Ganglios Inflamados en Niños: Causas y Consideraciones
El término adenopatía hace referencia a alteraciones del tamaño y/o la consistencia de los ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos son una parte fundamental del sistema inmunitario, es decir, del sistema que nos defiende de posibles infecciones o enfermedades. Hablamos de adenopatías cuando los ganglios linfáticos se inflaman y aumentan de tamaño, pudiéndose palpar en algunos casos. Esto ocurre muy frecuentemente en los niños, ya que tienen más ganglios y son más grandes que en los adultos, las infecciones en ellos son mucho más frecuentes y la respuesta del sistema inmunológico es mayor.
Los ganglios linfáticos son pequeñas estructuras del sistema inmunológico encargadas de filtrar sustancias dañinas como virus, bacterias y células anormales. Están distribuidos por todo el cuerpo, pero son más palpables en zonas como el cuello, las axilas, la ingle, debajo de la mandíbula y detrás de las orejas. En más de la mitad de los niños escolares se pueden palpar ganglios en el cuello fácilmente. Suelen ser pequeñitos (como una lenteja), blandos y que se pueden mover con los dedos.
Se consideran aumentados de tamaño los ganglios cervicales mayores de 1 centímetro (0,5 cm en neonatos). Los ganglios linfáticos que se encuentran en el cuello pueden inflamarse por diferentes causas o motivos. Si el ganglio linfático se manifiesta en el cuello, la inflamación implica probablemente a la nariz, garganta, las amígdalas o el mismo cuello.
También son patológicos los ganglios pétreos o de superficie irregular y aquellos en los que existe ulceración cutánea o fijación a planos profundos. Cuando aparecen signos inflamatorios locales, hablamos de adenitis, aunque en la práctica se utilizan a menudo los términos adenopatía y adenitis, indistintamente.
Causas de las Adenopatías Cervicales en Niños
Ante un paciente con adenopatías, debemos establecer si son localizadas o generalizadas (afectación de 2 o más regiones no contiguas en el contexto de una enfermedad sistémica). Las adenopatías localizadas suelen ser consecuencia de una infección del ganglio afectado, de la zona que drena o de ambos. Su incidencia es difícil de establecer, ya que la mayoría de casos son autolimitados y aparecen en el contexto de infecciones respiratorias altas virales.
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El aumento de tamaño ganglionar puede deberse a proliferación de los linfocitos en respuesta a un proceso infeccioso local o sistémico (lo más frecuente) o a un trastorno linfoproliferativo.
Clásicamente, se han dividido los casos de linfadenitis cervical en tres grupos: aguda bilateral (la más frecuente), aguda unilateral y subaguda-crónica. Se consideran de evolución aguda los casos de menos de 7-21 días de evolución, según los autores.
En la gran mayoría de casos las adenopatías no son más que una respuesta del cuerpo frente a una infección leve, generalmente de origen viral. Dado que la mayoría de los casos serán de origen viral, únicamente requerirán tratamiento sintomático con analgésicos o antitérmicos (paracetamol o ibuprofeno).
En el caso de que las adenopatías sean secundarias al contacto con un insecto o animal, o bien se hayan sobreinfectado, es posible que se requiera tratamiento antibiótico. Los ganglios linfáticos pueden presentar inflamación en diferentes zonas del cuerpo.
Causas Comunes por Grupo de Edad
- Neonatos: S. aureus y Streptococcus agalactiae.
- Primer año de vida: S. aureus, S. agalactiae y enfermedad de Kawasaki.
- 1-4 años: S. aureus, EGA, micobacterias atípicas y enfermedad de Kawasaki.
- Mayores de 5 años: anaerobios, toxoplasmosis, mononucleosis por VEB, EGA, enfermedad por arañazo de gato y TBC.
Adenopatías Agudas Bilaterales
Las adenopatías reactivas a infección por virus respiratorios aparecen especialmente en niños menores de 5 años. Las infecciones por virus de Epstein-Barr (VEB) y citomegalovirus (CMV) afectan principalmente a los ganglios cervicales posteriores y pueden acompañarse de: fiebre, faringoamigdalitis exudativa, exantema, esplenomegalia y edema palpebral y/o periorbitario.
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La faringoamigdalitis es más frecuente en la infección por VEB, mientras que la hepatoesplenomegalia y el exantema ocurren más a menudo en CMV. La fiebre faringoconjuntival asociada a infecciones por adenovirus se caracteriza por fiebre, faringitis y conjuntivitis.
