Lactancia Materna con Vasito Guía y Otros Métodos de Suplementación

26.10.2025

Durante los primeros meses de vida de un niño, la mejor alimentación es la leche materna. El agarre espontáneo del bebé al pecho materno es la situación ideal. En ocasiones, los métodos que utilizamos para dar leche extraída o de fórmula al bebé, puede generarle confusión de manera que cuando intente coger el pecho, no consiga extraer la leche.

Cuando el bebé no mama directamente del pecho o si necesita suplementos de leche extraída o leche de fórmula, a los padres les asalta la duda de cómo suplementar. Por tanto, debemos encontrar un sistema de alimentación que evite interferencias con la lactancia y además sea “compatible con la vida”. Hay sistemas muy respetuosos con la lactancia que necesitan de muchas manos o mucho tiempo para poder ser utilizados.

A la hora de elegir un método de suplementación, vamos a tener en cuenta nuestros objetivos y en función de ellos, actuaremos. Todos los sistemas tienen ventajas y desventajas. Debemos tenerlas en cuenta para poder explicárselas a los padres de forma que ellos puedan elegir.

Alimentar al bebé. Por encima de todo, esto es lo más importante. Debemos valorar si es para corto o largo plazo. Debemos tener en cuenta las preferencias maternas, que no tienen por qué ser lo que elegiríamos nosotros. La facilidad de uso y limpieza. El método que se elija debe asegurar una ingesta suficiente en 20-30 minutos como máximo.

Debemos evaluar el posible estrés en el bebé al alimentarse. Si el flujo es demasiado rápido el bebé puede mostrar inquietud y dificultad para comer, llegando incluso a rechazar el método. El estrés en el bebé lo valoraremos mediante la observación. Nuestras prioridades (salvo la de alimentar al bebé) no tienen por qué estar en el mismo orden que las de los padres. El personal que vaya a enseñar a los padres el uso del suplementador debe estar entrenado y familiarizado con el método elegido.

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Métodos de Suplementación

1. Alimentación con Cucharilla

Alimentar con cucharilla puede servir los primeros días para administrar el calostro, ya que nos va a servir bien para pequeñas cantidades. Es útil en bebés adormilados en los primeros días y que no cogen el pecho. Administrar la leche con cucharilla más allá de 5 o 10 ml puede resultar agotador. Existe en el mercado un biberón cuchara que puede servir cuando la cantidad que queremos suplementar es mayor de 5 o 10 ml. Habrá que pensar bien si merece la pena el gasto teniendo en cuenta que la cuchara la planteamos para suplementación a corto plazo.

2. Alimentación con Vasito

Al igual que la cucharilla, es muy pasivo. Para este tipo de alimentación nos servirá cualquier vaso pequeño de plástico o vidrio que esté limpio. Por ello, es válido para los primeros días o para suplementos puntuales mientras continúa mamando. La técnica consiste en colocar al bebé bien sujeto (especialmente los brazos) sentado en posición vertical y se le ofrece el vasito mediado de leche. Para sujetarlo puede servir envolverlo en una toalla.

Colocamos el vaso en las comisuras y lo inclinamos de forma que la leche quede justo al borde sin llegar a caer. El bebé es quien extraerá la leche utilizando la lengua. Nosotros solo tenemos que sujetar el vaso para que la leche se mantenga en el borde. No vamos a echar leche dentro de la boca. La parte negativa es que es fácil que se caiga leche y se desperdicie una cantidad importante.

3. Alimentación con Jeringa

La jeringa sola, como sistema de alimentación, al igual que la cucharilla y el vasito, está indicada en el periodo neonatal. La técnica de administración consiste en introducir el cono de la jeringa por la comisura de los labios e ir introduciendo muy, muy lentamente la leche en dirección a la cara interior de la mejilla.

4. Alimentación con Dedo-Jeringa

Podríamos decir que es una mejora de la alimentación con jeringa. Consiste en utilizar la jeringa para suplementar mientras se le da a succionar el dedo. También ejercita los músculos linguales y se puede utilizar para reeducar la succión, haciendo masaje circular en la parte posterior de la lengua, justo debajo de la mandíbula, cuando queremos que succione.

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Antes de introducir la jeringa se debe estimular el paladar con el dedo, de elección el meñique por su tamaño menor, haciendo movimientos de afuera a dentro. Cuando el bebé realiza una succión bien hecha, obtiene leche. Existe en el mercado un alimentador de dedo hecho de silicona que se conecta a una jeringuilla con conexión luer. En los hospitales encontraremos cánulas y jeringuillas con conexión Enfit.

