Hipotiroidismo y Aborto Diferido: Causas y Consideraciones
El aborto diferido, también conocido como aborto retenido, es una complicación del embarazo en la que el embrión o feto ha dejado de desarrollarse y no tiene actividad cardíaca, pero permanece en el útero sin que se inicie el proceso de expulsión espontánea. Este tipo de aborto es una condición que puede pasar desapercibida inicialmente, ya que no siempre presenta síntomas evidentes como sangrado o dolor. El aborto diferido se refiere a la muerte intrauterina del embrión o feto antes de las 20 semanas de gestación, en el cual no se ha producido la expulsión natural del contenido uterino. Las causas del aborto diferido son diversas y pueden involucrar factores genéticos, anatómicos, hormonales e infecciosos.
El aborto espontáneo se define como la pérdida inesperada de una gestación antes de que el feto sea viable, es decir, antes de la semana 22 de embarazo y con menos de 500g de peso. Cuando una mujer se queda embarazada uno de los problemas que pueden surgir al inicio del embarazo es perderlo dentro de los primeros cinco meses. Esta situación es lo que denominamos aborto o gestación interrumpida. Si sucede más de 2 veces seguidas lo categorizamos como “aborto de repetición”. Incluso después de haber tenido 3 abortos espontáneos, una mujer tiene de un 60 % a un 80 % de posibilidades de tener un niño sano.
¿Qué es el Aborto de Repetición?
El aborto de repetición, también llamado aborto recurrente, se define como la pérdida gestacional de 3 o más embarazos antes de las 20 semanas. En este caso, la pareja no es estéril porque sí logra concebir, pero existe un problema de infertilidad al no conseguir que las gestaciones lleguen a término. Los abortos repetidos tienen una gran consecuencia emocional en los futuros padres, ya que la decepción de no tener un bebé se suma a la frustración de haber perdido varios embarazos. Las causas del aborto de repetición son muy diversas, en ocasiones desconocidas, lo cual agrava la situación de infertilidad y aumenta el tiempo de espera hasta dar con el tratamiento adecuado que permita tener un hijo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aborto se define como la interrupción espontánea del embarazo antes de que el feto sea viable (peso inferior a 500 gramos o semana 20-22 de gestación). Si, además, le adjuntamos la coletilla de “repetición”, significa que han tenido lugar 3 o más pérdidas gestacionales consecutivas antes de la semana 20. Por otra parte, el hecho de sufrir abortos de repetición no significa que no se pueda tener un embarazo viable y un hijo sano entre las pérdidas gestacionales. En función de la causa de los abortos, la probabilidad de sufrir una nueva pérdida puede ser mayor o menor, pero cabe la posibilidad de conseguir un recién nacido vivo.
El aborto recurrente puede ser primario, cuando la mujer no ha conseguido llevar ningún embarazo a término, o secundario, cuando la mujer o la pareja ya ha tenido un hijo previamente. Por tanto, aunque la definición de aborto de repetición especifique que las pérdidas gestacionales son consecutivas, si ha habido 3 o más abortos durante toda la vida reproductiva de la mujer, ya se debe pensar que existe un problema de base. Obviamente, para diagnosticar el aborto de repetición, solamente se contabilizan los abortos espontáneos. En ningún caso se van a incluir los abortos voluntarios.
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Por último, cabe destacar que el Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia (ACOG, de la sigla en inglés de American Congress of Obstetricians and Gynecologists) ya considera el aborto recurrente cuando hay 2 pérdidas gestacionales consecutivas, aunque no hay un consenso claro en esto. No obstante, los especialistas recomiendan empezar los estudios para averiguar las causas de los abortos si ya han tenido lugar dos pérdidas del embarazo.
Causas del Aborto Recurrente
La pérdida recurrente del embarazo ocurre entre el 3-5% de las parejas o las mujeres solas que buscan el embarazo. La epidemiología varía dependiendo de la edad materna. Una mujer con menos de 30 años de edad tan sólo tiene un 25% de probabilidad de que se produzca un nuevo aborto. En cambio, con más de 40 años, existe entre el 50 y el 60% de posibilidad de que se vuelva a producir una pérdida gestacional. Algunas veces resulta complicado saber la causa que está provocando los abortos de manera repetida. Otras veces, en cambio, se averigua después de algunos análisis y se pueden empezar a tomar las medidas necesarias.
A continuación, comentamos las causas del aborto de repetición en orden de probabilidad:
- Causas genéticas: En el 50% de los casos de aborto espontáneo, el origen es genético. Sin embargo, tan solo se atribuye la causa genética a un 3-8% de las parejas con aborto de repetición.
- Causas inmunológicas: Hoy en día se han descubierto varios factores relacionados con el sistema inmunitario que se relacionan con el aborto de repetición.
