Lactancia Materna: Inicio y Primeros Días Clave
Los primeros días de vida del bebé son cruciales para un buen establecimiento de la lactancia materna. Por eso, en este artículo te ofrecemos información para que la lactancia materna vaya lo más rodada posible, desde el minuto 1.
Ante todo, me gustaría aclarar que la gran mayoría de las madres somos capaces de amamantar a nuestros hijos. Tan sólo el 5% de las mujeres tienen una patología o condición que les impide amamantar en exclusiva a sus bebés. Sin embargo, en nuestra sociedad, lo que vemos dista mucho de esas estadísticas.
Desde aquí me gustaría poder transmitir a las mujeres confianza en sí mismas para amamantar a sus crías.
Claves para una Lactancia Materna Exitosa en los Primeros Días
- Iniciar la lactancia materna lo antes posible. Contacto piel con piel desde que el bebé nace, y agarre espontáneo antes de la primera de hora de vida. ¿Por qué es importante esto?
- Después de esa primera toma, los bebés suelen caer en un sueño, un letargo fisiológico que puede verse incrementado además si se ha utilizado epidural en el parto, por lo que sus condiciones para agarrarse al pecho son muy diferentes.
- En segundo lugar, porque parece ser, que el agarre precoz activa mayores receptores de prolactina (la hormona que se encarga de producir leche) en el pecho materno.
- Y por último, y no menos importante, es fundamental para el vínculo madre e hijo.
- Como he comentado anteriormente, horas después del parto, el bebé entra en letargo, por lo que es conveniente estar pendiente y alimentarle antes de las 3 horas. Hay que asegurar un mínimo de 8-12 tomas en 24 horas.
- Antes de llorar, el bebé nos muestra señales de que está listo para alimentarse.
- El agarre. Para mí es el gran caballo de batalla de la lactancia.
- Espalda recta.
- Hombros relajados.
- Muy bien abierta.
- El pezón de la mamá apunta hacia el paladar del bebé.
- Los suplementos no son necesarios de rutina. El estómago del bebé al nacimiento tiene una capacidad escasa de unos 5-10ml las primeras 24 horas, por lo que con las gotas de calostro que extrae del pecho de la madre en cada toma es suficiente.
- Respecto a la caca, va cambiando en color y en cantidad según avanzan los días. El meconio es la primera caca que expulsa el bebé. Lo hace en las primeras 24 horas y es negra y pastosa. Sobre la semana de vida deben aparecer las heces normales de color amarillento-marrón claro. Debemos estar pendiente de los cristales de urato.
- Para valorar el estado general del bebé debemos fijarnos en su aspecto, en su piel y en su coloración. Ver que reacciona, tiene buen tono muscular, reflejos, la boca húmeda y color rosado.
- Fisiológicamente los bebés pierden peso tras el nacimiento, durante los 3-4 primeros días de vida. Esta pérdida de peso oscila entre un 5 y un 7% y se considera normal. ¿Cuándo debemos preocuparnos? Si la pérdida de peso es mayor al 10% del peso corporal del bebé. Es conveniente pesar a los bebés al alta del hospital (para saber cuánto peso han perdido) y después de eso, mi recomendación personal es pesarlos cada 2 días hasta que recuperen el peso del nacimiento.
Aspectos Importantes a Considerar
El tipo de alimentación que se va a ofrecer al recién nacido es una opción que se escoge durante el embarazo y una de las primeras decisiones que se toman acerca de la crianza. La lactancia es un proceso no solamente instintivo, sino que requiere de un aprendizaje cultural. Por ello, es necesario que durante el embarazo realices un aprendizaje, para poder tomar una decisión informada y libre.
Aprende todo lo que puedas, habla con tu matrona y con otras mujeres que tengan experiencia en lactancia. La lactancia materna es la mejor forma de alimentar a tu bebé, y esta afirmación está avalada por muchos organismos nacionales e internacionales.
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Tu bebé acaba de nacer, y lo tienes encima de ti. Disfruta de ese momento tan especial, con tu bebé en brazos. No te preocupes por nada más. Si continuáis en esa posición, probablemente comenzará a "gatear" hasta acercarse a tu pecho, y puede comenzar a mamar. Si no es así, no te preocupes.
Una vez que los profesionales que están atendiendo el parto terminen su labor (alumbramiento de la placenta, valoración del periné…) y te ayuden a ponerte cómoda en la cama: es el momento de comenzar con la lactancia. Puedes mantener la postura anterior y dejar que tu bebé continúe el proceso de engancharse por sí mismo. Otra postura cómoda en este momento es tumbada de lado en la cama, con tu bebé tumbado en paralelo y enfrente de ti. Ambos debéis estar completamente de lado, "tripa con tripa", para que tu hijo no tenga que girar la cabeza para comer. En esta posición se facilita el comienzo de la lactancia ya que tu hijo está colocado cerca del pezón. Deja que vaya acercándose, oliendo el calostro, estimulando el pezón con pequeños movimientos de los labios. Puede estar así pocos o mucho minutos, no te agobies. Llegará un momento que se enganche.
Mi bebé ha agarrado el pecho, pero me duele. ¿Es normal? El dolor con succión es frecuente, pero no es normal. La lactancia materna no debe doler. Durante los primeros días, este proceso puede ser molesto, raro, pero no doloroso. En este caso, el dolor nos alerta de que la postura de enganche no es correcta y, por tanto, no será eficaz. Hay tamaños diferentes de areolas y de bocas de bebé, es algo por lo que no hay que preocuparse, mientras que la succión se haga sobre ésta y no sobre el pezón, es suficiente.
