Jaulas para Cerdas Gestantes: Ventajas y Desventajas

17.11.2025

La industria porcina depende de millones de cerdas para el nacimiento continuo de camadas de lechones que luego son criados para carne. La intensificación y maximización de la industria porcina coincidió con la adopción masiva de jaulas para alojar a las cerdas reproductoras durante sus embarazos.

¿Qué son las Jaulas de Gestación?

Las jaulas de gestación -también llamadas "puestos de cerdas" o "puestos de gestación" - están construidas con barras metálicas y a menudo se comparan con el tamaño de un refrigerador estándar. Se mantienen ahí después de ser inseminadas artificialmente hasta unos pocos días antes del nacimiento de sus crías. Los animales se mantienen con una dieta restringida. Confinar a las cerdas reproductoras a estas jaulas permite a los productores maximizar el número de animales que pueden ser alojados en un solo establo. También permite a las empresas emplear solo unos pocos gerentes por operación ya que los empleados pueden fácilmente pasar y evaluar los animales individualmente.

Desventajas del Confinamiento en Jaulas

Confinar las cerdas preñadas en jaulas de gestación es una crueldad. Las jaulas de gestación son quizás el ejemplo más destacado de cómo la industria ve a los animales de granja como engranajes de una máquina. Los cerdas reproductoras no son vistas como seres sintientes, cuidadosas e inteligentes que merecen comodidad, bienestar y seguridad.

En las jaulas, los cerdos tienen mayores niveles de debilidad en las patas y cojera debido a la inactividad perpetua. A menudo no se detectan porque se mantienen en su lugar, lo que conduce a un dolor prolongado y a lesiones no atendidas. El estrés crónico del confinamiento reduce su inmunidad, predisponiendo a las cerdas madres a enfermedades.

Alternativas al Alojamiento en Jaulas

Afortunadamente, existen sistemas alternativos que aseguran el bienestar de las cerdas y los granjeros, y a la vez son prácticos. El alojamiento en grupo enriquecido permite a las cerdas satisfacer sus necesidades básicas para moverse, socializar y explorar. Proporcionar enriquecimientos comestibles, en particular - como la paja y otras fibras comestibles - ayuda a reducir las tasas de comportamientos anormales repetitivos, el hambre crónica, las lesiones corporales y la cojera. Estos sistemas mejoran la longevidad de los cerdos, la resistencia a las enfermedades, la salud en general y el rendimiento reproductivo.

Lea también: Impacto en el bienestar animal

Por ejemplo, la Unión Europea escuchó una petición ciudadana y de las organizaciones sociales por lo que se comprometió a eliminar el uso de jaulas en todos los animales de granja.

Alojamiento en Grupo: Ventajas e Inconvenientes

El alojamiento en grupos en estabulación libre supone una serie de ventajas frente a la plaza individual fija, sobre todo desde el punto de vista etológico y del bienestar, ya que las cerdas pueden desarrollar pautas de comportamiento más naturales, al favorecerse el movimiento y las relaciones sociales, así como comportamientos naturales como hozar. Todo ello implica un aumento del bienestar y una disminución de la denominada Patología Zootécnica, caracterizada por una serie de síntomas y de síndromes que aparecen como consecuencia de la cría intensiva de animales, y que, en el caso que nos ocupa, supone comportamientos anómalos y esterotipias como la mordedura repetitiva de los barrotes de las jaulas, masticación en vacío, rozamiento corporal contra objetos del entorno, polidipsia nerviosa o la “postura del perro sentado”. Además de una mayor disminución ósea y peor tono muscular como consecuencia de la falta de ejercicio.

Ahora bien, hemos de ser conscientes que el alojamiento en grupo supone ciertos inconvenientes, ya que implica una serie de peleas y agresiones entre las cerdas por establecer la jerarquía social, siendo los ejemplos más típicos las mordeduras en la vulva, agresiones en piel de flancos y raspaduras; así como problemas locomotores (laminitis y artritis) que derivan en cojeras y, posteriormente, en desecho de las cerdas.

