Lactancia Artificial: Dosis Recomendada y Consejos Utiles

01.11.2025

Es normal que cuando nace tu bebé te surjan muchas dudas acerca de su cuidado y alimentación. ¿Le vas a dar el pecho, vas a optar por el biberón o vas a decidirte por una lactancia mixta? Dar el biberón a tu bebé es una opción de lactancia materna igual de válida que dar el pecho.

De hecho, el proceso de dar el biberón puede resultar una experiencia muy enriquecedora para ambos progenitores, ya que es un momento muy íntimo en el que se fortalece el vínculo con tu hijo a través del contacto y con el que puedes aprovechar para sentirte más cerca de él.

Del mismo modo que los niños alimentados con leche materna, los niños que se alimentan mediante lactancia artificial son perfectamente capaces de autorregularse en cuanto a sus necesidades alimenticias, así como en la frecuencia de las tomas. En consecuencia, será el bebé quien establezca el ritmo de las tomas a libre demanda.

«Cuánto» y «cada cuánto tiempo» son dos interrogantes básicos que todos los padres y madres se plantean al decidir criar con leche artificial a sus hijos. Las respuestas son semejantes a las que se dan en la lactancia materna y es el bebé quien las tiene.

En general, es el apetito del bebé quien mejor regula sus necesidades. No obstante, en este artículo se ofrecen pautas orientativas y, además, consejos sobre cómo preparar del mejor modo las tomas de leche artificial.

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Tanto el número de tomas como la cantidad de leche que debe tomar un bebé puede ser diferente en función de cada lactante, no hay normas fijas ya que ésta deberá ajustarse acorde a la demanda.

¿Cada cuánto come un bebé?

En primer lugar, dependerá de si solamente se está alimentando a través de biberón o si también lo está haciendo con lactancia mixta. Lo más importante es fijarse en lo que el bebé pida cuando llore o cuando notes que tiene hambre, pues la leche hay que darla a demanda según las necesidades que tenga en cada momento.

Aun así, existen otros factores como el peso del bebé y la edad que nos pueden resultar útiles para orientarnos en las cantidades de biberón adecuadas para el bebé.

Durante los primeros días de vida del bebé la cantidad de mililitros (ml) que vamos a darle en su biberón es ínfima: no más de 20 ml por toma con una frecuencia que puede rondar entre seis y siete ingestas durante todo el día. A medida que el bebé vaya creciendo también lo harán sus ganas de comer, por lo que la cantidad de leche de fórmula que podremos darle cuando haya cumplido los dos meses será de entre 120 y 150 ml en cada seis tomas durante 24 horas.

¿Cada cuánto come un bebé de 3 meses?

A partir de los tres meses de edad tu bebé irá reduciendo el ritmo de ingestas y lo hará cinco veces al día con cantidades de biberón que llegarán a los 180 ml por toma.

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¿Y cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

La cantidad orientativa de biberón que debes darle a un bebé de cuatro meses es de entre 180 y 210 ml por toma.

¿Cada cuánto come un bebé de 5 meses?

El quinto mes de vida de un recién nacido es muy especial tanto para la madre como para el bebé porque es posible que el pediatra te recomiende que empieces a darle cereales al bebé. En esta fase tu hijo ya puede estar tomando más de 210 ml en cada ingesta que haga.

Una vez que el bebé cumple los seis meses, su alimentación empezará a cambiar significativamente porque estará tomando más o menos un litro de leche de fórmula al día con aproximadamente cuatro tomas de 240 ml. Hay que tener en cuenta que a partir de los seis meses el bebé ya empieza a tomar comida sólida, por lo que la ingesta de leche de fórmula o de vaca (se puede introducir a partir del primer año), se irá reduciendo poco a poco hasta los 500 o 600 ml hasta que cumpla un año porque se verá saciado con los alimentos que tome a lo largo del día.

Las cantidades de biberón que hemos comentado son orientativas y no pasa nada si tu hijo no se acaba todo el contenido del biberón porque cada bebé es diferente y tiene unas necesidades específicas, así que fíjate en las señales que te dé para saber que no tiene más hambre. Lo que indicará que tu bebé está siguiendo una buena alimentación es que vaya ganando peso a medida que pasan los meses.

Es fundamental recordar que las necesidades de cada niño son únicas y que no se puede establecer a ciencia cierta cuándo necesita recibir alimento y en qué cantidad.

