Fosfatasa Alcalina Alta en el Embarazo: Causas y Consideraciones

30.10.2025

La fosfatasa alcalina (FA) es una enzima hidrolasa que se encuentra principalmente en los huesos, el hígado, la placenta, los intestinos y el riñón. Sus funciones son diversas: precipitación del fosfato cálcico en los huesos, absorción de fosfatos por el intestino y síntesis de diversas proteínas, entre otras.

¿Qué es la Fosfatasa Alcalina?

La fosfatasa alcalina (FA) es una enzima presente en varios tejidos del cuerpo, especialmente en el hígado, los huesos, el intestino y la placenta. Es una enzima que participa en la descomposición de proteínas, en el metabolismo óseo y en el hepático. Su función principal es la de catalizar la hidrólisis de los grupos fosfato de diferentes sustratos, lo que significa que ayuda a romper ciertas moléculas liberando grupos fosfato.

Valores Normales de la Fosfatasa Alcalina

Los valores normales de fosfatasa alcalina en adultos son de 44 a 147 unidades internacionales por litro (UI/L). En niños y adolescentes, los valores normales oscilan entre 100 y 500 UI/L. Es importante recordar que los niveles de esta enzima pueden variar según el laboratorio y que, por sí solos, no son un diagnóstico definitivo.

Como hemos dicho en líneas previas, la prueba de la fosfatasa alcalina mide la concentración de este compuesto en sangre.

  • Comprobar si hay una enfermedad o daño en el hígado.
  • Detectar problemas en los huesos.

Causas de la Fosfatasa Alcalina Alta

Los niveles anormales de fosfatasa alcalina pueden indicar enfermedad tanto en exceso como en déficit. Cuando los niveles de la fosfatasa alcalina aparecen aumentados en un análisis de sangre, es importante conocer la causa que lo provoca. Hay patologías que hacen que la fosfatasa alcalina se incremente.

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Las causas más habituales son:

  • Embarazo: Principalmente durante el tercer trimestre. En este caso la isoenzima responsable del aumento tiene su origen en la placenta.
  • Niños en periodo de crecimiento: Durante esta etapa los niños pueden sufrir elevaciones de Fosfatasa Alcalina que deben considerarse normales, hasta 3 o 4 veces por encima del valor de referencia.
  • Personas mayores de 60 años: Que sufren una reducción de hasta el 30% de masa ósea.
  • Toma de algunos medicamentos: Como antibióticos, narcóticos, antiinflamatorios no esteroideos (AINES) o tranquilizantes.
  • Ingesta de alcohol y tabaco.

Además, existen otras patologías que pueden elevar los niveles de fosfatasa alcalina:

  • Problemas hepáticos: Uno de los indicadores más comunes de niveles elevados de fosfatasa alcalina es la disfunción hepática. Hepatitis (niveles altos): la hepatitis es una inflamación del hígado.
  • Enfermedades óseas: Los niveles elevados de fosfatasa alcalina también pueden estar relacionados con trastornos óseos, como la enfermedad de Paget o el cáncer de huesos. Osteomalacia (niveles altos): esta patología se caracteriza por un marcado ablandamiento de los huesos.

Fosfatasa Alcalina y Embarazo

Durante la gestación pueden aparecer lesiones hepáticas sin significado importante, sólo con alteraciones leves analíticas o hepatopatías de importancia que pueden repercutir de forma grave en el curso de la gestación. Se puede presentar cualquier tipo de hepatopatía durante la gestación. Pero podemos subdividirlas entre las que son típicas de la gestación y las que no tienen relación con la gestación y pueden estar presentes antes del comienzo de la propia gestación.

Fisiología Hepática Durante la Gestación

El tamaño y la forma del hígado permanecen inalterados, aunque existe un ligero aumento del flujo sanguíneo. Las modificaciones en la función hepática durante la gestación son complejas y las pruebas funcionales están alteradas. La fosfatasa alcalina total se duplica como consecuencia de la elaboración placentaria de fracciones termoestables de esta enzima; por el contrario, las transaminasas permanecen invariables.

La disminución en la concentración de albúminas sérica, combinada con un ligero incremento en las globulinas, produce una disminución del cociente entre ambas fracciones proteicas. El incremento en la síntesis hepática de globulinas parece deberse a la estimulación estrogénica y conduce a elevaciones de las globulinas transportadoras y de los factores de la coagulación.

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El colesterol y los triglicéridos están aumentados, como efecto presumiblemente asociado con la elevada movilización de ácidos grasos libres para la intensa gluconeogénesis típica de la gestación.

Hepatopatías Durante la Gestación

Existen diversas hepatopatías que pueden surgir durante el embarazo, entre ellas:

Colestasis Intrahepática del Embarazo (CIE)

Es la segunda causa de ictericia en mujeres embarazadas (la más frecuente es la hepatitis), y suele ocasionar prurito intenso. Tiene un 50% de recurrencia en embarazos posteriores, y se puede reproducir con el uso de anticonceptivos orales.

Clínicamente se produce en gestantes después de la semana 22 de gestación; comienza con prurito y, eventualmente, ictericia, orina colérica y heces acólicas, náuseas, vómitos y epigastralgia. También pueden ser llamativas las lesiones cutáneas secundarias al rascado. Puede haber tendencia a la hemorragia puerperal.

En cuanto a las alteraciones de laboratorio, se puede encontrar un aumento en sangre de sales biliares, bilirrubina total normal o ligeramente elevada (sobre todo a expensas de la fracción directa). Asimismo, podemos hallar incremento de enzimas hepáticas, como fosfatasa alcalina, alanina-aminotransferasa (ALT), y aspartato-aminotransferasa (AST). También nos podemos encontrar con un aumento del tiempo de protrombina.