La faringoamigdalitis aguda estreptocócica se caracteriza por dolor de garganta de comienzo brusco, con eritema y/o exudados faringoamigdalares, acompañado de fiebre y adenopatías cervicales anteriores dolorosas a la palpación.
Adenopatías Infecciosas
Las adenitis infecciosas son adenopatías de tamaño mayor a 2-3 centímetros y curso agudo (generalmente horas o pocos días), dolorosas a la palpación, presentando signos inflamatorios locales en la mayoría de los casos. Los niños pueden tener fiebre, pero no es habitual una afectación importante del estado general. Los ganglios más frecuentemente afectados son los submandibulares.
Más del 80% de los casos se deben a S. aureus y con menor frecuencia a S. pyogenes. Las infecciones por estas bacterias son más frecuentes en preescolares (1-4 años), secundarias a un foco infeccioso orofaríngeo o cutáneo (impétigo). La clínica es indistinguible en ambas bacterias. La complicación más frecuente es la abscesificación, que aparece en el 10-25% de los casos.
En el momento actual, la mayoría de aislamientos de S. aureus en adenitis cervical en nuestro medio son sensibles a meticilina. Se estima que las infecciones por S. aureus meticilín-resistente representan hasta el 13% de las infecciones de piel y partes blandas producidas por este microorganismo, siendo más frecuentes en las familias de origen extranjero.
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En lactantes menores de 3 meses, hay que considerar la posibilidad de síndrome celulitis-adenitis por Streptococcus agalactiae, que cursa con fiebre, afectación del estado general e inflamación cervical mal delimitada, con celulitis de la piel suprayacente. La región submandibular es la más frecuentemente afectada.
Otras Causas de Adenopatías
- Enfermedad de Kawasaki: La adenitis cervical es el menos frecuente de los signos clínicos principales (fiebre, cambios en extremidades, exantema, conjuntivitis bilateral sin exudado, cambios en labios y cavidad oral). Suele ser unilateral y localizada en el triángulo cervical anterior. Para considerarla criterio de Kawasaki, su diámetro debe ser superior a 1,5 cm.
- Infecciones cervicales profundas: En los abscesos retrofaríngeos y parafaríngeos, pueden existir adenopatías cervicales uni o bilaterales de aparición aguda.
- Adenitis por micobacterias no tuberculosas (MNT): Es la manifestación más frecuente de la infección por estos microorganismos en niños inmunocompetentes. El principal agente etiológico en países desarrollados es Mycobacterium avium complex, aunque en los últimos años se ha documentado la emergencia de Mycobacterium lentiflavum en nuestro medio.
- Adenitis tuberculosa: Es la forma más frecuente de tuberculosis extrapulmonar. En la actualidad, es mucho menos frecuente en nuestro medio que la adenitis por MNT. Suele afectar a niños mayores y a menudo se acompaña de fiebre y de otros síntomas constitucionales. La adenitis es, a veces, bilateral y suele afectar a cadenas cervicales posteriores y supraclaviculares.
- Enfermedad por arañazo de gato: Producida por Bartonella henselae. Aparece una pápula en el lugar de inoculación (arañazo o contacto con mucosas) y una adenopatía regional, de 5 a 60 días más tarde. La adenopatía suele ser única y de gran tamaño (>4 cm); el 30-50% supura.
- Primoinfección por Toxoplasma gondii: Normalmente asintomática, aunque en un 10% produce adenitis cervicales sin tendencia a la supuración ni signos inflamatorios locales.
Evaluación y Diagnóstico
Es importante realizar una exploración física completa, prestando especial atención a la exploración de todas las cadenas ganglionares, visceromegalias, lesiones en piel y exploración ORL.
En la historia clínica, se debe considerar:
- Infecciones recientes, principalmente del tracto respiratorio superior.
- Vacunación reciente.
- Contacto con animales.
- Sintomatología asociada: anorexia, astenia, pérdida de peso, fiebre, lesiones cutáneas, artralgias, diátesis hemorrágica.
- Episodios previos similares.
- Tamaño, consistencia, movilidad, dolor a la palpación, fístulas cutáneas y signos inflamatorios locales de la adenopatía.
- Visceromegalias: valorar síndrome mononucleósico, infección por adenovirus o etiología tumoral.
- Presencia de conjuntivitis.
- Masas duras, adheridas a planos profundos, de diámetro mayor de 3 centímetros y curso rápidamente progresivo sin signos inflamatorios, especialmente si están situadas en región supraclavicular.
