Dónde comer cabrito en Jadraque: Una experiencia culinaria inolvidable
Con un topónimo de origen árabe, Jadraque está comprendida en el valle del Henares. Esta villa esconde grandes tesoros culinarios, por lo que ha ganado enorme fama en la región. ¿Quieres comer en Jadraque y descubrirlos?
Qué comer en Jadraque
Dejando aparte productos de notable calidad como la Miel o el Aceite de La Alcarria, o los embutidos y carnes que resultan de la matanza, Jadraque tiene grandes fiestas dedicadas especialmente a recetas o productos típicos; tal es el caso de la festividad de San Blas, cuando el pueblo se llena de visitantes para degustar los típicos molletes (pan redondo relleno de tortilla de patata, chorizo y lomo), o en la Fiesta de las Migas, donde se hace un concurso de elaboración de este plato manchego.
Los duelos y quebrantos, el morteruelo y el pisto son otras de las recetas manchegas que comer en Jadraque. El plato más popular del lugar es el asado, y muy especialmente el cabrito asado en salsa jadraqueña. Esta oferta se ve complementada con la carne de caza. Liebres, perdices o conejos que acompañan frecuentemente a las excelentes legumbres de la zona en los guisos. También hay una importante variedad de setas que podremos degustar en platos como las patatas guisadas con níscalos. Esta es una delicia que comer en Jadraque.
La tradición aquí manda sazonar previamente las carnes con lo que los jadraqueños conocen como 'el breve', un aliño con hierbas aromáticas que llenan de esencias campestres cada bocado al compás del tomillo, el romero o el vino blanco y que, tras el mimo del horno, estallan en la boca. Entre los mayores placeres que puedes disfrutar viajando, sin duda en el top 1 se encuentra la gastronomía.
Pocos manjares pueden competir con el lechazo o el cochinillo. Uno de ellos es el cabrito asado al horno de piedra que se prepara en Jadraque. Una receta autóctona plagada de tradición que consigue atraer un sinfín de turistas a la villa. La fama este sabroso plato traspasa fronteras. El cabrito se cocina en barro y se asa en los antiguos hornos de piedra. Su elaboración se cuida al detalle y como toda buena receta que se precie guarda un secreto especial que lo hace único. La leña utilizada suele ser carrasca.
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El cabrito se adereza con sal, se macera durante una hora y posteriormente se le da la vuelta siguiendo el mismo proceso, dejándolo durante dos horas sobre el fuego. Entretanto, en otro cuenco se echa un poco de vinagre, tomillo, laurel y media cabeza de ajo.
Lugares recomendados para degustar el cabrito en Jadraque y sus alrededores
Porque el encanto de un lugar no solo reside en su entorno natural, su cultura o su pasado histórico; también en la cocina encuentras su razón de ser y los secretos de su identidad e idiosincrasia. Para muchos es considerado la joya gastronómica de la corona de esta zona, junto con el cordero lechal. El cabrito asado tiene el principal secreto de su sabor en la elaboración en horno de leña y cazuela de barro. Sin pasar por alto, por supuesto, su aderezo con hierbas aromáticas como el tomillo o el romero que crecen en la comarca de la Alcarria.
A continuación, te presentamos algunos lugares recomendados para chuparse los dedos con el cabrito:
- Restaurante El Castillo, de Jadraque: En una localidad que respira historia por los cuatro costados la gastronomía típica castellana deja con la boca abierta a los visitantes. En el restaurante El Castillo puedes disfrutar del cabrito hecho a la manera particular de la zona. Tal como marca la tradición, la carne se sazona previamente con “el breve”, un aliño, también conocido como salsa jadraqueña, hecho a base de hierbas aromáticas (tomillo, romero…) y vinagre. Sin duda, un sitio que ocupa uno de los primeros puestos en nuestro top gastronómico. Dirección: carretera de Soria km 46, n.º 8.
- Asador Cuatro Caminos: Una buena opción es el Asador Cuatro Caminos para comer en Jadraque un delicioso asado. Sorprende por su carta de vinos, bastante extensa. También están muy ricos los espárragos trigueros que puedes pedir como entrante.
- Restaurante Justi: Otro buen lugar donde comer en Jadraque es el Restaurante Justi, en el centro del pueblo. Todos los restaurantes del pueblo tienen un buen cabrito pero Justi, además, ha añadido a su carta bacalao. Es una buena seña de identidad y de diferenciación. Merece la pena ir a probarlo.
- Justi (Peaje, 30): Es el que todo el mundo te va a recomendar y nosotros apoyamos la decisión. Por sus torreznos, sus migas, su cabrito y su terraza para tomarse unas cervecitas en el mismísimo centro de Jadraque
- El Castillo (Ctra. Soria, km 46): El sitio perfecto para hacer un dos por uno, ya que tiene un hostal y se puede reservar también el alojamiento. Saben muy bien hacer el cabrito asado y no faltan las migas en su carta. Eso y los postres caseros hacen que los fines de semana se ponga hasta la bandera.
Después de una mañana de excursiones y visitas por las pintorescos pueblos de esta provincia, disfrutar de un buen cabrito asado es la forma perfecta de culminar la jornada turística. Y si es en el asador El Tolmo, en Brihuega, mucho mejor, ya que es un lugar muy reconocido entre los amantes de los platos de carnes contundentes, como el cordero o el cochinillo.
Más allá del cabrito: Otros atractivos de Jadraque
Pero, además de su gastronomía, Jadraque tiene otros atractivos turísticos. Respecto a su patrimonio, resultan de especial interés sus casonas hidalgas, que cuentan la historia de traseúntes y moradores. En la arquitectura religiosa, Jadraque obsequia con la Iglesia de San Juan Bautista, donde se superponen los siglos XVI, XVII y XVIII; la ermita del Santísimo Cristo, de estilo clasicista; el convento de los Capuchinos y las ermitas de San Isidro y la de Cáritas.
