Hernia Umbilical en Recién Nacidos: Causas y Tratamiento

18.11.2025

El ombligo de un bebé es una parte fascinante y única de su cuerpo. Puede que hayas notado que tu bebé tiene el ombligo hacia dentro o hacia fuera. En este artículo, hablaremos sobre las hernias umbilicales en los bebés, sus causas, cómo cuidar de un ombligo salido y cuándo es necesario consultar a un profesional de la salud.

¿Qué es una hernia umbilical?

El ombligo se forma en el lugar donde en su momento estaba conectado el cordón umbilical. Tras el nacimiento, el cordón se corta y se retira: queda un pequeño muñón que suele secarse y caer en unas tres semanas. Cuando se ha curado la zona del cordón en la barriga del bebé, aparece el ombligo.

Se habla de hernia umbilical en bebés cuando el ombligo está hacia fuera en lugar de tener una forma cóncava como en los ombligos "normales" (hacia dentro). La diferencia principal entre un ombligo hacia dentro y uno salido está en cómo se cura el cordón umbilical y el aspecto del ombligo una vez que el muñón del cordón se cae. Un ombligo hacia dentro es cóncavo y la piel a su alrededor se pliega hacia dentro. En cambio, un ombligo salido sobresale.

Los ombligos salidos son menos comunes que los ombligos hacia dentro, pero son igual de adorables. No hay motivo de preocupación.

Causas de la hernia umbilical

Como apuntábamos antes, el ombligo se forma en el lugar donde antes estaba el cordón umbilical, una vez que el muñón se cae y el área se cura. No se sabe con certeza qué provoca un ombligo salido, pero podría estar relacionado con la forma como se cura y desprende el cordón umbilical del cuerpo del bebé.

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En general una hernia umbilical no tiene más transcendencia que la estética, pero en algunos casos puede deberse a determinadas afecciones médicas. Una hernia umbilical en bebés se produce cuando parte del intestino o tejido graso sobresale por un punto cerca del ombligo. Este tipo de hernia suele tener la forma de un bulto y es especialmente evidente cuando el bebé llora o tose. En la mayoría de los casos, las hernias umbilicales se cierran solas entre los 12 y 18 meses.

Además, una hernia es una pequeña abertura presente en la pared abdominal. De manera que, cuando existe una hernia, los órganos abdominales sobresalen a través del orificio presente en la pared abdominal, cercano al ombligo. Durante el embarazo el cordón umbilical se encuentra conectado a los músculos abdominales del bebé a través de un pequeño orificio. Este orificio generalmente se cierra después del nacimiento, apenas unos días después. Sin embargo, cuando esto no ocurre, la brecha que queda es lo que médicamente se conoce como hernia umbilical.

Así, si los intestinos y el líquido lo atraviesan, terminan causando que el abdomen del bebé se hinche. Cuando existe una hernia umbilical significa que el intestino delgado sobresale (protruye) a través de la hernia o abertura, de ahí que ésta se tienda a volver mucho más evidente cuando el pequeño hace fuerza durante la defecación o tose.

La realidad es que muchos lactantes presentan una pequeña hernia umbilical. Se trata de algo absolutamente habitual y normal, y es debido a que la pequeña abertura o brecha por la que pasan los diferentes vasos sanguíneos del cordón umbilical no han terminado de cerrarse por completo. Por suerte, las hernias umbilicales se suelen cerrar por sí solas sin prácticamente ningún tipo de tratamiento médico.

Granuloma umbilical

Un granuloma umbilical es un pequeño bulto rojo y húmedo que puede aparecer en el ombligo de un bebé una vez que se cae el muñón del cordón umbilical. Es un sobrecrecimiento de tejido cicatricial que generalmente se resuelve solo en una semana o con tratamientos sencillos. Si persiste o causa algún problema, acude al médico.

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¿Es posible que una hernia umbilical desaparezca?

Las preguntas sobre los ombligos salidos son un clásico: muchos padres quieren saber qué hacer para que un ombligo hacia fuera se meta hacia dentro de forma natural, cómo prevenir el ombligo salido en recién nacidos y cuándo se meten hacia dentro los ombligos de los bebés. Es importante recordar que cada ombligo es único y que no hay un solo tipo. En la mayoría de los casos, un ombligo salido no cambiará y no pasará a ser un ombligo hacia dentro cuando el niño crezca.

Ahora bien, si el ombligo salido está causado por una hernia umbilical, puede desaparecer por sí sola durante los primeros años de vida de tu hijo. Si tienes dudas o algo te preocupa, habla con el médico de tu bebé. No intentes por tu cuenta cerrar la hernia umbilical ni cambiar el aspecto del ombligo de tu pequeño, ya que no servirá de nada y podría provocarle molestias.

