Hijos Adultos de Padres Narcisistas: Características y Consecuencias
El comportamiento abusivo en la convivencia con un perverso narcisista o psicópata es un tema que preocupa enormemente. Existe un porcentaje de casos en los que los hijos prefieren al progenitor con narcisismo y/o psicopatía, y que en el momento de la separación o divorcio se decantan por la convivencia con el progenitor que es conflictivo y desata la inestabilidad en el hogar y en la familia, lo cual no es plato de buen gusto para la parte que lo ha dado todo por sus hijos.
Los niños naturalmente confían y quieren a ambos progenitores hasta que reciben o aprenden más información. En la infancia y/o adolescencia, lo natural es querer estar con los dos progenitores y dar validez y cariño por igual, siempre que ambos les hayan aportado seguridad. Si uno de ellos empieza a dar información nueva, la visión acerca de las circunstancias se irá modificando.
La Búsqueda de Afecto y Aprobación
Los niños que crecen con un progenitor con personalidad narcisista tienden a buscar el afecto del narcisista, porque el afecto del no narcisista ya lo tienen y saben que no lo perderán. Los niños reciben demasiado refuerzo negativo del progenitor narcisista y muy poco positivo. No entienden por qué nada de lo que son o de lo que hacen es suficientemente bueno para el narcisista, así que entran en la necesidad obsesiva de agradar al narcisista para recibir su aprobación. Así que muy probablemente acabarán siendo y haciendo lo que el narcisista quiera y les pida.
El objetivo real para con sus hijos de las personas con trastornos del espectro narcisista no es el bienestar de los menores, sino suyo propio. En el afán por salir victoriosos de la separación, los psicópatas mienten sobre los hechos y las circunstancias reales, dándole la vuelta a la tortilla y dejando en evidencia al otro progenitor, pero siempre con la intención de arrebatar el cariño de los hijos y destruir al otro progenitor. No es que ellos quieran cuidar de sus hijos, pero en muchos casos, y debido a la opción de custodia compartida, los progenitores con psicopatía o trastornos del espectro narcisista han visto una gran oportunidad de salir victoriosos de un proceso en el que debería primar el interés del menor y no el egoísmo del adulto, a pesar de que se disfrace de argumentos legales aceptables.
Lo que realmente quieren los progenitores con estas patologías es que los niños no quieran al otro progenitor y ganar la adulación absoluta de los menores. No toleran el abandono a pesar de que se lo hayan ganado a pulso y no van a consentir un abandono total. No pueden hacer un secuestro físico porque por cuestiones legales sería finito en el tiempo, pero sí un secuestro emocional de sus propios hijos.
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El Progenitor con Psicopatía como Víctima
El progenitor con psicopatía se presenta como la víctima de la situación de la ruptura. Lo que transmite a sus hijos es el victimismo del abandono injusto del otro progenitor. Acusa de la ruptura al otro y hace que el niño se implique en el mismo sentimiento. Por otra parte, la propia personalidad de los psicópatas, la impulsividad, irresponsabilidad y la inmadurez les favorece a la hora de llevar el secuestro de pensamiento de los menores. Son aspectos muy llamativos para un menor o ser que se está formando porque si os dais cuenta son cualidades innatas en la niñez y parte de la adolescencia. Con estas cualidades no es de extrañar que prometan a los menores todo aquello que desean como son «cosas» o «licencias» «vida sin reglas» que no obtendrán en el hogar del progenitor que no tiene psicopatía.
Esto tiene graves efectos negativos en los menores, porque a pesar de que durante un tiempo pueda ser agradable y llamativo para menores y sobre todo para adolescentes, lleva a un descontrol total que hasta ellos terminan por rechazar. Además no hay que olvidar que la forma de funcionamiento de las personas con psicopatía lleva implícito que toda acción lleva asociada una consecuencia/coste y esta vendrá sin anuncio previo.
La Mentira y el Síndrome de Alienación Parental (SAP)
Todo el proceso de atrapar a los hijos está condicionado por la mentira. Como ya he dicho en algunos de mis escritos casi todo lo que dice un psicópata es mentira y en este proceso no iba a haber menos. En cualquier separación se presupone que las dos partes han colaborado para llegar al desamor, pero en el caso de una pareja con psicopatía, puedo asegurar que el groso es responsabilidad de la personalidad narcisista. La mentira que ha durado durante la relación ahora se va a prolongar a los menores.