- Causas anatómicas: Algunos abortos recurrentes se deben a motivos anatómicos que hacen referencia a las malformaciones u otras alteraciones que pueda tener el útero de la mujer donde se desarrolla la gestación.
- Causas endocrinas: Los abortos recurrentes también se pueden relacionar con problemas hormonales en la mujer, aunque este es uno de los factores menos probables.
Causas Genéticas
El factor que más influye en cuanto a los abortos por causas genéticas es la edad materna avanzada. Con la disminución de la reserva ovárica y la calidad ovocitaria con la edad de la mujer, aumenta la probabilidad de obtener embriones con trisomías (3 cromosomas en lugar de 2) no compatibles con la vida. Por otra parte, puede suceder que uno o ambos progenitores sea portador de una alteración cromosómica que pasa desapercibida pero que, al tener descendencia, da lugar a embriones no viables. Esto es lo que se conoce como reorganización cromosómica equilibrada que puede ser de distintos tipos: Translocaciones recíprocas, Translocaciones robertsonianas e Inversiones. Por último, cabe destacar las posibles alteraciones en la espermatogénesis del varón, lo cual resulta en la formación de espermatozoides con alteraciones genéticas.
Causas Inmunológicas
De manera general, los factores inmunológicos se dividen en los dos grupos siguientes:
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- Causas autoinmunes: Aquí encontramos las trombofilias, tanto heredadas como adquiridas, que se traducen como un estado de hipercoagulabilidad de la sangre materna, lo cual hace que se formen unos coágulos que pueden llegar hasta la placenta y afectar el flujo de sangre hasta el feto, provocando la pérdida gestacional. Hay que prestar especial atención al síndrome antifosfolípido (SAP), un tipo de trombofilia adquirida que es responsable del 12-15% de los abortos recurrentes. En cuanto a la trombofilias heredadas, las mutaciones genéticas más frecuentes que las provocan son el Factor V de Leiden y la mutación de la protrombina.
- Causas aloinmunes: En este caso, los abortos se producen porque el cuerpo no reconoce al feto como una estructura propia y, como consecuencia, produce anticuerpos para rechazarlo. Aquí intervienen las llamadas células Natural Killer (NK), un tipo de linfocitos con capacidad para destruir los organismos que no reconoce como parte del cuerpo de la mujer, y sus receptores KIR, que son los encargados de identificar y reconocer al feto como propio o extraño.
Para que no suceda este rechazo inmunológico en todos los embarazos, las mujeres tienen un mecanismo de tolerancia inmunológica que permite la implantación del embrión sin problemas. Cuando este mecanismo de inmunosupresión falla, es cuando se produce la pérdida del embarazo.
Causas Anatómicas
Algunos abortos recurrentes se deben a motivos anatómicos que hacen referencia a las malformaciones u otras alteraciones que pueda tener el útero de la mujer donde se desarrolla la gestación. Estas causas suelen ser más evidentes y algunas pueden diagnosticarse con una ecografía de ultrasonido. Por ejemplo, las alteraciones más comunes son las siguientes: Útero septo, Mioma uterino submucoso, Síndrome de Asherman e Insuficiencia cervical. En general, cualquier alteración que distorsione la morfología del útero o altere su funcionalidad. En este último caso, también hay que destacar el papel del endometrio, su capa más interna y en la que implanta el embrión. La mayoría de estas patologías pueden eliminarse con una operación quirúrgica.
Causas Endocrinas
Los abortos recurrentes también se pueden relacionar con problemas hormonales en la mujer, aunque este es uno de los factores menos probables. En concreto, se diferencian estas 3 situaciones:
- Insuficiencia del cuerpo lúteo: Hace referencia a la incapacidad del ovario para producir progesterona, hormona muy importante para el mantenimiento del embarazo.
- Diabetes mellitus: Concentración elevada de glucosa en sangre.
- Trastornos tiroideos: Hipotiroidismo e hipertiroidismo.
Evidentemente, no todas las mujeres que sufran estos trastornos van a sufrir abortos de repetición: solamente se asocian los casos más graves.
Hipotiroidismo y Aborto
Las hormonas tiroideas son esenciales para el normal crecimiento y desarrollo materno-fetal. Por este motivo su síntesis y liberación se encuentran muy finamente controladas a través de un complejo mecanismo hormonal de retroalimentación en el cual la glándula hipofisaria (productora de TSH) desempeña un papel esencial.