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Jadraque recibe al viajero bajo la atenta mirada de un castillo que se levanta vigilante sobre un cerro que llamaría la atención de artistas y escritores como el mismísimo José Ortega y Gasset. Es conocido como el Castillo del Cid, porque sería el mismísimo Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, el que durante su destierro conquistaría este castillo a los árabes.
Desde entonces se convirtió en el emblema de este pueblo guadalajareño, que convertiría la fortaleza en residencia en época del Cardenal Mendoza con el estallido del Renacimiento. Hoy en día, caminar por el castillo de Jadraque significa deleitarse con la belleza del paisaje inmenso del Valle del Henares, con una panorámica a vista de pájaro de las casas de Jadraque que se transforman en un pequeño enjambre de abejas incrustado en el suelo.
Fue una villa de esplendor, que vivió tiempos de grandeza cuando la hija del Cid, Doña Mencía de Mendoza, heredó de su padre los derechos de Jadraque y remodeló la villa a su antojo para hacerla una residencia confortable y atractiva. La huella de ese pasado lustroso y refulgente se aprecia en algunas de las pocas casas hidalgas que sorprenden al viajero al volver la esquina, de aspecto sobrio y palaciego.
Una de esas casas hidalgas es la sede de la Oficina de Turismo, más concretamente la Casa-Palacio de la familia Arias de Saavedra. Desde aquí se organizan visitas guiadas por el Jadraque histórico y monumental, sin pasar por alto las pinturas y bocetos que se emplearon para decorar la casa, obra de Goya. Porque Goya compartió un verano en esta casa con el ilustre Gaspar Melchor de Jovellanos en el convulso año 1808, año de rebeliones y levantamientos contra los franceses.
Una de las cosas que señala a Jadraque en el mapa es su savoir faire a la hora de meter carne en el horno de piedra. De hecho el “estilo Jadraque” no es una mera etiqueta meritoria para una forma de asar tanto el cochinillo como el cabrito. El estilo Jadraque es todo un arte y en esta época del año su cochinillo y su cabrito provocan el movimiento de muchos viajeros de todas las partes de España para darse un buen festín. Al igual que el segoviano, tanto el cochinillo como el cabrito se asan en el horno de leña y en fuente de barro, como manda la tradición.
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Mucho de esto saben también en otras regiones de La Alcarria o de la cuenca del río Dulce, como la bella Sigüenza, donde el Cardenal Mendoza también hizo de las suyas para vivir como un rey y donde también se atribuyen la autoría del afamado aderezo. El aliño de sus famosos cabrito y cochinillo es un mejunje muy simple que se añade al asado y que marca la diferencia con su primo hermano segoviano. Este aliño se compone básicamente de vinagre y aromáticas como tomillo, orégano, estragón, laurel o alcaravea. Y algunos ingredientes más entre los que no falta el ajo, la cebolla e incluso la canela.
El resultado es el sabor autóctono de Jadraque y que en muchas ocasiones es el resultado de una mezcla secreta familiar, porque no hay asador de Jadraque con el mismo sabor. Damos fe.
Migas: Otra pasión gastronómica de Jadraque
Otra de las grandes pasiones gastronómicas de los jadraqueños son las migas. Tanto es así que este apreciado plato de cocina de aprovechamiento tiene en Jadraque su propia fiesta que se suele celebrar en el mes de diciembre. A pesar de que la fiesta fue suspendida en el año 2020 debido a la pandemia, esta fiesta se ha venido celebrando desde hace varias décadas y está declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial.
La Fiesta de las migas de Jadraque reúne a verdaderos expertos “migueros” que compiten por las mejores migas de la localidad. Al final de la jornada, la degustación popular de las migas se puede disfrutar bajo el son que marca el sonido de las dulzainas, tan propias de esta parte de nuestro país.
Además, las migas de Jadraque no pueden faltar en los restaurantes de la localidad y es fácil encontrar un buen plato de migas prácticamente en cualquier época del año. El secreto de unas buenas migas jadraqueñas está en el aliño previo con aromáticas y canela, calentar el aceite con mucho pimentón y añadir bien de torreznos para darle espíritu. Y uvas, no pueden faltar nunca las uvas.
Planifica tu visita a Jadraque
Planificar escapada a Jadraque no es algo que debáis hacer de manera espontánea. No hay mucha alternativa para alojarse y sí mucha demanda en estas fechas de cabrito y migas, por lo que recomendamos siempre intentar reservar con al menos una o dos semanas de antelación para no llevarse un chasco.
De bares y tapas
La mejor opción para tapear o comer de raciones en Jadreque es el Restaurante Alto Rey situado en el centro del pueblo. Tienen mucha fama sus torreznos con más carne que otros y las patatas fritas o al ajillo.
Bonus track para curiosos
Una de las casas hidalgas de Jadraque, la Casa de las Cadenas, fue el escenario de una buena bronca entre dos princesas: Marie-Anne de La Tremoille, más conocida como la princesa de los Ursinos y la archiconocida Isabel de Farnesio. Parece ser que la primera se saltó el protocolo y esa cercanía no fue bien recibida por Isabel de Farnesio que le arreó una buena bofetada y provocó el destierro de Marie-Anne.
En la Saleta de Jovellanos, junto a la Oficina de Turismo, se encuentra el Museo de la Guarnicionería. Más de doscientas piezas de artesanía para caballerías realizadas en cuero componen esta insólita colección
La Iglesia de San Juan Bautista de Jadraque esconde en una de sus capillas laterales un Cristo de Zurbarán que data del año 1661.
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