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Cantidad de tomas según el peso del bebé

En esta tabla, elaborada por EROSKI Consumer, puedes ver el volumen de cada biberón (ml) según el peso y el número de tomas diarias:

Peso 👇Número de tomas👉1098765
3 kg50 ml55 ml60 ml70 ml85 ml100 ml
3,5 kg60 ml65 ml70 ml85 ml95 ml115 ml
4 kg65 ml75 ml85 ml95 ml110 ml135 ml
4,5 kg75 ml85 ml95 ml105 ml125 ml150 ml
> 5 kg85 ml90 ml105 ml120 ml140 ml165 ml
5,5 kg90 ml100 ml115 ml130 ml150 ml185 ml
6 kg100 ml110 ml125 ml140 ml165 ml200 ml
6,5 kg110 ml120 ml135 ml150 ml180 ml215 ml

En este ejemplo se resalta que los biberones para un bebé de 5 kg que hiciera 7 tomas debería tomar biberones de 120 ml cada uno.

Los datos se han calculado para la leche normal para bebés (64 kcal/100 ml) sobre unas necesidades promedio de 100 kcl por kg y día.

¡Importante! Si quieres saber cómo se cuentan los intervalos entre tomas, son desde el momento en que el bebé empieza a comer hasta el inicio de la siguiente toma.

Cómo preparar el biberón para el bebé

Teniendo en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para preparar biberones, debes seguir estos pasos:

👉 Limpiar biberón

  • Lavarse muy bien las manos y secarlas con una toalla limpia.
  • Limpiar en agua jabonosa caliente todos los utensilios con un cepillo especial para biberones y tetinas.
  • Aclarar muy bien.

👉 Esterilizar

Se pueden esterilizar en un esterilizador, teniendo en cuenta las instrucciones.

Si se esteriliza en cazuela:

  • Hay que llenarla de agua y meter el biberón, tetina, etc. Deben quedar completamente cubiertos por el agua.
  • Llevar el agua a ebullición, tapando la cazuela con una tapa.
  • Cuando hierva, retirar la cazuela del fuego y mantenerla cubierta hasta que vayas a usar los utensilios.

👉 Preparar el biberón

  • Limpiar la superficie donde se va a preparar.
  • Lavarse a fondo las manos.
  • Hervir agua.
  • Verter la cantidad apropiada de agua hervida (vendrá en las instrucciones del envase de la leche en polvo) en un biberón limpio y esterilizado.
  • Añadir la cantidad de polvo indicada en el envase de la leche.
  • Cerrar el biberón y agitar para que se mezcle por completo.
  • Enfriar el contenido para que no esté demasiado caliente, poniendo el biberón bajo un chorro de agua fría.
  • Secar el exterior del biberón.
  • Comprobar la temperatura de la leche vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca.

Tras dar el biberón, tirar lo que haya sobrado. ¡Nunca hay que guardarlo para tomas siguientes!

Dejar que el bebé decida y otros consejos útiles

¿Dar el pecho o amamantar con biberón? ¿Y cuánta leche dar? En ambos casos, salvo en los primeros días de vida y en caso de enfermedad, el apetito del bebé es quien mejor regula sus necesidades. Todos los cálculos que se puedan hacer al respecto son aproximaciones.

Por eso, basta con ofrecerles una cantidad generosamente calculada y dejar que sea el propio bebé quien decida.

Teniendo en cuenta que el bebé es el mejor indicador, debes seguir estos consejos:

  • No hay que extrañarse de que unas veces tome menos que otras ni intentar forzarle nunca. Criados al pecho, tampoco maman siempre lo mismo.
  • No hay que insistir para que se acaben los biberones. Uno de los inconvenientes de la lactancia artificial es que, al serles más fácil obtener su alimento, los peques tienen tendencia a comer más de lo que necesitan.
  • No hay que alarmarse porque coma menos de lo que indica la etiqueta del bote, ya que estas instrucciones toman como referencia a los niños de más peso dentro de cada grupo de edad. Por otra parte, las etiquetas siempre aconsejan consultar al pediatra en caso de duda. Y el médico, a su vez, aconsejará guiarse por el apetito del bebé siempre que tenga un aspecto y un comportamiento saludables.
  • Cualquier horario al que se les quiera adaptar debe ser flexible. Si es inhumano hacer esperar a un niño que tiene hambre, tampoco es muy lógico despertarle para satisfacerle una necesidad antes de que la haya sentido, aunque en ocasiones sea conveniente y no suponga mayor problema.