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Degeneración Hepática Aguda

Esta afección, también llamada hígado graso del embarazo o atrofia amarilla aguda, presenta una incidencia de 1/13.000 casos, y en el pasado era una causa de gran mortalidad materna y fetal. Se trata de una complicación grave que aparece normalmente en el último trimestre de la gestación, cuya patogenia se basa en la infiltración grasa microvesicular que afecta, además del hígado, a otros órganos como el riñón, el páncreas, la médula o el sistema nervioso central.

Su aparición en el tercer trimestre será de forma gradual, puede presentar náuseas, vómitos y mal estado general. Es frecuente el dolor abdominal predominante en hipocondrio derecho y de carácter progresivo.

Hepatopatía de la Preeclampsia/Eclampsia

Afectación hepática que se produce en el conjunto de un cuadro hipertensivo grave durante el embarazo, debido a las alteraciones vasculares producidas durante su transcurso. La clínica suele ir acorde con la gravedad de la preeclampsia, normalmente el cuadro es subclínico, aunque puede aparecer dolor abdominal localizado en el cuadrante superior derecho o medio epigástrico con irradiación subesternal. No son infrecuentes las náuseas y los vómitos.

Hepatopatías No Exclusivas de la Gestación

Además de las condiciones específicas del embarazo, las mujeres embarazadas pueden experimentar otras enfermedades hepáticas:

Hepatitis Viral Aguda

Es la causa aislada más frecuente de ictericia en el embarazo. Son frecuentes el virus de la hepatitis A, de la hepatitis B y de la hepatitis C y el virus de Epstein Barr. Suele iniciarse con manifestaciones prodrómicas inespecíficas como malestar general, anorexia, náuseas y vómitos. A veces cursa con síntomas de naturaleza gripal, que suelen desaparecer con el inicio de la ictericia (aunque el 75-80% son hepatitis anictéricas), heces acólicas y prurito (éste es de corta duración). Podemos palpar hepatomegalia.

Hepatitis Crónica

Podemos hablar de 2 cuadros evolutivos: hepatitis crónica progresiva y hepatitis crónica activa. La hepatitis crónica progresiva se caracteriza por un daño hepático crónico de evolución leve, detectable por elevaciones pequeñas en las concentraciones de transaminasas. La hepatitis crónica activa solamente se asocia a gestación cuando el grado de afección es leve.

Cirrosis

Normalmente la cirrosis provoca esterilidad, sólo se produce la gestación si la enfermedad está razonablemente compensada. Están incrementadas la morbimortalidad tanto materna como fetal. El tratamiento es el mismo que para las mujeres no gestantes; hay que prestar especial atención a la hemorragia de varices esofágicas.

Neoplasias Hepáticas

Existen 2 tipos de lesiones benignas que se han asociado a anticonceptivos orales y con la gestación; no está claro si durante ésta se incrementa su crecimiento. Los adenomas incrementan la mortalidad materna y fetal secundariamente a su rotura.

Diagnóstico de la Fosfatasa Alcalina Alta

El diagnóstico de la fosfatasa alcalina alta generalmente comienza con un análisis de sangre. Puede complementarse con pruebas hepáticas, estudios óseos (radiografías o densitometría) y análisis de minerales como zinc, calcio y magnesio. Entre las múltiples pruebas para realizar un correcto diagnóstico se encuentran la determinación del perfil hepático, transaminasas y excreción de proteínas en la orina.

La estructura molecular de la fosfatasa alcalina presenta diferentes isómeros dependiendo de su función y localización.

Tratamiento de la Fosfatasa Alcalina Alta

El tratamiento depende de la causa subyacente. No hay un tratamiento para la fosfatasa alcalina alta o bien para disminuir el nivel de FA. En caso de alteración será un médico el que solicite estudios que considere oportuno para determinar la causa de esa y será ésta la que deba tratarse.

En general, las opciones de tratamiento incluyen:

  • Control médico y cambios dietéticos.
  • Tratamiento de la patología ósea (p. ej., calcio y vitamina D si se precisan).
  • Manejo de obstrucciones biliares (médico o quirúrgico).

La conducta terapéutica en las hepatopatías durante el embarazo varía según la condición específica. Por ejemplo, en la colestasis intrahepática del embarazo, se utilizan antipruriginosos tópicos, antihistamínicos, dexametasona, colestiramina y ácido ursodexosicólico. En casos graves, puede finalizarse la gestación si el feto está maduro.

Recomendaciones Adicionales

El consumo de alcohol, bebidas gasificadas y café influye significativamente en la fosfatasa alcalina elevándola, por lo que una dieta exenta de estos productos puede ayudar a disminuir los niveles. Hay alimentos que ayudan a reducir los niveles de FA alta como son los ricos en vitamina D (tomar un poco de sol al día es la mejor manera de conseguir vitamina D), los frutos secos, cereales, cacao, aguacate, legumbres, etc.

Para elevar los niveles de fosfatasa alcalina, además de consumir la cantidad de calorías necesaria, es importante asegurarse de que la mayor parte del total de grasas que se ingiere sean saludables: aceite de oliva, pescado azul, aguacate, frutos secos… El consumo de un suplemento de zinc contribuye a elevar los valores de FA.

Tabla de Valores Normales de Fosfatasa Alcalina

Grupo de Edad Valores Normales (UI/L)
Adultos 30-120
Niños y Adolescentes 100-500

Si tienes dudas sobre tus niveles de fosfatasa alcalina, es esencial consultar a un profesional de la salud que pueda realizar una evaluación completa y brindar orientación específica.

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