Embarazo Ectópico: Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

26.10.2025

El embarazo es un proceso tan bonito como desafiante. Durante la gestación, la mujer experimenta una serie de cambios tanto físicos como hormonales que pueden causar diversos signos y síntomas, desde mamas sensibles e inflamadas hasta náuseas, pasando por fatiga, aumento en la frecuencia de micción, humor cambiante, estreñimiento y mucho más. De todas formas, ciertas señales se escapan de la norma y deben poner sobre aviso, pues pueden ser indicativo de que algo va profundamente mal y se requiere abordaje rápido.

El embarazo ectópico es una complicación importante del embarazo en la que el embrión prácticamente nunca llega a alcanzar un desarrollo suficiente como para ser viable y, por otra parte, puede tener consecuencias peligrosas para la madre. Al igual que otras muchas complicaciones, el embarazo ectópico está muy relacionado con las enfermedades de transmisión sexual (ETS) e infecciones de transmisión sexual (ITS).

En estas líneas, te explicamos el vínculo, la definición y la sintomatología de esta condición. Av. De la mano de la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME) conocemos en profundidad qué es el embarazo ectópico.

¿Qué es un embarazo ectópico?

Ectópico significa “fuera de su lugar”. Por lo tanto, el embarazo ectópico ocurre cuando el óvulo fertilizado se implanta fuera de su lugar habitual, que es el útero. El embarazo ectópico es definido como aquel que se implanta fuera de la matriz o útero de la mujer, generalmente y por mayor frecuencia tomando como lugar de gestación las trompas de Falopio. Un embarazo ectópico se produce cuando el óvulo fecundado (embrión) no llega al útero y se implanta en otra zona, habitualmente en una trompa de Falopio.

En estas líneas, te explicamos el vínculo, la definición y la sintomatología de esta condición. Con menos frecuencia, puede ubicarse en el cuello uterino, el ovario o incluso en la cavidad abdominal. El embarazo ectópico tiene lugar cuando se produce la implantación embrionaria fuera de la cavidad uterina. Una vez ha fecundado el óvulo, al descender por la trompa de Falopio, éste no llega al útero materno e implanta en otro tejido diferente, lo cual acaba provocando un aborto.

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Según fuentes médicas, el embarazo ectópico se define como la implantación de un embrión fuera de la cavidad uterina. Es decir, cuando se produce la fecundación del óvulo, este no se aproxima y adhiere al endometrio como normalmente lo haría, sino que equívocamente se desarrolla en tejidos que no están preparados para ello. En especial, el daño en el tejido de las trompas de Falopio puede hacer que el embrión se retenga en ellas, impidiendo así que este viaje hasta el útero y se implante correctamente.

En el 95% de los casos, los embarazos ectópicos se localizan en la trompa y se conocen como embarazos a nivel tubárico. También existen otros lugares de implantación embrionaria extrauterina menos frecuentes como el ovario, la cavidad abdominal o el canal cervical. El embarazo ectópico no puede proceder con normalidad en ningún caso, y el crecimiento embrionario puede provocar roturas tisulares y sangrados que pongan en serio peligro a la madre.

La prevalencia general del embarazo ectópico es de un 1-2 %. Esto quiere decir que, en la mayoría de escenarios, menos de 2 de cada 100 gestaciones van a desembocar en este serio problema. De todas formas, existen ciertos escenarios en los que esta condición puede verse propiciada.

Entre las formas más comunes de diagnosticar un embarazo ectópico tenemos a los exámenes de sangre y ultrasonido, tal como si se tratara de un embarazo común. Generalmente, los primeros signos del embarazo ectópico se manifiestan entre la semana 4 y 10 de gestación.

Tipos de embarazo ectópico

Antes de entrar de lleno en los tipos de embarazo ectópico, conviene diferenciar entre los tubáricos y no tubáricos. En el caso de los embarazos tubáricos, nos referimos a aquellos que ocurren en la trompa de Falopio, mientras que aquellos embarazos no tubáricos tienen lugar en otras partes del cuerpo, siendo menos frecuentes.

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Los tipos de embarazo ectópico se clasifican en función de la ubicación en la que implanta el embrión. La localización más frecuente de un embarazo ectópico es la trompa de Falopio debido a que el embrión realiza este trayecto en su camino al útero.