Por tanto, si duele, hay que corregir la postura de enganche, todas las veces que sea necesario. No despegues a tu bebé mientras está succionando, pues estiraría el pezón provocando dolor. Mete un dedo por la comisura de su boca para romper el vacío y retíralo entonces. Comienza de nuevo.
Claves para un buen agarre:
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- Cabeza y cuerpo en línea recta.
- Cuello extendido.
- Succión en la areola, con ella más introducida en la parte del labio inferior que del superior.
- Nariz y barbilla pegados al pecho.
- Labios evertidos, hacia fuera, "como la boca de un pez".
El Calostro: El Oro Líquido
El calostro está presente desde el séptimo mes de embarazo. Por ello, cuando tu hijo nace, ya hay leche en el pecho. El calostro es la leche de los primeros días. Es justo lo que tu bebé necesita. Le proporciona defensas (inmunoglobulinas) y facilita la expulsión del meconio. Poco a poco, y con la succión frecuente, se estimula la producción, aumenta la cantidad y ocurre la subida de la leche. Durante el embarazo el pecho madura por efecto de las hormonas, y produce calostro, presente, como hemos dicho, en la mama desde el sexto o séptimo mes de gestación.
Tras el parto se produce un cambio en la situación hormonal que favorece la lactancia, pero para que la leche se produzca es necesario que el bebé mame. Con la succión, el bebé produce oxitocina, que hace que la leche (en este momento, el calostro) salga al exterior, y prolactina, que asegura la producción de leche.
Si tu bebé ha nacido mediante cesárea, también puedes conseguir una lactancia materna satisfactoria. Actualmente se intenta que, tras la cesárea, la madre y el recién nacido estén el menor tiempo posible separados.
Y es que los primeros días de lactancia son muy importantes pero algo diferentes al resto. Tu recién nacido tiene el instinto y los reflejos necesarios para iniciar la succión del pezón en cuanto nace: es quien sabe lo que hay que hacer. La mama al principio produce calostro. Es diferente a la leche, de color amarillo y su composición es única. Contiene todo lo que necesita el bebé estos primeros días: le alimenta, le proporciona defensas y forma una flora intestinal beneficiosa para el resto de su vida.
Es importante que sepas que el calostro se produce en pequeñas cantidades, por lo que no notarás cambios en el pecho. El calostro se produce de forma continua para satisfacer las necesidades del bebé, que van aumentando rápidamente. Se estima que un recién nacido el primer día toma de media 18ml y el segundo ya 75ml.
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“Exprimir” el pezón y que no salga nada no significa que no tengas calostro, sino que no se ha podido extraer de la mama.
Recomendaciones Adicionales
- Procurar tomas muy frecuentes. Más de 8-10 tomas al día: es conveniente despertar al recién nacido si no detectamos señales de hambre en 2-3 horas estos primeros días, incluso por la noche.
- Es normal, que después de las primeras dos horas de vida, en las que suele estar muy activo, pase unas horas más dormido.
- Descansar cuando descanse el recién nacido: el sueño de la madre cambia tras el parto, es más profundo y reparador, por lo que proporciona descanso, aunque sea durmiendo poco tiempo y a ratos.
- Asegurar que el enganche al pecho es correcto: si te produce dolor, hay que revisarlo. A veces se quedan dormidos cogidos al pecho, porque les resulta muy confortable.
- No utilices el chupete estos días: no solo despista al bebé, la succión es diferente a la que acaba de aprender y aún está perfeccionando en el pecho.
El personal sanitario irá supervisando todos los días la pérdida de peso (para que esté dentro de lo normal), los pipis y las cacas, la temperatura, el estado del recién nacido, la ictericia, y la frecuencia y eficacia de las tomas. Si tienes dudas, ¡PREGUNTA!
Problemas Comunes y Soluciones
La subida de la leche o plétora se produce generalmente unos tres días después del parto. Otras veces la transición entre el calostro y la leche madura es gradual y suave, por lo que no causa síntomas. Esto no es nada preocupante y nunca debe hacer pensar que la madre “no tiene leche” o “no le ha subido la leche”.
En los casos de plétoras muy molestas o dolorosas, se puede intentar bajar la inflamación con medidas físicas como aplicación de frío después de las tomas y calor húmedo justo antes. Siempre con cuidado y según los resultados y el alivio que produzcan a la madre. Y especialmente se indica intentar un masaje de drenaje linfático sencillo conocido como “Presión Inversa Suavizante”.
Después de la subida de la leche a menudo durante los primeros días se producen ingurgitaciones del pecho en diferentes momentos. Las medidas físicas de calor, frío y masajes también pueden ser de gran ayuda. En todo caso si se usan extractores ha de hacerse con precaución y según su efecto. Lo ideal es que la lactancia logre regularse de forma natural con el bebé mamando normalmente y a a demanda.
En ocasiones, puede aliviar aplicar crema de lanolina purificada, cuyo efecto es favorecer una cicatrización en húmedo, y evitar por lo tanto la formación de costras duras y secas que son arrancadas por el bebé en cada toma. Otras veces aparecen grietas en lactancias más avanzadas y pueden ser debidas a afecciones dermatológicas como por ejemplo eccemas; que suelen causar enrojecimiento picor y piel seca o descamada. Suelen ocurrir en madres con piel sensible y que han tenido eccemas en otras partes del cuerpo.
La leche materna es un fluido vivo de gran complejidad biológica, variable a lo largo del tiempo, con factores protectores e inmunomoduladores y que varía su composición adaptándose a las diferentes etapas del desarrollo del lactante. La leche materna aporta nutrientes, anticuerpos y sustancias biológicamente activas, que favorecen el crecimiento y el desarrollo inmunológico del lactante.
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