Hipotiroidismo Subclínico y Fertilidad: Una Guía Completa

01.11.2025

Una de las cuestiones que inquietan a cualquier mujer que afronta un embarazo o decide iniciar el camino hacia la maternidad es que sus analíticas ofrezcan unos resultados equilibrados, especialmente en aquellos ítems que pueden afectar al desarrollo del feto o a la fertilidad de la mujer. Uno de esos valores que pueden condicionar el embarazo o la posibilidad del mismo es el asociado a la glándula tiroides.

¿Qué es el Hipotiroidismo?

El hipotiroidismo es una alteración en la función de la glándula tiroidea en la que hay una menor producción de hormonas tiroideas. El hipotiroidismo es una alteración caracterizada por una escasa producción de hormonas tiroideas por la glándula tiroides. Esta patología es relativamente común y puede ser tratada con éxito. El hipotiroidismo es una de las endocrinopatías más frecuentes. Se caracteriza por la reducción de hormonas producidas por la glándula tiroides.

Estas son fundamentales para regular el crecimiento y desarrollo del ser humano. Las hormonas tiroideas son importantes en el desarrollo cognitivo e intervienen a nivel del metabolismo general, en la producción de energía y en el funcionamiento del sistema cardiovascular.

En algunos casos, los síntomas del hipotiroidismo son sutiles y se pueden confundir con otras dolencias. Por ello, una persona puede estar sin diagnóstico durante varios años. En cambio, otras personas hipotiroideas señalan que sufren aumento de peso y disminución del líbido.

El hipotiroidismo es una afección presente en hombres y mujeres, aunque es más frecuente en la población femenina. Por cierto, la disfunción tiroidea es más frecuente en mujeres que en hombres.

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Tipos de Hipotiroidismo

Principalmente, el hipotiroidismo se puede clasificar en dos tipos según el factor desencadenante:

  • Hipotiroidismo primario: es la forma más común de la enfermedad. En este caso, la afección está provocada por un fallo en la propia glándula tiroides. Además, los niveles de hormona TSH con elevados.
  • Hipotiroidismo secundario: causado por una alteración en la hipófisis, provocando una disminución de los valores de TSH.

Aparte de estos dos tipos de hipotiroidismo, también es importante tener en cuenta el hipotiroidismo periférico o terciario. Esta afección no es frecuente y suele estar provocada por la incapacidad de los tejidos a responder a las hormonas tiroideas o por la inactivación periféricas de las hormonas tiroideas. En este caso, la alteración se encuentra a nivel de hipotálamo.

Causas y Factores de Riesgo

La causa más frecuente del hipotiroidismo es un problema autoinmune. Algunos anticuerpos del sistema inmunológico atacan a la glándula tiroides y alteran la fabricación de sus hormonas, lo que puede conllevar a problemas en el embarazo. Sin embargo, no es el único motivo por el que puede aparecer esta enfermedad.

El hipotiroidismo puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad y sexo. Entre las posibles causas más frecuentes que provocan alteraciones en la glándula tiroides se encuentra la destrucción de la glándula por la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune bastante habitual en la población femenina. Esta patología está caracterizada por el ataque de los linfocitos T citotóxicos a la glándula tiroides.

Aproximadamente, 4 de cada 1.000 mujeres desarrollan esta patología autoinmune. En cambio, la prevalencia de la tiroiditis de Hashimoto en la población masculina es de 1 por cada 1.000 varones.

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Además, existen diferentes factores que pueden aumentar el riesgo de padecer hipotiroidismo. A continuación, se enumeran algunos de ellos:

  • Tratamiento previo radiactivo de yodo al cuello o al pecho.
  • Cirugía de la tiroides.
  • Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, el lupus y la diabetes.
  • Trastornos genéticos como el Síndrome de Turner y el Síndrome de Down.
  • Administración de ciertos medicamentos, como la amiodarona y el interferón.
  • Después del parto.

Cabe destacar que estos son factores de riesgo y no significa que toda persona que se encuentre en alguna de estas situaciones vaya a desarrollar hipotiroidismo.