A continuación, enumeramos los tipos de embarazo extrauterinos que existen:

  • Embarazo ectópico tubárico o ampular: el embrión anida en la trompas de Falopio. Produce inflamación y obstrucción tubárica.
  • Embarazo ectópico ístmico: la implantación tiene lugar en el istmo, al final de la trompa de Falopio.
  • Embarazo ectópico ovárico: el embrión implanta en el ovario y puede confundirse con un quiste.
  • Embarazo ectópico cervical: la anidación tiene lugar en el cuello uterino o cérvix.
  • Embarazo ectópico abdominal: el embrión implanta dentro de la cavidad peritoneal, aunque es muy infrecuente.
  • Embarazo ectópico intramural: se localiza en el miometrio, la capa muscular interna del útero y es el tipo más raro de todos.
  • Embarazo ectópico intraligamentario: es un tipo de embarazo ectópico abdominal en el que anida el embrión en el ligamento ancho, que es una capa de tejido que conecta los lados del útero con las paredes y el piso de la pelvis. El ligamento ancho cubre el útero, los ovarios y las trompas de Falopio.
  • También cabe la posibilidad de que se produzca un embarazo ectópico heterotópico. Eso significa que, al mismo tiempo, tienen lugar un embarazo normal y uno extrauterino.
  • Embarazo ectópico cornual: en esta localización el saco gestacional se implanta en el cuerno uterino en la porción intersticial de la trompa de Falopio.

Causas y factores de riesgo

Con frecuencia, un embarazo ectópico es causado por un daño en las trompas de Falopio. Un óvulo fecundado puede tener dificultades para pasar por una trompa dañada, lo cual hace que el óvulo se implante y crezca en la trompa. Una vez allí, el desarrollo del óvulo fecundado no se detiene, sino que continúa en un lugar que resulta inadecuado para ello, por lo que no puede llegar a buen fin.

La causa de este tipo de embarazo es el bloqueo o retraso del trayecto del óvulo fecundado a través de la trompa. Existen múltiples factores de riesgo que aumentan las posibilidades de un embarazo ectópico de forma exponencial. Se entiende que estos casos no son evitables a voluntad ni existe una manera completamente eficaz de evitarnos.

Existen una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer un embarazo ectópico. Entre ellos están:

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  • Defecto congénito en las trompas de Falopio.
  • Cicatrización después de una ruptura de apéndice.
  • Endometriosis.
  • Haber tenido un embarazo ectópico previo.
  • Cicatrización a raíz de infecciones pasadas o de cirugía de los órganos femeninos.
  • Edad mayor a 35 años.
  • Ser fumadora.
  • Quedar embarazada teniendo un dispositivo intrauterino (DIU).
  • Realizarse ligadura de trompas.
  • Haberse sometido a una cirugía para revertir la ligadura de trompas con el fin de quedar embarazada.
  • Haber tenido múltiples compañeros sexuales.
  • Infecciones de transmisión sexual (ITS).
  • Algunos tratamientos para la esterilidad.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
  • Cirugía pélvica o abdominal previas.
  • Tratamientos de reproducción asistida.
  • Cirugía de reversión de ligadura de trompas.
  • Salpingitis: infección en la trompa.
  • Tabaquismo.
  • Dispositivo intrauterino (DIU).

En algunos casos, es difícil conocer la causa e incluso es posible que las hormonas jueguen un papel importante. Al igual que otras muchas complicaciones, el embarazo ectópico está muy relacionado con las enfermedades de transmisión sexual (ETS) e infecciones de transmisión sexual (ITS).

Es importante que las mujeres conozcan los síntomas de un embarazo ectópico, pues esta es la única forma de identificar las señales y actuar a tiempo. Solo queda adoptar buenos hábitos que ayudan a preservar una buena salud de los órganos sexuales.

Síntomas del embarazo ectópico

En sus primeras fases, el embarazo ectópico puede no causar ningún síntoma. Por ello, es común que se detecte en los chequeos rutinarios antes de que se convierta en un serio problema. En las primeras semanas, un embarazo ectópico suele causar los mismos síntomas que un embarazo normal, como la ausencia del período menstrual, cansancio, náuseas y dolor en los senos. Los síntomas del embarazo ectópico varían. Ante la pregunta de cuándo aparecen los síntomas de embarazo ectópico, a menudo depende de cada mujer. Los períodos menstruales pueden o no retrasarse o perderse. Algunas mujeres ni siquiera sospechan que están embarazadas.

