Hijos Bastardos de Reyes: Un Capítulo Oculto en la Historia de España

01.11.2025

En instituciones como la monarquía, un hijo extramatrimonial se convierte en todo un dilema político. Por eso, las historias de bastardos son siempre apasionantes, pues solo con nacer tambalearon las normas de su tiempo. Como es lógico, en matrimonios de conveniencia donde la única razón era la conveniencia política, el amor surgía en camas ajenas y fruto de aquellas aventuras nacieron hombres y mujeres de vidas apasionantes. Dado que es tan grande el número de bastardos, nos ceñiremos solo a los más señeros, pues en la historia de España nos encontraremos bastardos desde la primera generación.

Los Primeros Reyes y sus Descendientes Extramatrimoniales

Fernando el Católico, como primer rey de España, tuvo cuatro hijos extramatrimoniales (con cuatro amantes distintas) entre las cuales destaca Aldonza de Ivorra. En rigor, esta noble catalana no era una amante extramatrimonial sino prematrimonial pues Aldonza y Fernando mantenían una relación antes de la boda de los Reyes Católicos. Fruto de este idilio, nació Alfonso de Aragón, un muchacho que desempeñó un papel clave en la política aragonesa.

Fernando (verdadero inspirador de “El Príncipe” de Maquiavelo) colocó con cinco años al niño bastardo en el puesto de arzobispo de Zaragoza. Esto le permitía manejar los asuntos políticos con los hijos legítimos y la iglesia con los bastardos. Esta estrategia lógicamente escandalizó a la Santa Sede que pretendía nombrar en el cargo al valenciano Ausias Despuig. Pero todo fue en vano, al final el puesto de arzobispo de Zaragoza fue para el hijo bastardo del rey, como había pasado justo una generación antes, pues el último prelado en este cargo fue Juan de Aragón (el hermano bastardo de Fernando el Católico).

Fernando el Católico, como su padre, fue padre de varios hijos bastardos. En la siguiente generación pasó otro tanto de lo mismo, pues a Felipe el Hermoso también se le atribuyeron hijos bastardos. Tanto fue así que un joven flamenco (pillastre o verdadero hijo bastardo) se le condenó a ir con un cartel al pecho en el que se indicaba su fechoría de haberse fingido hijo del rey.

Carlos I y Don Juan de Austria: Legitimidad y Mérito Propio

Por su parte, el hijo legítimo de este monarca, Carlos I, también tuvo media decena de bastardos, incluida una niña nacida de la esposa de su abuelo, Germana de Foix, pero quizá quien más dio que hablar fue don Juan de Austria, un bastardo que pasó a la historia por méritos propios.

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Don Juan de Austria, posiblemente el bastardo real más famoso de la historia de España, fue educado por Francisco Massy y Ana de Medina junto con el mayordomo Luis de Quijada. Don Juan acabó siendo un consumado militar, que dentro de los muchos servicios que ofreció a la corona estuvo el de zanjar el problema que suponía su escandalosa madre, Bárbara Blomerg.

En 1577, cuando el bastardo fue nombrado gobernador de los Países Bajos, se encontró con que la mala fama de aquella “cariñosa amiga del rey” se extendía por todo Amberes, para ello solicitó una reunión con “Madama” (como ya era conocida entonces) en tierras hispanas. Conclusión: Doña Bárbara encerrada en el vallisoletano convento de Santa María la Real en San Cebrián de Mazote. Para colmo de bastardía, don Juan de Austria también tuvo una hija bastarda, María Ana de Austria y Mendoza, una muchacha que acabó encerrada en clausura siendo apenas una niña.

Felipe IV y su Prolífica Descendencia

Desde bien joven Felipe IV (1605-1665) salía a las calles madrileñas en busca de "aventura". Acudía a teatros con intención de dar con una mujer con la que poder pasar la noche. Nada de amantes. Lo que buscaba era relaciones anónimas y esporádicas. Decían que era un adicto al sexo, "un Hércules para el placer". Ha sido el monarca que más hijos ha tenido en la historia de España. Felipe IV llegó al trono cuando ni siquiera había cumplido la mayoría de edad. En 1615 se casó con Isabel de Borbón, hija del Rey de Francia, con quien se había prometido a la edad de seis años. Cuando contrajeron matrimonio él tenía diez años y ella doce. Antes de fallecer, Baltasar Carlos estaba prometido con Mariana de Austria. El matrimonio tuvo cinco hijos, pero solo dos llegaron a la edad adulta.

