Marcos Freire: Siguiendo los Pasos de una Leyenda del Ciclismo

22.12.2025

Entre la nueva hornada de talentos que están surgiendo en España dentro de este cada vez más loco y precoz mundo del ciclismo, hay uno que trae los deberes hechos de casa: Marcos Freire. Vivir, desde pequeño, que tu padre sea uno de los grandes del pelotón hasta el punto de ganar tres Mundiales por primera vez en la historia marca a cualquiera. Y ese es el caso del jovencísimo Marcos Freire.

Marcos Freire, hijo del mítico Óscar, debuta en el ciclismo profesional entre el orgullo y el peso de llevar el apellido. Todavía con 18 años, nacido en Sorengo -una pequeña localidad suiza, donde su padre residía cuando él vino al mundo-, pero formado ya en España, Marcos tiene la suerte y a la vez el peso de ser el hijo de una leyenda del ciclismo español.

A finales de los 90 y, especialmente, en la década de los 2000, Óscar Freire se convirtió en uno de los grandes de este deporte en el mundo. Y especialmente en nuestro país, porque su perfil de corredor no es en absoluto típico. Un sprinter buscavidas que, sin tener un "treno" de gregarios que le lanzasen las llegadas, era capaz de ir saltando de rueda en rueda para acabar batiéndose con los mejores. Y, en muchos casos, ganarles.

Inicios en el Ciclismo Profesional

El pasado fin de semana, el joven Marcos completó sus primeros kilómetros como profesional en el GP Castellón-Ruta de la Cerámica. Hace solo unos meses que alcanzó la mayoría de edad y, después de cerrar su etapa como juvenil en el Bathco -el equipo más fuerte de Cantabria en la categoría, y uno de los mejores del país-, rueda ahora en el seno del UAE Emirates Gen Z, el proyecto de desarrollo del equipo de Tadej Pogacar. La mejor escuadra del ranking mundial.

No cabe duda de que la mano de Joxean Fernández "Matxin" debe tener algo que ver con la llegada de Marcos al equipo, pues el director reside también en Cantabria, de donde es natural la familia Freire. No obstante, para estar ahí hay que ser muy bueno, pues es el equipo que ahora le marca el paso a todo el ciclismo mundial. Y eso implica, por supuesto, que los mejores talentos de futuro del mundo sean ahora mismo sus compañeros.

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Características y Expectativas

De momento, Marcos todavía no está definido como ciclista. Es un corredor rápido en todos los terrenos, aunque él mismo ha afirmado en diversas entrevistas que aún debe "mejorar en todo". Y, por supuesto, ser hijo de quien es le marca. Sobre todo, por la responsabilidad que supone. Marcos sabe que todo el mundo espera mucho de él, y su referente más cercano logró 72 victorias.

La etapa junior que ahora acaba para él tampoco se queda atrás. Ha logrado un total de 10 victorias en el calendario español -ha ganado tanto pruebas al sprint como en montaña y contrarreloj-, y llegó a ir con la selección juvenil a carreras como la París-Roubaix o la Copa de las Naciones en Hungría. Si nada se tuerce, tendrá también desde este miércoles el primero de los cinco trofeos que componen la Challenge de Mallorca para seguir disfrutando, sufriendo y creciendo en el pelotón profesional, antes de pensar en un paso al primer equipo, como ya ha hecho este año Pablo Torres después de un 2024 más que prometedor.

La saga Freire ya tiene relevo. Y, con ella, el ciclismo español también se asegura años de disfrute con corredores al máximo nivel. Ayuso, Carlos Rodríguez, Pablo Torres, Markel Beloki... y ahora, también, Marcos Freire.

