La Historia de Amor y Familia de Paul Newman y Joanne Woodward
En el mundo del cine, Paul Newman amó a muchas mujeres, algunas tan bellas como Elizabeth Taylor, pero en su vida personal solo tuvo dos grandes amores: Jackie White y Joanne Woodward.
El Primer Amor: Jackie White
Paul Newman conoció a Jackie White cuando ambos trabajaban en una modesta obra de teatro. Él era de Ohio y tenía 24 años, ella era de Georgia y tenía 19 años. El flechazo fue inmediato y tras un breve noviazgo se casaron. Juntos tuvieron tres hijos: Scott Newman, Susan Kendall Newman y Stephanie Newman.
El éxito de Paul Newman crecía con un ritmo vertiginoso, con buenas críticas en el cine y el teatro. Paul cada vez pasaba más tiempo fuera de casa: la familia vivía en Long Island y Paul Newman pasaba la mayor parte del tiempo en Los Ángeles, separados por casi 4000 kilómetros de distancia.
El Encuentro con Joanne Woodward
En 1952 conoció a una joven actriz en el despacho de su agente. Era Joanne Woodward y, aunque en un principio no le hizo gracia, cuando le vio en la obra Picnic cayó rendida. Ambos tenían la misma pasión por la interpretación y por el ambiente bohemio de los actores. Enseguida se enamoraron y Paul supo que era la mujer con la que quería compartir su vida.
"Era moderna e independiente, mientras que yo era tímido y un poco conservador”, contó él años más tarde. Pero esperaron 6 años para dar el paso.
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1958: Un Año Clave
1958 es un año muy importante para el actor, a nivel personal y profesional. Ese año se estrenan cuatro películas: La gata sobre el tejado de zinc, El zurdo, Un marido en apuros y El largo y cálido verano. En esta película trabaja por primera vez con Joanne Woodward y a nadie se le escapó la tensión sexual que hubo entre ellos.
"Se notaba que la conexión entre ellos era total", dijo Angela Lansbury. Su amor es la comidilla de Hollywood y cuando se dijo que Joanne estaba embarazada, Jackie decidió dar un paso atrás y otro adelante: dejar a Paul y seguir su vida al cargo de sus hijos, Scott Newman, Susan Kendall Newman y Stephanie Newman.
Una vez divorciado, Paul Newman se casa de forma exprés en Las Vegas con Joanne Woodward, y de un salto se plantan en el Festival de Cannes. Posan cogidos de la mano y causan sensación entre la prensa. Además, él consigue el premio a mejor actor. "Era muy guapo y muy sexy y por todo ello, pero todo eso se va por la ventana. Lo que finalmente queda es, si puedes hacer reír a alguien. Y el me hacía reír", dijo la actriz.
La Consolidación de un Amor y una Familia
Eran la viva imagen del éxito, triunfadores y guapos. El mundo decidió olvidar el adulterio y encumbrar a la pareja como la viva imagen del amor. Ella había ganado el Oscar por Las tres caras de Eva, dejando sin palabras a sus competidoras: Elizabeth Taylor, Lana Turner, Anna Magnani y Deborah Kerr. Él estrena Dulce pájaro de juventud en Broadway interpretando a Chance Wayne, personaje que luego haría en la versión cinematográfica.
Ella era una rutilante estrella y como tal fue la encargada de inaugurar el paseo de la fama de Hollywood: la primera estrella lleva su nombre. Tuvieron tres hijas, Elinor Teresa, Melissa Steward y Claire Olivia, pero Woodward no dejó de trabajar, aunque sí tuvo que pisar el freno. "Cuando tenía 30 años me di cuenta de que no iba a ser la actriz que soñé. Fue doloroso. Además, tuve que reducir mi carrera por mis hijas. Paul pasaba mucho tiempo fuera de casa y las veces que dejé a las niñas para ir a rodar me sentí culpable", contó en una entrevista.
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Paul Newman y el Asunto del 'Filete'
La carrera de Newman siguió imparable, encadenando un éxito tras otro. Su popularidad también crecía, tanto por su talento interpretativo como por su belleza. Fue uno de los hombres más bellos del mundo, un mundo que tuvo a sus pies. Pero él solo tenía ojos para una mujer. Y lo dijo con una frase que ha pasado a la historia. No me gusta hablar de mi matrimonio, pero te diré algo que puede sonar cursi pero que resulta ser cierto. Tengo bistec en casa. ¿Por qué debería salir a comer hamburguesa?", dijo.
En enero de 2008 celebraron sus bodas de oro, y ambos sabían que sus vidas estaban a punto de separarse. Joanne y yo hemos vivido 50 años maravillosos, pero es ahora cuando me doy cuenta de lo realmente fantástica que ha sido y es nuestra unión. La paz que respiro en mi casa es para mí una autentica fuente de salud". Paul Newman tenía cáncer de pulmón y ocho meses después murió, dejando a Joanne inmersa en una fuerte depresión. Luego le diagnosticaron Alzheimer y dicen que hoy, con 92 años, espera impaciente a que su marido regrese a casa cuando termine el rodaje de su nueva película.
¿El amor de Paul y Joanne fue idílico? La respuesta, quizá, está la dé Ethan Hawke en The Last Movie Stars, el documental que explora la historia vital y emocional de Paul Newman y Joanne Woodward. Un encargo que recibió por parte de una de las hijas del legendario matrimonio.
Al parecer, Paul Newman preparaba unas memorias y durante años grabó unas cintas que, cuando abandonó la idea de las memorias, terminó quemando, aunque guardó las transcripciones. Ese material es la base del documental que cuenta con la colaboración de artistas como George Clooney, Laura Linney, Karen Allen, Oscar Isaac y Sam Rockwell. Ellos ponen sus voces para reconstruir el universo, no siempre feliz, de Paul Newman y Joanne Woodward.
La célebre frase con la que Paul Newman trataba de explicar el éxito de su matrimonio ha pasado a ser un símbolo de romanticismo a pesar de su dudoso gusto y es una de las citas más repetidas a la hora de hablar del protagonista de El buscavidas, pero ¿quién era exactamente ese filete?
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La loncha delgada de carne magra o de pescado limpio de raspas, según la RAE, era Joanne Woodward, galardonada con un Oscar de cuatro nominaciones, tres Globos de Oro, tres Emmy, un Bafta y un premio de interpretación en Cannes, y la estrella que tuvo el honor de inaugurar el Paseo de la Fama de Hollywood. A pesar de ello, la actriz que hoy cumple 91 años se ha colado en la historia del cine casi como una mera prueba de que un hombre -por guapo que sea- puede ser fiel.
Joanne Woodward: Una Estrella por Derecho Propio
Joanne Woodward siempre supo que quería ser actriz, algo que le venía dado desde el nombre. Su madre, cinéfila entregada, la llamó así por Joan Crawford -aunque su estrella favorita es Bette Davis- y cuando tenía nueve años la llevó hasta Alabama para asistir al estreno de Lo que el viento se llevó y la sentó en el regazo de Lawrence Olivier, de quien la pequeña se había enamorado platónicamente tras ver Cumbres Borrascosas.
Su madre se implicó activamente en la afición de Joanne que de la escuela de teatro de su Greanville natal pasó a la escuela de drama de la Universidad de Louisiana y de ahí a producciones teatrales de mayor fuste que la llevaron a Nueva York donde repartía su tiempo entre el Actors Studio y los despachos de agentes.
Un Primer Encuentro Poco Prometedor
En uno de esos despachos se produjo el encuentro que cambiaría su vida y no fue con un autor teatral o un productor, fue con un muchacho que a primera visto le resultó disgusting. Así definió Woodward su primera impresión sobre Paul Newman en una divertida entrevista en Today. Agotada por el calor se refugió en la oficina de su agente y ahí se lo encontró. Mientras ella estaba sudorosa y cansada, él brillaba “como un anuncio de refresco helado”, enfundado en un traje mil rayas, con esos ojos azules que no tardarían en conquistar el mundo, un pelo frondoso y ni una gota de sudor. Más que caer fascinada, sintió rabia de aquella perfección que consideró irritante. "Eso es asqueroso". Para ella, en aquel momento Newman era "solo una cara bonita".