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Las enfermedades tiroideas son la segunda alteración endocrina en frecuencia entre las mujeres en edad reproductiva. Por ello, no resulta infrecuente encontrar mujeres embarazadas con alguna disfunción tiroidea, habitualmente como consecuencia de procesos de autoinmunidad que, o bien estimulan la producción excesiva de hormonas tiroideas, o bien provocan la destrucción de la glándula, con su consiguiente merma en la producción de hormonas tiroideas. Con frecuencia inadvertidos por el estado hipermetabólico propio del embarazo, la relevancia clínica de estos trastornos reside no sólo en su frecuencia, sino en que la ausencia de un tratamiento adecuado puede afectar adversamente tanto a la madre como al feto.
En el presente trabajo hemos tratado de determinar la frecuencia con la que la disfunción tiroidea se encuentra presente entre la población abortadora de nuestro medio.
Estudio sobre Disfunción Tiroidea y Aborto Espontáneo
Para tratar de responder al objetivo planteado se seleccionó un total de 135 mujeres diagnosticadas de aborto espontáneo, todas las que acudieron a nuestro centro por dicha complicación a lo largo de seis meses consecutivos. A todas ellas se les ofreció participar en la investigación, consistente en la determinación de T3, T4, TSH y anticuerpos antitiroglobulina (anti-TG) y antiperoxidasa (anti-TPO) en el momento del diagnóstico.
Se consideró que cumplían los criterios de inclusión aquellas mujeres que aceptaron participar voluntariamente en el estudio y que se caracterizaban por haber sido atendidas en nuestro hospital por la expulsión o extracción uterina de un embrión o feto de menos de 22 semanas gestacionales y con un peso menor o igual a 500 gramos.
Las variables observadas en cada una de las pacientes fueron: niveles sanguíneos de T3, T4, TSH y anticuerpos anti-TG y anti-TPO. Asimismo fueron recogidos los antecedentes obstétricos, la edad gestacional y otros posibles factores de confusión en el análisis de los datos, como son el consumo preconcepcional y prenatal de fármacos (incluyendo los suplementos de yoduro potásico), la posible patología materna concomitante y su tratamiento asociado, la edad y la talla.
Resultados del Estudio
Se produjeron 3 renuncias entre las 135 pacientes propuestas para estudio, lo que arroja una tasa de aceptación elevada por parte de las pacientes (97,77%). Tal hecho puede ser considerado un claro indicador de la relevancia que esta patología adquiere para aquellas mujeres que la padecen.
Los principales resultados del estudio observacional llevado a cabo se resumen a continuación:
- Cinco pacientes del grupo (n=132) contaban entre sus antecedentes de hipotiroidismo y una de hipertiroidismo, lo que supone que el 4,53% de las participantes habían presentado previamente una hiper o hipotiroxinemias cuyo diagnóstico condujo a una terapia que en todos los casos permitió alcanzar niveles plasmáticos de TSH y T4 compatibles con un óptimo tratamiento en el momento de la observación.
- Como resultado de la investigación propuesta, 9 nuevas pacientes (el 6,81% de todo el grupo estudiado) fueron diagnosticadas de hipotiroidismo (ocho casos fueron subclínicos mientras que uno presentaba una franca hipotiroxinemia) y otras 3 (el 2,27%) de hipertiroidismo subclínico.
- En el grupo de pacientes con niveles normales de T3, T4 y TSH, 18 mujeres (el 13,63% de todo el grupo) presentaban anticuerpos antitiroideos, otro factor de riesgo conocido para el aborto espontáneo cuyo diagnostico sólo puede ser realizado mediante técnicas de laboratorio.
Los datos referidos suponen que un 9,08% de las pacientes que tomaron parte en el estudio padecían hiper o hipofunción tiroidea no sospechada por sus antecedentes, diagnosticada ni tratada. La mayoría de ellas (11/12) eran subclínicas y casi la mitad (5/12) presentaban autoanticuerpos antitiroideos concomitantes.
Tabla Resumen de Resultados
| Condición Tiroidea | Porcentaje de Pacientes |
|---|---|
| Hipotiroidismo previo | 4.53% |
| Hipotiroidismo diagnosticado durante el estudio | 6.81% |
| Hipertiroidismo diagnosticado durante el estudio | 2.27% |
| Anticuerpos antitiroideos presentes con función tiroidea normal | 13.63% |
¿Cómo se diagnostican los abortos recurrentes?
Existen multitud de pruebas para poder averiguar la causa de los abortos recurrentes. A continuación, vamos a nombrar las más importantes:
- Cariotipos del hombre y la mujer.
- Pruebas de imagen en la mujer para ver la anatomía del útero: histerosalpingografía, ecografía o histeroscopia.
- Biopsia endometrial.
- Análisis hormonal: nivel de prolactina, progesterona y funcionamiento de la glándula tiroides.
- Estudio de la fragmentación del DNA de los espermatozoides (TUNEL).