Marcos también es velocista y sigue los pasos de su progenitor. «Mi meta es llegar a ser profesional, pero no tengo prisa. El próximo año comenzaré mi segunda temporada como juvenil y creo que estaré, por los menos, dos años más en la categoría sub 23», afirma Marcos, que no quiere compararse con su progenitor. «Todos saben lo bueno y veloz que era mi padre. Yo también soy rápido y, además, voy bien en contrarreloj. Este año he corrido tres cronos y he ganado dos, pero sé que que debo mejorar en todos los aspectos.

La Influencia de Óscar Freire

Óscar inculcó a Marcos que hay que saber apreciar el valor de las cosas, que lo que persigas hay que ganarlo con esfuerzo. No quería que fuera un niño caprichoso, por eso sus bicis, ropa y zapatillas eran normalitas. Óscar podría comprarle una bici de 6.000 euros, pero no lo hacía para no malcriarle. Yo quería regalar a Marcos bicis modernas, pero era imposible. Hasta que no compitió a cierto nivel no me le permitió.

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Marcos es más fuerte y tiene más planta que su padre. También es más introvertido. Su padre era muy despistado, pero él es muy despierto, ve venir las cosas. Aún tiene que definirse como corredor. Tiene que participar en carreras duras. Sabemos que es rápido y que pasa bien la montaña, pero tiene que medirse con ciclistas de más nivel. Algunos dicen que Marcos sube más que Óscar, pero yo, que he visto a los dos, puedo decir que Óscar, en sus inicios, subía muchísimo, lo que pasa es que luego se decantó por el sprint.

Marcos es bueno, pero no hay que cargarle con demasiadas expectativas. De tal palo, tal astilla.

Cuando le dije a mi hijo Marcos que iría con el UAE no se lo creía. Se puso como loco y me dijo si le estaba vacilando. Su hijo Marcos, que empezó en el ciclismo en las carreras de mountain bike de escuelas, y al que también le gustaba el fútbol y el tenis, encontró en las palabras de su padre el estímulo necesario para seguir persiguiendo sus sueños a golpe de pedal.

“El año pasado en cadetes no corría muchas carreras. Nunca le decía nada. Hasta que el final del año pasado le dije que en el ciclismo no podías estar una semana sin entrenar, y el año pasado empezó ya desde los primeros días”, apunta un orgulloso padre que ve en la concentración que ha realizado Marcos un buen estímulo para que éste se centre más en el ciclismo, pero sin dejar de lado los estudios.

Marcos y Óscar,Óscar y Marcos, comparten algo más que el apellido. A ambos les úne la figura de Joxean Fernández Matxin. Él fue quien se hizo con los servicios de Óscar y quien ahora se ha fijado en Marcos. "Recuerdo que Matcin venía a todas las carreras en Cantabria. Siempre le ha gustado el ciclismo y te puedo asegurar que conoce a todos los juveniles, y eso tiene mucho mérito en una persona que está y tiene el trabajo que tiene él en un equipo ciclista profesional", explica a MD Óscar Freire. Y añade, "y sigue yendo a las carreras de juvenil y cadete. A mí me fichó cuando yo era juvenil. Yo tenía la ilusión de ir a Banesto en Sub23, pero no me quisieron y me fichó Matxin".

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“En cuanto vino de estar con el UAE lo primero que hizo fue ir a buscar la bici. Hoy mismo, ha llegado del colegio, se ha cambiado y ha salida rodar. “Tiene un poco mis características, sólo que es más grande y más fuerte. Al final , s complicado. Sé que tiene cosas muy buenas, y tiene un padre que entiende de ciclismo y no le mete presión, que le dice las cosas justas cuando las necesita. Veo que tiene cualidades, pero para ser ciclista profesional tienes que tener algo más que los demás. También es importante que me escucha y me hace caso. Todavía tiene mucho que mejorar, sprinta bien y me doy cuenta que lo hace bien cuando salimos juntos.

Óscar Freire es el primer confirmado para la Vuelta Ibiza MTB SCOTT by Shimano, una de las pruebas que más deportistas logra juntar cada Semana Santa en Ibiza.