Síntomas

Los síntomas del hipotiroidismo pueden variar según la gravedad. En caso de hipotiroidismo subclínico pueden ser imperceptibles. Los síntomas del hipotiroidismo dependen de cada persona y son difíciles de percibir, a veces incluso pueden confundirse con síntomas de depresión. Entre las manifestaciones clínicas más comunes del hipotiroidismo se encuentran las siguientes:

  • Estreñimiento o heces duras.
  • Palidez o piel reseca.
  • Hinchazón de la cara, manos y pies.
  • Aumento del peso corporal.
  • Periodos menstruales abundantes y anormales.
  • Disminución del líbido.
  • Dolor en los músculos y las articulaciones.

Estos son los síntomas más frecuentes del hipotiroidismo, pero no quiere decir que una persona diagnosticada de esta afección vaya a presentar todas las manifestaciones clínicas. Además, es bastante habitual la presencia de elevadas concentraciones de colesterol en sangre en las personas hipotiroideas.

Diagnóstico del Hipotiroidismo

El hipotiroidismo puede diagnosticarse a través de los signos clínicos del paciente y pruebas de laboratorio. El especialista solicitará un análisis de sangre para estudiar los valores de hormonas tiroideas y hormonas estimulantes del tiroides (TSH).

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Además, la determinación de los niveles de TSH en sangre puede ayudar a diagnosticar hipotiroidismo subclínico, un tipo de afección que no genera signos ni síntomas en las personas. En el análisis sanguíneo de estas personas, los niveles de T3 y T4 son normales, pero la TSH está por encima de los valores de referencia.

En aquellos casos donde haya presencia de bocio en el paciente, el médico también solicitará una ecografía tiroidea.

Valores de Referencia de Hormonas Tiroideas

Los valores de referencia para estas hormonas en personas adultas son los siguientes:

  • TSH de 0,4 a 4,5 muI/L.
  • T3 de 3,5 a 7,8 pmol/mL.
  • T4 de 9 a 25 pmol/L.

Cabe destacar que estos valores pueden variar ligeramente según el laboratorio en el que se realice.

Tratamiento

El tratamiento del hipotiroidismo es muy sencillo. La forma más habitual de tratar esta patología consiste en la administración diaria de una pastilla de tiroxina, ya que tiene una vida media prolongada y parte de ella se transforma en T3 en el organismo.

El médico tendrá especial cuidado en personas con problemas cardíacos y en pacientes con edad avanzada, por lo que el tratamiento comenzará con bajas dosis de medicamento. Además, en situaciones de estrés, el especialista aconsejará el aumento de las dosis de hormonas tiroidea, al igual que ocurre en el embarazo.

Hipotiroidismo Subclínico y Fertilidad

Diagnosticamos a una mujer de hipotiroidismo subclínico (HSC) cuando nos encontramos una hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés) por encima de 4.5-5mUI/L con niveles normales de la hormona T4. Pero a la hora de aplicar un tratamiento, la definición varía según el contexto temporal del embarazo: si una mujer se encuentra en su primer trimestre de gestación, consideraríamos HSC con niveles de TSH > 2.5mUI/L; en el segundo trimestre con TSH > 3 y en el tercero con TSH > 3.5. Es precisamente en este punto donde los protocolos para realizar un tratamiento no están claramente definidos debido a la falta de estudios clínicos que lo evidencien.

El hipotiroidismo subclínico se caracteriza por concentraciones elevadas de TSH (hormona estimulante de tiroides) en sangre acompañado de concentraciones normales de T4 libre ( tiroxina, es la principal hormona producida por tiroides).

Con frecuencia ni tan siquiera da ningún síntoma, ya que la hipófisis puede compensar ese mal funcionamiento aumentando o disminuyendo su producción de TSH, de modo que puede hiperestimular un tiroides con mal funcionamiento para conseguir de este modo unos adecuados niveles de T3 y T4. Tales casos se denominan hipotiroidismo subclínico porque no dan ninguna clínica, ningún síntoma propio del hipotiroidismo, y solo son detectables por una elevación en sangre de la TSH.