El SAP se trata de un conjunto de síntomas que en los menores surgen de la manipulación de uno de los progenitores, influyendo sobre el pensamiento del menor y que tiene la intención de destruir la relación con el otro progenitor, siempre que no haya una justificación real. La sintomatología observada en menores víctimas de SAP, es similar a la sintomatología que presentan los menores sometidos a maltrato emocional.
Consecuencias en la Edad Adulta
Para un padre narcisista, tus necesidades no importan. Así, además de ser un terreno árido para una infancia feliz, la sombra de esas dinámicas manipuladoras y dominadoras dejan sus secuelas en la edad adulta. Los efectos en la edad adulta de crecer con un padre narcisista son relevantes. Nadie sale del todo indemne de esos años de convivencia con una personalidad tan lesiva a múltiples niveles. Manipulación, egocentrismo, obsesión por la obediencia y la perfección, completo desinterés por las necesidades de los hijos…
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Hay quien dice que crecer con un padre o una madre narcisista es como estar sometido al líder de una secta. Son figuras con un gran poder para anular psicológicamente a los demás. Son hábiles para drenar emocionalmente a quienes estén a su alrededor. Se alzan como expertos en hacernos creer que nuestros sueños, aficiones y metas son del todo inútiles.
Para sobrevivir a un padre narcisista, un niño debería luchar en todo momento por no ajustarse a las expectativas que este le impone. Estos son los efectos en la edad adulta de crecer con un padre narcisista:
- Vives dominado por emociones paralizantes: Son aquellas que no te dejan ser tú mismo, que limitan tu capacidad de decisión, autocuidado y que apagan tu potencial. Así, uno de los efectos de crecer con un padre narcisista es convivir con la indecisión e inseguridad constante. Te cuesta resolver problemas, decidir por ti mismo, atender tus necesidades…
- Persiste un corrosivo sentimiento de culpa: No importa que ya no convivamos con la figura narcisista. Los efectos gaslighting (luz de gas) o el abuso que te anuló por completo.
- Personalidad ecoísta: La personalidad ecoísta prefiere existir, pero sin que se note demasiado. Sabe muy bien lo que es vivir con alguien egoísta y, por ello, busca ser todo lo contrario, hasta derivar en lo patológico. Es decir, descuidando por completo sus necesidades, dejando a un lado sus opiniones y deseos para volcarse en la atención exclusiva de los demás.
- El apego inseguro ambivalente: El apego inseguro ambivalente está impregnado de miedos y necesidades. La persona que creció con un padre narcisista ansía ser amado, sin embargo, teme ser herido nuevamente y, por ello, desconfía.
- La ira somatizada, el dolor que ansía emerger: En efecto, otro factor recurrente entre quienes han tenido que crecer con un padre narcisista es la somatización. Todo el cúmulo de emociones de valencia negativa sufridas en el pasado y no manejadas siguen ahí, en especial la ira. Esa emoción experimentada ante cada desaire, manipulación, menosprecio y abuso psicológico deja marca. Algo así se traduce a menudo en múltiples malestares físicos.
Características de un Padre con Trastorno Narcisista de la Personalidad
No hace mucho, subí un artículo y un vídeo a mi canal de YouTube hablando sobre las madres con un trastorno de personalidad narcisista. Hoy os voy a comentar los comportamientos que aparecen en los padres con un trastorno narcisista de la personalidad, pero también pueden ser comunes con los que se dan en las madres con un trastorno narcisista.
- Falta de Empatía
- Grandiosidad
- Necesidad de Admiración
- Manipulación Emocional
- Competitividad con los Hijos
- Negligencia Afectiva
- Control y Dominio
- Desapego Emocional
- Rigidez en Roles de Género
- Falta de Responsabilidad Emocional
- Desvalorización de la Maternidad
- Competencia Económica
- Invalidación Emocional
- Idealización y Desvalorización
- Uso de la Culpa y la Vergüenza
- Negación de la Autonomía del Hijo
- Proyección de sus Propias Inseguridades
- Evitación del Compromiso Parental
- Autoritarismo Elevado
- Hipersexualización del rol paterno
Consecuencias de Tener un Padre Narcisista en los Hijos
Uno de los impactos más significativos que puede tener un padre con trastorno narcisista de la personalidad en el desarrollo emocional de sus hijos es la baja autoestima. Los constantes comportamientos de invalidación emocional, manipulación y crítica pueden hacer que los hijos duden de su propio valor y capacidades. Este efecto es especialmente dañino durante las etapas críticas del desarrollo, donde la autoestima está en formación.
