Hijos de Cantantes Famosos y su Lucha Contra las Adicciones
El mundo del espectáculo, aunque glamuroso, puede ser un terreno fértil para las adicciones, y los hijos de cantantes famosos no están exentos de esta dura realidad. Este artículo explora algunos casos notorios donde la fama y el éxito de sus padres no fueron suficientes para evitar que cayeran en espirales de autodestrucción.
Camilo Blanes: La Sombra de Camilo Sesto
Fue la muerte de Camilo Sesto en 2019 lo que destapó los problemas de adicciones que sufría su único hijo y heredero, Camilo Blanes. Nacido de la relación entre Camilo Sesto y Lourdes Ornelas, él aspiraba de joven a ser cantante como su padre. Aunque nunca triunfó en el mundo de la música, tampoco se esperaba antes de la muerte de Camilo Sesto que Blanes sumergirse en esta espiral de autodestrucción que parece estar atravesando.
Cuando saltó a la fama, la imagen de Camilo no tenía nada que ver con la preocupante estampa de la que lleva días haciendo gala. Las últimas informaciones que rodean la vida de Camilo Blanes aseguran que ahora quiere que se dirijan a él como Sheila Devil. Este sería un alter ego que Blanes ha usado antes para dedicarse a la música y que ahora estaría de vuelta. Otro rasgo evidente de su fisonomía que ha cambiado es su sonrisa. Parece ser que hasta hace pocas semanas, Blanes llevaba una serie de carillas dentales que escondían la verdad de su sonrisa, algo de lo que ha prescindido por el momento.
Hace unas semanas, su madre, Lourdes Ornelas indicó en el programa Fiesta que su hijo estaba en "modo autodestrucción" y mostró su desesperación. "No tengo a nadie de confianza a quien acudir para que le ayude, todos van por intereses. Es un adulto, no se puede inhabilitar", indicó. En una de sus últimas publicaciones en Instagram, el antes conocido como Camilo compartía una frase con la que parece burlarse de sus adicciones. "Dile dro a las nogas", escribió junto a una imagen en redes sociales.
Junior es otro de esos hijos de famosos cuyas sombras son tan alargadas que les oculta el camino a seguir. Otro juguete roto cuya espiral de autodestrucción es tan potente que no deja nada en pie a su paso. Camilo Blanes nació el 24 de noviembre de 1983 fruto de la relación entre Camilo Sesto y la también cantante mexicana Lourdes Ornelas.
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Al día siguiente, apareció en escena su exnovia, otra de largo currículum rosa y escaso salmón, Cristina Rapado. Más imágenes en redes sociales con ambos de cachondeo, con gafas de sol y, de fondo, botellas de alcohol, latas de conservas vacías y medicamentos tirados. «Puede morir en cualquier momento», aseguraba horas después alarmada la periodista de crónica social María Patiño.
Nadie sabe exactamente en qué momento se torció su futuro, pero desde que se mudó a España, se ha rodeado de un entorno que no ha favorecido su desintoxicación y vuelta a la normalidad, pese a que ha habido intentos. Y lo que es peor, tiene todo el dinero de su padre a su disposición. Cuentan que su casa madrileña es el escenario de interminables juergas en las que se le ve, además de borracho, desnudo e incluso con falta de higiene.
Lourdes vive actualmente en España con su hijo. Su sueño: volver juntos a México y rehabilitarlo allí. Desde que Camilo Blanes llegó a España, tras el fallecimiento de su padre el 8 de septiembre de 2019, su relación con las drogas no ha hecho más que empeorar.
La relación entre Lourdes y Camilo recuerda más a un furioso día de tormenta que a un tranquilo paseo por una playa soleada. Inevitable quizá teniendo en cuenta la diferencia de edad y de estatus, por no hablar de la locura que puede suponer vincularse con un artista de fama internacional, o de la extraña relación que tenía Sesto con su sexualidad: siempre negó ser homosexual y mantuvo su vida íntima cerrada a cal y canto.