Manejo y Alimentación en Grupos

El gran cambio que supone el alojamiento en grupo es el control de la alimentación y de las cerdas. Este control dependerá del sistema de alojamiento y alimentación elegido. La recela se efectuará en el parque introduciendo el macho recela dos veces al día (mañana y tarde) durante un periodo de 15 minutos. Una vez detectado el celo, la cerda se pasará a una jaula donde se efectuará la inseminación según el protocolo establecido en función de la duración del intervalo destete-celo y duración del celo. Tras la inseminación la cerda volverá al mismo grupo de donde había salido.

El diagnóstico de gestación con ecografía se complica al estar la cerda en libertad. Será necesario sujetar a la cerda para la realización del mismo, pudiendo aprovechar el momento de la ingesta de pienso. Por otra parte, es necesario un control exhaustivo de las cerdas para evitar diferencias notables en cuanto a la condición corporal en el momento del parto.

Lea también: Ventajas y Desventajas de las Jaulas de Maternidad

Se ha de procurar que la cerda recupere la pérdida de peso acontecida durante la lactación a lo largo de la gestación, evitando el síndrome de la cerda delgada (mayor tasa de abortos, camadas menos numerosas, menor peso del lechón al nacimiento, mayor tasa de renovación etc.). Pero igualmente se ha de evitar un excesivo engrasamiento en el momento del parto (mayor presencia de cojeras, alargamiento de los partos, menor ingesta de pienso en lactación, etc.). El objetivo debe ser mantener la homogeneidad del grupo al final de la gestación desde el punto de vista de la condición corporal de las cerdas. La homogeneidad disminuirá a medida que disminuya la competencia por el alimento, determinada, fundamentalmente, por el sistema de alimentación, el cual ha de procurar un reparto lo más homogéneo del pienso, toda vez que durante este periodo la alimentación está racionada.

El control también debe ir encaminado a detectar lo antes posible repeticiones de celos, reabsorciones embrionarias y abortos, para evitar un aumento de días improductivos y que estas cerdas desarrollen un estado fisiológico de gran actividad típico de la preovulación (nerviosismo, agresividad, monta a otras cerdas) que puede provocar nuevas reabsorciones y abortos en otras cerdas. Si el control no es exhaustivo el número de cerdas vacías a maternidad puede aumentar, ya que existe mayor dificultad para detectar abortos tempranos a partir del 35 de gestación, sobre todo en suelos con cama. Se hace necesario un segundo control de gestación mediante ecografía para detectar segundas repeticiones cíclicas (38-42 días) o acíclicas (25-37 días).

En los grupos de tamaño grande es recomendable alojar un verraco contiguo al grupo, de manera que las cerdas puedan tener contacto visual y olfativo con el macho. Se ha de controlar aquellas cerdas que visitan asiduamente el corral del macho o permanecen cerca durante mucho tiempo. Este control se puede hacer de forma electrónica, mediante un chip, o de forma manual, mediante controles rutinarios del grupo. El control se verá dificultado a medida que aumente el tamaño del grupo y en grupos dinámicos (grupos de cerdas, algunas de las cuales abandonan el grupo para entrar en la sala de partos siendo remplazadas por otras).

El tamaño del grupo dependerá del diseño del corral y del sistema de alimentación. La formación de grupos estáticos (grupos de cerdas formados al inicio de la gestación con la fecha de cubrición muy cercana y que se mantienen hasta el parto sin introducir animales nuevos para compensar las posibles bajas) no debe implicar necesariamente el alojamiento en el mismo corral, ya que en función del tamaño del grupo y de las condiciones de la explotación, puede ser aconsejable separarlas en dos o tres corrales en función de su condición corporal o tamaño.

El diseño de las instalaciones puede facilitar la observación de las cerdas, así si se establecen zonas de actividad y de reposo, es más fácil detectar cerdas con repetición de celo y cerdas con problemas patológicos (cojeras).

Lea también: Cerdas en jaulas de gestación: ¿Es ético?

