Gestación Espontánea: Definición, Causas y Tipos

01.11.2025

El aborto espontáneo, también denominado aborto natural o involuntario, se refiere a la pérdida de un embarazo antes de la semana 20 de gestación o cuando el feto tiene un peso inferior a los 500 gramos. Clínicamente, se debe a la incapacidad del embrión o feto para desarrollarse adecuadamente, ya sea por factores genéticos, anomalías cromosómicas o afecciones maternas.

Síntomas del Aborto Espontáneo

Los síntomas del aborto espontáneo pueden variar dependiendo de la etapa del embarazo en la que se presente y del tipo de aborto:

  • Sangrado vaginal: El sangrado es el síntoma más común y puede presentarse en diferentes intensidades. Puede comenzar como un manchado leve y progresar hasta convertirse en un sangrado abundante, similar al de una menstruación intensa. En algunos casos, el sangrado puede contener coágulos o fragmentos de tejido gestacional, lo cual indica que se está expulsando parte del contenido uterino.
  • Dolor abdominal y cólicos: Los cólicos abdominales, que suelen ser similares a los de la menstruación, pueden variar en intensidad, desde molestias leves hasta dolor severo. Este dolor generalmente se localiza en la parte baja del abdomen o en la región pélvica, y puede irradiarse hacia la espalda o las piernas.
  • Expulsión de tejido o líquido: La expulsión de líquido amniótico o de fragmentos de tejido gestacional a través de la vagina es otro signo claro de aborto espontáneo. Este tejido puede incluir restos del saco gestacional o del feto, dependiendo del momento del embarazo.
  • Dolor en la parte baja de la espalda: Algunas mujeres experimentan dolor en la zona lumbar, especialmente si el aborto se encuentra en curso o es inminente.
  • Disminución o desaparición de los síntomas del embarazo: En algunos casos, las mujeres pueden notar una disminución repentina en los síntomas típicos del embarazo, como náuseas, sensibilidad en los pechos y fatiga.
  • Aceleración del ritmo cardíaco o sensación de mareos: En casos de aborto espontáneo cuando se produce una hemorragia masiva, es posible que se experimenten síntomas como palpitaciones, mareos o desmayos. Estos síntomas suelen estar asociados con la pérdida de sangre y, en situaciones graves, pueden requerir atención médica urgente.
  • Fiebre y escalofríos: Aunque menos frecuente, la fiebre puede ser un síntoma de una infección asociada al aborto, especialmente en casos de aborto incompleto o séptico.
  • Fatiga extrema o debilidad: La fatiga y la debilidad también pueden aparecer durante un aborto espontáneo, especialmente si se produce un sangrado en cantidad muy abundante.

Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es fundamental acudir al médico de inmediato. No todos los casos de sangrado o dolor abdominal finalizan en un aborto, pero siempre es recomendable realizar una evaluación médica para determinar la causa y evitar complicaciones.

Causas del Aborto Espontáneo

El aborto espontáneo generalmente es debido a problemas en el desarrollo del feto o alteraciones en la salud de la madre:

  • Anomalías genéticas: Alrededor de la mitad de los abortos espontáneos se deben a problemas cromosómicos en el feto como un déficit o exceso de cromosomas que impiden el desarrollo adecuado del feto.
  • Afecciones maternas: Enfermedades como la diabetes mal controlada, problemas hormonales, anomalías uterinas, infecciones graves y enfermedades autoinmunes pueden aumentar el riesgo de aborto.
  • Factores externos: La exposición a radiación o sustancias químicas, especialmente en el entorno laboral, podrían influir.

Tipos de Aborto Espontáneo

Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:

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  • Amenaza de aborto: Se presenta con síntomas como sangrado vaginal y dolor abdominal, pero el cuello uterino permanece cerrado.
  • Aborto en curso: El sangrado y el dolor abdominal tipo cólico aumentan.
  • Aborto retenido: La paciente está asintomática (no refiere sangrado ni dolor abdominal), pero al realizar una ecografía se objetiva que el feto ha dejado de desarrollarse y no hay latido cardíaco.

El tratamiento depende del tipo de aborto. En algunos casos, el cuerpo expulsa el tejido de forma natural.

Tipos de Aborto según la Frecuencia

Existen dos categorías de aborto según si se producen de manera puntual o se repiten en una misma mujer:

  • Aborto esporádico: Se presenta de forma aislada. Es frecuente en las madres primerizas y no supone ningún problema de fertilidad.
  • Aborto de repetición: Cuando tienen lugar dos o más abortos espontáneos. Puede ser aborto recurrente primario, si no ha habido ningún embarazo a término; o aborto recurrente secundario, si la mujer tiene hijos previos. El aborto de repetición requiere un estudio adicional para determinar su causa y poder aplicar un tratamiento específico que permita a la mujer llevar un embarazo a término.

Tipos de Aborto según la Edad Gestacional

Como hemos dicho, el aborto espontáneo es aquel que puede tener lugar hasta la semana 20 de gestación. Dentro de este periodo de tiempo, es posible clasificar los abortos en función del momento en que sucedan:

  • Aborto precoz: Ocurren antes de la semana 12 de embarazo y son los más frecuentes.
  • Aborto tardío: Tiene lugar con posterioridad a las 12 semanas.

Los abortos precoces pueden ocurrir cuando la mujer ya sabe que está embarazada o, incluso, antes de hacerse la prueba de embarazo. Estos últimos pasan desapercibidos por la mujer y se confunden con un simple retraso menstrual.

Aborto Bioquímico

Un caso concreto que cabe mencionar es el aborto bioquímico, también conocido como microaborto. Se trata de pérdidas gestacionales muy tempranas después de una prueba de embarazo positiva. Las causas más probables del embarazo bioquímico son los defectos iniciales de la fecundación del óvulo con el espermatozoide debido a que están alterados, las divisiones celulares anormales del embrión tras la fecundación, embriones alterados o las alteraciones en la implantación por anomalías uterinas.

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Tipos de Aborto según el Saco Gestacional

Existen dos tipos de aborto en función de si se observa o no embrión dentro del saco gestacional:

  • Sacos anembrionados: Se observa el saco gestacional vacío, sin embrión en su interior, por una detención muy precoz del desarrollo. También es conocido como huevo huero.
  • Sacos embrionados: El embrión se encuentra dentro del saco gestacional, pero no tiene latido cardíaco por una detención más tardía de su desarrollo.

Gran parte de los abortos en el primer trimestre son debidos a un embarazo anembrionado, cuyas principales causas son las alteraciones genéticas en el embrión.

El Embarazo Anembrionario o Huevo Huero

El embarazo anembrionario o “huevo huero” es un tipo específico de aborto, en el que el huevo fertilizado se implanta en el útero pero no se desarrolla el embrión. Es un problema relativamente frecuente.

Tras la fecundación, es decir, tras la unión del espermatozoide con el óvulo, comienzan una serie de divisiones celulares que dan lugar a la formación del saco gestacional, rodeado de una “concha” o cubierta denominado trofoblasto (y que es el que dará lugar a la futura placenta). En el interior del saco gestacional se desarrollará el embrión. En el caso del embarazo anembrionario se forma el saco gestacional con su cubierta trofoblástica, pero no se visualiza el embrión, debido a que éste ha detenido su desarrollo en una etapa muy precoz, antes de alcanzar un milímetro de tamaño.

Al inicio de la gestación pueden estar presentes los síntomas típicos del embarazo: ausencia de la menstruación, prueba de gestación positiva, aumento de la sensibilidad mamaria, náuseas, etc. Mediante la realización de una ecografía en etapas tempranas de la gestación, en la actualidad, podemos detectar estos embarazos anembrionarios, incluso antes de que se produzca el sangrado vaginal.

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Mediante ecografía transvaginal, podemos detectar el embrión tan pronto como a las 6 semanas de gestación. El diagnóstico de embarazo anembrionario se establecerá ante el hallazgo de un saco gestacional, rodeado por el trofoblasto, mayor de dos centímetros y en cuyo interior no se visualice un embrión.

En caso de dudas respecto a la fecha de la última regla, es preferible repetir la ecografía a los 7-10 días, antes de precipitarnos en establecer el diagnóstico de huevo huero. Como la de cualquier tipo de aborto, la evolución de estos embarazos finaliza con su expulsión. La mujer puede notar que los síntomas del embarazo disminuyen o desaparecen. Después se produce un sangrado vaginal que va aumentando de intensidad y que, cuando se acompaña de dolor pélvico, indica que la expulsión es inminente.

Una vez realizado el diagnóstico, si no se expulsa naturalmente, se procederá a la evacuación uterina, mediante tratamiento médico o la realización de un legrado. Si se presenta con una evolución normal, un aborto de estas características no tiene implicaciones reproductivas futuras. En caso de que se sucedan dos o más abortos consecutivos, es aconsejable realizar un estudio para diagnosticar cual es el problema que impide la evolución normal de la gestación.