Es algo complicado esclarecer unos síntomas determinados de embarazo ectópico. Cuando una mujer tiene una implantación en otro tejido distinto al endometrio uterino puede no presentar ninguna molestia en su etapa inicial o que los síntomas sean similares a un embarazo normal, como la fatiga, náuseas o dolor abdominal.

En general, las primeras señales de esta condición consisten en una molestia pélvica leve y algo de sangrado vaginal anormal. A medida que avanza la gestación, aparecerán otros síntomas que pueden ser más graves y que pondrán a la mujer en alerta:

  • Dolor abdominal muy fuerte que suele ser unilateral.
  • Sangrado vaginal anormal.
  • Debilidad y sensación de desmayo.
  • Dolor de lumbago.
  • Dolor en los hombros.
  • Presión intensa en el recto.
  • Palidez y tensión baja.
  • Dolor abdominal o dolor pélvico: la mayoría de las veces comienza entre las 6 y las 8 semanas de la ausencia del período menstrual. En un principio, puede tratarse de un dolor agudo en un lado y, luego, extenderse por el abdomen. Puede ser peor cuando la mujer se mueve o hace un esfuerzo.
  • Sangrado vaginal: puede ser ligero.

Un tercio de las mujeres con embarazo ectópico no tiene signos clínicos y más de un 10% no tiene síntomas.

Experimentar un embarazo ectópico puede provocar la ruptura de la Trompa de Falopio donde empiece a desarrollarse el embrión o de algún tejido intrabdominal. Conforme crece el embrión, la trompa se expande hasta que llega a romperse, puesto que no hay suficiente espacio. La ruptura de la trompa de Falopio (u otro tejido) por embarazo ectópico es una emergencia médica. Si el embarazo ectópico no se atiende y el embrión continúa creciendo, este puede romper los tejidos internos y causar un sangrado severo.

Si la mujer tiene una pérdida significativa de sangre, es posible que se desmaye, sude o se sienta mareada. Estos síntomas pueden indicar que ha perdido tanta sangre que tiene la presión arterial peligrosamente baja. Estos síntomas pueden empeorar en caso de producirse un embarazo ectópico roto.

La consecuencia de esto es muy grave, ya que lleva a una hemorragia interna que puede acabar en shock e incluso provocar la muerte de la paciente. Cuando ocurre un embarazo ectópico, existe la posibilidad real de que la paciente muera si no es atendida con celeridad.

Diagnóstico del embarazo ectópico

Los médicos sospechamos un embarazo ectópico en mujeres en edad fértil que tienen dolor en la parte inferior del abdomen o sangrado vaginal, se desmayan o entran en estado de shock. El diagnóstico temprano de un embarazo ectópico es crucial para prevenir complicaciones graves. El embarazo ectópico es una situación médica delicada que requiere una detección y tratamiento precoz.

En primer lugar, es necesario un examen físico de la región pélvica, pues esto puede demostrar la presencia de dolor en la zona abdomino-pélvica y encaminar el proceso diagnóstico. Seguidamente, será necesaria una prueba de embarazo para confirmar que la gestación está teniendo lugar. Los dos métodos más importantes a la hora de diagnosticar un embarazo ectópico son la determinación de la hormona beta-hCG en sangre y la ecografía transvaginal.

El profesional médico ordenará un análisis de sangre de gonadotropina coriónica humana (HCG) para confirmar el embarazo y los niveles de esta hormona aumentan en caso positivo. La medición de la hormona β-hCG en sangre es una prueba cuantitativa que informa a las mujeres de una posible gestación en función de las semanas de embarazo. Se realiza sobre todo a las pacientes sometidas a una técnica de reproducción asistida. Con el análisis de la hormona beta-hCG en sangre, el embarazo ectópico puede empezar a sospecharse ya con 5 semanas de gestación si no se produce un aumento normal de esta hormona, la cual debe duplicarse cada 48 horas aproximadamente.

En un embarazo ectópico, la hormona beta-hCG no se eleva rápidamente como en un embarazo normal y, por tanto, los niveles se mantienen bajos. Análisis de sangre: Los niveles de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) son monitorizados.

Si el nivel de HGC es alto, la bolsa amniótica debería ser visible por ecografía. Si el test de embarazo en sangre es positivo, posteriormente se confirma el embarazo con una ecografía de ultrasonido 2 semanas después para poder ver la presencia del saco embrionario. La ecografía abdominal es de gran utilidad para encontrar el lugar de implantación del embrión, y si el tejido se ha roto y se está produciendo un sangrado interno. En caso de no observarse ningún saco dentro del útero con una β-hCG positiva, debe valorarse la posibilidad de un embarazo ectópico, el cual deberá confirmarse con un nuevo análisis de los valores de β-hCG y otros marcadores bioquímicos como la progesterona, la proteína placentaria 14, Ca-125 y creatina fosfoquinasa entre otros.

También puede ser necesaria una ecografía transvaginal, en la que se introduce una sonda ecográfica en la cavidad vaginal para observar el estado de órganos y tejidos en la región. Si la prueba de embarazo es positiva se procederá a efectuar una ecografía transvaginal para detectar si existe una ubicación diferente del feto a su lugar habitual en el útero.

Tratamiento del embarazo ectópico

El tratamiento de un embarazo ectópico depende del momento del diagnóstico y del estado clínico de la paciente. El embarazo ectópico se debe tratar inmediatamente para evitar una ruptura y una pérdida grave de sangre. Dependiendo de la evolución del cuadro, el tratamiento puede ser médico o quirúrgico. El tratamiento utilizado siempre dependerá del estado del embarazo ectópico.

Ningún óvulo fecundado desarrollándose fuera de la cavidad designada puede desembocar en un embarazo normal. Muchos de los embarazos ectópicos suelen resolverse solos, mediante un aborto espontáneo que generalmente es tubárico. Si esto no se produce de manera natural, será necesario interrumpir el embarazo mediante tratamiento quirúrgico o tratamiento médico con fármacos quimioterapéuticos como el metotrexato.

En los escenarios tempranos, el profesional médico puede optar por la administración de metotrexato, un fármaco que impide el crecimiento del embrión e interrumpe el embarazo. Para embarazos ectópicos diagnosticados pronto, que no se han roto, se puede usar una dosis del medicamento metotrexato, administrada mediante inyección intramuscular. Cuando el embrión tiene un tamaño pequeño, es posible tratar el caso con el fármaco metotrexato, el cual se encarga de interrumpir el embarazo al poco tiempo de ser inyectado al torrente sanguíneo. Para saber si este tratamiento inicial ha sido exitoso, se controlan los niveles de la hormona hCG para observar su disminución.

Si el embarazo está más avanzado y hay rotura de tejido o riesgo de que ocurra, será necesario un procedimiento quirúrgico. Si la mujer no cumple criterios para el tratamiento médico del embarazo ectópico, entonces este se puede tratar por laparoscopia. La elección médica de un tratamiento u otro se valora según las pruebas diagnósticas y los síntomas que presenta la paciente, la cual debe ser informada de las ventajas e inconvenientes de cada tratamiento.

La salpingostomía y la salpingectomía son 2 tipos de cirugía laparoscópica que se pueden emplear, aunque también puede ser necesaria una cirugía de urgencia en el caso de que haya sangrado y la vida de la paciente corra peligro. Tratamiento quirúrgico: en la mayoría de los casos se realiza a través de laparoscopia, y rara vez se utiliza laparotomía. Cuando el embrión tiene un tamaño muy grande, ya inadecuado para el uso de metotrexato, una cirugía sería la única opción. Si este es pequeño, se puede realizar una cirugía laparoscópica, el cual es un procedimiento menos invasivo. Se intenta salvar la trompa afectada en la gestación, aunque, a veces, si está muy dañada, puede ser necesario extirparla parcial o completamente. En el supuesto grave de rotura de la trompa y shock, será necesario llevar a cabo otras intervenciones como la transfusión de sangre e incluso una salpingectomía si la trompa estuviera muy dañada.

Tratamiento farmacológico: consiste en la administración de medicación directamente a la trompa de Falopio con la ayuda de una aguja o por vía intramuscular. Esta opción es menos frecuente y se suele reservar para situaciones excepcionales como las que se dan en el comienzo del embarazo sin que haya habido sangrado. Tratamiento quirúrgico: mediante laparoscopia para retirar el tejido ectópico.

¿Qué pasa tras un embarazo ectópico?