Son incontables las mujeres con las que el Rey compartió cama. Se dice que le gustaban todas, mujeres de toda clase y condición: casadas o viudas, doncellas, sirvientas y actrices. El Rey estaba en el teatro cuando quedó prendado de ella y ordenó que la hicieran subir al aposento en el que presenciaba el espectáculo. Pero el "Rey grande" fue mucho más que un adicto al sexo. Además de ser el monarca que más hijos ha tenido en la historia de España, estuvo 44 años en el poder. Felipe IV fue quien descubrió a Diego Velázquez, el que se convertiría en el pintor de la cámara de la monarquía. Pero la imagen de los reyes muchas veces viajan en el tiempo de manera distorsionada. Es, como lo define el periodista César Cervera, "el gran coleccionista" y "el germen del Museo del Prado". Fue tal el auge del coleccionismo de pinturas en su corte que los reyes extranjeros lo envidiaban. El embajador inglés en Madrid incluso envió una carta a Londres en la que decía que los españoles «se han vuelto ahora más entendidos y más aficionados al arte de la pintura que antes, en modo inimaginable. Se pasaba el día hablando con Velázquez, escribía poesía e incluso alguna obra de teatro pequeña. También traducía obras del latín.

A Felipe IV lo han metido en "el saco" de los Austrias menores -Felipe III (1598-1621), Felipe IV (1621-1665) y Carlos II (1675-1700)- a quienes se recuerdan por reinados de decadencia. Aun así, el periodista y autor de Los Austrias: el imperio de los chiflados, César Cervera, recuerda que de entre los Austrias, "él es el mayor". "Se le quiere presentar como un personaje pasmado que no se entera de nada, y de ahí derivan muchas mentiras de qué tipo de persona era. Esta leyenda frívola de que estaba todo el día dedicado a hacer orgias y tener hijos ilegítimos, que también es cierto, ha hecho creer que cuando reinaba el nivel cultural del país bajó. Eso es mentira porque él era realmente una persona culta. Se pasaba el día hablando con Velázquez, escribía poesía e incluso alguna obra de teatro pequeña. También traducía obras del latín. Son varias las mentiras que envuelven el reinado de Felipe IV. Pero, según explica Cervera, la intención era otra. "El Rey se dio cuenta de que las materias que se enseñaban no aportaban nada y se centró en las labores más prácticas", aclara. Por entonces, en España las labores manuales no estaban bien vistas y faltaban manos tanto para el campo como para la industria. Del Rey siempre han dicho que era el conde-duque de Olivares quien lo manejaba a su antojo. Era su mano derecha, quien le guio en sus primeros pasos cuando llegó al trono con apenas 16 años. Aunque Cervera reconoce que cuando Felipe IV era joven relevaba las decisiones políticas a conde-duque, el periodista considera que la imagen del "rey pasmado" es otro de los mitos que envuelven a Felipe IV. El 23 de enero de 1643 se produjo el destierro del conde-duque de Olivares. Y desde entonces, como cuenta Cervera, Felipe IV toma las riendas del reinado en persona. "Es él el que toma las decisiones.

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Algunos de los hijos ilegítimos de Felipe IV fueron conocidos (y otros reconocidos), caso de Fernando Francisco Isidro de Austria (15 de mayo de 1626-12 de marzo de 1634), hijo fruto de sus relaciones con Ana María Manrique. También Juan José de Austria (1629-1679), que lo tuvo con la actriz María Inés Calderón. Igualmente tuvo a Carlos Fernando de Austria (Madrid 1639-Guadix (Granada) 1696), con Casilda Manrique de Luyando y Mendoza, guarda mayor de las damas de la archiduquesa Mariana de Austria (y posteriormente, reina), y a Juan Cossío (1640-1701), habido con Teresa (o Tomasa) Aldana.