El Embarazo Heterotópico

El embarazo heterotópico es una condición clínica poco frecuente en la que se pueden presentar varias gestaciones que coexisten dentro y fuera del útero. Su incidencia se ha incrementado en los últimos años debido a las técnicas de reproducción asistida. Tener un alto grado de sospecha puede ayudar en su diagnóstico precoz y tratamiento adecuado.

La incidencia del embarazo heterotópico en la década de los 50 del pasado siglo era aproximadamente de 1/30.000-1/50.000 embarazos espontáneos, pero en los últimos años debido al aumento de la enfermedad pélvica y las técnicas de reproducción asistida (inseminación artificial y fecundación in vitro) se ha incrementado el número de casos. El 95-97% de las gestaciones ectópicas de los embarazos heterotópicos se ubican en la trompa de Falopio, aunque también puede localizarse en el cérvix, abdomen, región cornual, intersticio o en el ovario.

Debido a su escasa incidencia puede ser fácilmente infradiagnosticado por lo que debe sospecharse por la clínica asociada a presencia de factores de riesgo. El lugar donde se aloja con más frecuencia el embarazo ectópico de una gestación heterotópica es en la trompa de Falopio, aunque también se puede encontrar en el ovario, abdomen o cérvix.

Existen factores de riesgo que favorecen el embarazo heterotópico como una gestación ectópica previa, tabaquismo, fecundación in vitro, inducción ovulatoria, enfermedad pélvica inflamatoria, cirugías anteriores sobre las trompas de Falopio, antecedentes de endometriosis y portadoras de DIU. Aunque el embarazo heterotópico también puede aparecer en una gestación espontánea, la fecundación in vitro es el factor de riesgo más importante.

Suele presentarse como dolor abdominal y en raras ocasiones un escaso sangrado vaginal en una gestación del primer trimestre. Es importante sospechar este cuadro ante mujeres con factores de riesgo y llegar al diagnóstico antes de que se produzca la rotura del embarazo ectópico y el sangrado intraabdominal siendo el diagnóstico precoz el único factor que puede disminuir la mortalidad materna. Después del diagnóstico de embarazo intrauterino en estas mujeres se debe explorar cuidadosamente y evaluar con ecografía transvaginal las áreas anexiales.

La sensibilidad de la ecografía transvaginal en el diagnóstico de heterotópico es tan solo del 56% a las 5-6 semanas. Puede ser confundido con un cuerpo lúteo hemorrágico o con un quiste anexial que además es frecuente en ovarios hiperestimulados. Se diagnostican más casos por laparoscopia o laparotomía que por ecografía transvaginal debido a que la mayoría de los casos se presentan con síntomas de rotura tubárica. Los niveles de b-HCG son innecesarios para el diagnóstico de gestación heterotópica aunque se ha observado que los valores son más altos que los correspondientes a las semanas de amenorrea.

Existen tres opciones para el tratamiento del embarazo heterotópico. El más utilizado es el tratamiento quirúrgico (83%), con salpingectomía o salpingostomía en caso de embarazo ectópico tubárico es de elección la laparoscopia, ya que se obtienen buenos resultados quirúrgicos con una menor morbilidad y mayor protección para la gestación intrauterina excepto en los casos en los que existe inestabilidad hemodinámica con hemoperitoneo masivo en los que se debe realizar una salpingectomía por minilaparotomía. Se debe evitar en lo posible la manipulación del útero con la finalidad de preservar la gestación intrauterina.

Otra opción en caso de que la trompa de Falopio esté intacta es el tratamiento médico del embarazo ectópico inyectando metotrexate, cloruro potásico o glucosa hiperosmolar intrasacular vía laparoscópica o transvaginal con control ecográfico, aunque los resultados no están claros. Por último se puede seguir una actitud expectante, ya que algunos casos de embarazo heterotópico se resuelven espontáneamente, pero esta opción es controvertida ya que es difícil elegir a qué pacientes se les puede observar sin realizar ninguna actuación.

El embarazo heterotópico aunque es muy raro es posible en una gestación espontánea y puede ocurrir en ausencia de factores de riesgo.

Recuperación Emocional

La recuperación emocional tras un aborto espontáneo es un proceso complicado. Es fundamental contar con apoyo emocional y no dudar en buscar ayuda psicológica cuando sea necesario.

Prevención

Aunque no siempre es posible prevenir un aborto espontáneo, hay medidas que pueden reducir el riesgo. Estas incluyen mantener un estilo de vida saludable, seguir las indicaciones médicas y evitar el consumo de sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco. También es recomendable acudir a controles prenatales regulares y tratar de forma adecuada cualquier enfermedad preexistente.

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