Sin embargo, en estos casos, aunque el metabolismo no se ve alterado gracias a la hiperestimulación del tiroides y los niveles normales de hormonas tiroideas, el control hormonal de los ovarios y la fertilidad sí pueden verse afectados. Esta interferencia se da a nivel de la hipófisis ya que el aumento de la TRH procedente del hipotálamo y necesario para un aumento de la producción de la TSH puede afectar también al resto de hormonas producidas en la hipófisis. Por ello un hipotiroidismo subclínico puede estar detrás de la elevación de la prolactina y la existencia de galactorrea o secreción de leche por ambos pechos, así como de esterilidad con irregularidades menstruales o amenorrea.

El hipotiroidismo puede afectar a la fertilidad, ya que reduce la producción de óvulos, y también provoca irregularidades en el ciclo menstrual. Además, el déficit de hormonas tiroideas conlleva al aumento de los niveles de prolactina, hormona que impide la ovulación en las mujeres no embarazadas cuando está en elevadas concentraciones.

En resumen, las mujeres hipotiroideas tienen elevadas tasas de infertilidad, fracasos de ciclos de fecundación in vitro (FIV) y un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo si no se trata de forma adecuada.

La importancia radica en que existen receptores de hormonas tiroideas en el epitelio del ovario. En el caso de tratamiento con técnicas de reproducción asistida, el tratamiento con levotiroxina no parece ser beneficioso en mujeres con función tiroidea normal con anticuerpos tiroideos positivos.

Hipotiroidismo y Embarazo

En el caso de ser sintomático, el embarazo es posible, aunque es raro. Además, con este tipo de hipotiroidismo aumenta la probabilidad de patología materno-fetal (abortos, muertes fetales, alteraciones neurológicas fetales).

El hipotiroidismo clínico o sintomático puede afectar el curso del embarazo y tener consecuencias adversas para la madre y el feto. Aumentan los riesgos de aborto, muerte fetal, parto prematuro, malformaciones congénitas y disfunciones neurológicas.

La tiroides fetal no produce hormona tiroidea antes de la semana 10-13 de gestación. Por esta razón, la hormona materna es crucial en el primer trimestre de embarazo.

Como ya hemos comentado, el hipotiroidismo puede presentarse durante o después del embarazo. Por desgracia, muchos de los síntomas del hipotiroidismo se pueden confundir con los del embarazo y, como consecuencia, la enfermedad ni se trata ni se diagnostica.

En las mujeres embarazadas, el hipotiroidismo puede causar aborto espontáneo con una probabilidad cuatro veces mayor de lo normal. Por eso, es importante descubrir un posible hipotiroidismo antes del embarazo o muy en sus inicios.

Si no hay diagnóstico ni tratamiento para el hipotiroidismo, las mujeres embarazadas corren el riesgo de desarrollar hipertensión, tener un parto prematuro y los bebés pueden no alcanzar un desarrollo intelectual completo.

En cambio, aquellas pacientes diagnosticadas como hipotiroideas, tomarán una medicación basada en una terapia de hormona de reemplazo de forma ordenada y correcta. Seguramente, habría que subir un poco la dosis, ya que el embarazo supone un sobreesfuerzo para el tiroides.

Recomendaciones para Mujeres Hipotiroideas que Buscan el Embarazo

  • Consulta a tu Médico: Asegúrate de que tus niveles hormonales estén controlados antes de intentar concebir.
  • Evita el estrés: El estrés crónico puede afectar tanto la fertilidad como la función tiroidea.
  • Control Regular: En caso de quedarte embarazada, ten en cuenta que, durante el embarazo, los requerimientos de hormonas tiroideas aumentan.
  • Dieta y Estilo de Vida Saludables: Consumir una dieta equilibrada rica en yodo, selenio y zinc puede apoyar la función tiroidea.

