Caroline Darian: La Lucha Contra el Silencio Tras los Crímenes de Dominique Pelicot
La historia de la familia Pelicot ha conmocionado a Francia y al mundo, revelando horrores ocultos tras una fachada de normalidad. Caroline Darian, hija de Gisèle Pelicot y Dominique Pelicot, ha emergido como una figura clave en esta narrativa, no solo como víctima, sino también como una voz poderosa contra la sumisión química y el abuso sexual.
La Denuncia de Caroline Darian
Caroline Darian, hija de Dominique y Gisèle Pelicot, ha denunciado a su padre por violación, dos meses después de que él fuera condenado a 20 años de prisión por las repetidas violaciones a las que sometió a su esposa bajo sumisión química, además de haberla ofrecido a otros hombres a través de internet. La denuncia presentada ante la Fiscalía de Versalles, a las afueras de París, incluye cinco delitos, entre los que figuran el abuso sexual y la violación, pero también la administración de sustancias psicoactivas para alterar su discernimiento, lo que equivale a la sumisión química.
En su testimonio en el juicio contra su padre, Darian ya había asegurado que sospechaba haber sido víctima también de las agresiones sexuales de su progenitor, quien siempre lo negó. "Mientes", le lanzó la hija durante el juicio que tuvo lugar en Aviñón. "Sí, lo negó, pero mintió varias veces y contó varias versiones de la historia durante los dos años y medio que duró la investigación. Hemos visto claramente en este tribunal penal que en ningún momento Dominique es capaz de decir toda la verdad sobre los hechos cometidos", ha subrayado Darian.
- La denuncia incluye abuso sexual y violación.
- Administración de sustancias psicoactivas (sumisión química).
- Sospechas de haber sido víctima de violaciones.
El Testimonio de una Víctima
Caroline Darian ya manifestó durante el juicio su convicción de haber sido también víctima de violaciones tras la aparición de esas fotos en las que en muchos casos portaba ropa interior que aseguraba no reconocer. Entre ellas, aparecen algunas de la hija que, según la abogada de Darian, aparece adormecida, lo que constituye una similitud con lo que se descubrió de su madre. Pero su padre insistió en que "nunca" tocó a su hija, al tiempo que negó ser el autor de las fotos de ella.
Tiempo después, durante una de las audiencias ante el Tribunal de lo Criminal de Aviñón, recibiría el siguiente golpe frontal: su padre tenía una carpeta en su ordenador denominada 'Mi hija desnuda'. En las fotografías aparece acostada y sin ropa, lo que a su vez le sugiere que probablemente había sido víctima de sumisión química al igual que su madre.
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Es importante para mí transmitir este mensaje para que otras víctimas que también han vivido la sumisión química puedan decirse que hay cosas que hacer, que hay remedios y que no hay que rendirse nunca", ha declarado a la agencia AFP la propia Caroline Darian, confirmando una información que había sido publicada por el medio M6/RTL. Lo denuncia por delitos que "seguramente cometió contra mí", ha afirmado. "La reconstrucción pasa por reconocer mi condición de víctima", añade, aunque reconoce que "el camino es aún es largo" y que su objetivo es lanzar "un mensaje a todas las víctimas”.
El Juicio y las Consecuencias
Además de Dominique Pelicot, el juicio de Aviñón dictó sentencias condenatorias para otros 50 acusados de haber violado a Gisèle cuando esta estaba drogada. De ellos, 17 han apelado la sentencia, entre los que no se encuentra el propio Pelicot, que en el nuevo juicio solo comparecerá como testigo. Ese proceso en apelación tendrá lugar del 6 al 21 de octubre en Nimes, en el sur de Francia.
Gisèle Pelicot se ha convertido en un icono feminista tras negarse a celebrar las vistas a puerta cerrada para que el juicio de su marido y sus coacusados pudiera contribuir a desviar la vergüenza en el lado de las víctimas, algo que también celebró su hija. "Quise, abriendo las puertas de este proceso el 2 de septiembre, que la sociedad pudiera asistir a los debates que se han tenido. No me arrepiento de esta decisión", aseguró a la salida del Tribunal Penal de Aviñón, tras conocerse el veredicto contra su marido en diciembre de 2024. Gisèle Pelicot afirmó entonces que el proceso fue "una prueba difícil", pero que "lideró esta lucha por sus hijos, nietos y sus nueras".
