Placenta Bilobulada: Complicaciones y Riesgos
La placenta es un órgano fascinante y único, vital para el desarrollo del feto y para la protección del embarazo. Su función principal es actuar como un puente entre la madre y el feto, permitiendo el intercambio de oxígeno, nutrientes y desechos. Tras el parto, la placenta se expulsa naturalmente en la llamada fase del alumbramiento.
Anomalías Placentarias
Pueden existir distintas anomalías en la placenta que pueden tener distintas consecuencias para el desarrollo del embarazo, la madre o el feto. Entre estas anomalías, se encuentra la placenta bilobulada.
Placenta Bilobulada
La placenta bilobulada es una condición en la que la placenta está dividida en dos lóbulos separados pero unidos entre sí por los vasos primarios y por las membranas. Es una variedad rara, y la retención de un lóbulo después del parto puede producir complicaciones hemorrágicas y de infecciones.
Vasa Previa y Placenta Bilobulada
Existe una asociación entre la placenta bilobulada y una condición rara pero grave llamada vasa previa. Vasa previa ocurre cuando los vasos fetales no protegidos por tejido placentario ni por cordón umbilical atraviesan las membranas fetales por encima del cérvix uterino y por debajo de la presentación fetal.
Existen dos variantes de vasa previa: el tipo I, en el que se asocia inserción velamentosa de cordón umbilical y el tipo 2, que se produce cuando los vasos fetales discurren entre los lóbulos de una placenta bilobulada o succenturiata. Los factores de riesgo asociados a vasa previa son: inserción velamentosa de cordón, gestación conseguida mediante técnicas de reproducción asistida, placenta previa, placenta bilobulada o succenturiata, gestación múltiple e inserción umbilical en el tercio inferior del útero.
Lea también: Componentes Vitales del Desarrollo Fetal
La rotura espontánea o artificial de las membranas puede producir un desgarro de los vasos fetales en caso de vasa previa, lo cual condiciona una elevada exanguinación fetal y una elevada mortalidad perinatal, de ahí la importancia de su diagnóstico anteparto.
Un sangrado fetal de 100ml es suficiente para causar shock fetal y muerte, por lo que el diagnóstico antenatal y la programación de una cesárea electiva reducen de forma significativa la mortalidad fetal.
Diagnóstico y Manejo
La precisión de la ecografía en el diagnóstico prenatal de vasa previa es buena, con una tasa de sensibilidad del 100% y especificidad del 99% cuando se realiza con Doppler color y por vía transvaginal.
Es posible objetivar mediante ecografía transvaginal la inserción velamentosa del cordón situada cerca del cérvix, por lo que, en mujeres con factores de riesgo, se podría utilizar la ecografía transvaginal de rutina en la ecografía de las 18-22 semanas como método de screening de vasa previa.
El manejo de los casos diagnosticados prenatalmente incluye la realización de una cesárea electiva antes del inicio del trabajo de parto como método más seguro para finalizar la gestación. Se puede considerar el ingreso hospitalario entre la 30-32 semanas y la administración de corticoides para maduración pulmonar fetal entre las 28-32 semanas.
Lea también: Guía sobre el tratamiento de restos placentarios
Es difícil establecer la edad gestacional óptima para la finalización del embarazo. La realización de una cesárea electiva entre la 34-36 semanas de gestación, antes de la formación del segmento uterino inferior, es razonable, evitando así el riesgo de una rotura prematura de membranas y el riesgo de una exanguinación fetal.
Inserción Velamentosa del Cordón Umbilical
La inserción velamentosa del cordón, definida como la inserción del cordón fuera de la placa coriónica, se asocia a vasa previa con una OR de 6722,3. Cuando es justo en el borde (marginal) o más lejos (velamentosa), el cordón umbilical se conecta sólo con la placenta mediante su pedículo, cubierto por la membrana corioamniótica, sin la protección de la gelatina de Wharton. Su escasa protección hace posible que los vasos umbilicales se desgarren ante o intraparto, provocando una urgencia obstétrica.
Hay una serie de situaciones en las que existe un aumento del riesgo de presentar inserciones velamentosas del cordón, como son las anomalías placentarias (placenta bilobulada, placenta subcenturiata) y las placentas de inserción baja.
Puesto que los vasos velamentosos no están recubiertos de gelatina de Wharton, son más susceptibles de padecer desgarro o rotura, por lo que ocasionalmente puede producirse hemorragia antes de que tenga lugar la amniorrexis. Si la rotura de membranas no interesa inicialmente a los vasos, la hemorragia puede producirse algún tiempo después de la amniotomía, al desencadenarse el parto y/o progresar la dilatación cervical.
La compresión de los vasos velamentosos puede provocar asfixia y muerte fetal en el 50-60% de los casos, circunstancia que se presenta como un patrón cardiotocográfico anormal, con deceleraciones y/o bradicardia fetal.
Lea también: ¿Qué es la Placenta Envejecida y Cómo Afecta?
Conclusión
La placenta bilobulada es una condición que puede aumentar el riesgo de complicaciones como vasa previa e inserción velamentosa del cordón umbilical. El diagnóstico prenatal preciso y el manejo adecuado son cruciales para minimizar los riesgos y garantizar un resultado favorable tanto para la madre como para el bebé.
tags: #placenta #bilobulada #complicaciones #riesgos