Hipotiroidismo y Fertilidad Femenina: Causas, Síntomas y Tratamiento
Los problemas de tiroides son considerados una enfermedad endocrina que afecta a cualquier sistema orgánico del organismo, incluido el sistema reproductor en mujeres en edad fértil. El hipotiroidismo es una alteración caracterizada por una escasa producción de hormonas tiroideas por la glándula tiroides. Esta patología es relativamente común y puede ser tratada con éxito.
El hipotiroidismo es una condición en la que la glándula tiroides no produce suficientes hormonas, lo que puede afectar múltiples funciones del organismo, incluido el sistema reproductivo. Muchas mujeres se preguntan si es posible conseguir un embarazo con hipotiroidismo o si esta condición dificultará de alguna manera la gestación. La respuesta es que sí es posible concebir con hipotiroidismo, siempre y cuando la enfermedad esté bajo control.
¿Qué es el Hipotiroidismo?
El hipotiroidismo es una enfermedad que se ocasiona cuando la glándula de la tiroides (situada en la base de la garganta, cerca de la tráquea) produce menos hormonas tiroideas de las necesarias. Cuando faltan hormonas tiroideas, el cuerpo funciona más lento. La instauración es habitualmente lenta y progresiva. Los síntomas se relacionan con una disminución en la actividad funcional de todos los sistemas del organismo.
El hipototiroidismo es una patología caracterizada por una hipoactividad de la glándula tiroides, es decir, una menor actividad de la glándula. Esto provoca una producción insuficiente de hormonas tiroideas y una disminución de las funciones vitales del organismo. El hipotiroidismo es una afección presente en hombres y mujeres, aunque es más frecuente en la población femenina.
La producción de hormonas tiroideas está regulada por la hormona TSH, también llamada tirotropina u hormona estimulante de tiroides, liberada por la glándula pituitaria en el cerebro. La hipófisis, una glándula del cerebro, controla la tiroides liberando TSH (Hormona estimulante de la tiroides). Si los niveles de T4 y T3 bajan, la hipófisis genera más TSH para estimular la tiroides.
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Las hormonas tiroideas, tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), son las encargadas de la estimulación de los tejidos para la fabricación de proteínas, así como de aumentar la cantidad de oxígeno en las células. Estas hormonas son secretadas por las células epiteliales de la glándula tiroidea a través del uso del yodo contenido en los alimentos. La secreción de las hormonas T3 y T4 está regulado por la hormona estimulante del tiroides (TSH), la cual es producida por la hipófisis.
Tipos de Hipotiroidismo
Principalmente, el hipotiroidismo se puede clasificar en dos tipos según el factor desencadenante:
- Hipotiroidismo primario: es la forma más común de la enfermedad. En este caso, la afección está provocada por un fallo en la propia glándula tiroides. Además, los niveles de hormona TSH con elevados.
- Hipotiroidismo secundario: causado por una alteración en la hipófisis, provocando una disminución de los valores de TSH.
Aparte de estos dos tipos de hipotiroidismo, también es importante tener en cuenta el hipotiroidismo periférico o terciario. Esta afección no es frecuente y suele estar provocada por la incapacidad de los tejidos a responder a las hormonas tiroideas o por la inactivación periféricas de las hormonas tiroideas. En este caso, la alteración se encuentra a nivel de hipotálamo.
Causas y Factores de Riesgo
La causa más frecuente de hipotiroidismo es la tiroiditis de Hashimoto que da lugar a una destrucción progresiva de la tiroides como consecuencia de fenómenos de autoinmunidad. Es como si el organismo no reconociera la tiroides como propia. Es más frecuente en mujeres a partir de los 40 años, aunque también puede darse en varones.
En relación al hipotiroidismo, la causa más común es la tiroiditis provocada por una alteración del sistema inmunitario. Esta enfermedad autoinmune se conoce como tiroiditis de Hashimoto, en la que se crean anticuerpos que atacan a la glándula tiroides.
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El hipotiroidismo puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad y sexo. Entre las posibles causas más frecuentes que provocan alteraciones en la glándula tiroides se encuentra la destrucción de la glándula por la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune bastante habitual en la población femenina. Esta patología está caracterizada por el ataque de los linfocitos T citotóxicos a la glándula tiroides. Aproximadamente, 4 de cada 1.000 mujeres desarrollan esta patología autoinmune. En cambio, la prevalencia de la tiroiditis de Hashimoto en la población masculina es de 1 por cada 1.000 varones.
Además de la tiroiditis, existen otros motivos por los que puede surgir un déficit de hormonas tiroideas:
- La cirugía del tiroides por nódulos, hipertiroidismo o por carcinoma de tiroides puede ser, igualmente, causa de hipotiroidismo.
- Terapias radioactivas contra el cáncer.
- Fármacos como la amiodarona y el litio.
- Dieta con falta de yodo.
- Defectos congénitos.
