¿Por Qué Mi Bebé Llora Si Lo Dejo En La Cuna? Causas y Soluciones
Es común que los padres se pregunten: ¿Tu bebé está sufriendo ansiedad por separación? ¿Cómo saberlo? Si tu bebé tiene alrededor de 7-9 meses, crece a pasos agigantados, cada vez se mueve más y de repente, te das la vuelta, desapareces de su campo de visión y comienza a llorar histéricamente. Seguramente esté pasando por este momento. Es normal en el desarrollo del bebé y afortunadamente, es temporal y pasará.
¿Qué es la Ansiedad por Separación?
¿Pero qué es la ansiedad por separación? La ansiedad por separación es un hito en el desarrollo que ocurre en la mayoría de los bebés entre 7 y 9 meses de edad, cuando adquieren un sentido de permanencia del objeto. Básicamente significa que tu bebé sabe que los objetos y las personas existen incluso si no están en la habitación o cerca. La ansiedad por separación aparece como resultado de este importante nuevo desarrollo.
Antes de la aparición de la permanencia del objeto, puedes poner a tu hijo en la cuna, alejarte y si llora no es necesariamente porque te extrañe o eche de menos. Éste es un gran hito porque ahora los bebés comienzan a sentir que cuando mamá se va, a veces se va por 5 minutos o a veces por mucho más tiempo. El no saber cuánto tiempo estarás fuera le afecta, le genera inseguridad, lo que le hace sentir vulnerable. De ahí el llanto histérico cuando acuestas a tu bebé, te vas a trabajar por la mañana o lo dejas en la guardería. Un ambiente extraño o un cuidador desconocido pueden empeorar la ansiedad por separación.
Pero, en su mayor parte, tu bebé estará bien una vez que se sienta seguro de nuevo. La ansiedad por separación es una señal de que el bebé está creciendo.
¿Cuándo es más Común y Cuánto Dura?
¿Cuándo es más común la ansiedad por separación y cuánto dura? La ansiedad por separación generalmente dura de dos a tres semanas y puede aparecer durante la infancia. Para bebés menores de dos años, es más común durante las siguientes edades:
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- 7 a 9 meses: Alrededor de esta edad, algunas veces antes, muchos bebés adquieren una sensación de permanencia del objeto y no entienden el concepto del tiempo.
- 9 a 10 meses: Es cuando tu bebé comienza a tener una mejor idea de su rutina diaria. La ansiedad por la separación puede estallar en esta época cuando los bebés comienzan a comprender un poco más los diferentes escenarios que les rodean.
- 13 a 14 meses: En esta etapa, tu bebé podría tener problemas para expresar cómo se siente, lo que puede provocar un resurgimiento de la ansiedad por separación. Durante este tiempo, tienen un gran lenguaje receptivo, lo que significa que entienden lo que estás diciendo, pero no pueden expresar cómo se siente.
¿Cómo se Manifiesta la Ansiedad por Separación?
¿Cómo es la ansiedad por separación? Los signos de ansiedad por separación pueden demostrar:
- Mayor apego
- Llora cuando sales de una habitación, incluso durante un corto período de tiempo.
- Resistencia para ponerlo en la cuna.
- Aumento de los despertares nocturnos.
- Llora con otras personas.
¿Es Ansiedad por Separación o No?
¿Cómo saber si es ansiedad por separación o no? Prueba coger en brazos a tu bebé. Si lo sostienes y deja de llorar, la causa de sus lágrimas probablemente tenga que ver con la ansiedad por separación. Si continúa llorando, incluso después de que lo cojas, podría estar ocurriendo algo diferente.
¿Cómo Superar la Ansiedad por Separación?
No necesariamente puedes prevenir la ansiedad por separación. Pero hay varias cosas que puedes hacer para ayudar a tu bebé.
- Juega a “cu-cu tras” «peek a boo»: Este clásico juego puede ayudar a superarlo. Consiste en taparse la cara con las manos y hacerla aparecer.
- No desaparezcas sin que te vea: Escapar antes de que tu bebé se dé cuenta de que te has ido puede generar confusión. Quédate un rato más a su lado si es necesario, y una vez se quede tranquilo es mejor que vea cómo te vas.