Valorar según los hallazgos de la historia clínica y exploración física. No se necesitan pruebas complementarias en todos los casos, ya que la mayoría, principalmente las adenitis bilaterales agudas, son benignas y autolimitadas.
Pruebas Complementarias
- Radiografía de tórax: Útil en la evaluación de adenopatías generalizadas y sospecha de patología torácica asociada.
- Ecografía de adenopatías: Es la prueba de imagen más útil, ya que ofrece información sobre tamaño y estructura ganglionar.
- Estudio anatomopatológico: Punción-aspiración con aguja fina (PAAF) o biopsia abierta. Sus indicaciones se resumen en la Tabla IV(2,3,16). Además de para el estudio anatomopatológico, permiten realizar diagnóstico microbiológico (tinción de Gram y Ziehl-Neelsen, cultivo convencional y para micobacterias, PCR para micobacterias).
Tratamiento
La adenitis aguda bilateral suele resolverse espontáneamente. No suelen ser necesarias pruebas complementarias ni tratamiento. Habitualmente, se resuelve espontáneamente en 7-10 días.
En casos con clínica sistémica (fiebre, malestar general), adenitis progresiva o persistente (>8 semanas), se recomienda realizar: hemograma, PCR o VSG, bioquímica con función hepática, prueba de tuberculina y serologías para VEB, CMV y Toxoplasma. Tratamiento antibiótico cubriendo S. aureus y S.
El fármaco de primera elección es cefadroxilo, 30 mg/kg/día en 2 dosis. También puede emplearse amoxicilina-clavulánico (40 mg/kg/día en 3 dosis). Otras alternativas son: cloxacilina (50-75 mg/kg/día en 3 o 4 dosis) y cefuroxima-axetilo (30 mg/kg/día en 2 dosis). Clindamicina (20-30 mg/kg/día en 3 dosis) puede emplearse en pacientes con reacciones de hipersensibilidad inmediata a beta-lactámicos y niños procedentes de zonas con altas tasas de resistencia a meticilina en los S. aureus adquiridos en la comunidad. Otra alternativa en caso de sospecha de S. aureus resistente a meticilina es cotrimoxazol (8-12 mg/kg/día de trimetoprim en 2 dosis).
La mayoría de casos mejoran en 48-72 horas, aunque pueden tardar varias semanas en resolverse por completo. Si no hay mejoría tras 48 horas de tratamiento antibiótico correcto, se recomienda realizar ecografía, para descartar la presencia de abscesificación, y puede valorarse PAAF para intentar aislar la bacteria responsable. Los casos con fluctuación, fistulización o datos de abscesificación en la ecografía deben ser valorados por el cirujano.
En aquellos casos en los que no hay datos de abscesificación, pero sigue existiendo clínica de adenitis aguda pese al tratamiento antibiótico oral, se recomienda ingreso para tratamiento intravenoso y descartar otras etiologías.
Tratamientos Específicos
- Enfermedad por arañazo de gato: suele curar espontáneamente en 1-3 meses. Valorar tratamiento con azitromicina 10 mg/kg/24 horas v.o. durante 5 días en pacientes con clínica sistémica (acorta la sintomatología) e inmunodeprimidos.
- Adenitis tuberculosa: se recomienda remitir al paciente a un centro con experiencia en el manejo de tuberculosis pediátrica. El tratamiento es análogo al de la forma pulmonar de la enfermedad.
- Adenitis por micobacterias no tuberculosas: la actitud debe individualizarse según las características de la adenitis. El tratamiento de elección es la exéresis quirúrgica, que debe realizarse lo más precozmente posible, especialmente antes de que aparezca fistulización espontánea.
Signos de Alarma
Es importante consultar a un pediatra si se observa:
- Ganglios de consistencia pétrea o adheridos.
- Aumento de tamaño rápido y significativo.
- Localización supraclavicular.
- Presencia de síntomas sistémicos como fiebre persistente, pérdida de peso, o sudoración nocturna.
Tabla Resumen: Causas Comunes de Adenopatías Cervicales por Grupo de Edad
| Grupo de Edad | Causas Comunes |
|---|---|
| Neonatos | S. aureus, Streptococcus agalactiae |
| Primer año de vida | S. aureus, S. agalactiae, Enfermedad de Kawasaki |
| 1-4 años | S. aureus, EGA, Micobacterias atípicas, Enfermedad de Kawasaki |
| Mayores de 5 años | Anaerobios, Toxoplasmosis, Mononucleosis por VEB, EGA, Enfermedad por arañazo de gato, TBC |
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