Cantidad de las tomas según la edad del bebé

También es el bebé quien mejor regulará la frecuencia de sus tomas. Lo que sí conviene recordar es que, con lactancia artificial, estas se espacian antes que con la lactancia natural, ya que la leche se digiere con mayor lentitud.

Pero, del mismo modo que con el pecho:

👉 Primeros días

Los primeros días no conviene dejar pasar más de tres horas sin ofrecer al bebé alimento, porque su falta de demanda también puede deberse a falta de energía para reclamar lo que precisa.

👉 Primer mes

Pronto se espacian las tomas, a medida que acepta biberones más grandes. Con los límites que pone la capacidad de su estómago, es lo mismo que tome 90 mililitros de leche cada tres horas, que 120 ml cada cuatro.

Cuando se observa que el bebé se acaba todos los biberones y se queda inquieto o aguanta menos hasta la toma siguiente, debe aumentarse el volumen de leche que se le ofrece.

👉 Segundo y tercer mes

La mayoría no pasan de 90 mililitros durante el primer mes, ni de 180 ml en el primer trimestre.

Otras recomendaciones

  • Lavar concienzudamente en agua jabonosa caliente todos los utensilios que se vayan a utilizar para preparar y administrar el alimento.
  • Sumerja en el agua los utensilios una vez limpios.
  • Proceda a lavar y secarse las manos antes de manipular el material esterilizado. Se recomienda utilizar pinzas esterilizadas para manipular dichos utensilios. Si los extrae del esterilizador antes de que los necesite, manténgalos cubiertos en un lugar limpio.
  • Hierva agua potable limpia. Si utiliza un hervidor automático, espere hasta que se desconecte.
  • Lea las instrucciones que figuran en el envase del sucedáneo en polvo para saber qué cantidad de agua y de producto necesita.
  • Con cuidado de no quemarse vierta la cantidad apropiada de agua hervida en un biberón limpio y esterilizado.
  • Agregue la cantidad exacta de producto al agua contenida en el biberón (cacito raso por cada 30cc de agua).
  • Enfríe inmediatamente el contenido hasta la temperatura apropiada para alimentar al bebé, colocando el biberón bajo el chorro del grifo o sumergiéndolo en un recipiente con agua fría o con hielo.
  • Compruebe la temperatura de la toma vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca. La toma estará tibia, no caliente.
  • Alimente al bebé. Advertencia: Nunca utilice el horno microondas para calentar tomas.

Para mantener el vínculo afectivo positivo, un buen método de LA es, practicar la crianza fisiológica, similar a la de la LM. De esta manera al menos se promueve la estimulación y la interacción que proporciona la lactancia natural, que tanto facilita el desarrollo psicomotor y saludable del bebé.

Dar el biberón como si fuera el pecho implica cuidar de los aspectos siguientes:

  • Alimento a demanda: hay que ofrecer el biberón cuando el niño manifieste señales de hambre y hay que retirarlo cuando muestre no querer más; no hay que dárselo nunca a la fuerza.
  • El niño siempre tiene que estar en brazos, hay que mirarlo y debe favorecerse el contacto piel con piel lo máximo posible, especialmente durante las primeras semanas. Los bebés no amamantados siguen necesitando que los sostengan en brazos durante las tomas durante años y ello supone abrazos, caricias e intimidad.
  • Hay que cambiar de lado a cada toma o incluso en la misma toma, alternativamente.
  • Debe intentarse que sea solo la madre quien ofrezca el biberón; si no es posible, que sean solo dos o tres personas, siempre las mismas, quienes se ocupen de la alimentación. Durante los primeros años de vida los bebés pueden vincularse de forma segura solo a cuatro o cinco personas.
  • A pesar de la LA, la madre puede usar igualmente el pezón para consolar. Pero si la madre no quiere, puede utilizar el chupete, teniendo también en cuenta que es ideal dárselo siempre en brazos.
  • Una dosis extra de contacto piel con piel sirve para potenciar en el bebé la liberación de las mismas sustancias beneficiosas que produce la LM. Ello es especialmente importante para los bebés adoptados.

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