El embarazo ectópico puede desembocar en emergencia de vida o muerte si no se para a tiempo. El embarazo ectópico es la causa más frecuente de muerte materna durante el primer trimestre de gestación. La tasa de mortalidad es de 1,8 fallecimientos cada 1.000 embarazos ectópicos. Ante cualquier duda de embarazo o síntoma citado, se requiere atención médica inmediata. En VIVOLABS, ponemos a tu disposición diversos estudios para el diagnóstico de ETS.

El embarazo ectópico es una complicación seria del embarazo, y el diagnóstico y tratamiento precoz es importante para evitar mayores complicaciones. Perder un embarazo puede ser una situación difícil, independientemente de las semanas de gestación. El impacto emocional de vivir un embarazo ectópico puede ser profundo. Ansiedad, miedo o tristeza son reacciones comunes.

Es recomendable para las mujeres que han sufrido un embarazo ectópico la búsqueda de ayuda profesional y apoyo si es necesario, y con el fin de dar el tiempo preciso para hacer duelo por su pérdida. Tal vez se pueda ayudar a prevenir un embarazo ectópico reduciendo los factores de riesgo. En este sentido, es recomendable dejar de fumar, prevenir infecciones de transmisión sexual y consultar con la matrona o un especialista con el objetivo de lograr un buen asesoramiento preconcepcional si se plantea un nuevo embarazo.

Fertilidad después de un embarazo ectópico

Tener un embarazo ectópico no significa que no pueda producirse un embarazo normal en el futuro, ya que este no afecta a la fertilidad. El impacto significativo en la fertilidad futura. Sin embargo, algunas mujeres que han tenido un embarazo ectópico pueden concebir nuevamente, de forma natural o si no mediante tratamientos de fertilidad como la FIV. Sin embargo, estos tratamientos también pueden influir en el riesgo de desarrollar un embarazo ectópico.

Incluso si te han extirpado una de las trompas, todavía existe la posibilidad de que un espermatozoide fecunde un óvulo en la otra trompa y que el óvulo fecundado llegue al útero. Incluso cuando se ha tenido que extirpar una de las trompas de Falopio, el embarazo es posible perfectamente con una sola trompa.

Sí. Muchas mujeres logran un embarazo exitoso tras un ectópico. El embarazo ectópico es una condición médica seria que requiere atención inmediata. El embarazo ectópico es una situación médica delicada que requiere una detección y tratamiento precoz. Si bien puede suponer un reto emocional y físico, existen opciones para lograr el embarazo tras vivir esta experiencia.

Opciones para concebir después de un embarazo ectópico:

  • Embarazo natural: si al menos una trompa permanece funcional, existe la posibilidad de concepción natural, aunque las probabilidades pueden verse reducidas, especialmente si se ha retirado una trompa debido a un embarazo ectópico previo.
  • Fecundación in vitro (FIV): es la opción más recomendada en casos de daño tubárico bilateral o tras una salpingectomía.

Tratamientos de fertilidad y riesgo de embarazo ectópico:

Fecundación In Vitro (FIV). La FIV es uno de los tratamientos de fertilidad más comunes y efectivos. Consiste en la fecundación de un óvulo con un espermatozoide en el laboratorio y la posterior transferencia del embrión generado al útero. A pesar de que la FIV aumenta las posibilidades de embarazo para muchas mujeres, también puede incrementar el riesgo de un embarazo ectópico.

Inseminación Intrauterina (IIU). La IIU es otro tratamiento donde el esperma se deposita con una cánula en la cavidad endometrial (dentro del útero) durante el período de ovulación.

Inducción de la Ovulación. La inducción de la ovulación es un tratamiento en el cual se utilizan medicamentos para estimular la producción de uno o dos óvulos en un ciclo.

Recomendaciones para minimizar el riesgo de embarazo ectópico en tratamientos de fertilidad:

  • Diagnóstico temprano: El diagnóstico temprano es crucial para manejar un embarazo ectópico de manera efectiva.
  • Selección cuidadosa del tratamiento.
  • Selección de un centro de fertilidad adecuado: Es importante elegir una clínica con experiencia y un historial comprobado de éxito en tratamientos de fertilidad.
  • Evaluación y diagnóstico exhaustivos: Antes de comenzar cualquier tratamiento, es importante realizar una evaluación completa de la salud reproductiva.
  • Adaptación de tratamiento a las necesidades individuales: Cada paciente es única, por lo que los tratamientos deben ser personalizados.
  • Seguimiento cercano y continuo: Una monitorización exhaustiva durante y después del tratamiento es fundamental.

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