Ha Nacido Una Estrella: La Vida de Lady Gaga
Han pasado cinco años desde que se estrenó Ha nacido una estrella, la película que marcó un antes y un después en la vida de Lady Gaga y Bradley Cooper. Durante el año 2018 y 2019 la película ''Ha nacido una estrella'' y su banda sonora oscarizada 'Shallow' fueron de lo más googleado y buscado en internet.
La pasada noche pudimos disfrutar del estreno en televisión de una de las películas que más nos gusta: 'Ha nacido una estrella'. Y es que el amor que desprenden los dos protagonistas como Bradley Cooper y Lady Gaga es tal que incluso se llegó a pensar que estaban juntos. Pero no. Aunque lo que más nos conquistó fue la banda sonora.
Es de esos temas que se clavan directamente al corazón y no es para menos, la canción pasará como una de las grandes de la historia. Gaga, que es una compositora sobresaliente y todo su equipo, reflejaron justo lo que Cooper quería. Ahora, año y medio largo después, los mensajes que manda el tema, todavía son más reveladores.
Tanto la cantante como el actor interpretaron sus papeles, dos almas libres y solitarias con un sueño y una pasión común: la música. Aunque no tuvieron una vida fácil, tampoco fingieron ser lo que no eran. Algo que cuenta la canción y que tiene mucho que ver con sus vidas.
Lady Gaga: Una Estrella Multifacética
La última gran estrella del espectáculo en los Estados Unidos es, desde hace algo más de un decenio Lady Gaga. Con una proyección internacional, convertida en estrella del pop y ahora asimismo del cine: aspira a un Oscar a la mejor actriz por su película Ha nacido una estrella. De hecho, hace pocas semanas ya obtuvo un Globo de Oro por el tema central de Ha nacido una estrella. Y, más recientemente, el séptimo Grammy de su triunfal carrera.
Lea también: Manzanilla y bebés: ¿es seguro?
Llamada realmente Stefani Joanne Angelina Germanotta cumplirá treinta y tres años el próximo 28 de marzo. Nacida en Nueva York, vivía en una zona de gente acomodada, el Upper West Side, aunque sus padres, cuando ella nació, no nadaban en la abundancia; mas bien de clase baja. Ambos dedicados a trabajos relacionados con la industria telefónica. El padre, hábil en ese menester, llegó a crear una empresa y obtuvo ya superiores ganancias. La madre tenía un fino espíritu cultural e introdujo a la pequeña Stefanoi en el estudio del piano, cuando sólo contaba cuatro años.
Ya con trece años, Stefani compuso su primera balada, "To love again". Acerca de su sobrenombre artístico circulan varias versiones, aunque todas vienen a coincidir en que tienen que ver con el grupo Queen y una de sus canciones, "You are so gaga!". De todas formas, cuantos llevaban su carrera, reunidos a propósito para elegir ese mote, dieron en citar a Radio Ga Ga y, tratándose de una voz femenina, nada mejor que llamarla Lady. Y así quedaría bautizada.
Lady Gaga tuvo una educación católica, pero con su vida en locales nocturnos de mala nota se fue convirtiéndola en una muchacha malhablada, que lo mismo coqueteaba con chicos que con ocasionales amigas. De ahí que en algunas biografías se sugiera su posible bisexualidad, que luego ha podido comprobarse que ya no era tal. Siempre le gustó escandalizar, para llamar la atención. Y harto es sabido para quienes se han interesado siquiera alguna vez por ella, que es un icono de la comunidad gay.
Su característica principal, dejando a un lado su indiscutible talento musical, su formidable voz llena de recursos para no sólo el pop rock, es la creatividad que aporta en sus espectáculos, cuidando las coreografías. Y la ropa que exhibe, cada vez diferente, a estrenar. Bien sofisticada, incluso cutre si va por la calle o a algún evento donde así proceda. Excéntrica, con sus mallas, sujetadores, pelucas, atrevidos escotes, movimientos, gestos y puestas escénicas, Lady Gaga es ya hace tiempo una singular artista, una estrella de las que salen pocas, de tarde en tarde. La prestigiosa revista Time ya la eligió en 2010 una de las cien personas más influyentes de los Estados Unidos.
