Dionisio Sánchez: Una Mirada a su Vida y Legado

29.10.2025

A continuación, exploraremos la vida y el legado de Dionisio Sánchez, abarcando su trayectoria y la de sus hijos, así como otros personajes históricos del mismo nombre.

Dionisio Sánchez en la Tradición Jamonera

Dionisio Sánchez comenzó su actividad en los años 1940. Hoy, es su hijo Dionisio quien perpetúa la tradición en Fuentesaúco, Zamora. El cerdo Duroc se caracteriza por una crecimiento rápido y una carne marbrada. En Jamones Dionisio Sánchez, los animales son nutridos con cereales provenientes únicamente de la región de Castilla y León.

Además de la alimentación cuidada, exenta de transgénicos y aditivos, el animal es autorizado a crecer en peso y en vida, lo que garantiza una mejor textura y refuerza el sabor del Jamón Konduroc. Siguiendo la tradición del jamón chamuscado de Zamora y Salamanca, Dionisio Sánchez produce jamón Duroc chamuscado de manera tradicional. Un jamón que sube un ligero fumado.

Homenaje a Fray Dionisio Tomás Sanchis

El Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz ha rendido un homenaje a fray Dionisio Tomás Sanchis, OCD, religioso carmelita que desde los años 60 del pasado siglo, cuando fue destinado al convento de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad, ha mantenido una continuada y profunda relación con la localidad y con muchos de sus vecinos, a lo que se suma una amplia labor investigadora de la historia local reflejada en numerosos artículos y publicaciones.

«Pocas personas han dejado una impronta tan entrañable y una huella tan profunda en nuestra ciudad y entre varias generaciones de caravaqueños que siempre lo recuerdan por las vivencias y los valores aprendidos», ha expresado José Francisco García. En colaboración con la Asociación Cultural San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús en Caravaca, el Ayuntamiento ha erigido en honor del ‘Padre Dionisio’, como popularmente se le conoce, un monolito en la Plaza del Templete.

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El monolito está formado por una base de piedra caliza blanca terminada en aristas sobre la que monta un fragmento ornamental de mármol con un hueco que aloja en su interior un retrato del homenajeado realizado en acero. Sobre la base se ha colocado una placa de bronce con la inscripción: “El Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz a fray Dionisio Tomás Sanchis O.C.D., 'el Padre Dionisio', Hijo Adoptivo de esta ciudad, en agradecimiento por toda una vida de amor a esta tierra y de servicio a sus vecinos desde el carisma y la alegría del Carmelo Descalzo. 29 de abril de 2021”.

El acto de bendición e inauguración de este monumento ha contado con la asistencia del propio homenajeado y de algunos de sus familiares; los priores de los conventos del Carmen Descalzo de Burgos y Caravaca, fray Pedro Tomás y fray Pascual Gil, respectivamente, y Miguel Alfonso Martínez, como representante del Club Edith Stein, una asociación juvenil que el padre Dionisio Tomás fundó en Caravaca hace décadas.

Biografía del Padre Dionisio Tomás Sanchis

El Padre Dionisio nació el 25 de junio de 1940, en la localidad alicantina de Beniarrés, como segundo hijo del matrimonio formado por el agricultor y esquilador de ganado Dionisio Tomás Moncho y Concha Sanchís Molines, quienes también dieron vida a otros tres hijos: Joaquín, Conchita y María. El Padre Dionisio -autor de una amplia labor investigadora de la historia local e impulsor de numerosas iniciativas culturales como el Certamen Literario Albacara- recibió el nombramiento de Hijo Adoptivo de la Ciudad en el 1983.

Tras su ordenación sacerdotal, los superiores le enviaron a Caravaca como el primero de sus destinos pastorales, permaneciendo en la localidad entre los años 1966 y 1987. Además cabe destacar la labor que con varias generaciones de jóvenes realizó a través de Colegio Niño Jesús de Praga, el IES San Juan de la Cruz, el Club Juvenil Edith Stein, la revista Hontanar o la creación del Certamen Literario Albacara. Su trabajo estuvo detrás del IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús, la conmemoración de lV centenario de la fundación del convento caravaqueño con la creación del monumento a San Juan de la Cruz o el impulso dado a las fiestas de la Virgen del Carmen.