Él, sin embargo, se quedó embelesado: "Era moderna e independiente, mientras que yo era tímido y un poco conservador”. Así lo recoge Shawn Levy en Paul Newman: La biografía. Sobre todo ella era muy distinta a todas las mujeres que conocía, especialmente a la suya. Porque cuando se quedó prendado de aquella rubia de Georgia ya había una señora Newman, una que le esperaba en casa con sus dos hijos pequeños.
Los Primeros Años de Paul Newman
Al contrario que Woodward, Newman nunca pensó en dedicarse en serio a la actuación. Tampoco tenía ningún otro objetivo claro, le habían expulsado de la universidad por un incidente relacionado con el abuso de alcohol y había permanecido tres años en el ejército. A la vuelta su presente y su futuro pasaban por hacerse cargo de la tienda de material deportivo de su familia en Ohio, pero el teatro universitario le había metido el gusanillo de la actuación en el cuerpo y quiso probar suerte antes de languidecer en el negocio familiar. Precisamente en una compañía de teatro local había conocido a Jackie Witte, rubia, alta y también con ínfulas de actriz. Ella tenía 19 años, cinco años menos que él, y todavía estaba en la universidad; jóvenes, guapos y sin demasiadas preocupaciones, se mudaron a Illinois para trabajar en una compañía teatral y se casaron.
Ambos sobrevivían alternando distintos trabajos con su pasión teatral hasta que llegó el primer bebé y Paul volvió al negocio familiar, mucho más estable que la vida en el vodevil. Pero ya había decidido su futuro y quiso darse una oportunidad más: metió a su familia en el coche y se fue a la Escuela de Teatro de Yale. Si no podría ser actor al menos podría ser profesor de teatro.
Alquilaron un piso y mientras ella cuidaba del pequeño Scott y realizaba trabajos puntuales como modelo, él compaginaba su búsqueda de papeles con la venta de enciclopedias puerta a puerta -seguro que pocas se cerraron en sus narices-. Otras puertas, esta vez las de Broadway, no tardaron en abrirse para él.
El Despegue de una Estrella
Una de sus primeras oportunidades llegó con Picnic, la historia de un forastero que pone patas arriba a una pequeña localidad sureña, especialmente a sus mujeres. El director no le vio las hechuras atléticas del galán protagonista Hal Carter y lo relegó a un papel menor, pero cuando el actor principal tuvo que abandonar la producción se quedó con el papel de sudoroso vagabundo de apabullante magnetismo sexual que hacía rendirse a todas las mujeres. La admiración era recíproca y cada vez querían pasar más tiempo juntos.
Tras Scott había llegado Susan y con dos hijos en casa Jackie había olvidado sus veleidades artísticas, pero para Paul eran el centro de su vida y cuando el telón bajaba quería continuar la fiesta con actores, escritores, directores y sobre todo, con Joannne. "Su naturaleza es tímida y retraída, mientras que la de Paul es gregaria. Le gustan las reuniones tardías de escritores y actores, como a Joanne. Paul y Joanne eran dos personas muy atractivas con un profundo interés mutuo y un evidente sentimiento de compañía. Pero rara vez veías allí a Jackie", confesaba un amigo de la pareja al biógrafo de Newman.
Jackie sospechaba, Paul negaba y Joanne esperaba. Como la atriz recordaba años después: "Paul y yo éramos buenos amigos antes de ser amantes. Nos gustamos mucho. Podríamos hablar entre nosotros, podríamos decirnos cualquier cosa sin temor al ridículo o al rechazo. Había confianza." Pero mientras su relación se consolidaba llegaba el tercer hijo de Paul y Jackie, Stephanie.