Vida Sentimental
Amores juveniles los tuvo a puñados. Novios de los de "usar y tirar", si se me permite la expresión. Desde luego, ya más en serio fue su relación con el actor Taylor Kinney, con quien convivió durante el periodo comprendido entre 2011 y 2016. Iban a casarse, incluso la pareja exhibió el valioso anillo de diamantes que el galán le regaló, valorado exactamente en 440.000 dólares. Y, de la noche a la mañana, rompieron el compromiso. ¿Razones? Se veían poco, por los compromisos de uno y otra y cuando lo hacían, se pasaban discutiendo a menudo. En uno de esos arranques de diva que siempre ha tenido Lady Gaga dejó en suspenso la boda.
Lea también: Alivio de Cólicos en Recién Nacidos
Un año después de tal ruptura sentimental Lady Gaga se emparejó con su "mánager", Christian Carino, de cuarenta y nueve años en la actualidad, dieciséis más que ella. No se trata de un tipo cualquiera pues representa también a Justin Bieber, Miley Cirus, Jennifer López y Christina Aguilera. En uno de esos arranques espontáneos de la estrella, dijo no hace mucho que este año quería casarse con Christian. Y muchos seguidores de la cantante creyeron que en este 2019 se desposaría con él.
La fortuna de Lady Gaga ha sido cuantificada en trescientos millones de eutos. Luego lo que se dice en estos casos es que no ha de preocuparse para pagar el recibo de la luz el resto de su vida. Tiene varios "casoplones". Uno, en Los Ángeles, que perteneció a otro excéntrico, Frank Zappa. Y una lujosa villa en Malibú. Colecciona cuadros, objetos de anticuario y rarezas, como algunas piezas que pertenecieron a artistas famosos, como Michael Jackson, del que posee una "chupa" de cuero que él utilizó para el vídeo de la canción "Bad".
La propia Lady Gaga, si se desprendiera de sus vestidos, tendría cola de admiradores en pos de algunas de sus extravagantes prendas. A veces se habla, se escribe, más de ella por su "look" que por su voz. Y nos ratificamos de nuevo en que es una estrella, guste a los más modernos, y sea ignorada por otros. Lo que no deja es indiferencia.
Ha Nacido Una Estrella: Un Remake con Sello Propio
Ha nacido una estrella es ahora un remake dirigido por Bradley Cooper donde Lady Gaga incorpora el papel de Ally, una camarera que abandona los sueños de ser compositora y se conforma con cantar en garitos de poca monta. Hasta que un ídolo del rock la descubre cierta noche y Ally puede alcanzar lo que siempre quiso ser. De alguna manera ello tiene que ver con la propia vida de Lady Gaga y hasta en el hecho de que fuera elegida para esa película. Resultó que Cooper la escuchó interpretar La vida en rosa, aquel éxito de la ya legendaria Edith Piaf, y acertó al darle la ocasión de ser, una vez más, la heroína de ese argumento.
Pero, al margen de esta incursión cinematográfica de Lady Gaga, su nombre está asociado al pop rock desde que mediada la primera década de este siglo se iniciara como cantante en pequeños locales neoyorquinos. Su caso tiene bastante similitud con Madonna: dos intérpretes de ascendencia italiana con el denominador común de una desmedida ambición por llegar a lo más alto en el mundo del espectáculo. Y a fuer que las dos lo han conseguido. Madonna, si no en decadencia, ya con sus mayores metas obtenidas, y Lady Gaga en la cima de su profesión con un inmediato futuro sin que nadie pueda desbancarla.
Lea también: ¿Problemas de popó en tu recién nacido?