Un estudio reciente titulado «The Incorporation of Emotion Regulation Struggles in Highly Complex Developmental Traumatized Individuals» publicado en 2018, destaca que los niños que experimentan trauma complejo en el desarrollo tienen dificultades para regular sus emociones, lo que puede llevar a trastornos de ansiedad y depresión en la edad adulta. La falta de un ambiente seguro y de apoyo emocional en el hogar puede contribuir tanto a la ansiedad como a la depresión.
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El Duelo y la Recuperación
Según Bowlby y Parkes, el dolor comienza con conmoción y entumecimiento. Los hijos de narcisistas pueden estar tan insensibilizados con el mundo que los rodea debido a las presiones que les ejercen sus padres, que es posible que no se den cuenta de que sus padres y sus relaciones no son como las de sus compañeros al principio. A medida que el niño madura, puede aprender cuán diferentes eran sus propias dinámicas familiares de las de los demás y experimentar un sentido de pertenencia dentro de estos otros espacios.
El anhelo y la búsqueda son las actividades de la segunda fase del duelo y los hijos de narcisistas pueden tener hambre de una familia "normal", donde cada persona es vista por lo que es y donde los miembros de la familia funcionan de manera interdependiente, no codependiente. Otros hijos adolescentes o adultos de narcisistas pueden no tener acceso a estos mismos espacios seguros para encontrar un sentido de normalidad y pueden experimentar un anhelo doloroso de que las cosas sean diferentes.
Como hijos adultos de narcisistas separados del narcisista y su influencia en sus vidas, pueden entrar en la tercera etapa de desesperación y desorganización. Durante esta etapa, todo el peso de la pérdida de una relación que nunca tuvieron puede golpear. Puede haber una abrumadora sensación de desesperación que puede presentarse de manera diferente según la persona. Algunos de nosotros podemos aislarnos y retirarnos de nuestros círculos sociales para reflexionar sobre el pasado y sanar ese dolor. Otros pueden convertir su desesperación en acción y buscar relaciones para llenar el vacío dejado por la pérdida reconocida. Algunos pueden experimentar la pérdida a través de síntomas físicos: fatiga, irritabilidad, sueño excesivo, dolores de cabeza, dolores de estómago o pesadez en el pecho. La ira y explotar también pueden ser expresiones de desesperación para algunos.
La última fase es la reorganización y la recuperación. Este es el espacio donde el hijo adulto de un narcisista puede evaluar el daño, respirar profundamente y comenzar a poner su pérdida en perspectiva. Aceptar el pasado por lo que fue, un lugar doloroso, y lo que es ahora, el pasado, permite espacio para reconocer el dolor por la ausencia emocional de un padre que estaba físicamente presente. Las pérdidas ambiguas nos obligan a dar forma psicológica a los enigmas para ponerlos a descansar. Esto refleja la reorganización de tu vida para poner la pérdida en perspectiva y reconocer que las deficiencias de tus padres eran déficits, pero no son déficits que tú mismo no puedas superar en la edad adulta.
Es importante que te permitas llorar al padre o madre que nunca tuviste mientras lloras la relación insatisfactoria con el padre o madre que sí tuviste. Date permiso para "contener" el dolor, pero no permitas que el dolor te retenga. Algunas personas pueden reconocer en silencio los cumpleaños del padre o madre que tuvieron y que no pudo ser el padre o madre que necesitaban. Algunos otros pueden aferrarse a un regalo o recuerdo que represente a sus padres en su mejor momento. Los sentimientos de tristeza pueden burbujear cerca de la superficie a veces, y eso es solo un testimonio de la profundidad emocional que pudiste desarrollar a pesar de los esfuerzos de tu padre o madre narcisista por atrofiar tu desarrollo emocional. Recuérdate a ti mismo que está bien estar triste, pero no está bien darle a tus padres el poder de continuar interrumpiendo tu vida en el presente.
¿Cómo Educar a un Niño con Tendencias Narcisistas?
Egoísmo, falta de empatía, agresividad... ¿Qué podemos hacer si tomamos conciencia de que estamos educando a un narcisista? ¿Es posible reeducar a ese niño o adolescente?
Si bien es cierto que a menudo se asume que los narcisistas no nacen, sino que se hacen y que el entorno familiar suele ser determinante para la aparición de esta conducta, hay otro hecho que debemos valorar. El narcisismo patológico o trastorno de la personalidad narcisista en una condición psiquiátrica en la que confluyen muchas más variables.