En un giro impredecible, Joanne se fue a vivir con el escritor Gore Vidal e incluso corrían rumores sobre un posible compromiso, algo que hizo que toda la comunidad artística alzase las cejas, ya que la homosexualidad de Vidal no era ningún secreto. Tampoco lo era para algunos que, aunque adoraba a Joanne, por quien el guionista de Ben-Hur sentía amor carnal era por Newman. No tuvo que esperar mucho para redimirse: un papel pensado para su compañero del Actors Studio James Dean acabó en sus manos. La muerte del rebelde sin causa había dejado pendientes un montón de proyectos que pretendían sacar rédito a su aire de joven desafiante y Newman podía ser su sucesor.
Con su papel de boxeador Rocky Graziano en Marcado por el odio deslumbró a los que pensaban que sólo era una cara bonita. Zanuck dijo de ella fue "No tits, no talent, no looks, and no tail. (Sin tetas, sin talento, sin imagen y sin culo.)". Allí acabó protagonizando junto a Robert Wagner Bésame antes de morir, la adaptación de la novela negra de Ira Levin. En ella Woodward interpretaba a una embarazada asesinada por su novio y la sola inclusión de la palabra “embarazo” en el trailer causó más ruido que la propia película, pero su extraordinaria interpretación no pasó desapercibida.
Cuando Nunnally Johnson, guionista de Las uvas de la ira, quiso contar la historia real de una mujer con trastorno de personalidad múltiple surgieron los nombres de Judy Garland y Susan Hayward, pero el papel acabó en manos de Woodward.
El Éxito de Joanne y el Inicio de una Nueva Etapa
La película fue un éxito y su interpretación le proporcionó su primera nominación al Oscar y marcó la senda que seguirían sus mejores papeles: mujeres complejas y personajes poco complacientes. Y en plena ebullición de su estrellato llegó la primera de las 13 películas en las que trabajaría con Paul, El largo y cálido verano. De nuevo les unía un sudoroso forastero que revoluciona a una familia, especialmente a su hija mayor, el papel interpretado por Woodward, esa clase de personaje aburrido, frío y racional que en la mayoría de las ficciones tiene como único objetivo darse cuenta de que todo lo que necesita en la vida es un buen meneo o el amor verdadero, pero también con meneo.
La tensión sexual entre ambos se percibió tanto por los espectadores como por sus compañeros. "Parecían tener una comprensión tan total el uno del otro", declaró Angela Lansbury. Pero había algo más, había risas y complicidad. Ella mismo ha dicho: ""La sensualidad se debilita después de un tiempo y la belleza se desvanece, pero ¿estar casado con un hombre que te hace reír todos los días? Ah, eso sí que es un verdadero placer". Hacer reír es importante, sí, pero seguro que tener ojos de lapislázuli y unos abdominales como las Rocosas ayuda bastante a que te encuentren gracioso.
A pesar de que su romance ya había trascendido al set de rodaje e incluso vivían juntos, Jackie no lo dejaba irse. Consideraba que tenía derecho a una parte de ese futuro prometedor que todos auguraban para Newman. Se habían casado menos de ocho años antes; tenía tres hijos menores de siete años y había rodado por un sinfín de pequeños puebluchos mientras su marido perseguía su sueño -y sus excesos con el alcohol cuando los sueños no se dejaban atrapar-. Ahora además él la engañaba, ¿tenía que dejarle irse de rositas?
Pero no era negociable, Paul no estaba teniendo una aventura, había encontrado al amor de su vida. "Eran muy jóvenes cuando se casaron", declaró un amigo de Newman y Jackie. "Simplemente crecieron para ser dos personas diferentes". Y así se decidió a irse, independientemente de cómo lo tomara Jackie, independientemente de lo que significara para los niños. Entre Paul y su hijo mayor Scott se abrió una brecha dolororosísima y su muerte por sobredosis en 1978 fue el mayor drama vivido por el actor.
Joanne, que era amiga de Jackie -vale, ya, quién lo diría-, no tenía ningún dominio de la situación, todo estaba en manos de Jackie, pero no podía dejar de verse como una rompehogares. ¿Seguiría su historia pareciendo tan romántica y un ejemplo sa seuir? Es difícil saberlo.