Cuando una mujer hipotiroidea se quede embarazada, ya sea de forma natural o mediante reproducción asistida, será necesario que acuda al médico tan pronto como conozca que se está embarazada. El especialista, dependiendo de los resultados de las analíticas realizadas, ajustará la dosis de mediación para que el embarazo tenga todas las posibilidades de éxito y no corra peligro.

Por otro lado, la medicación para el tiroides se debe tomar con el estómago vacío, por lo menos una o dos horas antes o después de las comidas. No se deben administrar estos fármacos junto con los antiácidos y/o las vitaminas.

Por último, una dieta rica en yodo es esencial para las personas hipotiroideas. Algunos alimentos aconsejados son la sal yodada, pescado blanco, azul y mariscos, entre otros. Además, se debe intentar evitar tomar ensaladas crudas de col, lombarda y rábano, así como la soja.

Hipotiroidismo y Tratamientos de Reproducción Asistida

El hipotiroidismo puede afectar directamente a la eficacia de los tratamientos de reproducción asistida, y a la inversa, los tratamientos de reproducción asistida pueden agravar la disfunción tiroidea. En la fase de estimulación ovárica se produce un aumento en la producción de estradiol y de tiroxina (T4 u hormona tiroidea).

En mujeres con un hipotiroidismo tratado y deseo de embarazo, debe realizarse un control de analítica preconcepcionalmente, posponer la gestación hasta conseguir el control ideal de las hormonas y una vez conseguido el embarazo, se recomienda control analítico y si fuese necesario ajuste de la dosis.

Si vas a iniciar un tratamiento de reproducción asistida, también es muy importante hacer un seguimiento y comprobar si los niveles de hormonas tiroideas son los correctos, porque con los tratamientos de estimulación ovárica se produce un aumento en la producción de estradiol (producido por los folículos ováricos en crecimiento) y de tiroxina (T4: hormona tiroidea), lo que podría provocar un hipotiroidismo más marcado si existe un hipotiroidismo subclínico (se denomina así a un estadio previo).

En el caso de encontrar alteración de las hormonas tiroideas (TSH, T3 y/o T4) será recomendable hacer otras pruebas para valorar si existe algún trastorno autoinmunitario, que cause el problema. Este tipo de trastornos son más frecuentes en mujeres que tienen problemas de fertilidad y en estos casos la tasa de embarazo puede ser menor y el riesgo de aborto mayor.

Finalmente mencionar que las hormonas tiroideas podrían intervenir a nivel uterino en la implantación embrionaria y el desarrollo precoz de la futura placenta a través de la existencia en estos tejidos de receptores tiroideos.

Valores Óptimos de TSH para la Concepción

Los niveles de hormonas tiroideas deben estar dentro de rangos óptimos para promover un ciclo menstrual regular y una ovulación saludable. Es importante monitorear especialmente la hormona estimulante de la tiroides (TSH), la T4 libre y, en algunos casos, la T3.

La TSH es producida por la glándula pituitaria y regula la producción de hormonas tiroideas. Los valores óptimos de TSH para mujeres que intentan concebir deben estar entre 0.5 y 2.5 mUI/L. Es importante destacar que los valores recomendados para mujeres que buscan embarazo son más estrictos que los valores normales para la población general, que pueden llegar hasta 4.5 mUI/L.

Tabla Resumen: Hipotiroidismo y Fertilidad

Aspecto Descripción
Hipotiroidismo Afección donde la glándula tiroides no produce suficientes hormonas.
Impacto en la Fertilidad Puede causar irregularidades menstruales, problemas de ovulación e infertilidad.
Hipotiroidismo Subclínico Niveles elevados de TSH con T4 normal; también puede afectar la fertilidad.
Tratamiento Levotiroxina para mantener los niveles hormonales en rango óptimo.
Valores Óptimos de TSH para Concepción Entre 0.5 y 2.5 mUI/L.
Embarazo y Hipotiroidismo Monitoreo constante y ajuste de la dosis de levotiroxina son cruciales.

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