- FISH de espermatozoides.
- Estudio de trombofilias: factor anticoagulante lúpico y anticuerpos anticardiolipina.
- Estudio inmunológico.
- Niveles de vitamina D.
En el 50% de los casos en los que se estudia el aborto de repetición, los resultados de todos los exámenes son normales. Esto da lugar a lo que se conoce como aborto recurrente idiopático o sin causa aparente.
Tratamiento del Aborto Recurrente
La estrategia para poder conseguir un embarazo viable y el nacimiento de un niño sano en las mujeres que sufren de aborto de repetición va a depender de la causa específica de éstos. Por tanto, cada pareja o mujer va a necesitar un tratamiento personalizado. A continuación, vamos a comentar algunas estrategias que pueden seguirse para poder tener un bebé:
- DGP: Cuando existe una alteración genética que detiene el desarrollo embrionario. Así se seleccionarán los embriones sanos, sin alteraciones genéticas para hacer la transferencia al útero de la mujer.
- Donación de gametos: Si no se consigue el embarazo tras varios intentos, si no es posible identificar la causa genética o si no se obtiene ningún embrión sano después del DGP, la alternativa sería recurrir a donantes de óvulos y/o semen.
- Heparina y/o aspirina: Para los problemas de coagulación o causas trombofílicas. Es necesario llevar un estricto control del embarazo y personalizar la dosis de medicación necesaria en cada momento.
- Gestación subrogada: En casos en los que la mujer no puede gestar porque esto supondría poner en peligro su vida.
Es posible que algunas de las causas del aborto recurrente, como las causas inmunológicas, requieran recibir un tratamiento combinado por parte de diversos especialistas. En este caso, todos los médicos que traten a la mujer o la pareja tendrán que ponerse de acuerdo en cuanto a la estrategia a seguir.
Manejo del Aborto Diferido
Cuando el diagnóstico es un aborto diferido existen varias formas de proceder según se desarrolle el aborto. Para los diferidos, puede darse la posibilidad de realizar:
- Tratamiento médico con prostaglandinas: Consiste en la administración de 2 a 4 pastillas a nivel intravaginal, para favorecer las contracciones a nivel intrauerino, junto a la dilatación del cérvix uterino para generar la expulsión del saco gestacional/feto. Este tratamiento tiene una eficacia de más de un 90% para la expulsión del embarazo, en las primeras 48-72 horas, tras la administración del tratamiento.
- Legrado: Sobre todo para pacientes con hemorragia intensa, inestabilidad hemodinámica, evidencia de tejidos infectados, contraindicación para el tratamiento médico o decisión de la paciente. Consiste en la evacuación quirúrgica del contenido intrauterino en quirófano bajo anestesia general mediante aspiración o raspado con legra metálica.
- Aborto bioquímico: La paciente repetirá el test de embarazo en domicilio a los 10 días y si es negativo no requerirá seguimiento. Si sigue siendo positivo habrá que reevaluar a la paciente y confirmar que no esté implantándose la gestación fuera del útero.
¿Se puede prevenir un aborto diferido?
Una de las características de este tipo de aborto es que no se puede prevenir, y es que, según nos cuenta la experta, la causa más frecuente de los abortos es por una alteración cromosómica del embrión, es decir, que, en consecuencia, de una fecundación anómala, ese embrión no tiene la carga genética correcta y por tanto: “Tiene patologías incompatibles con la vida”, dice la doctora y aclara que: “Esta situación no puede prevenirse, salvo que la pareja tenga múltiples abortos de repetición y diagnostiquemos a uno de los progenitores el ser portador de alguna traslocación o alteración cromosómica, que haga transmitir a sus embriones síndromes incompatibles con la vida, pudiendo evitarse si se realiza un estudio genético preimplantaciónal de los embriones generados tras un tratamiento de fertilidad y poder seleccionar embriones sanos/euploides . Si la paciente sufre más de 2 abortos, se debe descartar otras causas inmunológicas, uterinas o trombóticas que pueden ser corregidas con medicación o cirugía y pueden prevenir futuros abortos”.
¿Cuándo puedo intentar un nuevo embarazo?
Perder a un hijo, aunque sea en el vientre materno, es una de las peores experiencias que pueden ocurrir en la vida, un acontecimiento traumático que puede afectar, y mucho, a los padres. “Las parejas que sufren un primer aborto, pasan por un proceso traumático y tienen temor a volver a vivirlo. Esto genera un estado de ansiedad anticipatoria, que puede provocar gran estrés en la pareja y afectar en su día a día, así como dificultar el embarazo espontáneo por el estrés persistente. Recomendamos siempre un abordaje multidisciplinar, que se sientan acompañados y cuidados por profesionales que sean de su confianza.
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