Anemia y Hemoglobina Baja en el Embarazo: Causas y Tratamiento
La anemia durante el embarazo es un problema relativamente frecuente, ya que el cuerpo se ve forzado a producir más sangre para garantizar el correcto desarrollo del bebé. Es la disminución en la concentración de hemoglobina en sangre, con reducción del valor del hematocrito. Es importante comprender esta condición, sus causas y cómo manejarla para asegurar la salud tanto de la madre como del bebé.
¿Qué es la Anemia?
La anemia es la disminución de hemoglobina o del número de glóbulos rojos en la sangre. Los niveles bajos de glóbulos rojos o de hemoglobina en la sangre producen anemia. Esta enfermedad dificulta el transporte del oxígeno desde los pulmones hasta todos los puntos de nuestro cuerpo. La hemoglobina es una proteína presente en los glóbulos rojos que transporta el oxígeno desde los pulmones hacia el resto del cuerpo.
Anemia Fisiológica del Embarazo
Es normal que durante un embarazo los niveles de hemoglobina y glóbulos rojos disminuyan, y que las necesidades de oxígeno aumenten. En la semana 24 de embarazo tu hijo está ganando peso, pero aún puede moverse dentro del útero materno. Seguramente tú te encuentras mejor. Ésta es la causa de la llamada “anemia fisiológica” de la embarazada. Es frecuente que en el segundo trimestre de gestación y no requiere tratamiento.
Síntomas de Anemia en el Embarazo
Cansancio, fatiga y poca resistencia al ejercicio físico son los síntomas principales, que a veces pasan desapercibidos porque se consideran normales dentro del embarazo. El cansancio suele ser un síntoma del embarazo, pero si se acompaña de fatiga, palidez o taquicardia pueden ser señal de anemia durante la gestación. La embarazada debe consultar con el médico si sufre alguno de los síntomas antes descritos de manera continuada a lo largo del día, durante mucho tiempo.
Durante el embarazo es fundamental prestar atención a posibles signos o síntomas que puedan hacer sospechar de anemia en la mujer. Entre los síntomas más frecuentes de anemia en el embarazo se encuentran:
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- Palidez de la piel y las mucosas por la reducción de glóbulos rojos y de hemoglobina en la sangre.
- Cansancio excesivo o injustificado, ya que será complicado el transporte de oxígeno.
- Somnolencia.
- Debilidad.
- Mareos y vértigos.
- Sudoración.
- Ansiedad.
- Dolor de cabeza.
- Apatía.
- Inapetencia.
- Pérdida abundante de cabello.
- Uñas que se quiebran fácilmente.
- Taquicardia.
- Dificultades respiratorias.
Hay que tener especial cuidado ya que algunos de estos síntomas se pueden confundir con los propios de una mujer embarazada. En cualquier caso, si hay sospecha de anemia, lo mejor será hacer un análisis de sangre para confirmarlo o rechazarlo.
Causas y Tipos de Anemia Durante el Embarazo
La anemia en el embarazo puede ser causada por varias razones, siendo la deficiencia de hierro la causa más común. Durante la gestación, la madre necesita más hierro para satisfacer las demandas del crecimiento del feto y de la placenta, así como para aumentar su propio volumen sanguíneo. Si la embarazada no consume suficiente hierro a través de la dieta, puede producirse anemia.
También existen anemias de tipo genético, como como consecuencia de una pérdida abundante de sangre o por deficiencias de vitaminas o nutrientes en el organismo. Otras de las causas de la anemia en el embarazo pueden ser que el feto consuma gran parte del ácido fólico de la madre o que haya una deficiencia de la vitamina B12. Por tanto, los tipos de anemia más comunes durante el embarazo son los siguientes:
- Anemia ferropénica: Es el tipo más frecuente de anemia y está causada por la falta de hierro. Se produce cuando hay una mala absorción del hierro o los depósitos son insuficientes. Este es, sin duda, el tipo de anemia más predominante, ya que se da en alrededor el 15 % de los embarazos.
- Anemia megaloblástica: Es un tipo menos frecuente que se produce por un déficit de ácido fólico o de vitamina B12, vitaminas implicadas en la formación de los glóbulos rojos. Como estas dos vitaminas no se acumulan en el cuerpo, hay que obtenerlas de la dieta o de suplementos alimenticios de forma continuada. Este es el segundo tipo de anemia durante el embarazo más común.
Algunas estadísticas apuntan que aproximadamente el 90% de las anemias que se dan durante el periodo de gestación se deben a la falta de hierro.
Factores de riesgo de la anemia gravídica
La deficiencia de hierro durante el embarazo puede ocasionar que la mujer se sienta cansada. Por ello, es importante conocer los factores de riesgo para reducir lo posible esta afección.
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El embarazo por sí mismo es un factor de riesgo para desarrollar anemia. Sin embargo, este riesgo se verá incrementado en estas situaciones:
- Si se trata de un embarazo múltiple.