Es menos frecuente el hipotiroidismo causado por defectos enzimáticos, con frecuencia de carácter hereditario, que comprometen la síntesis de hormonas tiroideas. Los defectos enzimáticos pueden cursar con aumento del tamaño de la glándula (bocio). La toma de medicamentos antitiroideos como carbimazol, metimazol o propiltiouracilo, de fármacos muy ricos en yodo (como el antiarrítmico amiodarona, jarabes antitusígenos y expectorantes) pueden paralizar la síntesis de hormonas tiroideas y/o generar anticuerpos antitiroideos provocando hipotiroidismo. Son más raros los hipotiroidismos secundarios, producidos por falta de secreción de TSH por la hipófisis.
Además, existen diferentes factores que pueden aumentar el riesgo de padecer hipotiroidismo. A continuación, se enumeran algunos de ellos:
- Tratamiento previo radiactivo de yodo al cuello o al pecho.
- Cirugía de la tiroides.
- Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, el lupus y la diabetes.
- Trastornos genéticos como el Síndrome de Turner y el Síndrome de Down.
- Administración de ciertos medicamentos, como la amiodarona y el interferón.
- Después del parto.
Cabe destacar que estos son factores de riesgo y no significa que toda persona que se encuentre en alguna de estas situaciones vaya a desarrollar hipotiroidismo.
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Síntomas del Hipotiroidismo
Los síntomas del hipotiroidismo dependen de cada persona y son difíciles de percibir, a veces incluso pueden confundirse con síntomas de depresión. Entre las manifestaciones clínicas más comunes del hipotiroidismo se encuentran las siguientes:
- Estreñimiento o heces duras.
- Palidez o piel reseca.
- Hinchazón de la cara, manos y pies.
- Aumento del peso corporal.
- Periodos menstruales abundantes y anormales.
- Disminución del líbido.
- Dolor en los músculos y las articulaciones.
Estos son los síntomas más frecuentes del hipotiroidismo, pero no quiere decir que una persona diagnosticada de esta afección vaya a presentar todas las manifestaciones clínicas. Además, es bastante habitual la presencia de elevadas concentraciones de colesterol en sangre en las personas hipotiroideas.
Diagnóstico del Hipotiroidismo
El análisis de TSH (hormona estimulante de la tiroides) es el método más sensible para diagnosticar el hipotiroidismo. En casos establecidos, es común observar TSH elevada, T4 disminuida y T3 en rangos normales. Cuando el origen es autoinmune, también se evalúa la posible afectación de otras glándulas como las suprarrenales o paratiroides.
El hipotiroidismo puede diagnosticarse a través de los signos clínicos del paciente y pruebas de laboratorio. El especialista solicitará un análisis de sangre para estudiar los valores de hormonas tiroideas y hormonas estimulantes del tiroides (TSH).
Los valores de referencia para estas hormonas en personas adultas son los siguientes:
- TSH de 0,4 a 4,5 muI/L.
- T3 de 3,5 a 7,8 pmol/mL.
- T4 de 9 a 25 pmol/L.
Cabe destacar que estos valores pueden variar ligeramente según el laboratorio en el que se realice.
Además, la determinación de los niveles de TSH en sangre puede ayudar a diagnosticar hipotiroidismo subclínico, un tipo de afección que no genera signos ni síntomas en las personas. En el análisis sanguíneo de estas personas, los niveles de T3 y T4 son normales, pero la TSH está por encima de los valores de referencia.
En aquellos casos donde haya presencia de bocio en el paciente, el médico también solicitará una ecografía tiroidea.
Tratamiento del Hipotiroidismo
El tratamiento del hipotiroidismo consiste en la reposición de la producción de la glándula tiroides. Salvo contadas excepciones, el hipotiroidismo primario establecido es una condición crónica, lo que obliga a tomar tratamiento de por vida. En 24-48 h.
El tratamiento del hipotiroidismo es muy sencillo. La forma más habitual de tratar esta patología consiste en la administración diaria de una pastilla de tiroxina, ya que tiene una vida media prolongada y parte de ella se transforma en T3 en el organismo. El médico tendrá especial cuidado en personas con problemas cardíacos y en pacientes con edad avanzada, por lo que el tratamiento comenzará con bajas dosis de medicamento. Además, en situaciones de estrés, el especialista aconsejará el aumento de las dosis de hormonas tiroidea, al igual que ocurre en el embarazo.
Hipotiroidismo e Infertilidad
Cuando existe una alteración en la producción de hormonas tiroideas, se produce un desequilibrio de las hormonas reproductivas. Las consecuencias de esto son los siguientes trastornos relacionados con la fertilidad de la mujer:
- Alteración de la ovulación.
- Menstruación irregular.
- Infertilidad.
- Riesgo de aborto espontáneo.
Por estas razones, el análisis de las hormonas tiroideas es una de las primeras pruebas que se hace cuando una mujer tiene problemas para conseguir un embarazo.
El hipotiroidismo puede afectar a la fertilidad, ya que reduce la producción de óvulos, y también provoca irregularidades en el ciclo menstrual. Además, el déficit de hormonas tiroideas conlleva al aumento de los niveles de prolactina, hormona que impide la ovulación en las mujeres no embarazadas cuando está en elevadas concentraciones.
