Fractura de Radio en Niños: Tratamiento y Recuperación

31.10.2025

La fractura de cúbito y radio es una lesión frecuente en niños, que aparece como consecuencia de traumatismos y caídas. El cúbito y el radio se localizan en el antebrazo y son dos de los huesos principales del brazo. Estos huesos tienen especial importancia en la movilidad del brazo, ya que intervienen en los movimientos de flexión y extensión del codo y la muñeca.

Tipos de Fracturas de Radio

No todas las fracturas del antebrazo son iguales. La lesión más frecuente en el cúbito y el radio es la fractura ósea, es decir, la rotura de ambos huesos o de uno de ellos. La fractura aislada de cúbito suele ser menos frecuente y aparece generalmente a partir de un golpe directo en el brazo. En cambio, la fractura aislada de radio es más común y se produce al caer con la mano extendida. Cuando ambos huesos se rompen al mismo tiempo, la lesión se considera más grave, ya que compromete la estabilidad del antebrazo y la recuperación suele ser más larga.

En función de las características que presente la lesión del paciente, se diferencia distintos tipos de fracturas:

  • Fractura de Torus: Puede afectar al cartílago de crecimiento, pero no provoca desplazamiento óseo.
  • Fractura de Colles: Una de las fracturas de radio distal más comunes, en la que el fragmento roto del radio se inclina hacia arriba.
  • Fractura Abierta: Cuando un hueso fracturado rompe la piel.
  • Fractura de Monteaggia: La fractura más grave, que afecta a los dos huesos del antebrazo.

Síntomas y Diagnóstico

Los síntomas que presenta el paciente con fractura de cúbito y radio suelen manifestarse mediante un dolor aguado en la zona, especialmente, durante la palpación del antebrazo. Cuando el paciente acude al médico especialista manifestando síntomas de fractura de cúbito y radio, en primer lugar, se realiza una palpación de la zona, en la que se podrá observar si existe afectación a tendones o nervios. En muchos casos, es necesario realizar pruebas complementarias diagnósticas para comprobar el alcance de la lesión.

Tratamiento

Una vez que se ha realizado un diagnóstico correcto de la patología del paciente, el traumatólogo especialista de mano y muñeca elaborará un tratamiento adecuado. El principal objetivo del tratamiento es el de una correcta restauración de la integridad de la superficie articular para obtener unos resultados funcionales aceptables. Hay diversas opciones de tratamiento para una fractura distal del radio.

Lea también: Tratamiento para fracturas de clavícula en recién nacidos

En la mayoría de los casos, es necesario inmovilizar el antebrazo del paciente, para ayudar a que los huesos suelden de manera natural. Para ello, se coloca una escayola o férula. La alternativa conservadora de tratamiento, que se aplica en fracturas estables, consiste en la inmovilización con yeso. “Si el hueso fracturado está en la posición correcta, se enyesa el brazo hasta que el hueso consolida. (durante aproximadamente unas 6 semanas) siendo necesario realizar controles periódicos para valorar la correcta evolución de la fractura e incluso cambios de yeso para mantener una correcta reducción», describe el doctor Jordi Font.

Cuando la fractura es inestable con o sin afectación articular suele estabilizarse quirúrgicamente con placas, clavos y tornillos, contrariamente a lo que pueda parecer, el tiempo de recuperación se reduce. En muchos casos, la mejor opción es realizar una artroscopia de muñeca para facilitar la correcta reducción de los fragmentos y descartar lesiones ligamentosas no exentas de complicaciones posteriores para la movilidad de la muñeca.

Rehabilitación

La rehabilitación es clave para que el paciente recupere la fuerza y movilidad del antebrazo tras una fractura. La fisioterapia en estos casos es clave, ya que ayuda a recuperar fuerza y movilidad de forma progresiva. De manera progresiva, el fisioterapeuta guiará con ejercicios de rotación del antebrazo y fortalecimiento con bandas elásticas para recuperar la musculatura.

Durante el período de inmovilización, la rehabilitación se centra en reducir la inflamación, el edema y el dolor, en prevenir la atrofia muscular y rigidez de otras estructuras cercanas a la lesión y en acelerar la movilidad una vez retirada la inmovilización. Para ello se incluyen los siguientes métodos; elevación del brazo lesionado los primeros días y movilidad de las articulaciones no inmovilizadas (dedos, hombro, etc.) a partir de un programa de ejercicios prescritos por un profesional.

Una vez retirada la inmovilización, la rehabilitación se basa en ganar rango y calidad de movimiento en todos los planos, ganar progresivamente fuerza de agarre y reducir el dolor y las complicaciones que puedan aparecer a causa de la misma inmovilización. Los métodos utilizados por un fisioterapeuta o terapeuta ocupacional son; la terapia manual pasiva progresiva, asesoramiento e instrucciones para un programa de ejercicios domiciliarios, aplicación de hielo, inmersión en remolino, uso de férula de extensión dinámica en pacientes con contractura de muñeca y magnetoterápia.

Lea también: Contenido infantil en la radio: Aprender jugando

“Es fundamental la individualización del tratamiento en función de las características de la lesión y el paciente, las complicaciones y la evolución. Una rehabilitación óptima no debe seguir un protocolo, ni basarse solo en una técnica.

En una primera etapa, se recomienda realizar deportes de bajo impacto como bicicleta fija o natación suave, evitando cualquier actividad que suponga riesgo de caídas.

Tiempo de Recuperación

Una fractura de cúbito y radio tiene un tiempo de recuperación que varía según la edad del paciente, el tipo de fractura y el tratamiento aplicado. En los casos más graves, como aquellos que requieren cirugía, la recuperación puede extenderse por varios meses. Una rehabilitación temprana es clave para acortar los tiempos y evitar problemas a largo plazo.

El regreso al deporte luego de una fractura de cúbito y radio depende del tipo de lesión y del tratamiento recibido. La evolución de las técnicas quirúrgicas en los últimos 20 años ha permitido mejorar mucho los resultados de este tipo de intervenciones para sobretodo acortar el tiempo de inmovilización de los pacientes. “Después de la cirugía, la inmensa mayoría de los casos pueden recuperar su vida normal, independientemente de la edad que tengan y de la actividad física que realicen.

Complicaciones

Aunque la mayoría de las fracturas de cubito y radio sanan con éxito con una intervención apropiada y oportuna, existe la posibilidad de que surjan complicaciones, particularmente en casos de fracturas graves o mal gestionadas. Las complicaciones pueden incluir problemas como la consolidación defectuosa, falta de consolidación o el desarrollo de condiciones secundarias como rigidez articular o tendinitis. Estas complicaciones pueden afectar la función y comodidad general del brazo afectado, lo que subraya la importancia de una gestión vigilante y integral de estas fracturas desde la lesión inicial hasta el proceso de rehabilitación.

Lea también: Taper en Niños: Todo lo que necesitas saber

Algunas de las complicaciones observadas en estudios incluyen:

  • Neuroapraxia del interóseo posterior
  • Deformidad en valgo del codo
  • Pérdida de movilidad (especialmente supinación)

Tabla de Clasificación de Chambers

Clasificación de Chambers para fracturas de cabeza y cuello de radio:

Tipo Descripción
A Fractura no desplazada
C Fractura desplazada con angulación
D Fractura con impactación
E Fractura conminuta

tags: #fractura #de #radio #en #niños #tratamiento

Publicaciones populares: