con asesinatos y penas perpetuas.

Los Hermanos Pérez Marcos

  • Jesús Pérez Marcos: Nacido en 1912, guarnicionero y transportista, afiliado a la UGT.
  • Eduardo Pérez Marcos: Nacido en 1913, también guarnicionero y transportista, afiliado a la UGT.
  • Torcuato Pérez Marcos: Nacido en 1908, ferroviario, afiliado a la CNT.

Durante la Guerra Civil, participaron en la defensa de la II República. Al finalizar la guerra, fueron detenidos y acusados de diversos delitos, incluyendo participación en saqueos, incendios y asesinatos.

Las acusaciones se basaron en testimonios subjetivos y "rumor público", sin pruebas concretas de su participación en los hechos. A pesar de ello, fueron condenados a reclusión perpetua y, en el caso de Torcuato, a la pena de muerte, siendo ejecutado en 1939.

La historia de los Pérez Marcos es un ejemplo de la represión y la persecución política que sufrieron muchas familias durante la dictadura franquista.

Jesús de Nazaret: Más Allá del Carpintero

En esta conferencia, el Dr. Jorge Manuel Rodríguez Almenar planteó preguntas sobre las circunstancias personales, laborales, familiares y profesionales de Cristo, ofreciéndonos la posibilidad de perfeccionar nuestro conocimiento del hombre más importante de todos los tiempos.

En el Evangelio de Marcos Jesús es identificado como un tekton, a menudo traducido como "carpintero" en muchas versiones del Nuevo Testamento (Marcos 6:3). En Mateo, José también es identificado igualmente (Mateo 13:55).

El término Tekton ha sido interpretado de diferentes maneras desde la época del Nuevo Testamento, incluyendo los términos generalmente aceptados "carpintero" o "constructor". José y Jesús pueden haber construido mobiliario del hogar o casas, trabajando específicamente con dinteles y vigas (los principales componentes de madera en una casa del primer siglo).

Algunos estudiosos modernos señalan que el término tekton también puede significar un picapedrero. Cada año se publican un centenar de libros importantes sobre Jesús de Nazaret, y en ellos cada autor expone su propia visión del personaje.

Muchos estudiosos sostienen que si se preguntase a Jesús cómo se definiría a sí mismo, respondería que como un profeta que anunciaba la inminente venida del reino de Dios.

Al igual que la gente humilde que le escuchaba en Galilea, Jesús era artesano e hijo de artesano. La palabra griega empleada por Marcos para Jesús, y por Mateo para su padre, es tékton, cuyo significado era bastante amplio, aunque normalmente se refería a artesanos que trabajaban con madera y piedra para la construcción de casas.

Pero Jesús no era un artesano analfabeto: en el Evangelio de Juan se indica que no había frecuentado ninguna escuela de los doctores de la Ley de Moisés, pero que utilizaba muy bien los textos de la Escritura en sus prédicas y discusiones.

Que un profeta e incluso un maestro de la Ley fuera de tan humilde condición no extrañaba a nadie, pues uno de los grandes rabinos de Israel, el fariseo Hillel, que vivió unos años antes de Jesús, era zapatero y en sus horas de descanso estudiaba la Torá, la Ley que regía la vida de los hebreos.

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