Gripe en Niños: Síntomas, Tratamiento y Prevención
La gripe es una infección de las vías respiratorias que da síntomas peores que los de un resfriado común, generalmente con fiebre alta, tos, dolor de garganta y malestar general con dolores de tipo muscular. En los niños a menudo se asocian náuseas o vómitos.
Sí, los niños también tienen gripe. Y es tan frecuente o incluso más que en los adultos. De hecho, los niños menores de 2 años ingresan por este motivo en más ocasiones que los mayores de 65 años, aunque en estos últimos las complicaciones son mayores.
¿Qué es la gripe?
La gripe es una enfermedad infecciosa aguda, muy contagiosa, producida por el virus de la gripe. Es una enfermedad infecciosa aguda, que afecta al aparato respiratorio y produce también una serie de síntomas generales característicos.
El Virus de la Gripe
Los virus de la gripe pertenecientes a la familia Orthomyxoviridae forman los géneros Influenza A, Influenza B e Influenza C; sin embargo, mientras los virus B y C son predominantemente patógenos humanos, los virus A son capaces de infectar de forma natural a numerosas especies de animales pertenecientes a las clases mamíferos y aves.
Existen dos mecanismos fundamentales que dan lugar a cambios antigénicos de los virus gripales: los cambios antigénicos menores (deriva antigénica o “drift”) y los cambios antigénicos mayores (salto antigénico o “shift”). La deriva antigénica (drift) se debe a la acumulación gradual de mutaciones puntuales, que originan virus variantes que se separan paulatinamente de los que circulaban hasta ese momento, dando lugar a los brotes epidémicos anuales.
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¿Cómo se contagia la gripe?
La gripe se contagia con mucha facilidad. Es casi imposible no “caer” si son tus hijos los que enferman. Y curiosamente son los niños los vectores de la enfermedad, es decir, son ellos los transmisores número uno del virus.
El virus llega a la mucosa respiratoria por vía aérea, donde puede ser neutralizado por los anticuerpos locales de infecciones anteriores. La infección se inicia por la fijación del virus a los receptores mucoproteicos de las células del epitelio respiratorio, donde se replica en las 48-72 horas siguientes y durante un periodo más largo en niños.
Desde aquí, el virus es eliminado en forma infectiva por las gotitas de Pflügge emitidas al exterior al hablar, estornudar o toser. Los niños son el factor fundamental en la cadena de transmisión de la enfermedad.
La gripe se transmite de persona a persona a través de las secreciones respiratorias, transmitiéndose los virus fácilmente a través del aire por las gotitas de Pflügge, especialmente en los locales cerrados. El período de transmisibilidad se extiende desde 24-48 horas antes del inicio de síntomas hasta 5-6 días después.
Es casi imposible no contagiarse pero aún así, recuerda… El lavado de manos frecuente es la medida preventiva más eficaz para prevenirla no solamente en los pacientes enfermos sino en sus cuidadores.
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Los estornudos, la tos o simplemente hablar son los mecanismos de expulsión del virus de la gripe y la principal causa de contagio. Por eso es importante mantener la distancia y evitar el contacto estrecho con la persona enferma.
Los niños pequeños son grandes transmisores de la gripe y pueden contagiarse al interactuar con otros niños que ya la padecen o al compartir objetos, por eso la medida más adecuada y saludable es no llevar al niño a la escuela o al colegio si ya está enfermo porque así evitaremos que otros menores se contagien. Además, los juguetes son otra fuente de infección y por eso es aconsejable limpiarlos y desinfectarlos frecuentemente.
Tanto guarderías como colegios son uno de los focos de infección más importantes de la gripe en niños pequeños. Sobre todo, en invierno, que es cuando generalmente el virus está presente en nuestro ambiente. Anualmente afecta a entre el 20 y el 30 % de los niños.
¿Cuáles son los síntomas de la gripe en niños?
La gripe en el niño puede presentarse de varias formas, aunque lo más habitual es la aparición de fiebre, que puede ser elevada, unida a síntomas de las vías respiratorias: tos, ronquera, dolor de garganta, obstrucción nasal y moqueo, en algunos casos ruidos de pitos al respirar (sibilancias), etc. También pueden tener vómitos y diarrea. Es frecuente el dolor de cabeza en los niños mayorcitos y que además "les duela todo".
La variabilidad de síntomas en la gripe es muy amplia, aunque los síntomas básicos en Pediatría son: fiebre elevada, tos, coriza, odinofagia, dificultad respiratoria, rechazo del alimento, vómitos y diarrea. En ocasiones, es característico además: decaimiento, somnolencia, cefaleas y mialgias, encontrándose con frecuencia elevación de las enzimas musculares (CPK y GOT).
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Los síntomas de la gripe en niños son los mismos que se dan en los adultos. Esto se evidencia a partir de los siguientes síntomas:
- Dificultad respiratoria
- Tos, que se aumenta cuando el pequeño o pequeña se acuesta a dormir.
- Fiebre alta superando la mayoría de las ocasiones los 38,5ºC.
- Dolor de garganta al tragar y/o al toser.
Adicionalmente pueden sentir escalofríos, diarreas o vómitos.
Estos síntomas afectan al día a día de los pequeños de diferentes formas:
- Haciéndoles sentir cansados y decaídos: apenas tienen ganas de hacer nada.
- Rechazan alimento.
Miositis Aguda como Complicación de la Gripe
El virus de la gripe ocasiona fiebre, malestar general y, a veces, síntomas respiratorios y digestivos. Afecta a todas las edades de la vida. En niños previamente sanos no suelen aparecer complicaciones. Pero en ocasiones hay afectación de alguna parte de cuerpo, siendo la miositis una de las más frecuentes en niños.
