Infusiones para Aumentar la Producción de Leche Materna
Una vez instaurada la lactancia materna, uno de los temas que preocupan más a las madres es tener suficiente leche para alimentar a su hijo. Durante el embarazo y la lactancia no se pueden tomar ni infusiones ni plantas medicinales sin el control del ginecólogo, pediatra o especialista en cada caso.
A continuación, exploramos las infusiones más frecuentes y las catalogamos según su efecto en la lactancia.
Infusiones Comunes y su Efecto en la Lactancia
Denominamos infusión a un tipo de bebida que se obtiene de la introducción de una planta o partes de ella, generalmente hojas, raíces o frutos, en agua hirviendo. Este proceso y la permanencia durante un tiempo de las plantas permite que el agua adquiera parte del sabor y las propiedades del vegetal, al extraerse mediante la cocción parte de los elementos solubles de la hierba, fruto, raíz u hojas infusionadas.
Las infusiones tienen muchas cualidades y beneficios para nuestra salud, pero hay que tomar algunas precauciones al tomar infusiones durante la lactancia:
- Asegúrate que son de una fuente fiable, mejor si están envasados.
- No tomar en exceso; los productos “naturales” no son buenos en cualquier cantidad.
Las plantas contienen sustancias activas de las que se ha obtenido gran parte de nuestra farmacopea tradicional y pueden provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos si se consumen en cantidad o tiempo exagerados.
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Para este post dividiremos a las infusiones en muy bajo, bajo y alto riesgo para la lactancia y siempre siguiendo las precauciones anteriores.
Infusiones de Riesgo Muy Bajo para la Lactancia
- Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia. Se sabe que alguno de sus componentes se difunde bien en leche materna.
- Tomillo: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión. Se usan las hojas desecadas de la planta herbácea y el aceite esencial que contiene mentol.
- Tila: Se usan las inflorescencias y brácteas del árbol. Contiene flavonoides, aceites esenciales y taninos. Es una planta ampliamente utilizada, incluso para tratar cólicos infantiles. Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, el consumo moderado durante la lactancia tendría escaso o nulo riesgo.
- Jengibre: Se utiliza la raíz de esta planta herbácea. Contiene oleoresina con aceite esencial y sustancias picantes. Propiedades atribuidas: digestivo, carminativo, antiemético y antiinflamatorio. Su consumo se puede considerar compatible con la lactancia.
- Mate: Se usan las hojas desecadas en infusión. No conviene sobrepasar la cantidad equivalente a 300 mg de cafeína al día durante la lactancia.
- Roibos: Arbusto que contiene flavonoides antioxidantes, ácidos fenólicos, poco tanino y ninguna xantina estimulante como la cafeína. Utilizar dosis moderadas y ocasionales si se emplea durante la lactancia.
Infusiones de Riesgo Bajo para la Lactancia
- Té: Se usan las hojas del arbusto. Contiene xantinas: cafeína, teofilina y teobromina; taninos, catequinas, flavonoides. Es aconsejable durante el embarazo y la lactancia hacer un consumo mínimo. Debido a su contenido en cafeína, más de 4 a 5 tazas de té al día pueden provocar nerviosismo e irritabilidad en el lactante.
- Anís: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión en muchas culturas, incluso durante el embarazo, la lactancia y para calmar el llanto o cólico de los lactantes. Sin embargo a dosis elevadas podría disminuir la producción de leche y provocar toxicidad.
Infusiones de Riesgo Alto para la Lactancia
- Poleo menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial.
- Valeriana: Su consumo muy moderado puede considerarse compatible con la lactancia, pero debido a sus posibles efectos sedantes sobre el lactante conviene evitarla en caso de prematuridad y durante el periodo neonatal. Vigilar efectos sedantes sobre el lactante.
- Anís estrellado: Se usan los frutos del árbol. El anetol es neurotóxico y se elimina por la leche.
- Hinojo: Se usan los frutos de la planta. Contiene aceite esencial. El anetol, a dosis elevadas, es neurotóxico y convulsivante. Se excreta en leche materna en pequeña cantidad.
Infusiones Específicas para la Lactancia
Existen algunas infusiones comerciales diseñadas específicamente para apoyar la lactancia. Estas infusiones suelen contener una mezcla de hierbas que se cree que favorecen la producción de leche.
- INFUSIONES PULEVA: Contienen mayoritariamente hinojo (40%), anís verde (10%) y alcaravea (10%) que ayudan en la producción de leche así como en el bienestar digestivo.