Tabla: Descendencia de Felipe IV

Tipo de Descendencia Nombre Madre
Legítima Carlos II Mariana de Austria
Ilegítima Reconocida Juan José de Austria María Inés Calderón
Ilegítima Reconocida Fernando Francisco Isidro de Austria Ana María Manrique

Los Borbones y sus Secretos: Leandro de Borbón y Juan Carlos I

Así podríamos seguir con don Juan José de Austria (en este caso hijo de Felipe IV) y que también fue padre de una hija ilegítima, Margarita de Austria, que como no podía ser de otra manera acabó como monja en las Descalzas Reales de Madrid. Esta extraña alianza de la monarquía y la Iglesia para ocultar bastardos posicionó a los hijos de los reyes en los más distintos obispados y en las más tristes clausuras. A nivel histórico, los Borbones son conocidos por tener relaciones extramatrimoniales de las que, en ciertos casos, nacieron hijos ilegítimos.

Al principio, ésa fue la historia de don Leandro de Borbón, que tantas risas cosechó en la infinidad de programas de televisión en los que participó hasta su fallecimiento en 2016 a los 87 años. El noble era vástago del rey Alfonso XIII y de la actriz malagueña Carmen Ruiz Moragas, que pertenecía a una importante familia de la burguesía ya que su padre fue un diputado a Cortes y sobrina del ministro Rafael Gasset Chinchilla. El monarca se había casado en 1906 con Victoria Eugeniade Batenberg, nieta de la reina Victoria del Reino Unido y conocida como la abuela de Europa, con quien tuvo siete hijos, Alfonso, Jaime, Beatriz, Fernando, María Cristina, Juan y Gonzalo. El matrimonio tuvo su punto débil porque la reina había transmitido la hemofilia a sus descendientes.

No está muy claro cómo se conocieron los amantes, pero todo apunta a que fue en el teatro, ya que Carmen era una figura destacada y al rey le encantaba frecuentar estos ambientes. Por parte de él hubo flechazo a primera vista, pero ella nunca estuvo enamorada. Sí está confirmado que cruzaron sus miradas en 1916 y, a partir de aquel momento, aquella intérprete que había estudiado con María Guerrero se convirtió en la amante real por excelencia. Popularmente la conocían como La Moragas. Aquello no gustó en absoluto a los padres de Carmen, que la obligaron a casarse en noviembre de 1917 con el torero mexicano Rodolfo Gaona, coetáneo de Gallito y Machaquito. Sin duda, fue un enlace de tapadera que duró lo justo. Alfonso XIII abandonaba el Palacio Real para citarse con ella en el palacete que le había regalado en el exquisito distrito de Chamberí. Era vox populi la pasión que sentía el rey por la actriz. De aquel amor nacieron dos hijos, María Teresa (1925) nacida en Florencia y Leandro Alfonso (1929), en Madrid. La gran perdición para estas criaturas es que jamás fueron reconocidas por el bisabuelo de Felipe VI (55).

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Se dice que Victoria Eugenia acudió al Teatro Fontalba para verla actuar en uno de los sainetes de Álvarez Quintero porque le picaba la curiosidad sobre quién era aquella rival convertida en favorita. La Moragas también había hecho cine mudo (La Madonna de las rosas) y sonoro (Doña Mentiras y El novio de mamá) y disfrutaba de su posición alternando con distinguidas personalidades de la época como Pérez Galdós, Colombine o Jacinto Benavente. Cuando en 1931 se proclamó la República, el rey tuvo que exiliarse y, por ende, prácticamente finiquitar su enamoramiento. Carmen prosiguió con sus actuaciones, se desvinculó de la monarquía y se enamoró del periodista republicano Juan Chabás. Falleció en 1936 a causa de un cáncer uterino a los 39 años.

Numerosos rumores circularon durante el Franquismo sobre los hijos ilegítimos de Alfonso XIII, pero bajo la batuta del dictador había que tener sumo cuidado. A medida que don Leandro crecía aquellos dimes y diretes le zumbaban en la cabeza. Sin embargo no fue hasta 1984 que el historiador británico Gerard Noël sacó a relucir a 'la otra familia' de Alfonso XIII, dejando patente que entre el monarca y la actriz habían tenido una relación de casi 15 años.