El aparato reproductor, tanto masculino como femenino, necesita una cantidad suficiente de hormonas tiroideas para que funcione correctamente. En caso de lograr una gestación, las mujeres hipotiroideas deben tener especial cuidado, ya que los bajos niveles de hormonas tiroideas se relaciona con un incremento en la tasa de abortos espontáneos.
En resumen, las mujeres hipotiroideas tienen elevadas tasas de infertilidad, fracasos de ciclos de fecundación in vitro (FIV) y un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo si no se trata de forma adecuada.
El hipotiroidismo puede afectar directamente a la eficacia de los tratamientos de reproducción asistida, y a la inversa, los tratamientos de reproducción asistida pueden agravar la disfunción tiroidea. En la fase de estimulación ovárica se produce un aumento en la producción de estradiol y de tiroxina (T4 u hormona tiroidea).
En el caso de hipotiroidismo, la mujer tiene que seguir el tratamiento indicado por el endocrinólogo, incluso si realizamos una FIV. El tratamiento con suplementos hormonales para la tiroides no influye en la calidad de los óvulos.
Problemas en el Embarazo
Como ya hemos comentado, el hipotiroidismo puede presentarse durante o después del embarazo. Por desgracia, muchos de los síntomas del hipotiroidismo se pueden confundir con los del embarazo y, como consecuencia, la enfermedad ni se trata ni se diagnostica.
En las mujeres embarazadas, el hipotiroidismo puede causar aborto espontáneo con una probabilidad cuatro veces mayor de lo normal. Por eso, es importante descubrir un posible hipotiroidismo antes del embarazo o muy en sus inicios.
Si no hay diagnóstico ni tratamiento para el hipotiroidismo, las mujeres embarazadas corren el riesgo de desarrollar hipertensión, tener un parto prematuro y los bebés pueden no alcanzar un desarrollo intelectual completo.
En cambio, aquellas pacientes diagnosticadas como hipotiroideas, tomarán una medicación basada en una terapia de hormona de reemplazo de forma ordenada y correcta. Seguramente, habría que subir un poco la dosis, ya que el embarazo supone un sobreesfuerzo para el tiroides.
Además, con este tipo de hipotiroidismo aumenta la probabilidad de patología materno-fetal (abortos, muertes fetales, alteraciones neurológicas fetales).
Recomendaciones
Cuando una mujer hipotiroidea se quede embarazada, ya sea de forma natural o mediante reproducción asistida, será necesario que acuda al médico tan pronto como conozca que se está embarazada. El especialista, dependiendo de los resultados de las analíticas realizadas, ajustará la dosis de mediación para que el embarazo tenga todas las posibilidades de éxito y no corra peligro.
Por otro lado, la medicación para el tiroides se debe tomar con el estómago vacío, por lo menos una o dos horas antes o después de las comidas. No se deben administrar estos fármacos junto con los antiácidos y/o las vitaminas.
Por último, una dieta rica en yodo es esencial para las personas hipotiroideas. Algunos alimentos aconsejados son la sal yodada, pescado blanco, azul y mariscos, entre otros. Además, se debe intentar evitar tomar ensaladas crudas de col, lombarda y rábano, así como la soja.
Valores Óptimos de TSH para la Concepción
Los niveles de hormonas tiroideas deben estar dentro de rangos óptimos para promover un ciclo menstrual regular y una ovulación saludable. Es importante monitorear especialmente la hormona estimulante de la tiroides (TSH), la T4 libre y, en algunos casos, la T3. La TSH es producida por la glándula pituitaria y regula la producción de hormonas tiroideas.
Los valores óptimos de TSH para mujeres que intentan concebir deben estar entre 0.5 y 2.5 mUI/L. Es importante destacar que los valores recomendados para mujeres que buscan embarazo son más estrictos que los valores normales para la población general, que pueden llegar hasta 4.5 mUI/L.
El papel del especialista en fertilidad
Si tienes hipotiroidismo y estás luchando por concebir, es recomendable acudir a un especialista en fertilidad. Un especialista también puede trabajar contigo para asegurarse de que tu tiroides esté controlada adecuadamente, ajustar los tratamientos según tu progreso y ayudarte a manejar cualquier complicación relacionada con la fertilidad o el embarazo.
Además, te ofrecerá orientación y apoyo emocional, algo fundamental durante el proceso de búsqueda del embarazo.
Tabla Resumen: Hipotiroidismo y Fertilidad
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Definición de Hipotiroidismo | Producción insuficiente de hormonas tiroideas por la glándula tiroides. |
| Efectos en la Fertilidad | Alteraciones en la ovulación, ciclos menstruales irregulares, aumento del riesgo de aborto. |
| Diagnóstico | Análisis de sangre para medir los niveles de TSH, T3 y T4. |
| Tratamiento | Administración de levotiroxina para mantener los niveles hormonales dentro del rango normal. |
| Valores Óptimos de TSH para la Concepción | Entre 0.5 y 2.5 mUI/L. |
| Recomendaciones | Control médico regular, medicación adecuada, dieta rica en yodo. |
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