La Experiencia en el Set
Lady Gaga compartió su experiencia durante la filmación, destacando la importancia de la confianza y la vulnerabilidad. Puse en él mi confianza absoluta y también creí en la visión que tenía para el filme. Creo que cuando un artista se pasa de un medio a otro, y su talento se ha estado gestando durante un largo período de tiempo, su primer proyecto siempre va a ser una explosión de ese talento acumulado. Yo estaba convencida que esta película iba a ser una obra maestra sin mi presencia.
Pero la clave para hacer bien mi papel fue permitirme ser vulnerable, algo para lo que se requiere fortaleza y confianza. Tal como el personaje de Bradley le dice al mio, lo único que hacía falta era confiar. Y eso fue lo que hice. Confié en él y en Matthew Libatique, el director de fotografía, que es brillante. No hubo un solo momento cuando estábamos en el plató en que me preguntara como me veía ni tampoco quise ver lo que aparecía en el monitor.
El ambiente en el plató era puro amor, no sólo entre Bradley y yo, sino con el resto del elenco y el equipo técnico. Fuimos como una familia y todos creímos a pies juntillas en esta historia. Él es un gran director, porque no sólo era muy preciso sino que además fue muy libre. Eso me enseñó mucho. La primera vez que hicimos una escena juntos yo me la pasé repitiendo mi parlamento una y otra vez, porque pensé que me tenía que limitar a decir esas frases, pero él me enseñó que me tenía que relajar, y dejar que las emociones me fuesen guiando, para que pudieran aparecer cosas que no estaban en el guion. Fue una experiencia increíble y el es un profesional absoluto.
Fui a profundidades de mi corazón y de mi mente como nunca lo había hecho antes, porque contaba con alguien maravilloso a mi lado que me permitió tener esa vulnerabilidad. Filmar fue volver a sentirme nueva, como cuando presenté mi música por primera vez.
Fue muy simple, porque yo era de verdad Ally. Me cambié el color del cabello y dejé de usar maquillaje meses antes de que empezáramos a filmar. Hicimos juntos seminarios de actuación que me ayudaron a estar lista, aunque yo me eduqué para ser actriz cuando era joven. Fui al Instituto Lee Strasberg, en donde aprendí el método de Stanislavsky. En esa escena, fue como si los dos estuviésemos solos. Me olvidé de las cámaras, porque es lo que uno tiene que hacer. No es que uno tenga que actuar. Incluso mencionar esa palabra suena raro, porque uno no tiene que actuar, tiene que ser. Nunca pensé si la cámara me estaba tomando bien o no. Estábamos allí como si no hubiera nadie, y tuve que encontrar las palabras como si no las supiese.
Interpretando La Vie en Rose
Fue totalmente diferente a cuando la cantaba con Tony Bennett, algo que hice muchas veces. Con él, era yo la que cantaba esa canción. El desafío fue interpretar La vie en rose como Ally, una chica que canta en clubes una vez por semana o quizás menos. Fue como regresar a mis inicios en el Lower East Side de Nueva York, y también tuve que dejar a un lado mi ambición, porque cuando comienza la película Ally no es ambiciosa. Está deprimida y no cree en si misma. Ha renunciado a todos los sueños que creía que podía cumplir.
El Impacto de los Premios
Uno de los momentos más emotivos de la película es cuando Ally recibe el Grammy. Cuando ganó su primer premio ¿desaparecieron todas las dudas sobre usted? No, en absoluto, no te quita las dudas, pero es un gran honor. Yo recuerdo como si fuera hoy la primera vez que recibí una llamada en la que me dijeron que estaba nominada a tres Grammys. Me puse a llorar de la emoción. Pero los premios nunca te quitan la inseguridad, que es moneda corriente entre los artistas.