Sentencias del Juicio de Aviñón
| Acusado | Delito | Sentencia |
|---|---|---|
| Dominique Pelicot | Violación agravada, sumisión química | 20 años de prisión |
| Otros 50 acusados | Violación bajo sumisión química | Entre 3 y 15 años de prisión |
"Y Dejé de Llamarte Papá": Un Relato de Resiliencia
Este miércoles 22, la activista francesa e hija de la ya histórica Gisèle Pélicot, Caroline Darian, publica por primera vez en España su obra Y dejé de llamarte papá (Seix Barral, 2025). En ella, narra su historia personal tras descubrir los crímenes cometidos por su padre, hoy condenado a 20 años de prisión por drogar y someter a violaciones reiteradas a su exmujer. Se trata de un relato autobiográfico salpicado de dolor, rabia e impotencia ante una realidad que rebasa los límites de lo emocionalmente asumible.
El coraje y arrojo de quien decidió que su juicio se celebrase a puertas abiertas se convierte en el leit motiv de su obra testimonial. “Mientras narra el descubrimiento devastador de que su propio padre sea un monstruo y trata de gestionar la mezcla de rabia, vergüenza y empatía que siente por él, comparte la extraordinaria historia de su madre y cómo consiguió salir adelante, sin autocompasión, en circunstancias inimaginables”, describe la editorial.
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La obra fue publicada originalmente en Francia en 2022 y a través de ella Darian busca dar voz a todas aquellas mujeres que, como su madre, se han tenido que enfrentar con uñas y dientes al horror machista. El pasado 14 de enero, la editorial Bonnier Books publicó en The Times los primeros fragmentos de la novela traducida al inglés.
La narración, en forma de diario íntimo escrito en el curso de un año, tiene como punto de referencia el 2 de noviembre de 2020, fecha en que la autora descubre las atrocidades que cometió su progenitor. Ese día recibió una llamada de su madre, quien relata que éste se encuentra bajo custodia policial por presuntamente haberla drogado y puesto a disposición de decenas de hombres mientras lo filmaba. En ese instante, la imagen que tenía de su entonces referente incondicional se transforma para siempre. Tanto que hoy le califica como "uno de los mayores depredadores sexuales de los últimos 20 años".
Tras revelarse todos estos hechos, Caroline Peyronet adoptó el seudónimo de Darian, apellido formado a partir de la contracción de los nombres de sus dos hermanos: David y Florian. Además de llevar a cabo este cambio de denominación para distanciarse lo máximo posible de Dominique, Darian decidió transformar su impotencia en activismo para ayudar a mujeres como su madre.
Activismo Contra la Sumisión Química
Actualmente se dedica en cuerpo y alma a defender, a través de distintas iniciativas, a las víctimas de violencia por sumisión química en el seno familiar. Lo ha hecho principalmente a través de su asociación #MendorsPas: “Stop à la soumission chimique” (NomeDuermas: Stop a la sumisión química): en ella brinda apoyo integral a supervivientes de esta práctica, así como a las personas de su entorno cercano.
“Como en otras situaciones de agresión en círculos cercanos, los fenómenos de control y el miedo a las repercusiones sociales y familiares impiden a las víctimas hablar o actuar. Y en el caso del sometimiento químico, el hecho de no tener recuerdos claros de la agresión ni del agresor, y de no reconocer los síntomas, dificulta especialmente la toma de conciencia de la propia condición de víctima”, indica en la web de la fundación. Por ese motivo aporta numerosas herramientas para identificar la sumisión a través de los síntomas mentales y emocionales que acarrea esta violencia.
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"Es importante para mí transmitir este mensaje para que otras víctimas que también han vivido la sumisión química puedan decirse que hay cosas que hacer, que hay remedios y que no hay que rendirse nunca", ha declarado a la agencia AFP la propia Caroline Darian.
El Impacto en los Hijos de Agresores
El testimonio desgarrador de Caroline es el de miles de hijos de agresores silenciosos, hombres en apariencia “normales” y modélicos padres de familia, cuyas agresiones son descubiertas tras años de pacífica convivencia. Saberse hijo de un maltratador o violador trae consigo unas consecuencias traumáticas cuyos efectos pueden manifestarse durante años. Ello está contemplado en la misma Ley contra la Violencia de Género, que estipula que toda violencia ejercida contra la madre lo es también contra sus criaturas.
“En el caso de la hija de Pélicot hay una cuestión traumática en la ruptura de una idealización, es decir, este hombre era un buen padre para mí y de repente todas mis vivencias y todos mis recuerdos cobran otro sentido. Ahora me doy otras explicaciones, el relato y la narrativa sobre muchas cosas que han pasado en mi infancia ahora adquieren otro sentido”, explica a Público María Bilbao, psicóloga experta en menores víctimas de violencia.
Ante el reto que esta desmitificación entraña, ya que genera en la persona sentimientos contradictorios y confusos, los hijos de agresores reaccionan de formas muy dispares: hay quienes son capaces de integrar ese shock y afrontar la realidad, incluso condenar públicamente las violencias, como ha hecho Caroline. Otros, no obstante, niegan esa violencia para evitar una ruptura de su estabilidad mental al conocer una realidad tan brutal. Por eso es frecuente que algunos hijos traten de minimizar la gravedad de los hechos cuando descubren la verdad. En este sentido, negar la violencia funciona como parte de un mecanismo cerebral tendente a evitar el sufrimiento psíquico y la quiebra del equilibrio emocional.
Creciendo en un Entorno de Violencia Sin Saberlo
La psicóloga señala que las consultas de salud mental están “repletas” de adultos que, tras haber normalizado la violencia durante buena parte de su vida, ahora han averiguado que sus progenitores son agresores o maltratadores psicológicos. “De repente hay una especie de desvelamiento de que esto que yo veía normal resulta que llevo viendo violencia toda mi vida”, subraya. A medida que se deja de naturalizar la violencia patriarcal, se multiplican los mecanismos para identificar patrones agresivos.
Estos recuerdos, al principio aislados entre sí se van juntando y encajando con el tiempo, hasta conformar un puzle coherente en el que de repente todo cobra sentido. La mayoría desentrañan ese pasado cuando acuden a consulta médica. Lo hacen porque padecen síntomas vinculados a la experiencia de haber visto o recibido abusos, como puede ser cuadros de ansiedad. Eso sí, desconociendo inicialmente que se trata de una consecuencia de presenciar agresiones.
“Hay muchísimo más trauma de lo que parece. Muchísima gente se da cuenta de adulta que ha vivido violencia en su casa y por eso se encuentra mucha sintomatología”, aclara la psicóloga. Estos síntomas incluyen desde pesadillas, patologías físicas y situaciones de estrés hasta problemas de baja autoestima. Los apegos ansiosos a la hora de relacionarse con su entorno, en especial con las parejas, son también secuelas recurrentes, ya que sus modelos de referencia han sido inestables.
El Impacto en los Hijos de Gisèle y Dominique Pelicot
El hijo mayor de Gisèle y Dominique Pelicot, David, ha declarado por primera vez en el juicio contra su padre y otros 50 acusados por haber violado bajo los efectos de somníferos a Gisèle a lo largo de 10 años. Tanto él como sus dos hermanos, Florian y Caroline, han relatado la conmoción de una década de abusos y han pedido a su progenitor que por fin "diga la verdad".
"Para mí, este es el juicio de toda una familia, que ha sido totalmente destruida", ha asegurado David, de 50 años, que vomitó cuando su madre le contó lo que había hecho su padre. "¿Por qué hiciste esto? Decías (de nuestra madre) que era una santa, pero eras el diablo en persona", ha gritado después Florian a su padre en el tribunal penal de Vaucluse durante la undécima del macrojuicio.
