Karina: Noticias sobre su Trayectoria y Reflexiones Personales

27.10.2025

La cantante Karina vuelve a los escenarios después de 42 años con la obra 'Yo soy Karina', que se estrenó en el Teatro Bellas Artes de Madrid, en la que reivindica su legado.

Un Baúl de Recuerdos Revelador

Voy a destapar el baúl porque a estas alturas de mi vida -que acabo de cumplir 77 años- no me quiero ir sin contar mi verdad. Conmigo hay una distorsión del personaje y de la de persona. Voy a relatar la historia de mi vida con los altos y los bajos. Unas veces tocas el cielo y otras bajas a los infiernos.

¿Musical o Historia con Música?

Es una historia con música porque un musical sería muy caro. Lo cierto es que Madrid está viviendo un gran auge de los musicales , sólo por detrás de Nueva York y Londres. Me parece fenomenal porque son muy necesarios. Mi afición a cantar me viene de los musicales. Desde muy pequeña me gustaba ver este tipo de películas. La música te acompaña mucho.

¿Aprovechando la Ola de Nostalgia?

Vivimos una ola de nostalgia con un auge de los 'biopic' sobre Miguel Bosé, Bárbara Rey o Lola Flores, ¿te puede beneficiar? No voy por ahí. La obra no es no nostálgica, sino informativa acompañada de canciones. Yo no he tenido amores de ministros ni de reyes. Quizás los pude tener en su momento con algún político durante la Transición, pero era una persona ya casada y con hijos pequeños. Yo para eso soy muy respetuosa.

La Distorsión de su Imagen

En los años 80 vino un gran cambio y me quedé sin casa de discos. Yo quería seguir grabando y renovando mis canciones y mi repertorio. Un cantante sin discográfica es muy difícil que salga adelante de una manera holgada. Tuve que hacer mis propias producciones y había veces que me gastaba lo que ganaba en hacer las grabaciones.

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El Descenso a los Infiernos

Lo peor para un artista es la indiferencia. ¿Peor incluso que el odio? Sí. Bueno, no lo sé. El odio tampoco es que sea bueno, pero por lo menos hay un sentimiento hacia ti y a lo mejor ese algo hacia ti te pone de actualidad. Pero la indiferencia es que no existes. Pasan página y pasan de ti. A mí me ha dolido mucho como intérprete que muchas veces hablando de Eurovisión se haya pasado del año 70 al 73.

Lograste el segundo puesto en Eurovisión. Quedé muy bien y la actuación fue bonita. Llevaba un director de orquesta que era Waldo de los Ríos, uno de los más prestigiosos de la época.

El Ninguneo en la Industria

¿Te has sentido ninguneada? Sí, en determinados círculos. ¿En cuáles? Pues, sobre todo, en el círculo de las discográficas y de la contratación porque todo va unido. Y, luego, no te voy a decir de los compañeros porque van a lo suyo.

Sí, porque como no grabas, ya que no estás de actualidad, no cuentan contigo. No existes. Karina fue un personaje que existió. Entonces, a mí eso me ha dolido mucho durante muchos años y he estado buscando casa de discos incansablemente.

En los años 60, ser mujer, cantante y vender muchos discos no era nada fácil. Era una industria muy machista y yo tenía 19 años. Has asegurado que a las mujeres les trataban como a niñas y que había que ser obediente. ¿Te rebelaste en alguna ocasión? Sí me rebelé, sobre todo, a la hora del toqueteo. Yo elegía las canciones, pero, después de eso, siempre venía un café, un brazo por encima, mucho tocarme el brazo o la mano.

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En alguna ocasión, sí. Hubo un productor teatral y cinematográfico que quería hacer una película. Empezaba el momento del destape y me ofreció una película para enseñar las tetas y me dijo que él lo que quería era tocármelas. ¿Así de entrada? Fue bastante directo. Yo me levanté enseguida y di un salto de la silla. Le contesté que se había confundido y que yo no iba a salir en una pantalla enseñando nada mío, si no quería, y que mucho menos le iba a dejar tocarme las tetas.

La Importancia de la Vocación

Mira, yo no he buscado jamás la fama y el dinero. A mí lo que me apasiona es cantar. De eso he hecho mi profesión y he vivido hasta el día de hoy unas veces mejor y otras veces un poquito más estrecha.

Como empecé muy joven, me tuve que dejar aconsejar. Yo no sabía lo que era montar un show con músicos. ¿Y qué consejo le darías a tu yo de los comienzos? A mi padre le di un gran disgusto cuando le dije que quería ser cantante. Él pensaba que el artisteo traía muy mala fama y yo era su única hija. El quería que me casara y que me preparara para ser ama de casa. Yo a esa niña que empezó que le gustaba tanto cantar, pues le diría que se lo pensara dos veces. Como buena sagitario, he sido aventurera e impulsiva. Me han encantado siempre los retos.