Otra opción es utilizar una sonda de nutrición o de aspiración del 5 o menor, y una jeringuilla. Hay que tener en cuenta que, si la jeringa que utilizamos es de las especiales de nutrición, la sonda también deberá ser de alimentación para que puedan encajar las conexiones Enfit. Si la sonda de la que disponemos es de aspiración, la jeringa debe ser con conexión Luer.

Consideraciones para la Alimentación con Dedo-Jeringa

Para realizar la alimentación con succión al dedo es muy importante una buena higiene de manos haciendo énfasis en las uñas que deben estar cortas. El dedo de elección para dar a succionar debe ser un dedo grande, no el meñique. Se debe colocar la punta de la sonda encima del dedo o en un lateral, de forma que no sobresalga de la largura del dedo, y se fija con un esparadrapo de papel.

Es importante asegurar la velocidad del flujo al esfuerzo o capacidad del niño para evitar estrés o atragantamiento. Lo ideal es que sea el bebé quien succione y mueva el émbolo de la jeringa introduciendo así la leche, pero no siempre ocurre, sobre todo en bebés prematuros con poca capacidad para hacer vacío. En esos casos, le ayudaremos empujando el émbolo cuando está succionando. Si no succiona, no lo haremos, ya que debe aprender que primero tiene que succionar para que salga la leche. Si no, tratará de hacer lo mismo en el pecho.

Debemos vigilar signos de disconfort en el bebé mientras toma el suplemento. Los ojos extremadamente abiertos o los dedos abiertos y en tensión pueden ser signos de que no está cómodo comiendo. La cara del bebé debe parecer relajada mientras come. Cuando la cantidad con la que vamos a suplementar es grande no debemos aumentar el tamaño de la jeringa ya que una mayor de 20 cc hace difícil controlar la cantidad que administramos y el bebé no puede mover el émbolo por sí mismo.

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Para que la toma sea fluida, puede ser útil dejar preparadas las distintas jeringas para poder hacer el cambio sin extraer la sonda de la boca del bebé de forma ágil. Otra posibilidad sería sustituir la jeringa por un tarro en el que se inserte el extremo de la sonda. En este caso, es el bebé el que debe extraer la leche.

Este sistema es protector de la lactancia si se realiza bien, aunque, si el bebé es capaz de coger el pecho, la succión al dedo no sería el sistema más indicado. En ese caso la suplementación debería realizarse colocando la sonda directamente en el pecho.

5. Suplementación al Pecho

Cuando el bebé es capaz de succionar del pecho, pero no toma toda la leche que necesita estaría indicado suplementar, en vez de al dedo, al pecho. Existen modelos comercializados en el mercado de diferentes marcas en los que el recipiente se cuelga del cuello de forma que puedes variar la altura para facilitar o dificultar la salida de la leche en función de las necesidades del bebé.

Técnica de Suplementación al Pecho

El extremo de la sonda se debe colocar en el lateral del pezón, sin que sobresalga de la punta de este. Puede estar colocada en el lateral o en la parte inferior del pecho, de manera que cuando el bebé hace el enganche, la sonda queda o bien entre la lengua y el pecho o en la comisura. Algunos bebés pueden encontrar extraña la sonda al hacer el agarre y rechazarla.

En esos casos, se podría permitir al bebé enganchar el pecho libremente y cuando ya esté mamando, introduciríamos la sonda por la comisura. Este es un sistema de suplementación que requiere práctica. A algunas mujeres les resulta complicado utilizarlo y les lleva varios intentos conseguir que funcione de forma adecuada. En ocasiones, especialmente cuando la producción del pecho es poca, puede ocurrir que el bebé se quede sólo con la sonda en la boca y succione de ella en vez del pecho. Eso no nos interesa en absoluto ya que el agarre y el vacío no se hacen de la forma adecuada.

Tabla Comparativa de Métodos de Suplementación

Método Ventajas Desventajas Indicaciones
Cucharilla Ideal para pequeñas cantidades, fácil de usar. Puede ser agotador para grandes volúmenes. Administración de calostro, bebés adormilados.
Vasito Pasivo, adecuado para suplementos puntuales. Fácil que se derrame leche. Primeros días, suplementos ocasionales.
Jeringa Control preciso de la cantidad administrada. Lento, solo para pequeñas cantidades. Periodo neonatal.
Dedo-Jeringa Reeduca la succión, ejercita músculos linguales. Requiere higiene estricta, coordinación. Reeducación de la succión, bebés prematuros.
Suplementación al Pecho Estimula la producción de leche materna. Requiere práctica, puede ser rechazado por el bebé. Bebés que succionan pero necesitan suplemento.

Después de conocer todas las técnicas, el cuidador debe elegir cuál es la que mejor se adapta a sus necesidades.

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