- Alterna la rutina de la hora de acostarse: Si un padre generalmente hace la rutina de la hora de acostarse y se salta una o dos noches, es probable que el bebé note su ausencia y responda con lágrimas. Si es posible, alterna la hora de acostarle con tu pareja.
- Haz de la cuna un lugar feliz: Es importante que el bebé conozca su cuna y la vea como un lugar agradable. De esta manera se sentirá seguro allí, tanto si lo dejas por un rato o se despierta solo en medio de la noche.
- Mantén la calma: Trata de mantener la calma. Recuerda que los bebés captan las reacciones y acciones de sus padres. Si comienza a llorar cuando te vas y te asustas, tu bebé se dará cuenta de eso. Mantén la calma y háblale con palabras cariñosas alentándole a dormir y descansar.
Otras Causas Comunes del Llanto en Bebés
El llanto es un medio de expresión de nuestros recién nacidos y supone, al igual que en otras especies con cuidado parental, un elemento esencial para la supervivencia. Los recién nacidos no sólo lloran por hambre, pueden tener frío, calor, pañal mojado, tener sueño y no poder conciliarlo, o simplemente, necesiten contacto.
El Llanto y el Estrés
“El llanto implica estrés y el organismo reacciona segregando una hormona llamada cortisol, que si bien, permite un estado de alerta, niveles elevados pueden implicar daño en estructuras y sistemas neuronales”, explica la Dra. Pilar Bas. “Si a un bebé que se le deja llorar en una cuna sin atenderlo, se sentirá desprotegido y tendrá implicaciones en su desarrollo emocional ulterior”, señala.
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La Teoría del Apego
La teoría del apego, defendida por el psiquiatra John Bowlby, ofrece información clara al respecto. “Según esta teoría, los recién nacidos y lactantes que carecían de un vínculo afectivo de al menos un cuidador presentaban alteraciones en su desarrollo social y emocional a largo plazo, incluyendo psicopatía sin afecto”, explica la especialista.
Según esta teoría si una madre no atiende las necesidades de su hijo, tendrá repercusiones en su patrón de apego, y conllevar a un estado de indefensión aprendida y/o resignación (aprenderá que llore o no, nadie va a atenderle, nada va a cambiar).
¿Por Qué No Dejar Llorar a un Recién Nacido?
Cuando un bebé llora, sobre todo durante los primeros meses de vida, lo que haces es hablar. Es decir, trata de comunicarse. Su función es muy clara: expresar que algo le pasa para que sus cuidadores se mantengan lo más cerca posible y, por supuesto, alerta.
Así, “el llanto es un medio de expresión de nuestros recién nacidos y supone, al igual que en otras especies con cuidado parental, un elemento esencial para la supervivencia”, nos explica la Dra. Pilar Bas, neonatóloga y especialista del Servicio de Pediatría de Vithas Las Palmas. Cuando eres padre te aprendes las cinco causas por las que puede llegar a llorar un recién nacido, quien no lo hace solo por hambre, sino que puede tener frío o calor (sería la segunda), el pañal mojado o sucio (la tercera causa), tener sueño y o poder conciliarlo (la cuarta) o, simplemente, necesitar el contacto de sus cuidadores (la quinta). Por esto último, muchos padres y madres se plantean si puede llegar a ser perjudicial dejar llorar sin consuelo a un recién nacido.
Si acudimos a lo que nos dice la ciencia, “el llanto de un recién nacido implica estrés y el organismo, ante esta situación, reacciona segregando una hormona que se llama cortisol”, nos explica la doctora. Esta hormona, que nos permite mantenernos en un estado de alerta, “cuando llega a niveles elevados puede implicar daño en estructuras y sistemas neuronales”, nos dice. Si atendemos a que durante los dos primeros años de vida de una persona es cuando se configura gran parte de la red neuronal, sabremos que “no, no es bueno dejar llorar a un bebé”.