Yahir y la Lucha de su Hijo Tristán
Con el corazón en la mano, Yahir habló como pocas veces de uno de los episodios más duros en su vida; el de la complicada relación con su hijo Tristán , de 26 años, quien desde hace algún tiempo se ha distanciado de su familia. El cantante se sinceró sobre lo duro que ha sido acompañar al joven en su lucha contra las adicciones, tras haberlo ingresado en cinco ocasiones a rehabilitación, un proceso desgastante, según admite el intérprete, quien recuerda que en medio de la desesperación tuvo la esperanza de que todo cambiaría, aunque en menos de lo esperado su hijo tuvo otra recaída.
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Yahir reveló cómo inició este duro episodio en la vida de su hijo, a quien apoyaron desde el primer instante tras percatarse de que algo estaba ocurriendo. “Nunca he dejado de decirle a mi hijo que lo amo, nunca. Su mamá y yo manifestamos el apoyo desde el día uno, si se nos salió de las manos como padres, lo único que podemos hacer es pedir ayuda profesional, y la ayuda profesional de todas las personas con las que nos acercamos eran los centros de rehabilitación…”, explicó el intérprete. “Hace 11 años que nos dimos cuenta de este problema su mamá y yo fortalecimos nuestra relación, fortalecimos nuestra unión por él…”.
Yahir hizo énfasis en el gran esfuerzo que él y la madre Tristán hicieron para sacar a su hijo adelante, aunque la resistencia del joven terminó por hacerlos entender que el verdadero cambio tendría que venir de él. Sin embargo, en sus intentos por apoyarlo, dieron un paso que consideraron necesario. “El error que nosotros cometimos fue meter a nuestro hijo a cinco centros de rehabilitación distintos sin que él pidiera la ayuda, hasta la fecha no la ha pedido. Hasta la fecha la persona más fuerte de carácter que puedo llegar a conocer yo creo que es él, él nunca me ha pedido una ayuda, nunca.
Visiblemente sensible, Yahir evocó lo que sucedió al ingresar a su hijo en el último centro de rehabilitación, pues tras imaginar que por fin todo recobraría su cauce y que su hijo sanaría, la historia dio un giro repentino. “En el último centro de rehabilitación que estuvimos, que fue en Tijuana, fue un largo proceso, fue un proceso de tres años, muy desgastante… económica, de tiempo, de lo que quieras. Yo estaba volando a Tijuana constantemente, estaba pegado a terapias dos tres veces a la semana, estábamos todo el tiempo ahí su mamá y yo, vimos la luz en el camino, dijimos: ‘Esto va a ir increíble’.
A pesar de lo difícil que ha sido, Yahir reitera el infinito amor que tiene por su hijo, quien luego de esa última rehabilitación tomó algunas decisiones con respecto a su vida.
Antonio Vega: Un Talento Oscurecido por las Drogas
Demacrado, excesivamente delgado, taciturno irreversible y cada vez más encorvado. Las imágenes de Antonio Vega en el archivo de la memoria colectiva y de la televisión siempre fueron a peor con el paso de los años. Tuvo que negar, casi desde el principio de su carrera, que estuviese enfermo de sida o en estado terminal. Detrás del deterioro, las drogas que oscurecieron aún más el carácter atormentado de Antonio Vega.
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El documental Antonio Vega. Tu voz entre otras mil, disponible en RTVE Play, recoge los testimonios de quienes convivieron con el genio musical. También las conversaciones que se grabaron durante muchas charlas con su biógrafo. Inevitablemente, contar la vida de Vega, supone que en un 80% del relato estén presentes los porros, la heroína, las papelinas, las agujas y la cocaína. "Tenía un carácter complicado" explica su madre, testimonio duro y crudo que acongoja en la cinta. "Lo llevamos a un psiquiatra amigo nuestro que nos dijo «No os puedo dar la enhorabuena»". Antonio Vega era superdotado. Tenía un coeficiente intelectual de 130 y con esos números el médico le explicó a sus padres que "son todos conflictivos".