Durante décadas, la labor investigadora de Tomás Sanchis se ha visto reflejada en numerosas publicaciones que han tenido como objeto ámbitos como la Vera Cruz de Caravaca y las figuras de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz en su relación con nuestra ciudad. Como expresión del cariño que Caravaca de la Cruz profesa al popularmente conocido como Padre Dionisio queda testimonio del nombramiento de Hijo Adoptivo de la Ciudad por acuerdo del Excmo.

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José Agustín Cañabate: Un Diputado Progresista

Era hijo de Juan Ignacio Cañabate y de María Josefa Sánchez. Es natural de Urrácal y no de Somontín como se afirma en el “Boletín Oficial de la Provincia de Almería”, suplemento del sábado 1 de octubre de 1836, dato que se repite en el acta electoral del día 3 de octubre. Estaba casado con Faustina de Oca, que falleció en 1853. Adela Cañabate contrajo matrimonio con Antonio Díaz Cañabate (fallecido en Madrid, 20.10.1903), sobrino de José Agustín, que llegó a ser jefe de sección del Ministerio de Gracia y Justicia.

Este matrimonio tuvo cuatro hijos que fueron José, Joaquín, Antonio e Isabel Díaz Cañabate. Esta última casó (Madrid, San Luis, 12.10.1898) con Joaquín Garrigues Martínez (Totana, Murcia, 1870-Madrid, 28.07.1956), abogado, relator secretario de sala de la Audiencia Territorial de Madrid; uno de sus hijos, Antonio Garrigues Díaz-Cañabate, casado con la norteamericana Helen A. Walker tuvo, entre otros, a Antonio y a Joaquín Garrigues Walker [y Díaz-Cañabate] que fundaron en Madrid el bufete Garrigues Abogados. Josefa Cañabate y Oca casó con Joaquín Ruiz Cañabate (Cantoria, 1822-Madrid, 23.03.1881), sobrino de José Agustín, magistrado del Tribunal Supremo, vocal de la Junta de Calificación y comendador de número de la Orden de Carlos III.

José Agustín Cañabate otorgó poder en 1855 a sus sobrinos Joaquín Ruiz Cañabate y Antonio Díaz Cañabate para que cobrasen una deuda de 16.000 rs. Faustina de Oca y Pérez (Villambistia, Burgos, 1796-Madrid, 18.07.1853) era hija de Leonardo Oca y de Luisa Pérez, todos ellos naturales de esta localidad burgalesa. Falleció de una afección cardiaca crónica en abintestato. Se había casado en primeras nupcias (1818) con José García Fernández -también natural de Villambistia-, contador de la Administración General de las Salinas de Poza.

Fue contador de Rentas Provinciales y Aduanas de Tuy, provincia de Pontevedra entre 1798 y 1836. Finalmente fue dependiente montado del resguardo de las Fábricas de Sal de La Mata y Torrevieja, provincia de Alicante, entre 1836 y 1840, conservándose sus hojas de servicio. José García Fernández estudió en la Universidad de Alcalá de Henares donde se conserva su asiento en el libro de recepciones y ejercicios literarios de la Academia de los Santos Justo y Pastor, así como una certificación de estudios en la citada universidad. Faustina y José tuvieron una hija llamada Manuela García-Fernández de Oca (Poza, Burgos), casada con el escritor Dionisio [Fernández] Hidalgo [y Palma] (Medina de Pomar, Burgos, 08.10.1809-Madrid, 11.10.1866), matrimonio que tuvo cinco hijos. En el archivo del Congreso de los Diputados la profesión de José Agustín Cañabate consta de dos formas, como propietario y como hacendado.

Sus simpatías políticas se inclinaron desde el principio hacia el progresismo, militando en este partido. A pesar de no vivir en la provincia, el Partido Progresista almeriense lo proponía siempre candidato. En las listas de candidatos de 1837, el hecho de que Cañabate, considerado progresista, esté incluido en las filas moderadas no es tan extraordinario. En las elecciones de 1840 se presenta otra vez con el Partido Progresista pero esta vez no sale elegido. En 1847 se presentó por el distrito de Tíjola compitiendo con el general Eusebio Calonge y Fenollet, que se presentaba por el Partido Moderado.