Un Nuevo Comienzo
Durante el rodaje de El largo y calido verano Paul y Joanne se comportaban como una pareja. Incluso se compraron una gran cama de matrimonio, tan ostentosa que Paul afirmaba que provenía de un burdel. Cuando trascendió que Joanne se había quedado embarazada, Jackie, incapaz de aguantar más humillaciones, cedió. Paul y Joanne se casaron en Las Vegas el 29 de marzo de 1958. Apenas dos meses después, él contempló arrobado como ella recibía el Oscar a la mejor actriz de manos de John Wayne, había derrotado a Liz Taylor, Lana Turner, Anna Magnani y Deborah Kerr. Palabas mayores.
Se convirtieron en la pareja de moda. Ella había hecho la interpretación del año y cuando en 1960 se inauguró el Paseo de la Fama la primera estrella fue la suya. Él mientras tanto ganaba en Cannes por su papel en El largo y cálido verano y rodaba La gata sobre el tejado de zinc poniendo en marcha una de las carreras más completas de la historia de Hollywood.
El mundo decidió enterrar el nombre de Jackie Witte y convirtió la historia de Newman y Woodward en el romance aspiracional para todas las parejas de actores de la meca del cine. Sbre un adulterio contruyeron una familia idílica. Joanne había perdido al bebé que probablemente engendraron en aquella cama comprada en Nueva Orleans, pero no tardó en quedarse embarazada de nuevo y prefirió dar un paso atrás en una trayectoria que parecía imparable. Tras un par de años dedicada a sus hijos su retorno tuvo un perfil bajo y encadenó una serie de fracasos que la hicieron replantearse su carrera. Al igual que había sucedido con Newman y Dean ella también había tenido que sustituir a un mito. En Rosas perdidas recogió el papel que había sido escrito para Marilyn Monroe, pero el resultado no fue el mismo que el de Paul, era difícl imaginar a dos mujeres más opuestas.
Fue el primer trabajo de Newman tras las cámaras el que la devolvió a la primera fila. Gracias a Raquel, Raquel, un drama psicológico en blanco y negro que narraba la historia de una maestra soltera con una madre dominante que se replantea su vida ("necesita un meneo" variedad arty), consiguió su segunda nominación al Oscar.
Despuntando como director y triunfando como actor, Newman se había situado ya en la cima de Hollywood y había formado junto a Robert Redford la pareja de oro de la industria. Pero pocos meses después de regalarle a Joanne uno de sus mejores papeles, el idílico mundo que había construido con ella estuvo a punto de venirse abajo. Durante el rodaje de la mítica Dos hombres y un destino mantuvo un romance con la periodista Nancy Bacon -lo que dio pie a bromas como que no le gustaban las hamburguesas, pero sí el bacon-. Según la propia Bacon que lo contó todo, el romance había durado más de un año, Robert Redford les había cubierto y la historia se terminó porque él estaba siempre borracho y no podía hacer el amor. No tuvo buenas palabras para Newman al que describió como "una canalla desconsiderado y alcohólico"- o sea, disgusting-.
En contra de lo esperable, la familia al completo se fue de vacaciones y volvió con su amor renovado. "Ser la señora de Paul Newman tiene su lado bueno y su lado malo, y puesto que seguimos estando juntos, lo lógico es pensar que hay más bueno que malo", declaró Woodward a la revista Good Housekeeping. Un par de años después llegaría su tercera nominación al Oscar por Deseos de verano, sueños de invierno y todavía reibiría una cuarta en los noventa, gracias a Mr. & Mrs. Bridge dirigida por James Ivory y la que volvería a formar pareja con Paul.
A finales de los setenta Woodward volvió a la televisión donde cosechó cuatro nominaciones a los Globos de Oro (ganó uno) y nueve a los Emmy (ganó tres) y poco a poco fue limitando su carrera cinematográfica a papeles de menor importancia, como la voz en off de La edad de la inocencia o un breve papel en Philadelphia. Todo ello sin descuidar su gran pasión, el teatro que nunca abandonó y donde interpreteó y dirigió. La última colaboración de Woodward con su esposo antes de que este falleciese en 2008 fue en la miniserie Empire Falls.