Llegó tarde a las drogas. Aseguró en una entrevista que hasta los 22 años no se había tomado una caña ni fumado un porro. Su exmujer, Teresa Lloret, cuenta, que, en su etapa más joven, cuando amaba la escalada y la montaña igual que la música, odiaba los estupefacientes y huía de ellos. Entonces, ¿cómo terminó Antonio Vega enganchado a las drogas? Sus compañeros de Nacha Pop reconocen que las probaron y consumían. "Entonces él empezó a tomárselas más en serio y entró en otro nivel de drogas en el que nosotros no estábamos. Eso fue a raíz de la aparición de otra pesona. De una chica". Jaime Conde, miembro de la banda, la señala: "Se llamaba Carmen y era la hermana de Will More que en ese momento lo conocía todo el mundo porque aparecía un poco en la película Arrebato".
Después de aquellas dos mujeres, llegó su primer gran amor. Su matrimonio con Teresa Lloret duró 18 años. Dos décadas de caída libre individual, pero en compañía. Los dos fueron conscientes de que estaban metidos en una espiral destructiva: "Qué vértigo, ¿en qué estamos metidos? El problema es la adicción a Antonio Vega que es más grande que toda la heroína que se ponga en medio. Te enganchaba."
Fueron muchos los ingredientes que llevaron a la disolución de Nacha Pop, pero Nacho García Vega, miembro del grupo, reconoce en el largometraje que las adicciones fueron un problema: "En el 87, 88 fue cuando Carlos (Brooking) y yo nos dimos cuenta de que había muchas cosas malas dentro del grupo asociadas a eso. Habíamos tenido dos o tres muy malas experiencias en directo por el tema de las drogas."
Al dejar el grupo, Antonio Vega cayó, se encerró. Se obsesionó con crear, con componer. Decidió no dormir, era perder el tiempo. No se tumbaba en una cama, solo daba cabezadas siempre sentado en una silla. Su esposa explica que el deterioro era evidente. Y el consumo seguía. Vega reconoció con el tiempo que se equivocó cuando las tomaba para ser el mejor músico y letrista: "Las drogas lejos de ser algo que te hace componer, que te hace descubrir, que te hace encontrar...No. Para nada. No es que necesites meterte eso para construir o componer. No, no es eso. Lo que necesitas es quitarte de encima un montón de cosas que no te están dejando componer, escribir o hacer cosas."
Escoger entre Antonio Vega o sobrevivir... Teresa Lloret consiguió decir basta. Entendió un día que ni ella ni Antonio Vega iban a ser capaces de salir del mundo oscuro de la adicción juntos. Vivían un infierno: "De llegar a pensar, ya me queda un día menos con él." "Creo que Antonio pensó que a «esta le ha dado la de siempre. Se irá un rato y luego volverá» pero no. Instinto de supervivencia. Conseguí salir del tema. Estaba muy quemadita, vi la posibilidad y salí. Él tomó otra opción. Seguir con sus historia, sus drogas, su kamikaczismo. Fueron 18 años de intensidad profunda. En la vida me podría despedir de Antonio. Nunca."
Después de superar la ruptura con Teresa Lloret, apareció en la vida de Antonio Vega Marga del Río. Trabajaba en la discográfica que tenía fichado al músico y fue la coautora de algunos de sus últimos temas. El dinero salía como entraba, desmontaba equipos carísimos de sonido y no los volvía a montar, rompía puertas, paredes. Marga y él tocaron fondo y juntos decidieron ingresar para desintoxicarse.
Marga del Río murió de una encefalitis bacteriana y aquel golpe hundió a Antonio Vega. Solo la música le rescató. Antonio Vega se arrepintió de que las drogas dominaran su vida.
Teresa sigue hablando con admiración de su exmarido: "Cuando estaba desintoxicado componía igual de bien. Seguía en su mundo. Te podía hacer un tema tenebroso y estar feliz y desenganchado". Pero Antonio Vega siempre quiso vivirlo todo, darlo todo: "¿Por qué no situarme ahí arriba? ¿Por qué tengo que imponer límites a mi vida? Si un día me voy a morir. ¿Por qué no puedo vivir esta vida en el máximo constante? Cuando vives en ese estado emocional tan intenso y tan al límite, ¡joder! ¡qué relativo es todo."