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El diario madrileño El Popular decía que lo más probable era que Cañabate fuese elegido por ser natural del país y tener en él amigos y parentela; sin embargo, ganó Calonge por 18 votos de ventaja y Cañabate no salió elegido. En los comicios de 1851 fue candidato nuevamente por Tíjola en competencia con Joaquín M.ª Márquez Lavería, ministerial, yerno de Francisco Javier de Burgos, y con José Genaro Villanova Giménez, moderado, esposo de M.ª Dolores Campos Rambaud, hermana de Bernardo, diputado a Cortes unionista en 1865.

Además, estaban en Tíjola los llamados “polacos rojos” que eran Bernabé Morcillo, Eugenio Sartorius y Mariano Gil, disidentes de la candidatura ministerial. Los periódicos de ámbito nacional dicen que se presentó por última vez a las elecciones en 1859 por el distrito de Gérgal. Se barajaban, en principio, los nombres de Francisco de las Rivas y Ubieta y José Agustín Cañabate, moderado y progresista, respectivamente, pero luego se añadieron algunos candidatos más. La candidatura de Cañabate era lógicamente un bulo, pues había fallecido 3 años antes.

Fue elegido por vez primera diputado suplente segundo por Almería en las elecciones del 2 de octubre de 1836 para la legislatura de 1836-1837. José María Carrasco y Serna, que era el titular, no llegó a presentar su acta pues renunció a ella por sufrir disnea. Debía ocupar su puesto el primer suplente José Bordiú Góngora, pero no lo pudo hacer pues, como recaudador de Contribuciones Decimales desde 1829, era funcionario de Hacienda. Fue entonces cuando le llegó el turno al segundo suplente, José Agustín Cañabate.

Presentó una solicitud, que pasó a la Comisión de Actas, para que se le admitiese en el Congreso mientras presentaba su credencial. El dictamen fue favorable, se aprobó su admisión, juró y tomó asiento. Ocupó el escaño desde el 28 de noviembre de 1836 hasta el 18 de noviembre de 1837. En este tiempo volvió a registrar un escrito manifestando que seguía a la espera de arreglar sus poderes para presentarlos al Congreso. En las elecciones de 22 de septiembre de 1837 fue elegido de nuevo diputado por la circunscripción de Almería para las legislaturas de 1837-1838 y 1838-1839.

Presentó el acta, se aprobó y fue admitido. Juró el cargo y permaneció en el Congreso desde el 18 de noviembre de 1837 hasta el 1 de junio de 1839. En la legislatura de 1837-1838 ingresó en las secciones quinta y sexta en varios sorteos. Comisión encargada de llevar a S.M. En las elecciones de 24 de julio de 1839, salió elegido por la circunscripción de Almería para la legislatura de 1839. Presentó el acta y se emitió dictamen sobre la misma y sobre su aptitud legal. Aprobados ambos dictámenes se le admitió como diputado, juró y ocupó su escaño.

Permaneció en el Congreso desde el 7 de septiembre hasta el 18 de noviembre de 1839. Participó en el debate suscitado sobre el acta de las elecciones de Canjáyar. El jefe político de Almería - Francisco García-Hidalgo y Peñalver- había emitido un informe debido a las protestas de un grupo de electores del distrito de Canjáyar. En las elecciones de 1 de febrero de 1841 fue elegido diputado suplente por la circunscripción de Almería para las legislaturas de 1841-1842 y 1842. En estas mismas elecciones saldría elegido como suplente por Almería el literato José de Espronceda y Delgado.

La exclusión de Pedro Martínez de Haro, juez de 1.ª instancia de Motril nombrado el 2 de enero último y trasladado al de Almería el 26 de febrero siguiente, y las renuncias de otros dos diputados electos dieron lugar a la convocatoria de nuevas elecciones en noviembre de 1841 en las que ya sí salió elegido. Presentó el acta que pasó a la Comisión, el dictamen fue favorable, se le admitió y prestó juramento. Permaneció en el escaño entre el 4 de enero de 1842 y el 3 de enero de 1843. En las elecciones de 15 de septiembre de 1843, las 2.as de ese año, fue elegido por quinta y última vez por la circunscripción de Almería para la legislatura 1843-1844.