¿Cómo se trata la hernia umbilical?

La mayoría de las hernias umbilicales no necesitan ningún tipo de tratamiento médico. De hecho, por lo general, la abertura o brecha tiende a curarse por sí sola cuando el pequeño tiene 4 o 5 años. Pero si esto no ocurre, es posible que termine volviéndose más pequeño. No obstante, puede ser necesaria la realización de una cirugía.

Y si el orificio es en realidad grande, el pediatra puede recomendar la realización de una cirugía antes de que el niño cumpla 4 o 5 años. El procedimiento se realiza en un hospital. Suele tardar de media unos 45 minutos, y el niño recibirá anestesia general para evitar que esté despierto durante la cirugía.

Cuando ésta se realiza, el cirujano hace un pequeño corte justo debajo del ombligo. Si alguna parte del intestino se abre paso, volverá a colocarlo donde corresponde. El especialista aplicará puntos de sutura con el fin de cerrar la hernia, y también coserá la piel de debajo del ombligo. Finalmente, sellará el corte con una especie de pegamento quirúrgico, que ayudará a mantener unidos los bordes de la herida.

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Este tipo de “pegamento” tiene la ventaja de que terminarán desapareciendo por sí solo cuando la herida cicatrice y sane. Después del procedimiento el niño permanecerá en el hospital mientras se recupera de la anestesia. Y, en muchos casos, puede volver a casa apenas unas horas más tarde.

¿Cómo cuidar el ombligo del bebé?

Tanto si tu pequeño tiene el ombligo hacia dentro como salido, es importante saber qué hacer con una hernia umbilical de un bebé y cómo cuidarla:

  • Comienza con baños de esponja. Usa agua (y evita el alcohol) para limpiar suavemente el área mientras das a tu bebé un baño con esponja.
  • Una vez que se caiga el muñón, mantén el área del ombligo limpia y seca hasta que se cure, lo que puede tardar unos días. Dejar que le toque el aire puede ayudar a que se cure más rápido.
  • Cuando el muñón se ha caído y el área del cordón está curada, ya puedes bañar a tu bebé en una bañera. Limpia suavemente el ombligo y luego sécalo con una toalla suave para prevenir infecciones.
  • Vigila si hay sangrado. Es normal que el ombligo de tu hijo sangre un poco cuando el muñón se cae. Unas gotas de sangre son normales. Si continúa sangrando, contacta al profesional de la salud.

¿Cuándo contactar al profesional de la salud?

Como apuntábamos antes, el ombligo salido generalmente no es motivo de preocupación. Sin embargo, si te encuentras con alguna de las siguientes situaciones, contacta al profesional de salud de tu bebé:

  • Sangrado continuo tras la caída del muñón umbilical.
  • Signos de infección en el área, como secreción amarilla, mal olor o enrojecimiento e hinchazón alrededor del ombligo.
  • Signos de una hernia umbilical.
  • Signos de un granuloma umbilical.

Síntomas de una hernia umbilical

Es común que los padres puedan notar una especie de “abultamiento” del ombligo de sus hijos. Especialmente cuando el niño llora o hace algún tipo de esfuerzo, es común que este bulto se agrande y se vuelva más duro. Esto es debido a que la presión en el abdomen aumenta, lo que obliga que el contenido de la hernia sea expulsado al exterior. De esta forma, una vez el pequeño se relaja, el contenido de ésta vuelve fácilmente al abdomen, permitiendo que nuevamente se vuelva suave.

En cualquier caso, en la mayoría de los casos los niños no suelen presentar síntomas. De ahí que, si el orificio es grande, el pediatra recomiende esperar hasta que el niño tenga 4 o 5 años, para esperar a ver si el orificio termina cerrándose o no por completo.

Factores de riesgo de la hernia umbilical

Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), se trata de uno de los defectos congénitos más frecuentes y puede llegar a afectar a uno de cada cinco recién nacidos, cifra que aumenta entre grupos étnicos como los africanos y afroamericanos. El riesgo se incrementa también en bebés prematuros que han nacido con menos de un kilogramo y medio, en niños con antecedentes familiares o con fibrosis quística.

Complicaciones de la hernia umbilical

En el caso de los bebés, no suelen producirse complicaciones. En el de los adultos, pueden tener lugar las siguientes:

  • Incarceración (o encarcelación) de la hernia: Las asas intestinales que sobresalen quedan atrapadas en la región herniada. Es decir, el contenido que ha salido del abdomen no vuelve a introducirse en él.
  • Estrangulamiento de la hernia: Si la incarceración se prolonga en el tiempo, puede afectar a la circulación de la sangre y esta falta de riego puede llevar a la gangrena o muerte del tejido intestinal, una perforación, una peritonitis o a una infección grave. Requiere de traslado inmediato a un hospital.

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