No, no me arrepiento, pero si todo se repitiese, indudablemente, lo hubiese hecho de otra manera. Hablo del medio, no del público que es fiel. La industria es infiel y lo que quiere es suprimirte pronto. Cuando ya no sirves o te sale alguna cana, fuera y a por otra persona más joven. Por eso, antiguamente, era difícil casarse y quedarse embarazada joven, porque enseguida dejaban de contar contigo. Es un trabajo muy duro y muy vocacional. Si no es imposible.

La Prensa del Corazón

Ha habido momentos en que la ha eclipsado precisamente porque la prensa amarilla o del corazón la dio prioridad. Y de un plumazo quitaron casi 15 años de ventas de discos y de giras por América. Por eso quiero traer de vuelta a Karina.

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Claro, quiero recordarlo. Yo no lo supe gestionar. Me equivoqué y lo reconozco. Te convertiste en carne de la prensa del corazón. Además era algo de lo que ni siquiera estaba segura. Yo estoy segura en un escenario cantando mis canciones. Con eso soy fuerte. Ahora, tú me sientas en un plató a hablarte de si periquito me ha engañado o de si tú me mientes y me vengo para abajo.

Sí, la verdad es que sí, que quieras que te diga. Se pueden hacer preguntas, pero con educación y respeto. Y si la persona no quiere hablar de algo porque le duele o no quiere hacer daño a nadie, es muy respetable.

La Vida Después de los 70

Sí, sobre todo, si se está bien de salud. Lo malo es si tienes goteras que no puedes arreglar. Yo no tanto no, pero quizá mi cabeza no ha pasado más de los 40. A esos años tuve a mis hijas, que fue para mí algo maravilloso. A los 40 la mujer tiene una luz y un esplendor especial. Está preciosa y sabe más de la vida. Ya es más difícil que te toqueteen. Con 20 o 30 es más fácil, pero con 40...

No es un hobby, pero tampoco es un trabajo. Yo no cobro nada. Tengo mucha gente que me sigue, porque yo empecé animando al público de mi edad para que se no se viniera abajo con la historia del Covid y de la Gripe A. Y luego, poquito a poco, se fue ampliando a la gente joven. He hecho un vídeo dirigiéndome a Putin para decirle que, por favor, parara la guerra. Yo no me considero influencer. Hago lo que puedo y si puedo ayudar y llevar una sonrisa a personas que a lo mejor están solas me doy por satisfecha.

Yo llevo más o menos diez años jubilada y he tenido que ir haciendo cosas porque la jubilación es muy cortita. Sí, me la han cortado. Y he tenido que estar tres o cuatro días con velas, pero bueno, se ha solucionado. Siempre hay que hablar con la familia, en este caso con mis hijas para que te paguen el recibo. Siempre hay una salida. Yo he pedido trabajo en la televisión alguna vez. Muchas veces han dicho que Karina se había retirado. Me querían retirar y yo siempre contestaba que estaba en activo. A mí no se me caen los anillos. El trabajo nos dignifica y pasarlo mal te fortalece, siempre que lo malo no sea muy largo.

La Adolescencia de sus Hijas

La adolescencia de mis hijas, sobre todo, la pequeña Rocío. Me pilló también más mayor y más lejos, porque ella se quedó en Castellón trabajando en el Hospital Provincial. A ninguna le ha dado por el mundo artístico. El hecho de no saber con quién van y dónde iban. Tienes que confiar en que van bien. Pero te preocupas mucho. Y también la enfermedad de mi madre, que murió mayor con 91 años y la veías apagarse poquito a poco y da mucha pena porque era una persona terriblemente activa. Las lágrimas de los amores, en mi caso, han sido cortas.

Tenía muchos pretendientes, pero no les hacía mucho caso. Hacía caso a quien no debía. Son los canaíllas los que te llaman la atención. Hay que pensar más con la cabeza que con el corazón y el impulso, como decía mi madre.

Te miras al espejo, te das cuenta de que eres mayor y te tienes que preguntar si quieres ser una abuelita o una mujer que trata de dar todavía todo lo que puede dar. Y mi respuesta fue que quiero seguir trabajando con un poco de mesura.

Karina y su Maternidad: Una Historia de Esperanza

Karina (28 años) abandonó Marruecos a finales de febrero junto a su marido con destino a Huelva. Atrás dejaban a sus dos hijos, que se quedaban con su familia. La estancia en la ciudad andaluza sería temporal, porque la temporada de recogida de fresa termina en mayo. Para entonces regresarían. Sin embargo, las cosas no salieron según lo planeado. La joven estaba embarazada ya de siete meses y no podía soportar el duro trabajo. "La forzaron demasiado", dicen fuentes cercanas a la chica, que decidió "huir lo más lejos posible". Alguien le ayudó a hacerlo y la llevó hasta Burgos.

