Lactancia por Sonda: Beneficios, Riesgos y Procedimiento

26.10.2025

Durante los primeros meses de vida de un niño, la mejor alimentación es la leche materna. Cuando la alimentación oral exclusiva al pecho no es factible, existen alternativas para suplementar la ingesta de nutrientes.

¿Qué es la Alimentación por Sonda?

Si tu bebé todavía no es capaz de realizar todas las tomas completas por boca, necesitará alimentarse a través de una sonda de alimentación. Una sonda de alimentación es un pequeño tubo flexible que se inserta a través de la nariz o la boca y llega al estómago. Su uso para la alimentación es habitual en prematuros o en bebés que han estado muy enfermos. Ellos todavía no presentan reflejo de succión o es muy débil e ineficaz. A continuación puedes leer más acerca de la alimentación por sonda dependiendo de la edad gestacional. Recuerda, cada recién nacido es diferente.

Alimentación por Sonda según la Edad Gestacional

  • 24-35 semanas: Tu bebé tendrá una sonda para su alimentación. En los primeros días de vida, necesitará también nutrición parenteral o un suero intravenoso para administrar glucosa ya que el sistema digestivo aún no se ha desarrollado lo suficiente.
  • A partir de las 33-34 semanas: Comienza el reflejo de succión y deglución. Dependiendo de la situación clínica de tu bebé, se podrá valorar el inicio de su alimentación por boca.

La sonda nasogástrica también se utiliza para liberar aire del estómago cuando tu bebé tiene soporte respiratorio o para medir la cantidad de leche que le queda en el estómago de la toma anterior (medición de “restos”). La inserción de la sonda puede ser molesta pero, una vez esté colocada en su lugar, tu bebé se quedará tranquilo. Puedes ayudar a la enfermera durante el procedimiento, así tu bebé notará tu presencia.

Es importante la colaboración de los padres en el correcto mantenimiento y uso de la sonda. Será necesario que revises regularmente la piel de la nariz y de la cara de tu bebé para evitar que se produzcan lesiones cutáneas. La zona que rodea la nariz deberá estar limpia y seca. Además, deberás asegurarte que se limpia la boca del recién nacido con regularidad si todavía no realiza tomas por boca. Hay que vigilar la correcta posición de la sonda (ver si se encuentra a la distancia que le corresponde), así como su fijación.

Tipos de Administración de Leche a Través de la Sonda

Alimentación por Gravedad

Consiste en la administración de leche que cargamos en una jeringa y se conecta a la sonda que tiene el bebé. El ritmo de entrada en el tubo digestivo depende de la gravedad, facilitada por la altura de la columna líquida. Únicamente se introducirá en la jeringa la cantidad de leche pautada en cada toma, previamente calentada a la temperatura deseada. Seguidamente, despinzaremos la sonda. La punta de la jeringa deberá permanecer a la altura de la comisura de la boca del bebé, o un máximo de 10 cm por encima del estómago. Podría ser necesario forzar el flujo un poco al comienzo.

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Alimentación Continua por Bomba

Algunos recién nacidos no toleran un volumen creciente de leche administrado en un espacio corto de tiempo. Por ello, la solución es ralentizar el ritmo de entrada de leche en el estómago, y hacerlo de forma controlada a un ritmo constante. Para esto se utilizan bombas de infusión de alimento, que se programan para entregar la cantidad requerida en la unidad de tiempo deseada. El procedimiento es el siguiente:

  1. Cargar la cantidad de leche prescrita en la jeringa específica.
  2. Comprobar que la bomba está programada a la velocidad correcta.
  3. Conectar el sistema de la bomba a la sonda del bebé.
  4. Tras el encendido de la bomba nos aseguraremos que la leche empieza a ser infundida.

La programación de la bomba varía en función de la prescripción médica. El tiempo de infusión oscila entre 1 y 2 horas, o bien ininterrumpidamente durante un periodo variable, hasta de 24h (nutrición enteral a débito continuo).

Alimentación por Gastrostomía

La gastrostomía endoscópica percutánea (GEP) consiste en la colocación de una sonda o tubo en el estómago a través de la pared abdominal mediante endoscopia. Se usa en pacientes cuyo esófago no es funcionante por diferentes causas. La infusión del alimento a través de la sonda de gastrostomía se puede realizar mediante bomba o jeringa.

Cuando la jeringa esté vacía, se debe limpiar la sonda con agua bidestilada. Después de alimentar al bebé, generalmente cerraremos la sonda con el tapón. Si su médico lo prescribe, mantendremos la sonda en chimenea, es decir, colgada a unos 10 cm del mismo plano en el que yace el bebé, sin el émbolo, para favorecer la salida de aire del tubo digestivo.

Duración de la Alimentación por Sonda

Es difícil predecir cuánto tiempo necesitará alimentación por sonda un bebé. A medida que vaya creciendo, tu bebé mantendrá más la atención, tendrá mayor energía y un adecuado reflejo de succión y coordinará la succión-deglución-respiración. Todo ello, mientras mantiene la estabilidad fisiológica durante la toma. Una vez sea capaz de conseguirlo, se retirará la sonda tras 24-48 horas de haber completado todas las tomas por boca. Algunos bebés necesitan ir más despacio con la alimentación siendo este el único motivo que les mantiene ingresados. En este caso, y valorando siempre de manera individual a cada bebé, podrá irse a casa con la sonda para continuar con su aprendizaje. Para ello, los padres debéis estar formados en todos los aspectos relacionados con la nutrición de vuestro bebé.

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