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Consejos Adicionales para Calmar a tu Bebé
Aquí tienes algunos consejos adicionales para gestionar la ansiedad por separación de tu bebé:
- Elige bien el momento de irte. Si tienes que irte, hazlo cuando tu bebé esté más tranquilo, como después de una siesta o de haber comido. Es más probable que tu bebé sienta ansiedad por separación cuando está cansado, enfermo o tiene hambre. Si tu bebé no se encuentra bien, intenta pasar el mayor tiempo posible con él.
- Despídete de tu bebé con disimulo. Si has dejado a tu bebé con otra persona, pídele que lo distraiga con un juguete nuevo, jugando frente a un espejo o incluso dándole un baño. Esta es tu oportunidad para escabullirte sin que tu pequeño se dé cuenta.
- Practica la separación en casa. La separación es más sencilla cuando tu bebé toma la iniciativa, por ejemplo si se va gateando a otra habitación. Si se da esta situación, en vez de seguirlo enseguida espera un momento siempre que sea seguro. Si necesitas irte un momento de la habitación, dile a tu bebé dónde vas y cuándo volverás (siempre que el espacio sea seguro). Si llora cuando te has ido, háblale para consolarlo, pero no regreses enseguida. Con el tiempo, tu bebé aprenderá que no pasa nada malo cuando no te ve.
- Crea un ritual de despedida. Si necesitas dejar a tu bebé con una persona que lo cuide o en la guardería, no lo dejes y salgas corriendo por la puerta. Juega un rato con él antes de irte. Dile que volverás más tarde y especifica cuándo: “Volveré después de comer”.
- Cumple tus promesas. Vuelve a la hora que prometiste. Es importante para que tu hijo gane confianza y tenga más seguridad para superar el tiempo separados.
Ansiedad por Separación Nocturna en Bebés
Si al acostar a tu bebé para dormir llora, se pone nervioso cuando sales de la habitación o se despierta y se enfada al no encontrarte durante la noche, podría estar experimentando ansiedad por separación nocturna en bebés.
Tácticas para Evitar la Ansiedad Nocturna
- Crea una rutina para ir a la cama. Esta rutina puede marcar la diferencia, ya que tu hijo sabrá qué va a ocurrir porque el mismo patrón se repite cada noche.
- Deja la puerta de la habitación abierta. A tu bebé puede darle tranquilidad saber que puede oírte desde otra habitación.
- Da a tu bebé un objeto de transición. En esta etapa, los bebés suelen encontrar consuelo en ciertos hábitos: pueden chuparse el dedo, balancearse suavemente o abrazar un objeto. Consulta con el profesional de la salud si puedes darle una mantita o un peluche.
- No recompenses el comportamiento de tu bebé. Evita transmitirle a tu bebé un mensaje equivocado cuando te llame en medio de la noche. Puedes comprobar si está enfermo o necesita un cambio de pañal y hablarle para consolarlo. Evita levantarlo, llevarlo a tu cama o encender la luz. Antes de irte, anima a tu bebé a volver a dormirse. Si sigue llorando, puedes consolarlo un poco más.
Cuándo Contactar al Profesional de la Salud
Si no tienes claro si contactar a un profesional de la salud por la ansiedad por separación de tu hijo, presta atención a estas señales:
- Si la ansiedad por separación es intensa y persiste más allá de la edad de desarrollo típica, por lo que afecta a la capacidad de tu hijo de participar en actividades normales.
- Cuando la ansiedad afecta las rutinas diarias, como ir a la escuela, interactuar con compañeros o participar en actividades familiares normales.
- Si tu hijo tiene preocupaciones irracionales o excesivas sobre la separación, como el miedo a perderse o ser secuestrado.
- Si tu hijo experimenta síntomas físicos relacionados con la ansiedad, como ataques de pánico, dolores de estómago, dolor en el pecho o dolores de cabeza, que no tienen una causa médica clara.
- Si el niño empieza a mostrar retrocesos en áreas donde antes era independiente, como ir al baño solo o comer de forma autónoma.
- Si te preocupa su desarrollo general o si la ansiedad por separación no parece adecuada para la etapa de desarrollo de tu hijo.
En cualquiera de estos casos, es buena idea acudir a un profesional de la salud para que lo evalúe y te oriente.
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