Una vez se detecta y la convivencia se vuelve complicada o incluso amenazante es común preguntarse qué se puede hacer en estas circunstancias.
Potencia su autoestima. Es importante que logremos que nuestros hijos sean capaces de ponerse en la piel de los demás. Esto requiere tiempo y esfuerzo, pero es esencial que tomen en cuenta perspectivas ajenas, sentimientos que van más allá de los suyos.
Poner límites, decirles “no” cuando es necesario y ayudarles a gestionar las emociones negativas derivadas de la frustración es decisivo para recortar, poco a poco, la personalidad narcisista.
Hay muchas maneras de fomentar en nuestros niños y adolescentes comportamientos cooperativos, prosociales y altruistas. Apuntarlo a cursos o experiencias de voluntariado, deportes de equipo, etc., puede asentar en ellos nuevas visiones, sentimientos y enfoques más empáticos.
Si un hijo es narcisista tal vez se deba desviar esa mirada centrada solo en sí mismo hacia otros escenarios más amplios. Favorecer su capacidad de asombro es un buen punto de partida y para ello, nada mejor que acercarlos hacia nuevos intereses: arte, astronomía, naturaleza…
Todo niño debe tener en sus progenitores el mejor ejemplo. No solo hay que guiarlos y promover en ellos un buen comportamiento, modales, respeto y empatía, deben ver en nosotros aquello que queremos infundirles y por eso, es esencial que exista armonía y coherencia entre todos los progenitores y cuidadores.
Es prioritario que asuma responsabilidades acordes a su edad, solo así se integrarán mejor en la sociedad y regularán mejor su conducta poco a poco.
Debemos guiarles en la correcta comprensión y gestión de sus estados emocionales para mejorar su autocontrol y el modo de afrontar cada situación.
Por otro lado, también es esencial que aprendan habilidades sociales para moverse en armonía y respeto en sociedad. Conductas como la manipulación, el engaño, la falta de respeto y la agresividad los abocarán a ser excluidos y generar siempre problemas en cualquier escenario.
Para concluir, bien es cierto que cuando unos padres asumen con estupor aquello de que su hijo es un narcisista lo primero que piensan es qué habrán hecho mal. En estas situaciones, lo más adecuado es solicitar ayuda profesional.
Solo así dispondrán de la mejor guía para moverse en el día a día en la crianza y educación de estos niños.
Estudio Multigeneracional sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad
Un estudio reciente de Victor A. Hurtado Torres, titulado «Historia Clínica Multigeneracional de una Familia con Varios Miembros con Trastorno de Personalidad Narcisista», aborda cómo estos rasgos narcisistas pueden perpetuarse a lo largo de generaciones. Este ciclo puede y suele tener un impacto negativo en el desarrollo emocional y social de los hijos.
Además, el estudio también destaca algunas características específicas de los padres con un trastorno de la personalidad narcisista:
- Falta de Amor Verdadero
- Roles Diferenciados en los Hijos
- Competencia y Envidia
- Intrusividad
- Inconsistencia
Criterios Diagnósticos del Trastorno de Personalidad Narcisista
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), los criterios diagnósticos para el trastorno narcisista incluyen:
- Un sentido grandioso de autoimportancia.
- Fantasías persistentes de éxito ilimitado, poder o belleza.
- Creencia de ser especial y único.
- Necesidad excesiva de admiración.
- Sentido de derecho o merecimiento.
- Falta de empatía hacia los demás.
- Envidia hacia los demás y creencia de que los demás lo envidian.
- Actitudes y comportamientos arrogantes o altivos
Signos de Crianza Narcisista
Reconocer los signos de la crianza narcisista es crucial para comprender el impacto duradero que puede tener en la vida de las personas a fin de comenzar el proceso de avanzar en la sanación y la comprensión.
- Baja autoestima
- Luchas para defenderse
- Autocríticos
- Como si no merecieras amor
- Complacer a la gente
- Sentimientos frecuentes de culpa y vergüenza
- Más probabilidades de tener relaciones románticas poco saludables
- Temores constantes de abandono
- Propensión a automedicarse con alimentos o sustancias
- Comportamiento sexual temprano
Si te reconoces en algunas o en todas las situaciones anteriores, reconoce que la autoconciencia de nuestras experiencias es el primer paso para sanar y romper el ciclo del trauma familiar. Con conciencia, puedes comenzar el proceso de seguir adelante.
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