Bradley Cooper y Lady Gaga: Una Conexión Especial
En el momento que me encontré con Bradley Cooper en mi casa en California tuvimos una conexión instantánea. Y antes de que me pudiera dar cuenta le estaba sirviendo un plato de fideos que había sobrado del día anterior. Él es de origen italiano igual que yo. Los dos somos de la Costa Este, por lo que la conexión fue muy fuerte. No mucho después me preguntó si podía cantar con él Midnight Special. Imprimí la partitura, me senté en el piano, bastante nerviosa, y en cuanto me puse a tocar el se puso a cantar. Tuve que parar porque me conmocionó su voz. Es algo que viene de la profundidad de su alma. Supe en ese momento que él era el único actor que podía interpretar a una estrella de rock con absoluta verosimilitud. Yo confié en él totalmente y lo mismo le pasó a él. Esta no fue una jugada para hacer avanzar mi carrera. No es que hice American Horror Story y ahora necesito hacer una película.
Muchos se preguntaron qué estaba pasando realmente entre el actor y la cantante. Para disgusto de sus seguidores, confesó que lo suyo con Bradley no era más que una interpretación digna de un Oscar, premio que se llevó la actriz a la mejor canción por Shallow. La cantante le dijo a Oprah Winfrey que eran simplemente amigos. "Nosotros inventamos esa historia de amor. Y para mí, como actriz, por supuesto que quería que la gente creyera que era real", reveló. Trabajaron durante días para que eso ocurriera, señala. "Ambos queríamos también que el público sintiera ese amor en los Oscar. Queríamos que esa historia llegara a todas las pantallas de televisión donde se estuviera viendo la gala. Y trabajamos muy duro para conseguirlo. Ensayamos bastantes días y planificamos cada segundo de la actuación como si fuera una película", añadió.
Superando Desafíos Personales
Para Bradley también fue una catarsis a nivel personal, ya que este filme le ayudó a superar traumas pasados. El actor, de 48 años, explicó cómo su lucha constante con las drogas y el alcohol lo ayudaron a sumergirse en el personaje de Jackson Maine, una estrella del rock que lucha contra la adicción. "Mi dolor hizo que me fuera más fácil poder entrar allí", afirma sobre el drama musical con el que conquistó a la audiencia en 2018. "Gracias a Dios estaba en un momento de mi vida en el que me sentía cómodo con todo eso, así que realmente podía dejarme llevar". Bradley Cooper lleva sobrio 19 años, como comentó en una reciente entrevista con el experto en supervivencia Bear Grylls.
Pero la vida de la artista no ha sido fácil. La exitosa creadora de Ha nacido una estrella reveló que desarrolló un TEPT, trastorno de estrés postraumático. "Tengo una enfermedad mental, y lucho contra ella todos los días", confesaba en una entrevista. Algo que le ha marcado y tenido en una noria de emociones y picos durante su vida.
Lady Gaga confesó su lucha interna ''tras se violada con 19 años'', para que esto no condenase su vida. Durante muchos años le generó una gran inseguridad y miedo. Nunca fue muy popular, por lo que cuando llegó la fama necesitó ayuda de especialistas que le ayudaran a gestionar todos los cambios y sentimientos encontrados ante tantas experiencias fuertes de su vida. "De repente me convertí en una estrella y estaba viajando por el mundo yendo de la habitación del hotel al garaje a la limusina al escenario, y nunca lo enfrenté, y de repente comencé a experimentar este increíble dolor intenso en todo mi cuerpo. Eso imitaba la enfermedad que sentí después de ser violada", contó ella misma en una entrevista. De ahí que esta canción tenga mucho que ver con ellos más que en la ficción, en la vida real.