Actualmente retirado, Freire sigue vinculado con el ciclismo y cuenta con un asombroso palmarés que no deja a nadie indiferente: Récord de victorias en el Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta, es considerado un de los mejores esprínteres de su época. Fue campeón mundial en 1999, 2001 y 2004, además de ganar la Milán-San Remo en 2004, 2007 y 2010. También estuvo presente en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008, perdiéndose Londres 2012 por una lesión que más tarde le llevó a su retirada.

“La Vuelta a Ibiza MTB SCOTT by Shimano va a ser muy especial para mí», ha confesado. «Es la primera vez que corro con mi hijo y me hace especial ilusión. Creo que será una experiencia muy bonita, en la que tendremos que ir improvisando porque a él aún le queda mucho camino por recorrer”, ha señalado respecto a su pareja en esta cita, que será su hijo Marcos Freire. Además, cree que es una buena ocasión para conocer Ibiza de otra manera: “La isla tiene mucho más de ofrecer de lo que piensa la gente. Cuenta con sitios increíbles, muchos rincones por conocer».

“Tengo ganas de MTB. Me hubiera encantado que cuando era profesional se permitiera participar en este tipo de pruebas”, ha comentado al respecto. La Vuelta a Ibiza MTB SCOTT by Shimano será su segunda prueba por parejas.

El Legado Familiar y el Futuro

El chico, nacido el 16 de julio de 2006 en Lugano (Suiza), ha aprendido a soportar la losa de la historia heredada. Conoce las hazañas de su padre por imágenes de vídeo y por lo que le cuentan los aficionados. "Llevar este apellido pesa, pero lo aguanto bien. Estoy acostumbrado. Cuando gano sólo recibo elogios, pero cuando pierdo me recuerdan a mi padre. Ya me he acostumbrado y me da igual lo que digan. Mi padre es Óscar y yo soy Marcos", recalca.

Óscar Freire asegura que su hijo tiene buenas condiciones, pero nunca le ha agobiado en la conquista de resultados ni en la realización de test exigentes. Es más, ni siquiera le animó a abrirse camino en el ciclismo: "Al principio, tanto mi mujer como yo no queríamos que Marcos se dedicara al ciclismo debido a los peligros y riesgos que acarrean las competiciones y los entrenamientos, pero al final hemos tenido que aceptarlo. Yo le acompaño a las carreras, pero su madre lo lleva fatal y no va a verle. Ya sufrió mucho conmigo y ahora le toca lo de Marcos... Yo no soy el típico padre que está encima presionando. Sé lo difícil que es llegar a ser profesional. Quiero que crezca y valore adecuadamente las cosas. Nunca se lo he puesto fácil, podría haberle comprado bicicletas de gran calidad, pero no lo hice. Quería que aprendiera a esforzarse, a sacrificarse... En la vida nadie regala nada".

También recalca que entre ambos hay coincidencias: "Marcos está acostumbrado a que le comparen conmigo. A él también le gusta esprintar. Él es más grande. Los chavales de ahora se desarrollan más rápido, son más altos y fuertes, una cuestión de alimentación", incide el que fue campeón del mundo dos veces en Verona (1999 y 2001) y una en Lisboa (2004).

Marcos, que vive en la casa de sus padres, es un apasionado del deporte. Comenzó practicando hockey sobre hielo, fútbol y gimnasia, pero a los 13 años se decantó por el ciclismo. Su ídolo es Peter Sagan y le encanta Pogacar. Al esloveno tuvo la ocasión de conocerle en diciembre de 2022 en el primer Training Camp del UAE Emirates celebrado en La Nucía (Alicante). A este entrenamiento fue invitado por Joxean Fernández Matxin. Aquella fue una cita una inolvidable. "Con el UAE estuve siete días y lo pasé en grande. Se lo agradezco mucho a Matxin. Estuve corriendo con ellos, aunque Matxin me dijo que no completara todos los entrenamientos. Yo tenía 16 años. Me gustó mucho ver cómo trabajaban los mecánicos, los directores, los preparadores y cómo planificaban el calendario de las carreras de toda la temporada. Me di cuenta de la importancia que daban a la alimentación, pesaban la comida que tomaban. Son gente muy profesional, pero también saben divertirse. Una noche estuve jugando a la play con Pogacar, con Juan Ayuso y Marc Soler, fue muy divertido.