Es decir, inmediatamente después de la caída de Espartero. No obstante, se mostró favorable al general y al llamado “movimiento centralista”. Se mantuvo en el cargo desde el 19 de octubre de 1843 hasta el 10 de julio de 1844. Su acta pasó a la correspondiente comisión, el dictamen fue favorable, se le admitió y juro, ingresando en las secciones segunda y quinta. El 26 de octubre de 1843 fue elegido vicepresidente cuarto interino del Congreso con 55 votos a su favor.

El Pollo Urbano: Un Fenómeno Cultural en Zaragoza

La revista El Pollo Urbano había nacido en marzo de 1977, pero en los años ochenta le creció la cresta, el pelo, la barba e, incluso, las tetas. Pero en el ínterin nos dio tiempo a disfrutar como auténticos hijos de puta. En las navidades del 82 nos tapiamos en la cueva de ensayo del grupo de teatro El Grifo, en la calle de las Vírgenes, para protestar por la política cultural del ayuntamiento de la ciudad. Ya no nos podían obviar porque El Pollo Urbano era nuestro vocero.

Un ejemplo de la acción pollera: según las autoridades culturales de entonces, seducidas por los cantautores y la aburrida música de raíz, decidieron que el rock no existía. El Pollo inició un dossier donde salían grupos urbanos zaragozanos hasta debajo de las piedras. Mientras, la izquierda en el poder, en un alarde de colaboracionismo, publicaba en sus medios los lugares donde los jóvenes nos poníamos como zorros de fumar y beber para dar pistas a la policía. Pasaba de todo y todo intenso y peleón. Éramos un colectivo que alrededor del Grifo aglutinaba todo tipo de personal: escritores, actores, pintores, músicos… y, por tanto, tocábamos todos los palos. Menos el flamenco.

En la radio, por ejemplo, aterrizamos en Radio Heraldo, luego Radio Minuto y, finalmente, en Radio Ebro con un programa campeón que inició su trayectoria llamándose La Cafetera y acabó siendo gatera donde empezaron a asomar el morro aquellas personas y agrupaciones que no tenían voz en la emisoras convencionales. Pasado el tiempo, como es natural, pronto se olvidaron de quienes hicieron posible que debutaran. Nos arruinamos tres veces con la revista y otras tantas buscamos la manera de que el Pollo, nuestro Pollo, no desapareciera.

Así se convirtió en Pollo-programa de mano, Pollo-póster en serigrafía, Pollo-dazibao o Pollo-cinta magnetofónica con locuciones teatrales incluidas. Y como no se podía parar y nos sobraba energía a raudales, hasta creamos el primer grupo de punk-rock de España, llamado la Ladilla Urbana, que hizo furor en la discoteca Liverpool. Finalmente, el éxito pollero (bueno, lo que los “otros” denominan éxito) llegó cuando nos subimos al enorme tren que era el Heraldo de Aragón el 4 de diciembre de 1988 de la mano de un visionario José Luis Trasobares.

Y allí, acompañado de una gran orquesta y unos asombrados coros, El Pollo Urbano apareció como página dominical y se consolidó hasta el 25 de octubre de 1992. Aquel Pollo dominical constituye hoy en día, sin duda, la mayor y más veraz fuente de información “complementaria” sobre lo que nos ocurrió a los aragoneses en ese periodo tan sui generis de nuestra existencia. Pero los integrados en el aglutinante pollero no dejaríamos acabar los 80 sin transformarnos adecuadamente en una suerte de productora audiovisual para meter la nariz en la incipiente televisión regional con una serie de programas extraordinariamente peculiares e impregnados de fuertes dosis de humor surrealista y baturro que se llamó El Tercer Canal. Los 80 en Zaralonia fueron nuestros y nos los bebimos hasta reventar.

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