Después de sus dos hermanos, ha tomado la palabra Caroline Darian, la hija de la pareja, de 45 años, que ha aprovechado su nueva declaración para insistir en su convencimiento de haber sido violada por su padre. "No es una hipótesis, lo sé", ha afirmado la mujer, quien desde el inicio del proceso judicial mantiene que su padre le tomó fotografías mientras ella estaba drogada y la violó, como hizo durante 10 años con su madre.
Caroline se ha descrito a sí misma como la "mujer olvidada" del juicio. "Gisèle fue violada químicamente, pero la única diferencia entre ella y yo es la falta de pruebas contra mí. Para mí es una tragedia absoluta", ha explicado.
Un Juicio Mediático y un Símbolo Feminista
Este juicio mediático ha despertado interés de todo el mundo, como lo muestran los 165 medios acreditados para seguir el caso en el Tribunal de Aviñón, donde cada jornada Gisèle Pelicot es ovacionada por el público asistente a las audiencias, con una presencia mayoritaria de mujeres.
Gisèle, además, se ha convertido en un símbolo feminista internacional, al decidir dar la cara y pedir que su caso sea público. ¿El motivo? "Que la vergüenza cambie de bando", como ella mismo dijo a la prensa al inicio del proceso.
El Documental de Caroline Darian
Es el relato más duro de su vida, el que comienza mucho antes de septiembre del 2024 cuando empezó el juicio del caso Pelicot. Caroline Darian, hija de Gisèle Pelicot, pone voz a la historia de su madre en un documental que acaba de estrenar Movistar +. «Soy la hija de la víctima, pero también, y esto es mucho peor, la hija del verdugo», dice presentándose.
Caroline explica como, tras cuatro años fuera de sus vidas, el comienzo del juicio supuso volver a verse cara a cara con su padre. «El primer intercambio de miradas fue intenso. Yo sentí vergüenza, pero sobre todo rabia por la situación. Nuestra vida había dado un vuelco», explica antes de retroceder al 2020, cuando se descubrieron las agresiones que había sufrido su madre durante casi diez años. Fue su propia madre quien la llamó y le pidió que fuese «fuerte y valiente». ¿El motivo? Gisèle le relataba cómo había pasado aquel día en la comisaría. Su vida cambió aquel día. También la de sus dos hermanos y, por supuesto la de su madre. Estaban ante un terror real, que se había visto desvelado por una casualidad.
Para ella, es un retrato de la sociedad francesa. Hombres «integrados en la sociedad, la mayoría con trabajo e incluso responsabilidades: familia y algunos hijos pequeños», explica en este viaje por el caso. Caroline Darian, de 46 años, se ha convertido así en una de las grandes voces de este caso, sumándose a la lucha contra la sumisión química que van ilustrando diferentes voces.
El Modus Operandi de la Sumisión Química
Dominique Pelicot drogaba a su propia esposa con fármacos. Se los administraba en la bebida o la comida. «Perdía el conocimiento y no podía sentir nada». Darian pone el modus operandi de estos agresores y cómo normalmente consiguen esos fármacos, como somníferos o ansiolíticos, en el botiquín de sus propias casas. La pérdida de conocimiento puede ser de varias horas. Bajo este cruel protocolo, y entre el 2011 y el 2020, su madre sufrió más de 200 violaciones.
Una historia terrible en forma de documental que busca concienciar tras el camino empezado por el mediático caso que conmocionó a Francia y al mundo. «Muchas víctimas no denuncian. Algunas por vergüenza y otras porque la amnesia se lo impide», remarca Caroline Darian sobre un fenómeno que considera «masivo» en los últimos años.
El Día que Cambió Todo
La última vez que Caroline Darian tuvo un contacto normal con su padre fue el 1 de noviembre de 2020. Al día siguiente, su madre, Gisèle Pelicot, llamó a casa para decir que Dominique, su marido, iba a entrar en prisión: «Lo descubrieron filmando bajo las faldas de tres mujeres en un supermercado. Permaneció detenido cuarenta y ocho horas y después lo soltaron. Mientras tanto, la policía inspeccionó su teléfono móvil, varias tarjetas SIM, su videocámara y el ordenador portátil.