- ARKO BIO LACTANCIA: Su composición es similar a las infusiones de Puleva pero en porcentajes diferentes presentando mayor proporción de anís verde (50%), y alcaravea (18%) y menor proporción de hinojo (10%).
- APOTECA NATURA LACTANCIA: La tisana lactancia presenta en su composición galega (también llamada ruda), hinojo y alholva (conocida también como fenogreco), un trío pensado para ayudar en la producción fisiológica de leche. Además la fórmula contiene Toronjil, con propiedades relajantes. En su sabor resalta el hinojo por ser el componente mayoritario de la fórmula.
Todas estas infusiones pueden tomarse durante períodos prolongados, durante todo el período de la lactancia. Durante la lactancia es importante ingerir una cantidad abundante de agua durante todo el día. Por este motivo, se pueden tomar 2 tisanas al día, procurando preparar una cantidad de infusión de unos 250-300ml cada vez.
¿Son Efectivas las Plantas Medicinales como Galactogogos?
El uso de plantas medicinales como galactogogos es una práctica común en muchas culturas, pero su efectividad está en debate. Hierbas como el fenogreco, el cardo mariano y la alfalfa son populares entre las madres lactantes, quienes a menudo las consumen en forma de infusiones o suplementos. Sin embargo, la evidencia científica que respalda su uso es limitada y, en algunos casos, contradictoria.
El fenogreco, por ejemplo, es una de las hierbas más estudiadas en este contexto. Algunos estudios sugieren que puede aumentar la producción de leche, mientras que otros no encuentran diferencias significativas. Además, el uso de estas hierbas no está exento de riesgos. Pueden interactuar con otros medicamentos y causar efectos secundarios como alergias o problemas gastrointestinales.
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Antes de optar por plantas medicinales como galactogogos, es importante que las madres consulten con un profesional de la salud para asegurarse de que sean seguras y adecuadas para su situación específica. En muchos casos, mejorar la técnica de lactancia o ajustar la dieta puede ser más efectivo y seguro que recurrir a estos remedios.
Alimentos y Remedios Caseros
La búsqueda de remedios caseros para aumentar la producción de leche materna es común entre las madres lactantes. Sin embargo, es importante abordar este tema con precaución, ya que no todos los remedios son efectivos o seguros. La clave para una producción adecuada de leche suele residir más en la técnica de lactancia y la frecuencia de las tomas que en el consumo de alimentos o suplementos específicos.
Aunque no existe un alimento mágico que garantice un aumento en la producción de leche, mantener una dieta equilibrada y variada es fundamental para la salud de la madre y el bebé. Algunos alimentos, como las almendras o la avena, son populares por sus supuestas propiedades galactogogas, pero la evidencia científica que respalda estas afirmaciones es limitada.
La Importancia de la Dieta y la Hidratación en la Lactancia
Mantener una dieta equilibrada y una adecuada hidratación es crucial durante la lactancia. Aunque no hay alimentos específicos que garanticen un aumento en la producción de leche, una alimentación saludable proporciona los nutrientes necesarios para el bienestar de la madre y el bebé.
La hidratación es otro factor clave. Beber suficiente agua es esencial para la producción de leche, pero no es necesario consumir grandes cantidades de líquidos. El cuerpo de la madre regula la producción de leche en función de la demanda del bebé, por lo que es importante beber según la sed. Además, es importante recordar que el bienestar emocional también influye en la lactancia. El estrés y la ansiedad pueden afectar la producción de leche, por lo que es fundamental que las madres encuentren formas de relajarse y recibir apoyo emocional durante este período.
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¿Qué Hacer si Crees que Tienes Poca Leche?
Si una madre siente que tiene poca leche, el primer paso es evaluar la técnica de lactancia y la frecuencia de las tomas. Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y amamantar a demanda son prácticas fundamentales para mantener una producción adecuada de leche. En muchos casos, estas simples medidas pueden resolver la preocupación de insuficiencia láctea.
Es importante también observar las señales del bebé. Un bebé que está satisfecho después de las tomas, tiene un buen aumento de peso y produce suficientes pañales mojados y sucios probablemente está recibiendo suficiente leche. Si estos indicadores son positivos, es probable que la producción de leche sea adecuada.
En situaciones donde la preocupación persiste, es recomendable buscar el apoyo de un profesional de lactancia. Un experto puede evaluar la situación de manera integral y ofrecer soluciones personalizadas.
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