- Si la mujer tiene vómitos con frecuencia.
- Si no se consume la suficiente cantidad de alimentos ricos en hierro.
- Si las reglas antes del embarazo eran abundantes.
También puede suponer un factor de riesgo para la anemia durante el embarazo aquellos casos de antecedentes familiares de anemias gravídicas.
Diagnóstico de la Anemia en el Embarazo
La Organización Mundial de la Salud considera que hay anemia cuando los niveles de hemoglobina son inferiores a 11 g/dL, así como un hematocrito menor al 33%. Por ello, el diagnóstico de la anemia durante el embarazo se establecerá en base al resultado obtenido en una analítica de sangre. Unos niveles bajos de hemoglobina o hematocritos pueden ser indicativos de anemia por déficit de hierro. A lo largo del embarazo, cada vez que el médico te manda hacer unos análisis de sangre (en general, uno por trimestre) prestará mucha atención a los niveles de hemoglobina, al número de hematíes o glóbulos rojos presentes en tu sangre y a la cantidad de hierro que tienes almacenada.
Durante el embarazo se pueden considerar normales valores superiores a 10,5 gr/dL de hemoglobina y del 32% de hematocrito.
Tratamiento de la Anemia en el Embarazo
Una vez visto cuál es el déficit que causa la anemia, se aportarán diferentes nutrientes o vitaminas para combatirla. La falta de hierro, ácido fólico y vitamina B12 se corrigen con suplementos vitamínicos. En el caso del suplemento de hierro, hay que tener en cuenta que puede provocar náuseas y vómitos. Se debe consultar con el médico si así ocurre y tomarlo siempre que sea posible con zumo de naranja, porque aumenta su absorción.
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La dosis diaria recomendada durante el embarazo es de 150 miligramos de sulfato ferrosos o 300 miligramos de gluconato ferroso. Estas dosis pueden variar en función de cada caso y de la gravedad de la anemia, siendo éstas las cantidades indicadas para el consumo sin que supongan un efecto negativo en el feto.
Se recomienda tomar el hierro en ayunas (1 hora antes o 2 después de las comidas). Se puede iniciar la toma profiláctica de hierro pasada la mitad del embarazo y existen multitud de preparados, siendo el sulfato ferroso el que generalmente mejor se absorbe. De todos modos los tenéis en comprimidos, orales o en sobres. Elegid el que mejor toleréis con tal de que se eleven los niveles de hemoglobina 0.8 g/dl por semana.
Además, hay otras fuentes, como los suplementos de hierro y ácido fólico o vitamina B12. De todos modos, esta suplementación se debe regir siempre por las instrucciones de tu especialista.
También, para mantener un número adecuado de glóbulos rojos en sangre con una hemoglobina adecuada se necesitan vitaminas y minerales que participan en su producción. Pero durante el embarazo las necesidades de hierro aumentan y en ocasiones la dieta no es suficiente.
Comer alimentos ricos en hierro en el embarazo te ayudará a prevenir la anemia ferrópenica que a menudo sufren las gestantes. La forma más eficaz de evitar tener anemia por déficit de hierro es garantizar un aporte de hierro adecuado mediante la alimentación. Lo ideal es prevenir estas carencias con una dieta completa y análisis de sangre frecuentes.
La alimentación y la combinación de alimentos son dos aspectos clave para evitar un hematocrito bajo (embarazo), o para subir los niveles de hematocrito si son bajos. Suplementación con hierro (múltiples fórmulas). Agua de mar Quinton (ampollas): como prescripción general, se recomienda la toma de ampollas de agua de mar isotónica durante todo el embarazo, aunque también se puede tomar agua de mar hipertónica durante el tercer trimestre, dependiendo de cada caso. La Terapia Marina (uso terapéutico del agua de mar) ha demostrado ser un complemento muy recomendable como elemento facilitador de la reposición de los niveles de hierro.
Repercusiones en el Feto
Algunos expertos aseguran que las necesidades del feto no tienen porque verse afectadas aún tratándose de un caso de anemia severa. Sin embargo, la anemia en su forma más grave puede aumentar la probabilidad de sufrir un aborto, la mortalidad perinatal o determinadas infecciones. La anemia durante el embarazo también puede suponer que el bebé tenga un bajo peso al nacer y hay mayor probabilidad de parto prematuro. Además, algunos estudios han advertido que los hijos de madres anémicas tienen más riesgo de padecerla durante su primer año de vida, aunque no se haya detectado siendo recién nacidos.
Tabla de Valores Normales Durante el Embarazo
| Parámetro | Valor Normal |
|---|---|
| Hemoglobina | > 10.5 g/dL |
| Hematocrito | > 32% |
Es importante recordar que estos valores pueden variar ligeramente según el laboratorio y el trimestre del embarazo. Siempre consulta con tu médico para una interpretación precisa de tus resultados.
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