Era suficiente para dejar atrás aquello. Los servicios sociales la encontraron y la llevaron al albergue municipal, gestionado por Cáritas. Ya estaba de ocho meses. "La tratamos de derivar a nuestro programa para la mujer gestante, pero estaba completo; estudiamos enviarla a Madrid o a otros planes que tiene el ayuntamiento, pero sobrevino la crisis sanitaria", explica Fernando García Cadiñanos, delegado diocesano de Cáritas.

Fue entonces cuando los obispos decidieron destinar el edificio del seminario, que se acababa de quedar vacío, a acoger a estos 'sintecho'. Las 51 personas que vivían en el albergue se mudaron entonces al seminario, un edificio que sí cumplía las condiciones necesarias para que tanta gente pasara el confinamiento que venía. Todos ellos pasaron a tener una habitación individual y amplios espacios para fumar o pasear.

Entre los nuevos residentes del seminario, por lo tanto, estaba Karina, que encontró entre las paredes que habían visto formarse a cientos de sacerdotes su nuevo hogar, aunque fuera por unos días. Allí pasó su última semana de embarazo, hasta que llegó la hora de dar a luz. Fue entonces trasladada hasta el hospital de la ciudad, donde Sabrine nació sin problemas. Era la tercera hija de la marroquí, que tras abandonar el centro sanitario fue acogida por unas religiosas que cuentan con un servicio de guardería. La pequeña duerme en su cuna, junto a su madre, que no se separa de ella.

El nacimiento de Sabrine, en palabras de David Alonso, uno de los educadores, representó "una luz de esperanza". "Tras cinco días de mucho estrés en los que habitamos tenido que habilitar todo el edificio y cambiar a todos el mundo a contrarreloj, aquello fue una gran alegría", recuerda Alonso, que admite que hay muchas biografías también interesantes.

Karina Banda: La Pausa en su Tratamiento de Fertilidad

Karina Banda ha vivido una verdadera montaña rusa de emociones en su búsqueda por ser mamá. La presentadora de televisión revelaba un mes atrás que había puesto en pausa el tratamiento de fertilidad al que se sometía, pues era algo bastante complicado emocionalmente, por lo que asegura que tuvo que tomar un descanso de todo para enfocarse en sanar física y mentalmente.

"Parte del error que cometí fue dar por hecho que iba a ser mamá y que me iba a embarazar", dijo en el programa Desiguales, durante una charla sobre reproducción asistida. Contando su propia experiencia, agregó: "Uno piensa que si el doctor ya está haciendo el tratamiento me van a transferir al bebé y todo va a estar bien".

En un reciente viaje que hizo a México con toda su familia, reveló que sus planes para esas vacaciones eran otros: "Mis sobrinos (y toda mi familia) soñábamos tanto con este viaje y por fin se nos cumplió ❤️", anotó con el cielo y las nubes de fondo. Y continuó: "Además de celebrar el cumpleaños de mi mamá y mi papá, yo tenía 'planeado' anunciar un embarazo. Aunque las cosas no fueron como se hubiera gustado, sigo pensando que Dios tiene un plan para nosotros 🙌🏻✨".

Por ello, junto a Carlos Ponce tomó unas vacaciones hace unos días, para recorrer parte de Italia y Francia. Karina Banda ha tomado la decisión de poner en pausa el tratamiento al que se estaba sometiendo para quedar embarazada. La presentadora de televisión, quien está casada con Carlos Ponce, compartió a través de sus redes sociales la resolución a la que llegó en medio del complejo proceso de querer ser mamá, luego de notar que por su salud física y mental debía darse un respiro.

"Hoy, más de dos meses después, empiezo a ver los frutos de hacer cambios en mi rutina. De priorizarme. De mover mi cuerpo, de cuidar mi mente y de darme ese tiempo que tanto necesitaba. Hoy volví a sentirme yo 🥹", confesó Karina, quien al parecer llevaba un tiempo en esta lucha interna.

"A todas las que han pasado por un proceso de reproducción asistida sin el resultado esperado: hacer una pausa no es tiempo perdido, es parte de la preparación para volver a intentarlo con más paz y fuerza. Cuidarnos por dentro y por fuera también es parte del camino ❤️‍🩹✨".

En 2024, Karina contó que había decidido congelar sus óvulos. "Cuando yo quise comenzar a buscar un bebé tenía 33 años y uno nunca piensa que va a haber alguna complicación.

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