La miositis aguda es una inflamación de los músculos. Aparece en la mayoría de los casos asociada a una infección vírica, sobre todo al virus de la gripe (62% gripe B y 25% gripe A). Se presenta generalmente a la edad de 3-7 años.
Normalmente aparece en la fase de recuperación de la gripe. Los niños presentan repentinamente dolores musculares intensos, sensibilidad muscular y debilidad sobre todo en las piernas. La palpación de las pantorrillas suele ser muy dolorosa. Los niños pueden andar de puntillas, rechazar andar o no querer ponerse de pie.
El diagnóstico es clínico. No es necesario hacer pruebas. En cuadros graves, se recomienda hacer análisis de orina (por elevación de una proteína llamada mioglobina), analítica de sangre (por elevación de enzimas musculares entre otros) y electrocardiograma.
El tratamiento a seguir en casa es reposo relativo, hidratación y antiinflamatorios para el dolor hasta la desaparición de los síntomas. A medida que mejore el dolor reanudará poco a poco su actividad física.
Los síntomas se resuelven en pocos días (entre 3-10 días). Las complicaciones son menos frecuentes en niños que en adultos. En casos en los que haya afectación del estado general, persistencia de dolor, gran elevación de enzimas musculares en sangre u orinas oscuras (daño del riñón), será necesario el ingreso hospitalario.
¿Cómo se trata la gripe en niños?
La gripe no tiene tratamiento eficaz, al igual que otras enfermedades producidas por virus. Aunque la enfermedad no tiene tratamiento curativo, los síntomas sí pueden aliviarse.
No hay tratamiento eficaz para eliminar al virus. No sirven los antibióticos salvo en contadas ocasiones en las que se produce una sobreinfección, como por ejemplo una neumonía bacteriana o una otitis media.
El tratamiento es sintomático:
- Mantener bien hidratado al niño, ofreciéndole agua con frecuencia para evitar la deshidratación.
- Ofrecerle comida respetando sus gustos y apetito.
- Antitérmicos como el paracetamol si la fiebre genera malestar.
- Calor de hogar.
Algunas recomendaciones adicionales incluyen:
- Se debe incrementar la hidratación, beber pequeñas cantidades con cierta asiduidad porque esto permitirá eliminar la mucosidad y mejorar el estado general.
- Elevar el cabecero de la cama o cuna ligeramente para que respire mejor. En esta posición, la congestión nasal es menor.
- Hacer lavados de las fosas nasales son sueros salinos frecuentemente, pero sobre todo unos 20 minutos antes de las comidas para que así el niño logre respirar mejor por la nariz mientras almuerza.
- Tomar paracetamol o ibuprofeno cuando la fiebre sobrepasa los 38ºC. No obstante, solo conviene dárselo cuando percibamos que se siente alicaído, irritable y que tiene escalofríos por culpa de la fiebre.
¿Cuándo debo consultar al pediatra? Signos de Alarma
El niño tendrá que ser valorado por el pediatra. Habrá que descartar otras enfermedades que en su inicio parecen una miositis pero que tienen diferente evolución.
El pediatra debe seguir un control de la evolución. Tras la curación, 1 mes más tarde, se puede realizar una analítica para comprobar la normalización de las enzimas musculares.
Es más importante que saber qué tiene vuestro hijo, es diferenciar cuáles son los signos de alarma por los que debéis consultar con vuestro pediatra:
- Si tiene fiebre alta y mantenida y tras 3-5 días no desciende.
- Si está muy decaído, adormilado y poco activo.
- Si le salen manchitas en la piel. La gripe a diferencia de otras muchas enfermedades víricas de los niños, no produce exantema (lesiones en piel).
- Si la tos empeora con el paso de los días.
- Si tiene una respiración agitada, más frecuente de lo normal u observas dificultad respiratoria o pitos.
¿Qué podría hacernos pensar que no es una miositis y que se trata de una enfermedad más grave?
- Dolor muscular asimétrico.
- Aparición de una inflamación importante localizada.
- Enrojecimiento o supuración del músculo.
- Antecedentes personales o familiares de enfermedad neuromuscular o metabólica.
Prevención de la Gripe en Niños
La prevención consiste en evitar el contagio de la infección vírica con buenos hábitos higiénicos, sobre todo lavado de manos. No se sabe porque algunos niños tienen miositis y otros no.
La vacunación antigripal anual es la estrategia prioritaria en la prevención de la gripe.
Vacunación contra la Gripe
Cada año la OMS decide las nuevas cepas a incluir en la vacuna anual y se inicia la campaña entorno a Octubre-Noviembre.
La vacuna de la gripe solo se debe usar en niños a partir de los 6 meses de edad. Se recomienda la vacunación anual a los niños con enfermedades de base que les hagan más propensos a las complicaciones, como asma, diabetes, algunas enfermedades renales, enfermedades del sistema inmunológico, pacientes neurológicos, etc.
Para esta temporada 2025-2026 se recomienda , y se financia, la vacunación a todos los niños de 6 a 59 meses de edad para su protección individual y para no trasmitir la enfermedad a los grupos más vulnerables de más edad.
Se recomienda la vacunación anual a los niños con enfermedades de base que les hagan más propensos a las complicaciones, como asma, diabetes, algunas enfermedades renales, enfermedades del sistema inmunológico, pacientes neurológicos, etc.
Es especialmente importante la vacunación del entorno familiar cuando existan lactantes menores de 6 meses de edad con factores de riesgo, ya que estos no pueden recibir la vacuna antigripal.