Pero ese mundo se hizo añicos el lunes 2 de noviembre de 2020. Ese día, por la tarde, Caroline recibió una llamada de su madre, Gisèle Pelicot, quien le pidió que se sentara en un lugar tranquilo porque tenía algo muy importante que decirle. Y le relató también que cuando la policía inspeccionó el móvil de su padre, sus varias tarjetas SIM y su ordenador portátil, descubrieron algo mucho más aterrador: unas 20.000 imágenes y vídeos que se remontaban a casi 10 años atrás y en los que se veía a Giséle drogada, completamente inconsciente, mientras era violada en su propia cama por decenas y decenas de extraños. Al menos 70 hombres de entre 22 y 71 años. Caroline Darian se enfrenta desde entonces a la pesadilla de ser hija de la víctima y de su carnicero.
La Duda Terrible
En el ordenador de su padre se hallaron asimismo dos fotos suyas en la cama, vestida solamente con una camiseta y ropa interior. ¿Es posible que su padre también la hubiera drogado a ella para que otros hombres la violaran, al igual que hizo con su mujer? El pasado 19 de diciembre Dominique Pelicot fue condenado a 20 años de cárcel.
Caroline Darian (el apellido es un seudónimo, fruto de fundir los nombres de sus dos hermanos, David y Florian) fundó en mayo de 2023 la asociación #MendorsPas: Stop à la soumission chimique (Nomeduermas: stop a la sumisión química), para luchar contra esa forma de sometimiento y dar apoyo a las víctimas.
Entrevista a Caroline Darian
PREGUNTA. Su libro lleva por título 'Y dejé de llamarte papá'. Después de saber de que su padre drogaba a su madre para que otros hombres abusaran sexualmente de ella, ¿cómo llama a ese hombre?
RESPUESTA. No le llamo. No le llamo de ninguna manera. Para mí es mi progenitor, sin más. Considero que ya no tengo padre. "No conocíamos a ese individuo, que ha resultado ser uno de los peores depredadores sexuales"
P. ¿Podría llegar a perdonar a su padre?
R. Creo que no, porque hay demasiadas cosas que no sabemos y que no sabremos nunca. Yo no podré perdonarle nunca lo que ha hecho a mi madre y sin duda a otras mujeres.
P. Y lo que le ha hecho a usted, ¿no? Entre las 20.000 imágenes y vídeos que se le encontraron a Dominique hay un par de fotos suyas en la cama, en ropa interior y con aspecto de estar drogada…
R. De hecho, hay más que esas dos fotos. Hay otras fotos mías en las que estoy desnuda, fotos que él, evidentemente, tomó sin que yo supiera nada. Y también hay otras fotografías en las que queda la duda, y yo no sabré nunca. No sabré nunca qué ha pasado porque él no ha explicado nada, no ha confesado nada. Ni siquiera durante el juicio ha sabido explicar el origen de esas fotos.
P. ¿Por qué borró esas fotos de su hija? En esas fotos no estoy durmiendo, creo que estoy efectivamente drogada.
P. Imagino que vivir con la duda de si padre abusó sexualmente de usted debe de ser insoportable, un peso tremendo.
R. Lo es. Es un interrogante con el que tengo que vivir.
P. La negativa de su madre a aceptar que su padre hubiera podido abusar también de usted ha dividido a su familia.
R. Yo creo que cuando se vive una tragedia como esta es muy difícil para todos los miembros de una familia mirar de frente, de cara, a la verdad. Todos nosotros somos distintos.
P. ¿No se ha planteado reunirse en prisión con su padre y plantearle todas las preguntas para las que aún no tiene respuesta?
R. Ya intenté eso durante el juicio: conseguir la verdad, hacer hablar a mi padre. Pero en los tres meses y medio que ha durado el juicio me he topado con un muro de silencio, un muro de mentiras, de giros, de negaciones.
P. ¿Qué cree que impulsó a su padre a cometer las brutalidades que cometió? ¿Cómo pudo llegar a eso?
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