Marcos, igualmente, sigue los pasos de Ayuso. El nuevo fenómeno del ciclismo español antes de dar el salto a profesional también militó en el Bathco Cycling, equipo en el que arrasó en las pruebas de contrarreloj y ruta. "Yo no me puedo comparar con Ayuso. Él pasó directamente de juvenil a profesional porque es un portento. Cuando tenía la misma edad que yo, él subía mucho más. Dicen que también me parezco a Alejandro Valverde, pero él también escalaba mucho más. Yo no tengo sus cualidades. Soy rápido, pero me gustan las escapadas, prefiero arriesgar y no me importa perder en el intento. Yo quiero ser yo mismo, Marcos Freire", dice el excelente juvenil, que en el reportaje fotográfico que ilustra estas páginas posó con calcetines del equipo UAE.

Óscar, padre de dos hijos más, el de 14 años juega al rugby y el de 7 le gusta el ciclismo, aconseja a su primogénito que no tenga prisa: "Al ser bueno en los sprints tiene más posibilidades de ganar que otros, pero tiene que mejorar, sólo lleva un año de juvenil. En la nueva temporada correrá con chavales de más nivel y eso le motivará y le ayudará a progresar".

El campeón y su esposa insisten a Marcos que continúe formándose: "Ahora se va a centrar en los idiomas y le animamos a que siga estudiando... Yo estudié Metal, mi mujer fue universitaria". Marcos apunta que si no logra ser profesional le gustaría trabajar en el mundillo de ciclismo, como mecánico, preparador o técnico.

La Perspectiva del Director de Formación

Un director que conoce bien a la familia Freire es José Antonio Mantilla, máximo responsable del equipo Bathco de Besaya. Él coincidió con Óscar y ahora controla la evolución de Marcos. "Ambos se parecen, pero son distintos. Marcos no es tan rápido como su padre, pero técnicamente es más completo y se desenvuelve mejor en las contrarrelojes. Es indudable que lleva el ADN de su padre", dice el preparador, que también tuvo a su órdenes a Ayuso.

El preparador del equipo cántabro intuye un futuro venturoso para el chaval: "Empezó tarde en el ciclismo y el paso de cadete a juvenil lo ha notado. Ha progresado mucho y el final de temporada ha sido pletórico. Creo que el próximo año estará con la selección. Es muy competitivo, seguro, hábil en el manejo de la bicicleta. Ha sufrido algunas caídas pero no por su culpa sino por verse inmerso en montoneras".

Mantilla señala que Marcos tiene en casa a un buen asesor y eso se nota a la hora de desenvolverse en las pruebas: "Es un encanto de chaval, un torbellino, tiene una buena punta de velocidad. Me recuerda a Valverde. Lee muy bien las carreras. A pesar de ser rápido no le gusta la compañía del pelotón y busca las escapadas. Muchas veces tengo que frenarle".

Marcos Freire, una joya preparada para lucir en el escaparate quiere ingresar pronto en esa estirpe de corredores emblemáticos españoles que han pasado recientemente al equipos del World Tour. Markel Beloki ha firmado contrato con el Education First. El descendiente del tres veces podio del Tour de Francia, tiene 18 años y ha pasado directamente de júnior a profesional. Se formó en la MMR Cycling Academy y el pasado invierno hizo una pequeña concentración de pretemporada con el Movistar. Los especialistas le definen como un corredor "moderno", muy solvente en la subidas y contrarrelojes.

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