Tras casarse con Newman su carrera sufrió un parón del que nunca se recuperó, pero su vida sentimental sigue siendo un ejemplo, sobre todo para los que igrnoran la existencia de Jackie Witte y el abundante legado fotográfico que deja constancia de su ídilicia convivencia un lugar feliz donde refugiarse en los días sin esperanza. "Mi bisabuela me dijo una vez que nunca me casara con un hombre con quien no estuviera segura de poder desayunar todos los días durante 50 años", le dijo a su biógrafo en Joanne Woodward: Her Life and Career y ella como buena mujer sureña sabía cómo honrar a sus antepasados.
El Legado de Paul Newman
Catorce años después de la muerte de Paul Newman, hay muchas cosas que el mundo nunca supo sobre el legendario -y complicado- actor. En sus nuevas memorias póstumas, 'Paul Newman: The Extraordinary Life of an Ordinary Man', se indaga entre otras cosas en la trágica pérdida de su hijo Scott, que murió de una sobredosis de drogas y alcohol a los 28 años en 1978.
La plataforma HBO estrena The Last Movie Stars, una docuserie de Paul Newman y Joanne Woodward. Ha sido una de las parejas más longevas y admiradas de Hollywood, vivieron medio siglo de amor y de compromiso profesional. En su relación hubo complicidad, entendendimiento, pero también infidelidades y alcohol. Juntos tuvieron 3 hijas, pero antes de Joanne, también tuvo otros 3 hijos con su anterior matrimonio junto Jackie Witte.
Los Hijos de Paul Newman y Jackie Witte
- Scott Newman: El primogénito de Newman, nacido en 1950, quiso seguir los pasos de su padre como actor, pero siempre estuvo a su sombra. Murió por sobredosis en noviembre de 1978, a los 28 años.
- Stephanie Newman: Nacida en 1951, era sólo una niña cuando sus padres se divorciaron. Ha llevado siempre una vida tranquila y ha cuidado mucho su vida personal.
- Susan Kendall Newman: Nacida en 1953, es actriz, escritora, productora y realizadora de documentales. Ha dado conferencias sobre la prevención del abuso de alcohol y drogas.
Los Hijos de Paul Newman y Joanne Woodward
- Eleanor (Nell) Newman: Nacida en abril de 1959, también se interesó por el mundo de la actuación. Se formó en ecología humana y actualmente lidera una empresa de producción de alimentos orgánicos y para mascotas.
- Melissa Newman: Nacida en 1961, además de actriz también ha sido cantante. Se estableció como artista y cantante de cabaret.
- Clea Newman: Nacida en abril de 1965, dirige actualmente 'Serious Fun Children’s Network', una de las fundaciones que creo su padre.
El Legado Filantrópico
Tras protagonizar La gata sobre el tejado de zinc (1958) o El golpe (1973) con las que ganó bastantes millones de dólares, en 1982 creó la línea de comidas Newman's Own (salsas, galletas, vinagre) que germinó en la Newman's Own Foundation, que el actor creó en 2005, tres años antes de morir a causa del cáncer, para proveer de fondos a diferentes ONG.
Acaba de trascender a los medios que dos de las hijas del actor, Nell y Susan, han demandado a la fundación porque les han limitado su asignación anual que, dicho sea de paso, en ningún momento ha servido para satisfacer sus necesidades personales, sino para invertirla en otras organizaciones.
Tabla Resumen de los Hijos de Paul Newman
| Nombre | Madre | Fecha de Nacimiento | Ocupación |
|---|---|---|---|
| Scott Newman | Jackie Witte | 1950 | Actor (fallecido) |
| Stephanie Newman | Jackie Witte | 1951 | Vida Privada |
| Susan Kendall Newman | Jackie Witte | 1953 | Actriz, Escritora, Productora |
| Elinor Teresa (Nell) Newman | Joanne Woodward | Abril de 1959 | Empresaria (Alimentos Orgánicos) |
| Melissa Newman | Joanne Woodward | 1961 | Actriz, Cantante de Cabaret |
| Claire Olivia (Clea) Newman | Joanne Woodward | Abril de 1965 | Directora de Fundación |
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