El Legado de Ha Nacido Una Estrella
Ha nacido una estrella" fue un éxito rotundo en el cine que obtuvo 46 millones de dólares en taquilla y un Oscar como Mejor Canción Original. La exitosa película protagonizada por Bradley Cooper y Lady Gaga, con toda la magia que juntos dieron al flim, en principio fue idealizada para tener a Beyoncé como Ally. Así lo propuso Cooper a Greg Silverman, y este no dudó en afirmar que si lograba que lo hiciera por menos de 25 millones de dólares el papel sería suyo. Sin declarar las razones, el actor dijo que después de un año de desarrollar juntos los personajes “eso fracasó”, lo que lo llevó a considerar otras opciones. En un concierto benéfico Bradley vio cantar a Lady Gaga, y fue cuando notó que había encontrado a su protagonista. La magia con que llenó el lugar le confirmó que debía hablar con ella para hacerle la propuesta. Lo logró. Después de comer cantaron juntos y fue ahí cuando no le quedaron dudas de que la había encontrado, la chica de Jersey finalmente existía en cuerpo y alma.
Gaga se enamoró de la historia, un músico reconocido que vive un mal momento y una cantante que sueña con llegar lejos en el mundo musical. Así, mágicamente, después de este encuentro inesperado entre Cooper y Gaga, inició el rodaje de una nueva y exitosa versión de “Ha nacido una estrella” de William A. Durante el rodaje de la última canción que compuso Jackson antes de suicidarse, a quien da vida Cooper, Gaga fue notificada de que su mejor amiga había fallecido, y a 30 minutos de iniciar la grabación, la artista abandonó el set para estar con la familia de su amiga y darle el último adiós. Cuenta con mucha nostalgia que cuando volvió al set Cooper “fue muy amable” y que le dijo que no tenía que hacerlo de nuevo. Ella, fiel amante de la música solo quería cantar y recuerda ese día como uno muy especial que nunca olvidará.
La taquillera cinta cuenta con un emotivo final para el personaje de Gaga. Ocurre cuando Ally canta la última canción que su marido Jackson Maine (Cooper) compuso antes de suicidarse y que lleva por título 'I'll Never Love Again'. Un desenlace que, sin duda, hizo llorar a más de uno, pero que tampoco fue nada fácil para la propia Gaga a la hora de enfrentarse al rodaje de aquella emotiva escena.
La cantante y actriz recibió, momentos antes de iniciar la grabación de la canción, la noticia de que su mejor amiga Sonja Durham acababa de fallecer a causa de un cáncer, según explico ella misma en una entrevista con Entertainment Weekly. Mi gran, gran, gran amiga Sonja murió de cáncer ese día. Teníamos que rodar en 30 minutos y abandoné el set porque su marido me llamó y me subí al coche. Se murió 15 minutos antes de que llegase. Me tumbé junto a ella, con su marido, con su perro, con su hijo... Cuando volví, Bradley fue muy amable conmigo y lo superamos. Interpreté la canción. Me dijo: 'No tienes que hacerlo de nuevo. Está bien'. Todo lo que quise hacer era cantar. Nunca olvidaré ese día.
Los fans de Gaga conocían bien la relación entre Gaga y Durham. En el documental de la artista de Netflix Gaga: Five Foot Two, se puede ver a ambas juntas momentos antes de la actuación de la cantante en el descanso de la Super Bowl y cómo, antes de ese acontecimiento, Durham le comunica malas noticias a Gaga sobre su enfermedad. Además, Durham era una habitual en las imágenes que Gaga subía a su cuenta de Instagram.
Las Predecesoras de Gaga en Ha Nacido Una Estrella
Hollywood quiere que Lady Gaga gane un Oscar. Las críticas hacia la cuarta versión de 'Ha nacido una estrella' dirigida por Bradley Cooper no pueden ser mejores. La mayoría de ellas apuntan directamente a la cantante/actriz como principal reclamo de esta ópera prima de relumbrón. Quizá esta historia de la aspirante a estrella y el artista reconocido y alcohólico, ya convertida en cliché, le traigan suerte a la artista. Sus predecesoras vivieron grandes éxitos gracias a su particular 'A star is born'. Sus vidas también fueron bastante difíciles.