Si bien el alojamiento en grupos durante la gestación da lugar a una mejora del bienestar, las cerdas se muestran más agitadas y nerviosas cuando pasan a ser alojadas en jaulas de parto individuales. De ahí la necesidad de contar con un periodo mínimo de adaptación en la sala de maternidad a las camisas de parto para evitar un cierto estrés en la cerda que puede tener repercusiones sobre el consumo de pienso, en el fisiologismo de la lactación y en el instinto maternal.

Sistemas de Alimentación para Alojamientos en Grupo

El diseño del sistema de alimentación para el alojamiento en grupo ha de permitir, en la medida de lo posible, un adecuado control de la ingestión del pienso, gestionado a través de la condición corporal de la cerda y de la época de gestación, lo cual va a garantizar un rendimiento óptimo a lo largo de su vida reproductiva. Junto a ello el sistema ha de minimizar las luchas y peleas entre las cerdas por hacerse con un recurso escaso, como es el pienso, al tratarse de un manejo de la alimentación restringida. En definitiva el sistema de alimentación debe conseguir tres objetivos claros: (i) evitar la competencia y luchas por el alimento, (ii) ajustar la ingesta de pienso a las necesidades nutritivas de las cerdas y (iii) controlar los animales.

Existen varios sistemas de alimentación para grupos de cerdas gestantes:

  1. Aquellos que ofrecen una cantidad de pienso ajustada a las necesidades medias del grupo, sin poder controlar el consumo individual. Estos sistemas solo son válidos para grupos pequeños (< 10 cerdas), homogéneos y estáticos.
  2. Sistemas que pueden garantizar que cada cerda recibe la misma cantidad de pienso al día pero no pueden hacer diferencias entre ellas. Válidos para grupos homogéneos y estáticos pero de mayor tamaño que el caso anterior.
  3. Sistemas que permiten que cada cerda reciba la cantidad exacta de pienso que tiene ajustada en función de su condición corporal y época de gestación. Válidos para grandes grupos y dinámicos.

Otros factores a considerar son:

  • Preparación y capacidad de adaptación del personal al nuevo sistema de alojamiento y alimentación. Quizás este punto sea uno de los aspectos claves del éxito del nuevo sistema. El alojamiento en grupo requiere una mayor observación de los animales, por ejemplo para determinar la condición corporal y repeticiones.
  • El tamaño del grupo y/o flujo de animales: uso de grupos estáticos o dinámicos.

Métodos de Distribución del Pienso

Existen diversos métodos para la distribución del pienso en sistemas de alojamiento en grupo:

  1. Consiste en repartir directamente el pienso en el suelo. Este sistema tiene la ventaja de requerir un mínimo coste de inversión y muy poca mano de obra. Se ofrece una cantidad de pienso total ajustada a la media del grupo, pero debido a la gran competencia de las cerdas, da lugar a enormes diferencias de ingestión entre los animales. Las luchas sociales del grupo pueden ser mitigadas mediante el aumento de la zona de esparcimiento del pienso, lo que favorecerá la ingestión más homogénea del grupo, disminuyendo el robo de pienso. Por otra parte, se pueden utilizar paneles o tabiques separadores donde las cerdas de bajo rango social puedan refugiarse y huir de las dominantes. Estos paneles también sirven para organizar el corral en zonas de descanso y de defecación, al tiempo que favorece el confort de las cerdas, ya que éstas prefieren tumbarse junto a superficies verticales. Aún así es inevitable que se produzcan algunas agresiones durante la distribución del pienso, que pueden provocar lesiones en las cerdas más débiles socialmente. El reparto en suelo solo está recomendado cuando los costes sean la consideración principal de la explotación. Se puede utilizar para convertir antiguos cebaderos en naves de reproductoras.
  2. Sistema similar al empleado durante la fase de cebo. No se permite el consumo simultáneo del grupo, pero en este caso contamos con una desventaja añadida como es la alimentación restringida durante la gestación. Para evitar una fuerte competencia social en el momento de la comida sería necesario administrar el pienso ad libitum, si bien ocasionaría un excesivo engrasamiento y sobrepeso de las cerdas, afectando negativamente al momento del parto. Para evitar esto último se puede enriquecer el pienso con fibra, de esta manera la cerda aumenta el tiempo de ingestión, satisfaciendo la motivación por el alimento sin incrementar exageradamente la ingesta de energía. En este sentido, los polisacáridos amiláceos fermentables (PNAf) dan un mayor efecto de saciedad que la fibra bruta o los polisacáridos amiláceos no fermentables (PNAnf).
  3. Consiste en suministrar el pienso en unos comederos con separadores laterales hasta la parte posterior de la espalda de la cerda (40-50 cm), ofreciendo a las cerdas la misma cantidad de pienso con una caída lenta (100-120 g/min), es decir, a una velocidad menor de lo que la cerda es capaz de ingerir, estimando un periodo de ingesta de 10 a 40 minutos. Durante el reparto del pienso se puede efectuar el control y supervisión de los animales. Con este sistema favorecemos que las cerdas más voraces del grupo estén más tiempo comiendo y dejen comer al resto, aún así se producen robos de pienso, ya que las cerdas no están encerradas mientras comen. Se ha de intentar buscar grupos homogéneos, desde el punto de vista de la velocidad de la ingesta, por lo que no se aconseja la mezcla de cerdas primíparas con multíparas.
  4. El diseño de los comederos de libre acceso permite a la cerda entrar en la plaza y cerrarla mediante una compuerta accionada por la propia cerda. Momento utilizado para la manipulación y control de la cerda. Los cubículos de libre acceso intentan solventar el problema del robo de pienso entre las cerdas. Este sistema protege a la cerda del contacto con otras cerdas mientras está comiendo, permitiendo ajustar la misma ración a todas las cerdas. Una posible alternativa a estos boxes, para abaratar costes pueden ser las jaulas reconvertibles que consisten en el aprovechamiento de las antiguas jaulas de gestación mediante el corte de las mismas, para dejarlas abiertas con una longitud alrededor de un metro, suficiente para proteger a las cerdas durante la ingesta de pienso.
  5. Con estos sistemas se consigue el máximo control en el consumo de pienso (control individual). El reparto del mismo se lleva a cabo automáticamente al identificar el dispensador de pienso a la cerda por medio de un microchip. La cantidad de pienso a suministrar ha sido previamente programada por un ordenador en función del estado de gestación y condición corporal de la cerda, quedando registrados los consumos diarios. Este control de la alimentación permite la utilización de grupos grandes y dinámicos, ya que las cerdas pueden comer de forma secuencial.
    • Las cerdas requieren un periodo de entrenamiento y aprendizaje; un porcentaje de ellas no se adapta al sistema por lo que deben ser eliminadas.
    • El sistema requiere mano de obra especializada, por lo que es necesario la formación y capacitación del personal, a nivel informático, de mantenimiento del sistema, conocimiento del fisiologismo y comportamiento animal, etc.
    • Fitmix. Sistema de alimentación electrónica sin protección de la cerda a la hora de comer. A pesar de que hay un reconocimiento del sistema de forma individual mediante el microchip, las cerdas pueden dejar caer algo de pienso durante la comida que puede ser ingerido por otras cerdas del grupo, favoreciendo las agresiones sociales.
    • Tipo túnel (Estaciones electrónicas). El sistema cuenta con protección lateral durante la ingesta. Reconoce a la cerda mediante el microchip permitiéndole el acceso al túnel donde se dispensará la cantidad de pienso asignada diariamente. El sistema requiere un entrenamiento previo de las cerdas, por lo que el diseño debe incluir un corral de entrenamiento separado.

El sistema de alojamiento en grupos de cerdas gestantes supone un reto para el sector porcino, toda vez que supone cambios en el manejo de las cerdas y en el sistema de alimentación, buscando disminuir las peleas por la competencia por el alimento. Para explotaciones con un censo inferior a 600 cerdas, se recomienda hacer grupos estáticos comprendidos entre 10-20 cerdas en función del sistema de alimentación elegido (en tolva, sistema de caída lenta o de cubículos de libre acceso) y de la estructura de las bandas.

tags: #jaulas #para #cerdas #gestantes #ventajas #y

Publicaciones populares: