Ovodonación: Hijos y sus Características
Cuando a una mujer o pareja se le habla de la donación de óvulos (u ovodonación) como tratamiento reproductivo para conseguir el embarazo, es habitual que surjan dudas, miedos, preocupación, frustración... En ocasiones, puede ser difícil aceptar la ovodonación, especialmente para la mujer, ya que el bebé no llevará su carga genética, sino la de la donante de óvulos.
En este sentido, una de las principales preocupaciones que aparecen en los pacientes que optan por la donación de óvulos es la de si el bebé se parecerá a la madre. Por ello, conocer el proceso de asignación de la donante de óvulos y el concepto de epigenética puede ayudar a aclarar muchas dudas y a superar el "duelo genético".
¿El bebé se parecerá a mí en una ovodonación?
Una de las preguntas más frecuentes cuando una mujer o pareja recurre a la donación de óvulos es si el bebé se parecerá a la paciente.
Lo cierto es que no se puede asegurar, pero hay varios factores que pueden hacer que la mujer note parecidos y se vea reflejada en ciertos aspectos de su bebé. Entre estos factores se encuentra:
- El proceso de asignación de la donante de óvulos a la receptora.
- La epigenética.
No obstante, es importante mencionar que el parecido físico no lo es todo. Hay hijos biológicos en los que no se aprecia un parecido claro a sus padres, así como hermanos que son muy distintos entre ellos. En cualquier caso, son numerosos los casos en los que los hijos nacidos por ovodonación sí tienen ciertos rasgos parecidos con sus padres.
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Además, el lazo afectivo que se establece en la gestación y la felicidad de haber conseguido tener un bebé, terminan disipando cualquier temor y duda en la mayoría de los casos.
Por otro lado, la educación y los valores transmitidos por los padres tendrán muchísima influencia en la personalidad, el comportamiento y el carácter de la descendencia, lo que hace que también se puedan identificar gestos y hábitos similares a los padres.
¿Se asignará a la donante de óvulos más parecida a mí?
La Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida dice que:
En todo caso, el equipo médico correspondiente deberá procurar garantizar la mayor similitud fenotípica e inmunológica posible de las muestras disponibles con la mujer receptora.
Esto quiere decir que el equipo médico que asigna a la donante de óvulos más adecuada para la mujer receptora debe tener en cuenta los rasgos físicos de la mujer (color y textura del pelo, color de ojos, color de piel, complexión...), así como su grupo sanguíneo. De este modo, la asignación se realizará con la donante, entre las disponibles, de características físicas más similares a la receptora.
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Además, algunas clínicas de reproducción asistida ofrecen a sus pacientes una tecnología de biometría facial basada en comparar diferentes puntos faciales y distancias biométricas. Esto les permite asignar a la donante de óvulos que tiene un mayor parecido facial a la mujer receptora.
En primer lugar, porque, gracias a nuestro sistema de asignación RDRP, podemos encontrar con facilidad a la mejor donante para cada paciente.
La paciente receptora, previamente, nos informa de su grupo sanguíneo y de sus principales rasgos físicos (peso, talla, color de piel, ojos, cabello, etc.), respaldándolo, con una fotografía para facilitar la similitud física.
En ningún caso, siguiendo la legislación española, se puede conocer la identidad de los padres ni de la ovodonante, pero sí que les facilitaremos un informe de los estudios médicos y genéticos realizados, así como su edad por si pudieran ser necesarios en un futuro.
Fenomatch garantiza el parecido físico
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La Unidad de Reproducción Vistahermosa es pionera en incorporar la plataforma Fenomacht para realizar un matching facial, poniendo a disposición de sus pacientes esta innovadora tecnología que ayuda a su equipo a encontrar a la mejor donante posible, aplicando la novedosa tecnología biométrica para determinar el parecido de una persona con otra fijando puntos faciales y midiendo distancias.
Mediante avanzados algoritmos Big Data que convierten una imagen facial en una fórmula matemática, se representan más de 100.000 distancias nodales de la cara de la persona. El resultado es una impresión precisa de datos faciales que no cambian con la edad ni con el aumento o pérdida de peso del individuo.
Epigenética en FIV con óvulos donados
La epigenética es la ciencia que estudia cómo los factores ambientales influyen en la función de los genes. Ciertos factores externos como la dieta, el estrés, cambios hormonales... pueden regular la expresión génica, pero sin alterar la secuencia de ADN. Esto quiere decir que no hay variación en los genes (que serán los propios de cada individuo), pero sí puede haber cambios en su expresión.
Dentro del útero, antes de implantar, el embrión se comunica con el fluido que secretan las glándulas endometriales. Ciertas moléculas que se encuentran en este fluido endometrial pueden ser internalizadas por el embrión y, de este modo, el ambiente intrauterino materno puede actuar regulando y modificando la expresión génica del embrión.
Se ha sugerido que, por ejemplo, si la madre padece diabetes u obesidad en el embarazo, el bebé tendría un riesgo aumentado de padecer estas enfermedades cuando sea adulto. Por tanto, el ambiente uterino puede influir en el desarrollo de ciertos rasgos en el bebé, como estas enfermedades.
Es cierto que el ADN que se transmite al bebé es el de la mujer donante de óvulos, pero la madre influye en la expresión de esos genes gracias a la epigenética.
Los últimos estudios epigenéticos han demostrado que la madre gestante tiene la capacidad de modular la expresión genética del embrión.
Está claro que no puede influir en la genética del embrión pero sus hábitos van a influir en las marcas epigenéticas.
Este epigenoma nuevo en el embrión, se ve influenciado por el ambiente intrauterino ya que el embrión consigue las moléculas que se unen a los genes, para activarlos o desactivarlos, de los fluidos maternos.
Como ejemplo, imaginemos que compramos un libro. Aunque todas las células de un mismo organismo tienen la misma carga genética, no toda la información que contienen se manifiesta. Y eso sucede desde el inicio de su desarrollo en el vientre materno.
La consecuencia de ello es que la madre deja su impronta en su hijo desde el inicio de la gestación.
Las mujeres que consiguen el embarazo con óvulos de donante tienen una decisiva implicación en el desarrollo genético de su hijo
Superando el "duelo genético"
No obstante, un diagnóstico de ovodonación para lograr el proyecto reproductivo, renunciando a la herencia genética, supone para la mujer y la pareja una frustración, al plantearse que su futuro bebé no tendrá sus rasgos físicos. El enfrentamiento a este temor se conoce como “duelo genético”.
Una de las mejores formas de superar el duelo genético de una ovodonación es comprender la vinculación que se establece entre la madre y el embrión antes de la implantación y durante el desarrollo del embarazo. Esta comunicación hace referencia al poder de la epigenética, una intensa vinculación que existe tanto en las gestaciones con gametos propios como en las de óvulos donados.
Los especialistas de la Unidad de Reproducción Vistahermosa recomiendan a estas pacientes que deben centrarse en el objetivo final: conseguir el deseado embarazo. Según afirma el doctor López Gálvez “durante los meses de gestación, el futuro bebé se alimenta con la placenta de la madre, en contacto permanente con su útero, por lo que lleva su sangre, su epigenética. Los niños imitan los gestos, la forma de andar, de moverse, de expresarse, lo que les hace parecidos a los padres.
El proceso de ovodonación
La donación de óvulos es un tratamiento muy habitual en mujeres de edad avanzada, que consiguen la ansiada maternidad gracias a los óvulos de una donante joven anónima, que pueden fecundarse con semen de la pareja, o con el de un donante.
La ovodonación es una técnica de reproducción asistida que presenta numerosas ventajas, es una excelente solución cuando la mujer no cuenta con óvulos de calidad o presenta un problema de infertilidad por cirugía. Este tratamiento únicamente precisa tener un útero sano para desarrollar el embarazo.
¿En qué consiste el proceso de ovodonación? La donante se somete a un tratamiento de estimulación ovárica hormonal que suele durar entre 10 y 12 días, al final del cual se realiza una punción transvaginal bajo anestesia general o local para obtener los óvulos maduros de los ovarios. Una vez obenidos se inseminan en el laboratorio con el semen de la pareja de la receptora o donante de semen para obtener embriones. Uno o dos de ellos se seleccionan para transferirlos dentro del útero de la madre. Es la misma técnica que la de una fecundación in vitro pero utilizando los óvulos de la donante en lugar de la receptora.
El tratamiento de ovodonación dura entre un mes y medio y dos meses.
Paralelamente a la terapia que ha iniciado para preparar su endometrio la madre receptora, iniciamos la estimulación de los ovarios de la ovodonante. Esta estimulación es clave para el éxito futuro.
Una vez obtenidos los ovocitos de la donante, se iniciará la administración de progesterona habitualmente por vía vaginal (óvulos).
Como sucede en un ciclo natural, en el momento de la fecundación debemos incluir en la medicación de la paciente receptora la progesterona.
Después de su fecundación inician su desarrollo en incubadoras con un medio de cultivo que les aporta lo necesario para su crecimiento. Hay que tener presente que no todos los ovocitos se fecundarán y que no todos darán lugar a embriones viables.
El 75% de los embriones en nuestros ciclos de ovodonación alcanzan la fase blastocisto. Por lo que todas nuestras transferencias se realizan llegado este estadío (entre día 5 y 6 de desarrollo embrionario).
Alcanzada la etapa de blastocisto, se realiza la transferencia embrionaria. Un punto esencial de tratamiento. Consiste en alojar el embrión en el útero materno. Se realiza bajo control ecográfico abdominal. Depositaremos el medio de cultivo que contiene al embrión en el interior del útero.
En caso de no lograrse el embarazo el equipo facultativo que ha intervenido en el tratamiento evalua las causas del mismo y los pasos a seguir.
Tras el test de embarazo positivo, se efectuará una ecografía aproximádamente después de dos semanas.
Tasas de éxito de la ovodonación
Sus tasas de éxito son muy altas, superando ampliamente a los porcentajes de éxito de otras técnicas, planteándose como la solución para cumplir el sueño de ser madres y padres, y formar una familia.
La ovodonación es un tratamiento con una alta tasa de éxito. Según los datos del Registro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), la probabilidad de conseguir un embarazo en el primer ciclo es de un 60%, un 80% durante el segundo ciclo y 90% a partir del tercer ciclo.
Afortunadamente, de todas las TRA, la ovodonación es la que tiene mejores tasas de éxito en todas los aspectos. Eso también hace que las expectativas sean muy altas, y la realidad es que la mayoría de mujeres que requieren una ovodonación consiguen un embarazo, pero no siempre es así y se debe estar preparada.
Selección de donantes y estudios genéticos
Las donantes deben tener entre 18 y 35 años y una buena reserva ovárica. Deben gozar de buena salud general y pasar un examen médico y ginecológico que muestre normalidad, con una reserva ovárica dentro de los parámetros normales.
Se hace una analítica general, serologías para HIV, VHB, VHC y sífilis, cariotipo y cribado de algunas enfermedades genéticas recesivas.
Realizamos el test más completo de las principales enfermedades hereditarias -más de 600 o 3000 (dependiendo la modalidad) enfermedades recesivas- con el que velamos por la salud del futuro bebé (Análisis de compatibilidad genética (TCG)). Esta prueba se realiza a todos nuestros donantes sin coste añadido.
Dado que, a todos nuestros donantes, sin coste adicional, les realizamos el estudio de más de 600 enfermedades hereditarias y desde el año 2020 les realizamos, el exoma de las enfermedades recesivas, nos permite alcanzar el análisis de las mutaciones en 2306 genes, causantes de más de 3000 de este tipo de enfermedades. A fecha de hoy constituye el screening genético más completo que se realiza a los donantes de óvulos y semen.
El futuro padre paralelamente puede realizar el TCG contrastándolo con la ovodonante, para poder evitar la transmisión de enfermedades a la descendencia.
Los pacientes que requieran para su tratamiento de fertilidad el uso de gametos donados, gracias al criobanco de ADN de donantes que de manera pionera impulsamos desde el 2010 en el Instituto Bernabeu, podrán solicitar en cualquier momento la realización de los estudios genéticos necesarios para la prevención y adecuado tratamiento de posibles enfermedades que pudieran afectar en el futuro a la descendencia (previo consentimiento de la donante de los ovocitos).
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