Con su porte a lo Jaime de Mora y Aragón, don Leandro siempre decía bien alto que "por los genes que llevo, soy bisnieto de Isabel II, nieto de Alfonso XII, hijo de Alfonso XIII, hermano de Juan III y tío de Su Majestad el Rey Juan Carlos I. Si es que vivo para cuando llegue ese momento, podré ser tío abuelo de Felipe VI. Creo que éstos son suficientes títulos como para negarme a pasar desapercibido a través de la Historia de España".

Contra todo pronóstico, en mayo de 2003 se produjo un hecho insólito en nuestra historia ya que los tribunales españoles reconocieron a Leandro Ruiz Moragas como hijo del rey Alfonso XIII, por lo que a partir de esa fecha podía ostentar el apellido Borbón. Participó en programas de corazón, su hija protagonizó algún reality e incluso fue pregonero. Se casó en dos ocasiones. Con María del Rosario Vidal en 1952 tuvo siete hijos, María Cristina, Alfonso Javier, Blanca Isabel, Eduardo Leandro, Luisa María, María de las Mercedes y Leandro Julio.

Él mismo se definió como bastardo real, Leandro Alfonso de Borbón, nacido como Leandro Alfonso Ruiz Moragas, hijo de Alfonso XVIII con una conocida actriz de la época. Hermanastro de don Juan, tío del rey emérito, la justicia le dio el apellido pero no el derecho a ser tratado como alteza real. Tampoco el título de infante de España. Es el último hijo ilegítimo reconocido de un rey de España. Sin embargo, la lista es larga muy larga. Nos remontamos a la mismísima Isabel la Católica. Descendiente de bastardos casada con Fernando el Católico, que sigue la tradición. Fernando el Católico hay quien piensa que tenía cerca de un centenar de hijos ilegítimos.

Los hijos bastardos de la realeza española han sido una constante en la historia de la monarquía. El rey emérito Juan Carlos I ha desmentido esta semana la información que corrió por todas partes, incluidos los pasillos del Congreso de los Diputados, sobre una supuesta hija ilegítima que habría tenido con la aristócrata Rosario Palacios.

En declaraciones a EFE, el rey Juan Carlos explica que "por el respeto a la verdad y al honor" de las personas afectadas se ve obligado a desmentir estas informaciones "rechazando y condenando por falso cuanto se ha publicado en relación con este inventado asunto". En el comunicado afirma: "Niego absolutamente haber tenido relación amorosa alguna con la señora doña Rosario Palacios que en paz descanse y consecuentemente haber tenido una hija con ella", subraya de forma rotunda. A pesar del desmentido de Juan Carlos I lo cierto es que los hijos bastardos de la realeza española han sido una constante en la historia de la monarquía y algunos llegaron a ser figuras relevantes, con bastantes casos demostrados y reconocidos, algunos de ellos no muy lejanos en el tiempo.

Amantes a lo largo de la historia y también reclamaciones. La justicia ha desestimado las dos demandas de paternidad contra el rey emérito presentadas por una ciudadana belga y un español.

Un bastardo es aquel hijo que nace fuera del matrimonio de sus progenitores, algo que en el pasado era muy importante pero que en el presente, con las nuevas costumbres sociales que restan peso a esta unión, pierde cierto sentido. Por otro lado, un hijo ilegítimo es aquel a quien su padre biológico no reconoce legalmente. Existen diversos registros que demuestran que los bastardos eran considerados inferiores a los hijos legítimos y, algunas veces, tratados con el mayor rigor.

Así podríamos seguir con don Juan José de Austria (en este caso hijo de Felipe IV) y que también fue padre de una hija ilegítima, Margarita de Austria, que como no podía ser de otra manera acabó como monja en las Descalzas Reales de Madrid. Esta extraña alianza de la monarquía y la Iglesia para ocultar bastardos posicionó a los hijos de los reyes en los más distintos obispados y en las más tristes clausuras.

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