Si hay una de ellas a la que Gaga haya mencionado en las entrevistas es a Judy Garland, que protagonizó la versión más conocida, la dirigida por George Cukor en 1954. Y quizá no haya que buscar demasiado para encontrar puntos en común entre Stefani Joanne Angelina Germanotta, nombre real de la artista, y Frances Gumm, nombre de nacimiento de la inolvidable Dorita de 'El mago de Oz'. Aunque vivieron su infancia en épocas completamente diferentes, ambas fueron difíciles. Judy vivió esos años de espectáculo en espectáculo junto a sus hermanas, explotada y, poco después, manipulada por el departamento de publicidad de la Metro Goldwyn-Mayer. El estudio la pasó por su particular 'máquina de hacer estrellas': la obligó a adelgazar y la sometió a un tratamiento de pastillas a las que se volvió adicta. Gaga nunca llegó a ese punto, pero siempre ha hablado del bullying que sufrió en la escuela como uno de los momentos definitorios de su vida.
Janet Gaynor, la primera Esther Blodget (así se llamaba el personaje en las dos primeras 'Ha nacido una estrella'), también era perfecta para personificar la inocencia corrompida de una joven aspirante a actriz que descubría las cloacas del mundo del espectáculo. Bajita, menuda y de cara redondeada (cuentan que la 'Blancanieves' de Disney se inspiró en ella), Gaynor fue una pionera del cine. Su vida personal, con menos vaivenes que la de Garland, tampoco fue un lecho de rosas. Aunque triunfó gracias al 'Amanecer' de Murnau y a 'Alas', la primera película ganadora de un Oscar, en los años 30 tuvo que dar mucho de sí para que su fama no languideciese como la de otras estrellas del cine mudo. Su segundo matrimonio de unos veinte años con Adrian, el diseñador abiertamente gay de la Metro Goldwyn-Mayer, tampoco la hizo precisamente feliz. Estar casada con un homosexual (con el que tuvo un hijo y al que no abandonó hasta la muerte de este en 1959) no debió ser plato de gusto para una mujer que tuvo que someterse a los duros corsés de Hollywood. El 5 de septiembre de 1982, cuando ya era una anciana, ella y su tercer marido, el productor Paul Gregori, se vieron envueltos en un grave accidente de tráfico en San Francisco. Once costillas rotas, varias fracturas pélvicas y daños en el riñón fueron los resultados del desastre. Al parecer, el conductor que chocó contra ellos estaba borracho. Cuando la actriz falleció dos años más tarde, en 1984, su doctor aseguró a la prensa que la verdadera causa de la muerte habían sido las heridas que le produjo el choque y de las cuales “nunca se recuperó”.
Streisand ya era toda una estrella cuando se estrenó su propia 'Ha nacido una estrella'. En esta ocasión, los tejemanejes del Hollywood de los grandes estudios se sustituyeron por el mundo del rock. La cinta acabó siendo la tercera más taquillera de 1976 en Estados Unidos y 'Evergreen', una de sus canciones, acabó ganando un Oscar. Se volvía a demostrar la permanencia de la historia. Aunque la actriz de origen judío posee un largo currículum a sus espaldas (de los rumoreados Carlos de Inglaterra y Warren Beatty a James Brolin, su actual compañero sentimental), parece que ella se ha librado, por el momento, de desgracias reseñables.
Éxito y fracaso, suerte y fatalidad, las dos caras de una misma moneda que todo artista conoce tan bien como el personaje protagonista de 'Ha nacido una estrella'. Quizá por eso la historia nunca pasa de moda. Y por eso cineastas tan dispares como William Wellman o George Cukor se entusiasmaron con el tema que trata: ese arma de doble filo que es la fama. Algo que debe saber muy bien una Lady Gaga que siempre utilizó el disfraz como una forma de imponerse ante el mundo. Ya lo decía la inolvidable May Robson, abuela de la primera 'estrella' en la película de 1937: “Cada sueño que consigas hacer realidad lo pagarás con el corazón”.
tags: #ha #nacido #una #estrella #lady #gaga