Pierce Brosnan y el Drama de su Hijo Christopher
Bajo esa fachada de galán propia de un ex agente 007 se esconde un hombre que ha tenido que soportar varias desgracias. A la muerte de su hija y de su mujer se sumó la adicción a las drogas de otro de sus hijos. Cuando la carrera de Pierce Brosnan (66) estaba a punto de sumar su primer éxito taquillero, sufrió el primer revés que marcaría el inicio de una sucesión de tragedias: la muerte de su primera esposa, Cassandra Harris, víctima de un cáncer de ovario.
Además de la muerte de Charlotte, Brosnan ha tenido que vivir otro drama: su hijo Chris acabó enganchándose a la heroína y la cocaína. En 1997 fue condenado a tres meses de prisión por conducir en estado de ebriedad. Seis años más tarde Brosnan tiró la toalla y tomó una de las decisiones más difíciles de su vida: alejarse de él. "Christopher todavía está muy perdido. Sé dónde está, pero está teniendo una vida difícil", comentó el actor en una entrevista con Playboy. "Es doloroso porque te cierras. Nunca cortas la relación por completo, pero yo la he cortado con Christopher. Tenía que decir: 'Vete, decide vivir o morir'. Rezo por él", añadía.
Un año más tarde Chris fue grabado consumiendo cocaína en el baño de una discoteca de Inglaterra, meses después de haber admitido en público que había superado su adicción a las drogas. Esta semana ha sido fotografiado deambulando por las calles de Londres, luciendo un aspecto de precariedad, con tres pares de gafas y muy pálido.
Chester Hanks: El Hijo de Tom Hanks y sus Problemas con las Adicciones
Tom Hanks tiene un nuevo quebradero de cabeza en su vida. El originario ha sido su hijo, el tercero del intérprete con la actriz y cantante Rita Wilson. Chester, apodado Chet, ha cargado duramente contra sus progenitores por enviarle a un centro de rehabilitación con tan solo 17 años.
Hoy en día, Chester tiene 31 años pero no olvida la negra etapa que vivió tiempo atrás: "Me internaron en un centro de desintoxicación cuando tan solo tenía 17 años. Estaba en el punto más bajo de mi vida, completamente perdido. Hasta el punto en el que la histeria traspasaba los límites que yo conocía. Me hundieron psicológicamente", ha contado en su canal de YouTube.
Ese dolor con aroma a resentimiento que emana de sus palabras es tan solo una fachada puesto que en el fondo está agradecido a Tom Hanks y Rita Wilson por haberlo internado. Chet reconoce que "estaba totalmente fuera de control" y que actualmente "no cambiaría mi situación por nada, amo a mis padres". En ese momento era todo cuanto necesitaba, por más que se negara y fuera profundamente doloroso.
El motivo de agradecimiento del tercer hijo de Hanks no es otro que la gran cantidad de puertas que le ha abierto ser descendencia de uno de los actores más prolíficos de Hollywood. "Hay muchas ventajas, pero a veces puede ser bastante extraño. Pude hacer muchas cosas geniales que mucha gente no tuvo la oportunidad de hacer: viajar por el mundo, quedarme en buenos hoteles, volar en aviones privados y me siento bendecido por esto", ha explicado.
Chet Hanks deja además una reflexión bastante interesante sobre lo complicado que puede resultar a veces gestionar la fama: "Mi experiencia fue aún más complicada porque, además de que la fama es tóxica, yo ni siquiera era famoso. Solo era el hijo de alguien famoso, no había hecho nada para merecer ningún tipo de reconocimiento. Pero lo que eso generó fue mucho desprecio hacia mi persona".
Lo cierto es que el hijo de Tom Hanks siempre ha estado en la diana de la crítica por su actitud díscola. Hace años hizo una incursión en la música probando suerte en el rap. Sus letras estaban llenas de comentarios xenófobos hacia las personas negras.
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